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Universo Bio y la economía social y solidaria: sostenibilidad, políticas públicas y transformación comunitaria

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Universo Bio y la economía social y solidaria: sostenibilidad, políticas públicas y transformación comunitaria

En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos centrados exclusivamente en…
En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos…

En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos centrados exclusivamente en el beneficio económico. En este contexto, entidades como Universo Bio representan iniciativas que combinan sostenibilidad, consumo responsable, proximidad territorial y compromiso comunitario. Como plantea la Comisión Europea en el Plan de Acción para la Economía Social (2021), las entidades de la economía social pueden desempeñar un papel clave en la transición ecológica, la cohesión territorial y la innovación social.

Universo Bio se enmarca dentro de esta lógica, ya que su actividad no se entiende únicamente como una herramienta económica, sino también como una forma de fortalecer vínculos sociales, impulsar prácticas sostenibles y fomentar un consumo más consciente. Esta orientación conecta también con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (2015), especialmente con el ODS 12, sobre producción y consumo responsables; el ODS 13, sobre acción por el clima; y el ODS 11, sobre comunidades sostenibles.

Durante el curso se han trabajado diferentes dimensiones que permiten analizar el papel de Universo Bio desde una mirada integrada. En primer lugar, desde la perspectiva de la economía social y solidaria, la entidad se vincula con valores como la cooperación, la sostenibilidad, la proximidad y la generación de impacto social. Estos elementos permiten entender Universo Bio como algo más que una iniciativa de consumo ecológico: también puede actuar como espacio de dinamización comunitaria y transformación territorial.

Otro aspecto trabajado ha sido la digitalización. En este sentido, las herramientas digitales pueden ayudar a Universo Bio a mejorar su comunicación, visibilizar sus actividades y conectar con nuevas personas o entidades colaboradoras. Sin embargo, la digitalización también debe analizarse con cautela, porque la economía social se basa en gran medida en relaciones de confianza y proximidad. De hecho, durante el proceso de elaboración de este artículo se contactó con Universo Bio & Barefoot para contrastar el análisis, y la entidad respondió: “Nos gusta lo presencial. Si quieres pásate un día y podemos responderte algunas preguntas”. Aunque finalmente no fue posible realizar la visita antes de la entrega, esta respuesta refleja la importancia que la entidad otorga al contacto directo y a la dimensión relacional.

En relación con las finanzas éticas y las monedas sociales, Universo Bio podría encontrar una oportunidad interesante para reforzar su impacto comunitario. Según Seyfang y Longhurst (2013), las monedas complementarias pueden contribuir a fortalecer economías locales, fomentar el consumo de proximidad y generar prácticas más sostenibles. Aplicado a Universo Bio, una moneda social podría servir para fidelizar a la comunidad, facilitar intercambios entre productores y consumidores locales o reconocer actividades que el mercado convencional no siempre valora, como la colaboración, los cuidados o la participación en actividades colectivas.

No obstante, esta posibilidad también presenta retos importantes. Como señala North (2010), las monedas locales dependen en gran medida de la implicación de la comunidad y de la existencia de una base social activa. Por eso, en el caso de Universo Bio, quizá sería más realista comenzar con herramientas más sencillas, como un banco de tiempo, un sistema de puntos o pequeñas redes de intercambio, antes de implantar una moneda social plenamente estructurada. En esta misma línea, Dittmer (2013) advierte que las monedas locales pueden tener potencial transformador, pero solo si responden a necesidades reales y no se quedan en iniciativas simbólicas.

La contratación pública también puede desempeñar un papel importante en la sostenibilidad de entidades como Universo Bio. Las administraciones públicas, mediante la incorporación de criterios sociales y ambientales, pueden favorecer proyectos que generan valor comunitario y ecológico. Esto podría abrir oportunidades en ámbitos como el suministro de productos ecológicos, la educación ambiental, la sensibilización o la dinamización comunitaria. Sin embargo, también existen barreras, especialmente para entidades pequeñas, debido a la complejidad administrativa y a la competencia con proveedores de mayor tamaño.

En el marco estatal, los instrumentos vinculados a la economía social, la transición ecológica y la innovación social, como el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, pueden ser una oportunidad para reforzar proyectos que combinan impacto económico, social y ambiental. Aunque Universo Bio debería valorar qué líneas concretas encajan con su actividad, este tipo de políticas muestran que existe un contexto institucional cada vez más favorable para iniciativas de economía social.

En conjunto, el potencial transformador de Universo Bio es significativo. Su capacidad para conectar sostenibilidad, comunidad y economía local le permite actuar como agente de cambio en su entorno. No obstante, este potencial dependerá de su capacidad para consolidar una comunidad activa, mantener relaciones de confianza, aprovechar herramientas digitales sin perder proximidad y acceder a políticas públicas de apoyo.

En conclusión, Universo Bio representa un ejemplo de cómo las entidades de economía social y solidaria pueden contribuir a construir modelos económicos más sostenibles, justos y comunitarios. Su alineación con los ODS, con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social y con las oportunidades abiertas por las políticas públicas muestra que este tipo de iniciativas pueden desempeñar un papel relevante en la transformación social desde lo local.

Un saludo.

Romina.

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Finanzas éticas, políticas públicas y transformación social: el caso de Fiare Banca Ética

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Finanzas éticas, políticas públicas y transformación social: el caso de Fiare Banca Ética

Introducción Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en promover unas finanzas…
Introducción Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en…

Introducción

Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en promover unas finanzas éticas, transparentes y orientadas al impacto social. Su objetivo principal es utilizar las finanzas como herramienta de transformación social, financiando proyectos sociales, culturales, cooperativos y ambientales que contribuyan al desarrollo sostenible y a la cohesión territorial. A diferencia de la banca tradicional, Fiare prioriza el impacto social y ambiental de los proyectos financiados por encima de la maximización del beneficio económico (Fiare Banca Ética, s.f.).

La entidad encaja claramente dentro de los principios de la ESS, ya que promueve valores como la transparencia, la sostenibilidad, la participación democrática y el compromiso con el territorio. Para la realización de este análisis se ha mantenido una conversación con Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética, éste explicó que la entidad “no entiende el dinero únicamente como una herramienta de rentabilidad, sino como un instrumento capaz de transformar la sociedad y fortalecer el territorio”. Además, comentó que muchas de las entidades financiadas por Fiare trabajan en ámbitos relacionados con inclusión social, educación, sostenibilidad ambiental o cooperación, demostrando que la actividad financiera puede orientarse hacia objetivos sociales y no únicamente hacia la acumulación de capital. Esta idea conecta directamente con muchos de los valores trabajados durante el curso relacionados con sostenibilidad, cohesión social y compromiso territorial.

Albert Gasch también destacó que muchas veces las entidades sociales tienen dificultades para acceder a financiación convencional, precisamente porque el sistema financiero tradicional prioriza criterios económicos por encima del impacto social generado. En este sentido, Fiare intenta ofrecer una alternativa más coherente con los principios de la Economía Social y Solidaria.

Economía Social y Solidaria y monedas sociales

Otro aspecto importante es que Fiare intenta construir relaciones económicas basadas en la confianza y la participación democrática. El responsable cultural explicó que muchas veces el objetivo no es solo financiar proyectos individuales, sino fortalecer redes comunitarias y ecosistemas sociales locales. En este sentido, aunque Fiare no funcione como una moneda social, comparte principios similares, especialmente la voluntad de mantener el valor económico dentro del territorio y fortalecer modelos económicos más democráticos y sostenibles. Personalmente, una de las cosas que más me hizo reflexionar durante este trabajo fue comprender que las finanzas también pueden utilizarse como herramienta de transformación social y territorial.

Además, esta visión también se relaciona con las ideas de relocalización económica trabajadas durante el curso, donde se intenta que la actividad económica tenga un impacto positivo y directo sobre la comunidad y el territorio. Precisamente Albert insistió en varias ocasiones en la importancia de fortalecer proyectos cercanos y redes comunitarias.

Digitalización y finanzas éticas

Además, el análisis de Fiare también puede relacionarse con los contenidos trabajados sobre digitalización. La entidad utiliza herramientas digitales para ampliar el acceso a servicios financieros éticos, mejorar la transparencia y facilitar la participación desde distintos territorios. Sin embargo, Albert Gasch destacó durante la conversación que uno de los retos actuales es mantener la dimensión humana y comunitaria dentro de un entorno financiero cada vez más digitalizado.

Esto resulta especialmente relevante porque muchas entidades de ESS intentan aprovechar las ventajas de la digitalización sin perder la cercanía y la participación que caracterizan a este tipo de organizaciones. En el caso de Fiare, la tecnología se entiende como una herramienta de apoyo y no como un sustituto de las relaciones humanas.

Agenda 2030 y Objetivos de Desarrollo Sostenible

Otro de los aspectos más relevantes es su relación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El responsable cultural explicó que los informes de impacto de Fiare están alineados con la Agenda 2030 y que la entidad intenta medir constantemente el impacto social y ambiental de los proyectos financiados. En este sentido, la actividad de Fiare puede relacionarse especialmente con los ODS 8, 10, 11, 12 y 17, vinculados con trabajo decente, reducción de desigualdades, sostenibilidad y alianzas institucionales (Naciones Unidas, 2015).

Durante la conversación, Albert también explicó que para Fiare resulta muy importante poder medir el impacto real generado por las inversiones realizadas. Según comentó, el éxito de los proyectos financiados no se valora únicamente desde el punto de vista económico, sino también por su capacidad para generar cohesión social, sostenibilidad y desarrollo territorial.

Como ejemplo real, el responsable cultural comentó que Fiare no solo analiza la viabilidad económica de los proyectos financiados, sino también el impacto que generan las inversiones realizadas. Explicó que la entidad hace un seguimiento del impacto producido por el dinero invertido, evaluando cómo los proyectos contribuyen a la cohesión social, la sostenibilidad o el desarrollo territorial. Además, señaló que existen mecanismos internos de evaluación para asegurar que las organizaciones financiadas mantengan coherencia con los valores éticos de Fiare Banca Ética. Esta idea me pareció especialmente interesante porque demuestra que las finanzas éticas intentan introducir criterios sociales y ambientales dentro de ámbitos donde normalmente predominan únicamente indicadores financieros.

Políticas públicas y colaboración institucional

En relación con las políticas públicas, Albert Gasch destacó que existe un interés creciente por parte de las instituciones hacia la sostenibilidad y la economía social, aunque todavía predominan muchos criterios financieros tradicionales. Aun así, Fiare participa en distintos espacios vinculados a transformación social y colaboración público-social. Durante la conversación mencionó iniciativas relacionadas con proyectos sociales, fondos orientados a fortalecer el tejido comunitario en territorios como Vizcaya y algunas experiencias vinculadas con el Ayuntamiento de Barcelona. Según explicó, este tipo de colaboraciones pueden ayudar a ampliar el impacto territorial de la Economía Social y Solidaria. Además, muchas de las prácticas desarrolladas por Fiare encajan con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social impulsado por la Unión Europea (Comisión Europea, 2021).

Albert también comentó que muchas administraciones públicas todavía continúan funcionando con dinámicas económicas muy tradicionales, lo que a veces dificulta la incorporación real de criterios éticos y sociales dentro de determinadas políticas económicas o procesos administrativos.

Contratación pública responsable

Otro tema importante tratado durante la entrevista fue la contratación pública responsable. Albert defendió que las administraciones públicas podrían desempeñar un papel mucho más relevante mediante cláusulas sociales y ambientales que valoren no solo la rentabilidad económica, sino también el retorno social generado por entidades como Fiare. Sin embargo, también señaló barreras importantes, como las dificultades burocráticas y administrativas que encuentran muchas entidades pequeñas de economía social para acceder a determinados procesos públicos. Además, comentó que uno de los grandes retos de la banca ética es crecer sin perder coherencia respecto a sus principios fundacionales.

En este sentido, la contratación pública responsable podría convertirse en una herramienta importante para fortalecer proyectos de Economía Social y Solidaria, siempre que las administraciones realmente prioricen el impacto social y ambiental dentro de sus criterios de contratación.

Conclusión

“No entendemos el dinero únicamente como una herramienta de rentabilidad, sino como un instrumento capaz de transformar la sociedad y fortalecer el territorio” (Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética).

En conjunto, el caso de Fiare Banca Ética demuestra tanto el potencial como las limitaciones de las finanzas éticas dentro del sistema económico actual. Aunque representa una alternativa basada en sostenibilidad, cooperación y transformación social, todavía existen importantes barreras estructurales dentro del sistema financiero tradicional. Aun así, considero que entidades como Fiare pueden desempeñar un papel importante en la transición hacia modelos económicos más sostenibles, democráticos y orientados al bien común.

Después de realizar este trabajo y de conversar con Albert Gasch Hurios, considero que uno de los aspectos más interesantes de Fiare Banca Ética es precisamente su intento de mantener coherencia entre los valores éticos que defiende y las prácticas financieras que desarrolla en su actividad diaria. En un contexto donde gran parte del sistema financiero continúa priorizando criterios económicos tradicionales, resulta especialmente relevante la existencia de entidades que intentan incorporar criterios sociales, ambientales y comunitarios dentro de su funcionamiento.

Además, este caso también demuestra que la transformación económica y social no depende únicamente de grandes políticas institucionales, sino también de iniciativas concretas capaces de generar impacto directo sobre las personas y el territorio. Precisamente por eso, considero que experiencias como la de Fiare ayudan a replantear el papel que pueden tener las finanzas dentro de una economía más democrática, sostenible y orientada al bien común.

Bibliografía

Uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado inteligencia artificial como herramienta de apoyo para organizar ideas y mejorar la redacción a partir de los contenidos trabajados durante el curso y de la conversación mantenida con la entidad. 

Justificante reunión mantenida
Justificante reunión mantenida con  Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética

Justificante reunión mantenida

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HEFAME y la Economía Social y Solidaria

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HEFAME y la Economía Social y Solidaria

HEFAME y la Economía Social y Solidaria HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad está muy relacionada con el ámbito de la salud, ya que se encarga de hacer llegar medicamentos y productos sanitarios a las farmacias de manera rápida y eficaz. Además, al ser una cooperativa, su funcionamiento no se basa solo en el beneficio económico, sino también en valores como la cooperación, la responsabilidad social y el compromiso con el entorno. Presentación de…
HEFAME y la Economía Social y Solidaria HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad…

HEFAME y la Economía Social y Solidaria

HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad está muy relacionada con el ámbito de la salud, ya que se encarga de hacer llegar medicamentos y productos sanitarios a las farmacias de manera rápida y eficaz. Además, al ser una cooperativa, su funcionamiento no se basa solo en el beneficio económico, sino también en valores como la cooperación, la responsabilidad social y el compromiso con el entorno.

Presentación de la entidad

En mi opinión, HEFAME es un buen ejemplo de entidad de Economía Social y Solidaria porque combina una actividad empresarial importante con una finalidad social. Su misión está vinculada a mejorar el acceso a la salud y a apoyar el trabajo de las farmacias, algo especialmente relevante en la Región de Murcia, donde tiene una fuerte presencia.

Además, la entidad cuenta con una Fundación que desarrolla acciones sociales, formativas y sanitarias, lo que refuerza todavía más su compromiso con la sociedad. Por eso, se puede decir que HEFAME no solo distribuye productos, sino que también intenta generar un impacto positivo en su entorno.

Relación con los contenidos del curso

A lo largo del curso hemos trabajado conceptos como la ESS, la digitalización, las finanzas éticas y las monedas sociales. En el caso de HEFAME, la Economía Social y Solidaria encaja bastante bien, porque se trata de una organización que combina eficiencia económica con una finalidad social clara.

En cuanto a la digitalización, este aspecto también es muy importante en su actividad, ya que la distribución farmacéutica necesita sistemas tecnológicos avanzados para gestionar pedidos, almacenes y entregas. Esto demuestra que la digitalización no solo sirve para modernizarse, sino también para mejorar el servicio y la organización interna.

Respecto a las finanzas éticas y las monedas sociales, HEFAME no parece estar directamente vinculada a estos instrumentos, pero sí comparte la idea de que la economía debe estar al servicio de las personas. En ese sentido, su modelo cooperativo se acerca bastante a los valores que hemos trabajado durante el curso.

Relación con las políticas públicas

Creo que HEFAME se puede relacionar con varios marcos de política pública. Por un lado, conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sobre todo con los que tienen que ver con salud y bienestar, trabajo decente, innovación y alianzas. Esto tiene sentido porque su actividad influye directamente en el acceso a productos sanitarios y en la organización de un servicio esencial.

También se puede vincular con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social, que busca fortalecer las entidades que generan empleo, cohesión social e impacto positivo en el territorio. Desde esta perspectiva, HEFAME encaja muy bien, ya que representa una forma de empresa que intenta crecer sin perder su dimensión social.

Además, en España existe el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, que apoya proyectos relacionados con este tipo de entidades. En mi opinión, HEFAME podría beneficiarse de este tipo de políticas porque su actividad está muy conectada con el cuidado, la salud y la organización de servicios útiles para la sociedad.

Papel de la contratación pública

La contratación pública puede ser muy importante para una entidad como HEFAME. De hecho, su relación con el Servicio Murciano de Salud muestra que este tipo de organizaciones pueden participar en la prestación de servicios esenciales y en el abastecimiento sanitario.

Esto significa que la administración pública puede convertirse en una aliada de la Economía Social y Solidaria si utiliza la compra pública de manera responsable. No se trata solo de contratar al proveedor más barato, sino también de valorar criterios sociales, territoriales y de calidad. En este sentido, la contratación pública puede ayudar a que entidades como HEFAME sean más sostenibles y tengan más capacidad de impacto.

Valoración global

En conjunto, considero que HEFAME tiene un gran potencial transformador. Su tamaño, su presencia en Murcia y su papel dentro del sector farmacéutico hacen que pueda influir de manera importante en el entorno económico y social. Lo interesante de este caso es que demuestra que una cooperativa puede ser competitiva y, al mismo tiempo, mantener una orientación social clara.

Para mí, HEFAME representa bastante bien lo que hemos trabajado en el curso: una economía que no se entiende solo desde el beneficio, sino también desde la cooperación, la sostenibilidad y el servicio a la sociedad. Por eso, creo que es un caso muy adecuado para analizar desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria.

Interacción con la entidad

Durante la elaboración del artículo, envié un correo electrónico a la entidad para contrastar algunos aspectos del análisis y obtener una posible valoración directa. Sin embargo, no obtuve respuesta.

Correo enviado

Asunto: Consulta para trabajo académico sobre HEFAME

Hola,

Mi nombre es Laura Mirete Giménez y estoy realizando un trabajo académico en la universidad de la UOC sobre HEFAME, dentro de la asignatura de Alternativas Económicas, sobre Economía Social y Solidaria.

Quería preguntarles si podrían facilitarme alguna información breve sobre la entidad, especialmente sobre su misión, sus valores y su relación con la sostenibilidad y la acción social. La idea es utilizarla únicamente con motivos académicos.

Muchas gracias por su atención y tiempo.

Un saludo cordial,
Laura Mirete Giménez

 

No he recibido respuesta al respecto.

Referencias

Cajamar. (2020, 31 de diciembre). Cajamar financiará a los farmacéuticos de HEFAME. https://www.cajamar.es/es/comun/informacion-corporativa/sala-de-prensa/negocio/cajamar-financiara-a-los-farmaceuticos-de-hefame/

CEPAL. (s. f.). Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). https://www.cepal.org/es/temas/agenda-2030-desarrollo-sostenible/objetivos-desarrollo-sostenible-ods

Fundación Hefame. (2026). Fundación. https://www.hefame.es/fundacion/

Gobierno de España. (s. f.). PERTE de economía social y de los cuidados. https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados

HEFAME. (2024, 15 de diciembre). Presentación de Murcia, capital europea de la economía social 2025. https://www.hefame.es/presentacion-de-murcia-capital-europea-economia-social-2025/

HEFAME. (2025, 26 de febrero). Fundación Hefame realizó 200 proyectos científicos, sociales y humanitarios en 2024. https://www.hefame.es/fundacion-hefame-realizo-200-proyectos-cientificos-sociales-y-humanitarios-en-2024/

Naciones Unidas. (2015). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/

Uso de IA:

Para la elaboración de este trabajo se ha utilizado inteligencia artificial como apoyo para la redacción. La información principal ha sido contrastada en paginas web y recursos de la asignatura.

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Som Energía ante los retos de la Economía Social y Solidaria

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Som Energía ante los retos de la Economía Social y Solidaria

Introducción La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En lugar de situar…
Introducción La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En…

Introducción

La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En lugar de situar el beneficio como único criterio, pone en el centro la equidad, el trabajo digno, la cooperación, la sostenibilidad ecológica, el reparto justo de la riqueza y el compromiso con el entorno, que son los seis principios recogidos por REAS en la Carta de la Economía Solidaria (REAS Red de Redes, 2022, s. p.). Desde esta mirada, Som Energia resulta un caso muy adecuado para cerrar el recorrido de la asignatura, porque combina una actividad económica concreta, la comercialización y producción de energía renovable, con una clara voluntad de transformación social y democrática del modelo energético (Som Energia, s. f.-a, s. p.; Som Energia, s. f.-b, s. p.).

Este artículo resume los aprendizajes trabajados durante el curso a partir de Som Energia. Primero se presenta la entidad y su relación con los principios de la ESS. Después se revisan tres ámbitos trabajados en los retos previos: la digitalización, las finanzas éticas y la posible aplicación de una moneda social local. Finalmente, se conecta el caso con varios marcos de política pública e institucional: los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, el Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, la Red de Ateneos Cooperativos y la contratación pública responsable. La intención no es idealizar la entidad, sino valorar con realismo su capacidad de incidencia y sus límites.

Presentación de Som Energia

Som Energia es una cooperativa de consumo de energía renovable nacida en Girona en 2010 y orientada a impulsar un cambio del modelo energético desde la participación ciudadana. En su propia presentación pública se define como una cooperativa de energías 100% renovables para personas que quieren construir un mundo más sostenible y participar en la transición energética (Som Energia, s. f.-a, s. p.). En la sección institucional de la cooperativa se concreta aún más esta idea: su misión es proveer energía renovable, sostenible y accesible, y transformar el modelo energético poniendo el poder en manos de las personas (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

La forma cooperativa es importante porque cambia la relación entre entidad y personas usuarias. No se trata solo de contratar electricidad verde, sino de formar parte de una organización en la que la condición de persona socia da voz y voto, con órganos de participación como la Asamblea General y los Grupos Locales (Som Energia, s. f.-c, s. p.). Esta dimensión democrática encaja con la ESS, ya que la Carta de REAS entiende la economía solidaria como un proyecto económico, social y político basado en relaciones más justas, cooperativas y sostenibles (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

En mi opinión, el rasgo más interesante de Som Energia es que actúa en un sector estratégico. La energía no es un consumo cualquiera: condiciona la vida cotidiana, la actividad económica, la sostenibilidad ambiental y la autonomía de los hogares. Por eso, una cooperativa energética puede tener un impacto que va más allá de la factura eléctrica. Su propuesta conecta con la transición ecológica, con la democratización de un sector tradicionalmente concentrado y con la posibilidad de que la ciudadanía participe en decisiones energéticas que normalmente quedan lejos de su control.

Som Energia desde los principios de la ESS

Som Energia puede analizarse desde varios principios de la ESS. En primer lugar, la gestión democrática aparece en su modelo de participación. La cooperativa informa de que las personas socias cuentan con voz y voto y pueden participar a través de la Asamblea General y los Grupos Locales (Som Energia, s. f.-c, s. p.). Estos grupos están formados por personas socias voluntarias que trasladan los valores de la cooperativa a su territorio y ayudan a que el proyecto crezca y se arraigue en realidades locales distintas (Som Energia, 2021, s. p.). Esta estructura es coherente con la idea de cooperación y compromiso con el entorno que defiende REAS (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

En segundo lugar, la sostenibilidad ecológica es el núcleo de la entidad. Som Energia no solo comercializa energía de origen renovable, sino que impulsa proyectos de generación propia y fórmulas colectivas como Generation kWh. Este proyecto se define como un sistema de préstamos que permite construir o comprar nuevas instalaciones de generación renovable, con un retorno energético y medioambiental en lugar de un retorno financiero convencional (Som Energia, s. f.-e, s. p.). Esta lógica encaja con la ESS porque la rentabilidad económica queda subordinada a una finalidad ambiental y colectiva.

En tercer lugar, la entidad trabaja la intercooperación y el arraigo territorial. Los Grupos Locales y las comunidades energéticas permiten que la transición energética no sea solo una decisión individual de consumo, sino una práctica comunitaria. El autoconsumo colectivo, regulado en España por el Real Decreto 244/2019, permite que varios consumidores se alimenten de energía procedente de instalaciones próximas y asociadas a ellos (Ministerio para la Transición Ecológica, 2019, art. 1; Som Energia, 2022, s. p.). Este marco abre la puerta a proyectos en barrios, pueblos y comunidades de vecinos, donde Som Energia puede actuar como facilitadora de procesos colectivos.

Digitalización: una herramienta necesaria, pero no neutral

La digitalización es una condición casi imprescindible para una cooperativa como Som Energia. Al operar en un mercado estatal y con una base social amplia, la entidad necesita herramientas digitales para gestionar contratos, facturación, comunicación, participación y servicios energéticos. Además, la digitalización permite hacer más accesible la información sobre consumo, tarifas, generación renovable y participación interna. La propia cooperativa ofrece canales digitales de relación con las personas socias y usuarias, y en su documentación de participación insiste en la importancia de activar a la base social en un proyecto energético renovable, inclusivo, democrático y de propiedad colectiva (Som Energia, 2024, p. 6).

El potencial positivo de la digitalización es evidente. Puede facilitar la participación de personas que viven lejos de los espacios presenciales, mejorar la transparencia de la información, permitir el seguimiento del consumo y hacer viable la gestión de proyectos complejos como el autoconsumo colectivo. También puede apoyar la creación de comunidades energéticas y modelos de gestión compartida. Som Energia ha defendido, por ejemplo, la figura del gestor del autoconsumo como herramienta para simplificar trámites y facilitar que una persona física o jurídica represente al conjunto de usuarios de una instalación colectiva (Som Energia, 2026, s. p.).

La respuesta recibida de Som Energia refuerza esta idea: para la cooperativa, la digitalización puede ayudar a mejorar la eficiencia, la transparencia y la participación en el mercado eléctrico, siempre que se entienda como una herramienta al servicio de las personas y no solo desde criterios económicos (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). Por eso, he matizado el análisis para no presentar la digitalización como un fin en sí mismo, sino como un instrumento que debe mejorar la relación con las personas socias y mantener la coherencia cooperativa.

Sin embargo, la digitalización no es neutral. En una entidad de ESS, la tecnología debe estar al servicio de la participación y no al revés. El riesgo es que una cooperativa acabe dependiendo de plataformas corporativas, servicios externos de datos o soluciones digitales poco transparentes. Desde la perspectiva de la ESS, esto puede generar una contradicción: una entidad que quiere democratizar la energía no debería reproducir, en su infraestructura tecnológica, dinámicas de dependencia y concentración propias del capitalismo digital. Por eso, una línea de mejora coherente sería avanzar hacia software libre, gestión responsable de datos, herramientas accesibles y formación digital para las personas socias.

También hay que tener en cuenta la brecha digital. No todas las personas participan igual en entornos virtuales ni tienen la misma facilidad para usar plataformas, aplicaciones o trámites electrónicos. Si la digitalización se convierte en la vía principal de participación, puede dejar fuera a personas con menos competencias digitales. En ese sentido, Som Energia debería combinar herramientas digitales con espacios presenciales y acompañamiento local, especialmente a través de los Grupos Locales.

Finanzas éticas, moneda social y participación comunitaria

Otro aprendizaje del curso ha sido pensar qué pueden aportar las finanzas éticas y las monedas sociales a una entidad de ESS. En el caso de Som Energia, una moneda social local no tendría sentido como sustituto del euro para pagar la factura eléctrica. El sector energético está fuertemente regulado, tiene costes estructurales, obligaciones fiscales y reglas de mercado que no pueden resolverse con una moneda complementaria. El propio Real Decreto 244/2019 muestra que el autoconsumo eléctrico se mueve dentro de un marco técnico, administrativo y económico muy definido (Ministerio para la Transición Ecológica, 2019, art. 1).

Aun así, una moneda social sí podría tener un papel complementario en la vida comunitaria de la cooperativa. Las monedas complementarias no pretenden sustituir a la moneda oficial, sino reforzar intercambios, reciprocidad y cohesión local allí donde el dinero convencional no reconoce ciertos valores comunitarios (Atxukarro, 2014, s. p.; Blanc, 2011, pp. 4-10). En Som Energia, esto podría traducirse en incentivos para la participación en grupos locales, asistencia a talleres de eficiencia energética, apoyo a campañas de sensibilización, colaboración en proyectos de autoconsumo colectivo o alianzas con otras entidades de la ESS del territorio.

La fortaleza principal para imaginar este tipo de herramienta es que Som Energia ya cuenta con una cultura cooperativa. Las monedas sociales necesitan una comunidad activa, confianza y una base de reciprocidad; no funcionan únicamente por su diseño técnico (Cahn, 2000, s. p.; Collom, 2008, pp. 414-436). En este punto, los Grupos Locales serían el espacio más lógico para una posible experiencia piloto, porque son los lugares donde la cooperativa se concreta en relaciones de proximidad (Som Energia, 2021, s. p.).

La oportunidad más interesante no sería económica en sentido estrecho, sino social. Una moneda o sistema de reconocimiento podría valorar tareas que sostienen la cooperativa pero que no siempre se ven: explicar el proyecto a nuevas personas socias, organizar talleres, acompañar a comunidades energéticas, participar en campañas contra la pobreza energética o dinamizar debates locales. Ryan-Collins, Stephens y Coote (2008, s. p.) señalan que los bancos de tiempo y herramientas similares pueden reforzar servicios comunitarios porque reconocen capacidades y aportaciones que el mercado convencional no suele valorar.

Ahora bien, también hay límites importantes. Corrons Giménez (2015, s. p.) advierte que las monedas complementarias dependen de la capacidad de adaptación y de la predisposición al cambio de las personas usuarias. En una cooperativa grande, con personas muy implicadas y otras que se relacionan con la entidad de forma más funcional, el riesgo de baja adopción es real. Si la herramienta se percibe como compleja, simbólica o poco útil, podría quedar reducida a un grupo pequeño de personas ya convencidas. Por eso, en Som Energia una moneda social solo tendría sentido si fuera sencilla, acotada y vinculada a necesidades concretas de participación.

Relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El caso de Som Energia se conecta de manera directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El vínculo más evidente es el ODS 7, energía asequible y no contaminante. Naciones Unidas define este objetivo como la garantía de acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todas las personas, y subraya que la energía limpia es clave para el desarrollo económico y social (Naciones Unidas, s. f.-a, s. p.). Som Energia se sitúa claramente en este marco porque su actividad principal es promover energía renovable y transformar el modelo energético hacia formas más sostenibles y democráticas (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

También existe relación con el ODS 13, acción por el clima, porque la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables es una parte necesaria de la lucha contra el cambio climático. Aunque una cooperativa no puede resolver por sí sola la crisis climática, sí puede facilitar que hogares y entidades participen en la transición energética desde prácticas de consumo y producción más coherentes. En este sentido, Som Energia no solo ofrece electricidad renovable, sino que impulsa proyectos de generación, autoconsumo y participación comunitaria (Som Energia, s. f.-e, s. p.; Som Energia, s. f.-f, s. p.).

La entidad también conecta con el ODS 12, producción y consumo responsables, porque invita a repensar el consumo eléctrico no como una compra pasiva, sino como una decisión política, ambiental y social. Del mismo modo, el ODS 11, comunidades sostenibles, aparece en la dimensión territorial de los grupos locales y las comunidades energéticas. Finalmente, el ODS 17, alianzas para lograr los objetivos, se refleja en la intercooperación con otras entidades de la ESS, administraciones y proyectos comunitarios. Esta lectura debe hacerse con prudencia: no basta con decir que una entidad contribuye a los ODS; hay que mirar qué prácticas concretas desarrolla. En Som Energia, esas prácticas están ligadas a energía renovable, participación democrática, generación colectiva y arraigo territorial.

PERTE de Economía Social y de los Cuidados

El PERTE de Economía Social y de los Cuidados es un marco estatal relevante porque reconoce el peso de la economía social y su potencial transformador. El Plan de Recuperación señala que este PERTE se articula en torno a tres objetivos: impulsar y desarrollar la economía social española y su potencial transformador, desarrollar servicios avanzados en el ámbito de los cuidados y crear un hub de referencia para la transferencia de conocimiento con las entidades de economía social (Gobierno de España, 2025, s. p.).

Aunque Som Energia no pertenece al sector de los cuidados en sentido estricto, sí encaja en el primer objetivo del PERTE: fortalecer la economía social y su capacidad transformadora. Además, su actividad se relaciona con la transición ecológica y digital, dos ejes muy presentes en las políticas públicas actuales. El Ministerio de Trabajo y Economía Social vincula este PERTE con la necesidad de hacer las economías y sociedades más sostenibles, resilientes y preparadas para las transiciones ecológica y digital (Ministerio de Trabajo y Economía Social, 2025, s. p.).

Desde un punto de vista crítico, el PERTE puede abrir oportunidades para entidades como Som Energia si facilita financiación, innovación, digitalización y alianzas entre cooperativas, administraciones y centros de conocimiento. Sin embargo, también existe un riesgo: que los fondos públicos lleguen más fácilmente a organizaciones con mayor capacidad administrativa y de gestión, dejando en peor posición a proyectos más pequeños. Para que el PERTE fortalezca de verdad la ESS, debería facilitar convocatorias accesibles, apoyo técnico y alianzas territoriales que no se limiten a grandes proyectos.

Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea

El Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea también ayuda a situar el caso. La Comisión Europea plantea que la economía social contribuye a crear y mantener empleo de calidad, promover inclusión social, impulsar desarrollo sostenible y favorecer la participación activa de la ciudadanía (Comisión Europea, 2021, p. 2). Además, el portal europeo de economía social resume el plan en tres líneas: crear condiciones marco adecuadas, abrir oportunidades de financiación y desarrollo de capacidades, y aumentar el reconocimiento de la economía social y su potencial (Comisión Europea, s. f., s. p.).

Som Energia encaja bien en esta visión porque combina actividad económica, transición ecológica y participación ciudadana. La cooperativa no es solo una proveedora de electricidad, sino un ejemplo de cómo una necesidad básica puede organizarse desde una lógica democrática y no exclusivamente lucrativa. En este sentido, el Plan de Acción europeo puede ser útil si se traduce en instrumentos reales: acceso a financiación, apoyo a la innovación social, acompañamiento digital, reconocimiento institucional y facilidades para la colaboración con administraciones públicas.

La mirada europea también permite señalar un reto: la economía social necesita competir en mercados dominados por actores grandes y con muchos recursos. En el sector energético, esta dificultad es especialmente evidente. Som Energia debe mantener sus valores cooperativos mientras opera en un mercado regulado, técnico y competitivo. Por eso, las políticas europeas no deberían limitarse a reconocer la economía social, sino crear condiciones que permitan a entidades como Som Energia sostenerse y crecer sin perder su carácter transformador.

Ateneos Cooperativos y políticas territoriales de apoyo

Como Som Energia nació en Girona y mantiene una fuerte relación con Cataluña, también resulta pertinente mencionar la Red de Ateneos Cooperativos. Esta política pública catalana se impulsó en 2016 para crear puntos territoriales de apoyo a la generación de empleo mediante cooperativas y sociedades laborales. La Generalitat describe los Ateneos como espacios de encuentro, coordinación, aprendizaje, discusión, cooperación y transformación social, basados en principios como justicia social, democracia directa y participativa, decrecimiento, sostenibilidad, equidad y solidaridad (Generalitat de Catalunya, 2023, s. p.).

La experiencia de los Ateneos Cooperativos es relevante porque muestra que las políticas públicas pueden fortalecer la ESS desde el territorio. No se trata solo de subvencionar proyectos, sino de crear ecosistemas: formación, asesoramiento, redes, acompañamiento y espacios donde las entidades puedan cooperar. Para Som Energia, este tipo de política puede ser útil en ámbitos como comunidades energéticas locales, formación sobre autoconsumo, apoyo a grupos locales o alianzas con ayuntamientos y otras cooperativas.

Esta referencia también ayuda a entender una idea central del curso: la ESS no crece solo por la voluntad de las entidades, sino por la existencia de entornos institucionales favorables. Si una cooperativa energética quiere promover soberanía energética y participación ciudadana, necesita marcos legales, apoyo técnico, financiación, espacios de cooperación y políticas públicas que no favorezcan únicamente a las grandes empresas del sector.

Contratación pública responsable

La contratación pública es otro instrumento institucional con potencial para fortalecer entidades como Som Energia. La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público establece que en la contratación pública deben incorporarse de manera transversal criterios sociales y medioambientales cuando guarden relación con el objeto del contrato, porque pueden mejorar la relación calidad-precio y la eficiencia en el uso de los fondos públicos (Jefatura del Estado, 2017, art. 1 y art. 145). Esta previsión abre la puerta a que las administraciones no valoren solo el precio, sino también el impacto ambiental, social y territorial de lo que contratan.

En el caso de Som Energia, la contratación pública responsable podría tener varias aplicaciones. Las administraciones podrían contratar energía renovable con criterios de impacto social, impulsar comunidades energéticas locales, promover proyectos de autoconsumo colectivo en edificios públicos o colaborar con cooperativas para campañas de ahorro y eficiencia energética. También podrían usar la contratación pública para apoyar modelos de transición energética más participativos, especialmente en barrios vulnerables o municipios pequeños.

Este punto fue confirmado por la entidad en la respuesta recibida. Desde Som Energia se señala que la contratación pública puede favorecer iniciativas cooperativas y de economía social y solidaria si no se orienta únicamente al factor precio, sino que tiene en cuenta valores como la ausencia de ánimo de lucro, el respeto al tejido social, el cuidado del medio ambiente y la centralidad de las personas (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). Esta aportación permite reforzar la idea de que la contratación pública no debería limitarse a comprar electricidad barata, sino valorar qué modelo energético y social se está apoyando con dinero público.

La contratación pública, sin embargo, no es una solución automática. Si los contratos son demasiado grandes, si los procedimientos son complejos o si los requisitos administrativos favorecen a grandes operadores, las cooperativas pueden quedar fuera. Por eso, una contratación pública realmente transformadora debería incorporar división en lotes, criterios ambientales claros, cláusulas sociales efectivas y mecanismos que permitan competir a entidades de economía social. En este punto, Som Energia puede aportar valor no solo como proveedora, sino como aliada para diseñar proyectos energéticos comunitarios.

Valoración crítica del potencial transformador

El potencial transformador de Som Energia reside en que actúa en un ámbito estratégico y cotidiano. La electricidad está presente en todos los hogares y actividades económicas, y por eso cambiar la forma de producirla, contratarla y gobernarla tiene un significado social importante. Som Energia demuestra que es posible organizar parte del sistema energético desde una lógica cooperativa, renovable y democrática (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

Su mayor fortaleza es la coherencia entre misión y práctica: energía renovable, participación de las personas socias, grupos locales, reinversión, proyectos colectivos y voluntad de transformar el modelo energético. Además, herramientas como Generation kWh muestran que la ciudadanía puede financiar generación renovable con una lógica distinta a la inversión especulativa: el retorno se plantea en términos energéticos y medioambientales, no solo financieros (Som Energia, s. f.-e, s. p.).

Pero también existen límites. La cooperativa opera en un sector muy regulado, con costes técnicos, dependencia de infraestructuras y competencia de grandes empresas. Además, su propio crecimiento puede generar distancia entre una base social muy amplia y los espacios reales de participación. El riesgo es que una parte de las personas socias se relacione con Som Energia como si fuera simplemente una comercializadora ética, sin implicarse en la dimensión comunitaria del proyecto. Este riesgo no invalida el modelo, pero obliga a reforzar los grupos locales, la pedagogía energética, la participación y la transparencia.

La respuesta de Som Energia confirma esta tensión. La cooperativa explica que uno de sus retos principales es seguir creciendo sin perder los valores cooperativos y la participación democrática, especialmente después de haber pasado de unas 500 personas al inicio del proyecto a más de 87.000 en la actualidad (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). También señala como retos el contexto energético competitivo y cambiante, la concentración del mercado eléctrico, la volatilidad de los precios y las modificaciones regulatorias orientadas a las grandes empresas. Esta devolución de la entidad me ha llevado a reforzar la parte crítica del artículo: el potencial transformador existe, pero depende de sostener la participación y la cercanía en un entorno de fuerte presión competitiva y regulatoria.

Por eso, mi valoración es que Som Energia tiene un potencial transformador alto, pero condicionado. Puede contribuir a democratizar la energía, impulsar renovables y fortalecer comunidades energéticas, siempre que mantenga viva la dimensión cooperativa y no se limite a competir como una comercializadora verde más. Las políticas públicas, la contratación responsable, la digitalización soberana y posibles herramientas comunitarias como monedas sociales pueden ayudar, pero solo si se diseñan con realismo y desde las necesidades concretas de la base social.

Interacción con la entidad

Como parte del proceso de elaboración de este artículo, se contactó con Som Energia mediante correo electrónico dirigido a info@somenergia.coop. El objetivo del mensaje fue contrastar el análisis realizado durante el curso y solicitar su punto de vista sobre los principales retos actuales de la cooperativa, así como sobre el papel de las políticas públicas, la contratación pública, la digitalización y las comunidades energéticas en el fortalecimiento de su modelo.

La entidad respondió a través de Anna Solà, miembro del equipo de Comunicación. En relación con los retos actuales, Som Energia destaca la dificultad de seguir creciendo sin perder los valores cooperativos y la participación democrática, especialmente después de haber pasado de un proyecto inicial de 500 personas a una cooperativa con más de 87.000. También identifica como retos el contexto energético competitivo y cambiante, la concentración del mercado eléctrico, la volatilidad de los precios, las modificaciones regulatorias orientadas a las grandes empresas y la necesidad de equilibrar profesionalización y digitalización con una atención cercana y accesible para las personas socias (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026).

Respecto a las políticas públicas, Som Energia considera que pueden tener un papel clave para impulsar modelos energéticos más democráticos, sostenibles y centrados en las personas. En particular, la entidad señala que la contratación pública puede favorecer iniciativas cooperativas y de ESS si se basa en valores, respeto al tejido social y al medio ambiente, y no únicamente en el factor precio. También destaca las comunidades energéticas como una oportunidad para descentralizar la producción y fomentar la participación ciudadana en la transición energética. Sobre la digitalización, la cooperativa la valora positivamente si mejora la eficiencia, la transparencia y la participación, siempre que esté al servicio de las personas y no solo de criterios económicos (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026).

Este retorno se ha incorporado al artículo reforzando tres ideas: el crecimiento de Som Energia es una fortaleza, pero también un reto democrático; la contratación pública debe valorar el impacto social y ambiental, no solo el precio; y la digitalización debe entenderse como herramienta de participación y transparencia, no como una finalidad en sí misma. Como evidencia de la interacción, se adjunta al final del documento una prueba del correo enviado y se transcribe la respuesta recibida de la entidad.

Conclusión

Som Energia es un caso sólido para analizar la relación entre ESS, transición energética y políticas públicas. Su modelo cooperativo permite mirar la energía no solo como un servicio, sino como un campo de participación democrática, sostenibilidad ecológica y transformación social. La entidad conecta claramente con los principios de la Carta de la Economía Solidaria, especialmente cooperación, sostenibilidad ecológica, reparto justo de la riqueza y compromiso con el entorno (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

Los aprendizajes del curso permiten ver que la digitalización puede fortalecer a Som Energia si mejora la participación, la transparencia y la gestión de comunidades energéticas, pero también puede generar riesgos de brecha digital y dependencia tecnológica. Las monedas sociales, por su parte, no parecen adecuadas para sustituir el pago de la electricidad, pero sí podrían servir como herramienta complementaria para reconocer participación, activar grupos locales y reforzar vínculos territoriales, siempre que se diseñen de forma sencilla y útil (Atxukarro, 2014, s. p.; Corrons Giménez, 2015, s. p.).

Los marcos institucionales analizados muestran que las políticas públicas pueden ser decisivas. Los ODS sitúan el caso dentro de la energía limpia, el consumo responsable y la acción climática. El PERTE y el Plan de Acción europeo reconocen el potencial de la economía social. Los Ateneos Cooperativos muestran la importancia del apoyo territorial. Y la contratación pública responsable puede abrir oportunidades para que las administraciones impulsen energía renovable con impacto social. En definitiva, Som Energia tiene capacidad transformadora porque combina una necesidad básica, la energía, con una forma cooperativa de organizarla. Su reto es mantener viva esa dimensión democrática mientras crece y opera en un mercado complejo.

Uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado inteligencia artificial como apoyo en la organización del texto, la mejora de la redacción y la revisión de coherencia. La selección del caso, la interpretación crítica, la incorporación de la respuesta de Som Energia, la revisión de las citas y la adaptación final al trabajo de la asignatura han sido realizadas personalmente.

Bibliografía

Atxukarro, A. (2014). ¿Qué son las monedas complementarias? Observatorio de la Sostenibilidad, Fundación Cristina Enea.

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Corrons Giménez, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico [Trabajo de investigación, Universitat Jaume I Universitat de València].

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Ministerio de Trabajo y Economía Social. (2025). PERTE de economía social y de los cuidados. https://www.mites.gob.es/EconomiaSocial/es/iniciativas-financiacion/perte-esyec/index.html

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Turnbull, S. (2009). Options for reforming the financial system. International Journal of Community Currency Research, 13, 115-118.


Anexo 1. Prueba fotogr
áfica del correo electrónico enviado.

Anexo 2. Prueba fotográfica de correo electrónico recibido a 19/05/2026.
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Indakana como entidad de la ESS – Sintésis global

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Indakana como entidad de la ESS – Sintésis global

Presentación breve – Indakana Indakana es una asociación que trabaja para mejorar las oportunidades de vida de infancia y juventud en situación…
Presentación breve – Indakana Indakana es una asociación que trabaja para mejorar las oportunidades de vida de infancia y…

Presentación breve – Indakana

Indakana es una asociación que trabaja para mejorar las oportunidades de vida de infancia y juventud en situación de vulnerabilidad en Perú. Su actividad se basa en proyectos concretos, como becas educativas, apoyo residencial y acompañamiento social, y se sostiene gracias a la participación de personas socias, colaboradoras y acciones solidarias.

Lo que más destaco de la entidad es que su funcionamiento está vinculado a valores muy conectados con la ESS, como la solidaridad, la cooperación, la participación y el compromiso con la transformación social. No se trata de una organización orientada al lucro, sino de una iniciativa que pone en el centro a las personas y a sus necesidades.

Además, en mi caso, la relación con la entidad no ha sido solo académica. Indakana está dirigida y creada por los dueños de la empresa en la que trabajo, por lo que conozco de cerca parte de su actividad y de su dimensión comunitaria. Esto me ha permitido observar que su funcionamiento no se limita a la captación de fondos, sino que también se apoya en una participación real del entorno cercano, en actividades solidarias y en una implicación continuada de personas colaboradoras.

De forma habitual, desde la empresa en la que trabajo solemos asistir y colaborar en los eventos benéficos vinculados a Indakana. La experiencia más reciente ha sido la carrera solidaria celebrada el 16 de mayo, en la que las personas participantes contribuían mediante el pago de la inscripción y, además, se instaló una barra benéfica para seguir recaudando fondos durante la jornada. Este tipo de actividades me parece especialmente relevante porque reflejan bien cómo la asociación combina financiación, sensibilización y comunidad en una misma acción.

Síntesis de los aspectos clave

  • Indakana y la ESS

Una de las ideas principales que he podido observar es que Indakana se sitúa claramente dentro de la dimensión sociocomunitaria de la ESS. Su valor no está en generar rentabilidad económica, sino en su capacidad para canalizar apoyo social, crear oportunidades y sostener proyectos con impacto real en la vida de otras personas.

Además, la entidad muestra varios principios propios de la ESS, como la cooperación, la equidad, el compromiso con el entorno y la participación. Aunque no se trate de una cooperativa, sí responde a una lógica de bien común y de responsabilidad colectiva, que es precisamente una de las claves de la economía social y solidaria.

Mi experiencia cercana con la entidad también refuerza esta idea, porque las actividades en las que he participado muestran que Indakana no actúa solo como receptora de ayudas, sino como una organización capaz de activar comunidad, implicar personas y sostener una red solidaria en torno a sus proyectos.

 

  • Digitalización

Otro aspecto que he podido observar, ha sido la digitalización. En el caso de Indakana, considero que lo digital puede ser una herramienta útil para mejorar la comunicación, la transparencia y la organización interna. También puede ayudar a fortalecer el vínculo con la comunidad que apoya el proyecto, facilitar la captación de socios o donaciones y hacer más visible el impacto de la entidad.

Aun así, también he llegado a la conclusión de que la digitalización no debe entenderse solo como presencia en redes o uso de herramientas tecnológicas. Para que tenga sentido en una entidad como Indakana, debe aplicarse de forma coherente con los valores de la ESS, evitando una dependencia excesiva de plataformas, cuidando la privacidad y evitando que parte de la comunidad quede excluida por brecha digital. Para mí, la clave es que lo digital refuerce la parte humana y comunitaria, no que la sustituya.

Precisamente, viendo cómo funcionan los eventos solidarios de la asociación, creo que lo digital podría tener especial utilidad para reforzar esa comunidad que ya existe, por ejemplo haciendo más visible el destino de los fondos recaudados, dando continuidad a la relación con las personas participantes y manteniendo un seguimiento más cercano de las actividades.

  • Finanzas éticas y monedas sociales

En relación con las finanzas éticas y las monedas sociales, lo que he concluido es que, en una entidad como Indakana, una moneda social local no tendría sentido como herramienta principal de financiación. Sin embargo, sí podría tener interés como recurso complementario para reforzar comunidad, reciprocidad y participación.

Lo más relevante no sería tanto su utilidad económica directa, sino su potencial para abrir nuevas formas de colaboración, reconocer aportaciones que no son monetarias y ampliar la idea de participación más allá de la donación económica. Aun así, también veo límites claros, ya que se trata de una asociación cuya actividad principal no se desarrolla dentro de un circuito económico local directo. Por eso, en este caso, tendría más sentido pensar en fórmulas sencillas de intercambio o en pequeños pilotos vinculados a actividades concretas, antes que en una implantación amplia.

En relación con esto, la experiencia de participar en eventos benéficos me hace pensar que el potencial de una iniciativa de este tipo estaría más en reforzar la implicación de la comunidad que en sustituir formas tradicionales de financiación. Es decir, serviría más como mecanismo de participación y reconocimiento que como recurso económico central.

Relación con los grandes marcos de política pública

El análisis de Indakana también puede relacionarse con distintos marcos de política pública, especialmente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las políticas de apoyo a la ESS y los instrumentos públicos de fortalecimiento del tejido social.

En primer lugar, considero que la actividad de Indakana conecta de forma clara con varios ODS. Por ejemplo, con el ODS 1, por su contribución a reducir situaciones de vulnerabilidad; con el ODS 4, por su apuesta por la educación y el acceso a oportunidades; con el ODS 10, por su relación con la reducción de desigualdades; y con el ODS 17, por la importancia de las alianzas y la cooperación para sostener su actividad.

Además, la entidad también puede situarse dentro del marco más amplio de las políticas públicas que buscan fortalecer la Economía Social y Solidaria. Este tipo de políticas reconocen que organizaciones como Indakana generan valor social, cohesionan comunidad y responden a necesidades que muchas veces no cubre de forma suficiente ni el mercado ni la administración pública.

En este sentido, me parece importante señalar que el apoyo público a la ESS no debería centrarse solo en empresas o cooperativas con actividad económica directa, sino también en asociaciones y proyectos comunitarios que generan impacto social y fortalecen el tejido colectivo. Desde esta perspectiva, Indakana representa una experiencia que podría verse reforzada por políticas públicas de apoyo a la participación social, la cooperación y la sostenibilidad de entidades pequeñas con fuerte valor social.

Reflexión sobre el papel de la contratación pública

En el caso de Indakana, considero que la contratación pública no sería la principal vía de sostenibilidad, ya que no se trata de una entidad orientada a la prestación clásica de servicios para la administración. Sin embargo, eso no significa que el papel de lo público no sea relevante.

Más que a través de contratación pública directa, pienso que Indakana podría verse fortalecida por otras formas de apoyo institucional, como subvenciones, convenios, programas de cooperación, colaboración con servicios sociales o educativos, o iniciativas públicas orientadas al fortalecimiento del tercer sector y de la ESS.

Por tanto, en este caso, lo importante no sería tanto la contratación en sentido estricto, sino el reconocimiento institucional de que una entidad como Indakana contribuye a fines de interés general y genera impacto social. Ese reconocimiento puede traducirse en apoyo económico, acompañamiento técnico o colaboración estable con administraciones y redes públicas.

 

Valoración global del potencial transformador de la entidad

Desde mi punto de vista, el potencial transformador de Indakana no está en su tamaño ni en su capacidad económica, sino en su forma de intervenir desde una lógica solidaria, educativa y comunitaria. Su fuerza está en acompañar procesos, crear oportunidades y movilizar personas alrededor de un proyecto con sentido social.

Además, he visto que el valor de una entidad como esta no se limita a ayudar, sino que también reside en su capacidad para activar comunidad, sostener vínculos y promover una forma distinta de entender la participación. Tanto en la parte de digitalización como en la reflexión sobre monedas sociales, la idea que aparece de fondo es la misma, que la transformación social no depende solo de recursos económicos, sino también de la capacidad de construir relaciones, cooperación y compromiso colectivo.

Mi participación directa en actividades de la asociación refuerza todavía más esta valoración. En concreto, eventos como la carrera solidaria del 16 de mayo que he mencionado anteriormente, muestran que Indakana tiene capacidad para convertir una acción puntual en una experiencia de recaudación, visibilidad y cohesión comunitaria al mismo tiempo. Para mí, ahí se ve claramente su potencial transformador, no solo por los fondos obtenidos, sino por la red de personas que logra activar y mantener.

Por eso, considero que Indakana sí tiene un potencial transformador importante en su contexto, aunque ese potencial no deba medirse únicamente en términos cuantitativos o económicos. Su aportación tiene más que ver con la generación de oportunidades, la defensa de una lógica solidaria y la construcción de comunidad que con indicadores de mercado tradicionales.

Bibliografía

Debate0en Indakana como entidad de la ESS – Sintésis global

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La Borda: una alternativa real al modelo de vivienda en crisis

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La Borda: una alternativa real al modelo de vivienda en crisis

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales en ciudades como Barcelona. El incremento de precios, la presión turística y la escasez de vivienda pública han generado un contexto en el que amplios sectores de la población quedan excluidos del mercado inmobiliario. En este escenario, La Borda emerge como una propuesta que no solo responde a una necesidad habitacional, sino que plantea un cambio profundo en la forma de entender la vivienda. No…
El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales en ciudades como Barcelona.…

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales en ciudades como Barcelona. El incremento de precios, la presión turística y la escasez de vivienda pública han generado un contexto en el que amplios sectores de la población quedan excluidos del mercado inmobiliario.

En este escenario, La Borda emerge como una propuesta que no solo responde a una necesidad habitacional, sino que plantea un cambio profundo en la forma de entender la vivienda. No se trata únicamente de construir pisos, sino de repensar las relaciones económicas, sociales y comunitarias que los rodean.

El proyecto, finalizado en 2018 en el entorno de Can Batlló, es el resultado de un proceso vecinal iniciado años antes. Este origen explica por qué La Borda no es una promoción alternativa más, sino una iniciativa arraigada en el derecho a la ciudad y en la autoorganización colectiva.

 

Cesión de uso: desmercantilizar la vivienda

El elemento central que define a La Borda es su modelo de cesión de uso. A diferencia del sistema convencional, aquí la titularidad del edificio es colectiva y pertenece a la cooperativa.

Esto tiene implicaciones profundas. Por un lado, elimina la posibilidad de especulación dado que las viviendas no pueden venderse ni alquilarse en el mercado, por otro lado, redefine la relación con la vivienda, que deja de ser una inversión para convertirse en un derecho de uso estable.

Para contrastar el análisis, se realizó una conversación telefónica con una persona socia de la cooperativa, Neus, lo que permitió validar algunos aspectos del funcionamiento interno y recoger testimonios directos:

“El objetivo es que la vivienda no sea un negocio, aquí nadie puede hacer dinero con su piso, y eso cambia completamente las reglas del juego.”

Este modelo encaja plenamente con los principios de la Economía Social y Solidaria, donde la primacía de las personas sobre el capital es un eje central.

 

Arquitectura como herramienta social

El diseño arquitectónico, desarrollado por Lacol, responde a una lógica comunitaria. El edificio se organiza alrededor de un patio central que facilita la interacción cotidiana entre las personas residentes, recuperando elementos de la vivienda popular.

Los espacios compartidos no son secundarios, sino estructurales. La cocina-comedor, la lavandería o las habitaciones para invitados permiten redistribuir funciones que tradicionalmente se resuelven de forma individual. Esto genera ahorro de recursos y al mismo tiempo, fortalece la vida en comunidad.

Además, el proyecto incorpora criterios de sostenibilidad ambiental. La construcción en madera, el diseño bioclimático y el uso de energías renovables contribuyen a reducir el impacto ambiental y el consumo energético, reforzando su coherencia con los valores de la ESS.

 

Viabilidad económica y finanzas éticas

La Borda demuestra que es posible desarrollar vivienda asequible fuera de las lógicas especulativas sin renunciar a la viabilidad económica, ya que el proyecto se financia mediante aportaciones de las personas socias y a través de instrumentos de economía solidaria, incluyendo entidades como Coop57. Este enfoque permite alinear la financiación con los valores del proyecto y reducir la dependencia de la banca tradicional.

El modelo económico se basa en cuotas de uso que cubren los costes de la cooperativa. No existe ánimo de lucro, lo que implica que los posibles excedentes se reinvierten en el propio proyecto o en el fortalecimiento del modelo cooperativo. No obstante, desde una perspectiva crítica, la aportación inicial puede suponer una barrera de acceso para determinados colectivos, lo que evidencia la necesidad de políticas públicas complementarias que amplíen la accesibilidad.

 

Digitalización: oportunidades y tensiones

La digitalización forma parte del funcionamiento cotidiano de la cooperativa. Se utiliza para gestionar reservas de espacios comunes, coordinar tareas o facilitar la comunicación interna, lo que mejora la eficiencia organizativa.

Más allá de su uso práctico, la tecnología también puede ampliar la participación en la toma de decisiones o contribuir a optimizar el consumo energético del edificio, sin embargo, estos avances conviven con riesgos. La dependencia de plataformas privadas, la gestión de datos o la brecha digital pueden generar tensiones con los principios de la ESS.

Como señalaba Neus durante la conversación:

“La digitalización es útil, pero no puede sustituir la asamblea ni las relaciones cara a cara, si no, perderíamos la esencia del proyecto.”

Esto pone de relieve la necesidad de integrar la tecnología de forma crítica y coherente con los valores cooperativos.

 

Innovación social y límites

La Borda constituye un entorno favorable para explorar herramientas como bancos de tiempo o sistemas de intercambio puesto que la confianza interna y la cultura comunitaria facilitan este tipo de iniciativas, no obstante, la escala reducida de la cooperativa limita su desarrollo. Con una comunidad de unas 30 personas, resulta difícil generar suficiente volumen de intercambios para sostener una moneda social compleja, lo que sugiere que la innovación social debe adaptarse a las condiciones reales del proyecto.

 

La Borda en el marco de las políticas públicas

El desarrollo de La Borda no puede entenderse sin el papel de las políticas públicas. La cesión de suelo municipal durante 75 años ha sido un elemento clave para su viabilidad.

El proyecto se alinea con los objetivos de la Agenda 2030, especialmente en lo relativo a ciudades sostenibles, acceso a la vivienda y reducción de desigualdades. Asimismo, encaja con iniciativas como el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, orientadas a fortalecer la economía social.

A nivel europeo, también puede vincularse con el Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, que promueve modelos económicos democráticos, sostenibles e inclusivos. La Borda encarna muchos de estos principios al combinar innovación social, acceso justo a la vivienda y gobernanza participativa.

En el ámbito territorial, la Red de Ateneos Cooperativos contribuye a difundir este tipo de experiencias y a generar un ecosistema favorable para su replicación.

 

Contratación pública: una palanca clave aún infrautilizada

La contratación pública representa una herramienta fundamental para impulsar modelos como La Borda, pero su potencial sigue estando infrautilizado. En este caso, la cesión de suelo público ha sido determinante, aun así, las administraciones podrían ir más allá incorporando criterios sociales en licitaciones, priorizando proyectos cooperativos o facilitando el acceso a financiación.

Una de las principales limitaciones es la rigidez administrativa y la falta de adaptación de los marcos normativos a este tipo de iniciativas. Muchas veces, los procesos públicos siguen diseñados para modelos empresariales tradicionales, lo que dificulta la participación de entidades de la ESS. Por ello, el reto no es solo financiar proyectos, sino transformar las herramientas públicas para que favorezcan activamente modelos no especulativos y orientados al bien común.

 

Entre la innovación y los límites

La Borda constituye un ejemplo sólido de aplicación de los principios de la Economía Social y Solidaria en el ámbito de la vivienda. Su principal aportación es haber demostrado que existen alternativas reales al modelo dominante, a pesar de ello, su expansión depende de factores estructurales como la disponibilidad de suelo público, el apoyo institucional o la capacidad de replicación.

Como resumía Neus en la llamada telefónica:

“No se construyen solo viviendas, se construye una comunidad, pero para que esto crezca hace falta que las instituciones también se impliquen.”

 

Conclusión

La Borda no es únicamente un proyecto arquitectónico, sino un “laboratorio” de innovación social que cuestiona las bases del modelo inmobiliario actual. Su valor reside en haber articulado, en la práctica, un modelo que combina sostenibilidad, democracia y acceso a la vivienda. En un contexto de crisis habitacional, experiencias como esta no solo ofrecen soluciones, sino que abren nuevas posibilidades para repensar la relación entre economía, territorio y comunidad.

 

Aclaración: Las frases de la llamada telefónica no son literales; las pongo entre comillas porque son muy parecidas a lo que se me dijo, pero no recuerdo las palabras exactas.

 

Referencias

Persona socia de La Borda (2026). Comunicación personal (conversación telefónica).

La Borda (s. f.). La Borda. Cooperativa de vivienda en cesión de uso. Recuperado de: https://www.laborda.coop

Lacol (2018). La Borda: Cooperative housing project in Barcelona. Recuperado de: https://www.lacol.coop

Coop57 (s. f.). Coop57: Servicios financieros éticos y solidarios. Recuperado de: https://www.coop57.coop

Ayuntamiento de Barcelona (2016). L’Ajuntament lliura el primer solar en dret de superfície per a habitatge cooperatiu. Recuperado de: https://www.barcelona.cat

European Commission (2021). Plan de Acción para la Economía Social. Recuperado de: https://ec.europa.eu

Ministerio de Trabajo y Economía Social (2023). PERTE de Economía Social y de los Cuidados. Recuperado de: https://www.mites.gob.es

Naciones Unidas (2015). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Recuperado de: https://www.un.org

Xarxa d’Ateneus Cooperatius (s. f.). Red de Ateneos Cooperativos de Cataluña. Recuperado de: https://economiasocial.gencat.cat

Sapiña, E. (2019). La Borda: un modelo de vivienda cooperativa frente a la especulación. Recuperado de: https://www.eldiario.es

Arquitectura Viva (2018). Cooperativa de vivienda La Borda, Barcelona. Recuperado de: https://arquitecturaviva.com

Debate0en La Borda: una alternativa real al modelo de vivienda en crisis

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El caso de Solidança – Roba Amiga como motor de transformación social y economía circular desde las políticas públicas.

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El caso de Solidança – Roba Amiga como motor de transformación social y economía circular desde las políticas públicas.

(Fotografía 1: Contenedores de recogida textil de Roba Amiga. Fuente: Solidança) Cada año, miles de toneladas de ropa terminan convertidas en residuo…
(Fotografía 1: Contenedores de recogida textil de Roba Amiga. Fuente: Solidança) Cada año, miles de toneladas de ropa terminan…

(Fotografía 1: Contenedores de recogida textil de Roba Amiga. Fuente: Solidança)

Cada año, miles de toneladas de ropa terminan convertidas en residuo mientras aumentan la precariedad laboral y la exclusión social. Frente a esta doble crisis ambiental y social, proyectos como Solidança – Roba Amiga, en Cornellà de Llobregat, demuestran que es posible construir modelos económicos donde la inserción laboral, la sostenibilidad y el arraigo territorial se sitúan por delante del beneficio puramente financiero. En este escenario, Solidança, se constituye como una entidad referente de la Economía Social y Solidaria (ESS) en Cataluña. Su misión principal es fusionar la inserción sociolaboral de colectivos en situación de vulnerabilidad con la economía circular mediante la gestión y valorización del residuo textil. Guiada por valores fundamentales como la primacía de las personas sobre el capital, la sostenibilidad y el arraigo territorial, Solidança demuestra que es viable articular una actividad económica que no mercantilice los derechos sociales ni destruya el medio ambiente.

Ejes Clave: ESS, Digitalización y Finanzas Alternativas

A lo largo de este curso, el análisis de Solidança ha permitido aterrizar los debates teóricos de la ESS en la práctica real a través de tres grandes ejes. En primer lugar, su impacto social y circular: frente al paradigma del fast fashion, Solidança subvierte la lógica de «producir-consumir-tirar». Según refleja su última memoria, en 2024 la entidad gestionó más de 8.438 toneladas de ropa, transformando el residuo en empleo al sostener itinerarios de inserción para más de 800 personas. (Solidança, 2024)

(Fotografía 2: Prendas recuperadas listas para su comercialización como alternativa sostenible frente al «fast fashion». Fuente: Solidança)

En segundo lugar, destaca la necesidad de una digitalización crítica. Se ha identificado el riesgo de caer en el capitalismo de plataforma, por lo que Solidança tiene la oportunidad de transitar hacia el cooperativismo de plataforma, democratizando su gobernanza con herramientas como Decidim o aplicando sistemas de trazabilidad textil abiertos que no extraigan datos privativos, sino que generen valor procomún. (Espelt, s.f.)

Por último, en el ámbito de las finanzas éticas y monedas locales, aunque su operativa sigue anclada al euro, resulta interesante la propuesta de crear un Banco de Tiempo interno financiado con el apoyo de entidades de finanzas éticas como Fiare o Coop57 para fomentar la economía local. Esto reduciría la dependencia monetaria y empoderaría a las personas en exclusión reconociendo el valor de sus cuidados y habilidades. (Corrons, 2026)

Análisis Crítico: Solidança y los Marcos de Política Pública

La viabilidad de la ESS no ocurre en el vacío; depende directamente de la arquitectura institucional. Al analizar Solidança frente a las políticas públicas, la alineación es profunda. La entidad es un motor directo de la Agenda 2030, impactando especialmente en el ODS 8 (Trabajo decente), el ODS 12 (Producción y consumo responsables) y el ODS 10 (Reducción de desigualdades) al aterrizar estas metas globales en el territorio. (Corrons, 2019)

Asimismo, la iniciativa encarna a la perfección el Plan de Acción para la Economía Social de la UE, que insta a impulsar modelos de negocio circulares para priorizar la innovación social frente a las crisis de empleo. (European Commission, 2022)

A nivel estatal y autonómico, su vinculación con la red de Ateneos Cooperativos y la oportunidad de financiación que representa el PERTE de Economía Social y de los Cuidados son herramientas institucionales claves para escalar su impacto y tecnificar sus plantas. (Ministerio de Trabajo y Economía Social, 2022)

No obstante, a pesar de esta excelente sintonía teórica, existe una tensión constante en la práctica. Los ritmos burocráticos de los fondos europeos suelen ser lentos e incompatibles con la urgencia financiera de las entidades sociales que atienden a personas en vulnerabilidad extrema. Son las políticas públicas las que deben flexibilizarse para adaptarse a la realidad de la ESS, y no al revés.

La Contratación Pública como Garantía de Sostenibilidad

La Contratación Pública Responsable (regulada por la Ley 9/2017) es el instrumento más determinante para la supervivencia de proyectos como Roba Amiga. Los ayuntamientos tienen la capacidad de incorporar cláusulas sociales y establecer contratos reservados para Empresas de Inserción (EI).

Para Solidança, la licitación municipal para la gestión de los contenedores naranjas de recogida de ropa es vital. Si la administración pública adjudica este servicio basándose únicamente en la oferta económica más barata, las corporaciones puramente mercantiles (y a menudo vinculadas al greenwashing) expulsan a las entidades sociales. Sin embargo, cuando el Ayuntamiento de Cornellà y otros municipios aplican la reserva de mercado y valoran el retorno social (puestos de trabajo creados), la contratación deja de ser un gasto logístico para convertirse en una poderosa política de redistribución de la riqueza y equidad.

Un baño de realidad: interacción en el terreno

Para contrastar y aterrizar este análisis teórico en la realidad del proyecto, realicé una visita presencial a la tienda física de Roba Amiga ubicada en Cornellà de Llobregat. Allí tuve la oportunidad de conversar con Carmen, la dependienta que me atendió de manera excelente y que respondió a mis preguntas desde su valiosa experiencia diaria en el establecimiento. Esta interacción me permitió validar mis hipótesis y aplicar mejoras directas a mis conclusiones.

Durante nuestra charla, le planteé mi propuesta estratégica de implementar un Banco de Tiempo interno para fomentar el intercambio de servicios entre las personas trabajadoras en vías de inserción. Carmen valoró positivamente la intención, pero me aportó un «baño de realidad» crucial desde el trabajo de campo: me explicó que muchas de las personas usuarias atraviesan situaciones vitales sumamente complejas (precariedad, urgencias habitacionales, cargas familiares no compartidas) y carecen de tiempo libre real. Además, señaló que enfrentan una fuerte brecha digital, por lo que usar una aplicación o sistema para gestionar esos intercambios les supondría una barrera y una carga mental añadida.

Esta aportación transformó por completo mi enfoque. Gracias a la sinceridad y la visión práctica de Carmen, he ajustado mi conclusión estratégica: antes de intentar implementar innovaciones financieras o plataformas complejas, la política organizativa debe priorizar la alfabetización digital remunerada dentro de la jornada laboral y la conciliación material. Las herramientas de la economía alternativa solo serán verdaderamente emancipadoras si primero aseguramos que los colectivos vulnerables disponen del tiempo, la energía y los conocimientos básicos para participar en ellas.

El potencial transformador hacia el futuro

El caso de Solidança – Roba Amiga evidencia que otra economía no solo es posible, sino que ya está operando. Su potencial transformador radica en resignificar simultáneamente la exclusión social y el residuo ambiental, convirtiéndolos en ciudadanía activa y recursos ecológicos. No obstante, para que su impacto sea estructural, requiere del compromiso valiente de las administraciones a través de políticas públicas accesibles y una contratación pública que blinde los mercados sociales. Solidança no es solo una gestora de ropa, es un laboratorio de la economía que necesitamos para el futuro.

Bibliografía (APA 7ª edición)

Corrons, A. (2019). Los objetivos de desarrollo sostenible. Universitat Oberta de Catalunya. Los objetivos de desarrollo sostenible

Corrons, A. (2026). Webinar: La importancia de las monedas complementarias (y locales) en el desarrollo de los territorios. Universitat Oberta de Catalunya. Webinar: La importancia de las monedas complementarias (y locales) en el desarrollo de los territorios: 21.446 – Alternativas económicas – Aula 2

European Commission. (2022). Building an economy that works for people: an action plan for the social economy. YouTube. Building an economy that works for people: an action plan for the social economy

Ministerio de Trabajo y Economía Social. (2022). PERTE de la Economía Social y de los Cuidados. Gobierno de España. PERTE de economía social y de los cuidados | Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Gobierno de España.

Ricard Espelt. (s.f.). Webinar: La digitalización de la economía social y solidaria. Universitat Oberta de Catalunya. Webinar: La digitalización de la economía social y solidaria: 21.446 – Alternativas económicas – Aula 2

Solidança. (2024). Memoria 2024. Solidança. Memoria – SOLIDANÇA | Economia Social i Solidària

Declaración de uso de herramientas digitales e IA: De acuerdo con las normativas del curso, declaro el uso de inteligencia artificial generativa (Gemini) como herramienta de soporte para la revisión ortotipográfica y la adecuación del formato a los estándares de publicación de portafolio académico. El análisis crítico, la vinculación con los marcos institucionales, la reflexión personal y el contacto directo con la entidad son de autoría íntegramente propia y humana.

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RETO 4: MENSAKAS, UN MODELO DE RESISTENCIA Y TRANSFORMACIÓN DESDE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

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RETO 4: MENSAKAS, UN MODELO DE RESISTENCIA Y TRANSFORMACIÓN DESDE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

MENSAKAS: UN MODELO DE RESISTENCIA Y TRANSFORMACIÓN DESDE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA Este artículo es la culminación del Reto 4 y…
MENSAKAS: UN MODELO DE RESISTENCIA Y TRANSFORMACIÓN DESDE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA Este artículo es la culminación del…

MENSAKAS: UN MODELO DE RESISTENCIA Y TRANSFORMACIÓN DESDE LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA

Este artículo es la culminación del Reto 4 y representa una visión panorámica de Mensakas SCCL tras un semestre de análisis profundo. A través de este texto, conecto los fundamentos teóricos de la asignatura con la realidad de una cooperativa que ha decidido plantar cara a las dinámicas extractivas de la última milla en Barcelona. No es solo un resumen; es una reflexión sobre cómo la autogestión, la soberanía digital y las nuevas finanzas se entrelazan con las políticas públicas para generar un cambio real en el territorio.

El núcleo del análisis incluye:

  • Evolución del aprendizaje: Un recorrido por los hitos de las PEC1, PEC2 y PEC3, desde la ética cooperativa hasta el empoderamiento financiero.
  • Incidencia institucional: Un examen crítico de cómo Mensakas encaja (y qué necesita) de los marcos de política actuales.
  • Visión de futuro: Una evaluación sobre la capacidad real de la entidad para alterar el modelo económico urbano.
  • Sustento empírico: El registro de la investigación y el debate generado en la comunidad de aprendizaje.

 

  1. Presentación de la entidad: Misión y Valores

Mensakas SCCL es una cooperativa de trabajo asociado con sede en Barcelona, nacida como un acto de resistencia colectiva frente a la precariedad impuesta por el capitalismo de plataforma. Su misión es ofrecer servicios de logística de última milla (reparto de proximidad) garantizando trabajo digno y sostenibilidad ambiental. Se fundamenta en los valores de la autogestión, la democracia interna (una persona, un voto) y la primacía de las personas sobre el beneficio económico, utilizando exclusivamente vehículos no motorizados para eliminar la huella de carbono en la ciudad.

  1. Síntesis de aprendizajes: Digitalización y Soberanía Financiera

A lo largo del curso, hemos analizado cómo Mensakas integra herramientas avanzadas para fortalecer la ESS:

  • Digitalización Democrática: A diferencia de las plataformas extractivas, Mensakas utiliza la tecnología de CoopCycle como un «procomún». La tecnología no actúa como un jefe invisible, sino como una herramienta de soberanía tecnológica que facilita la gestión horizontal y la intercooperación en red.
  • Finanzas y Monedas Sociales: El análisis DAFO realizado muestra que la implementación de una moneda social local podría blindar la economía del barrio. Siguiendo las tesis de August Corrons, la moneda funcionaría como un «acuerdo comunitario» que evita la fuga de capitales y refuerza el arraigo territorial, siempre que se gestione de forma gradual para no comprometer la liquidez en euros necesaria para la operativa diaria.
  1. Alineación con marcos de política pública

Mensakas no es un proyecto aislado, sino que se alinea estratégicamente con marcos institucionales clave:

  • Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): Contribuye directamente al ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico) y al ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles), al transformar un sector precarizado en un modelo de empleo estable y limpio.
  • Ateneos Cooperativos (Cataluña): Al estar ubicada en Barcelona, Mensakas es un agente activo del ecosistema de la ESS catalana. Su participación en redes de intercooperación se alinea con la misión de los Ateneos de fomentar el crecimiento del cooperativismo y la creación de empleo de calidad en el territorio.
  • Plan de Acción para la Economía Social de la UE: Mensakas ejemplifica la transición digital y verde que la Unión Europea busca impulsar. Su modelo de «cooperativismo de plataforma» es una respuesta directa a las directrices europeas que instan a regular el trabajo en plataformas y a fomentar modelos de negocio que reinviertan sus beneficios en la comunidad.
  1. La Contratación Pública como motor de sostenibilidad

Un punto crítico para el futuro de Mensakas es la Contratación Pública Responsable. Las administraciones (Ayuntamientos, Generalitat) tienen en sus manos la capacidad de incluir cláusulas sociales que prioricen a entidades de la ESS en servicios de paquetería institucional o reparto de última milla para mercados municipales.

  • Impacto: Si la administración pública contratara servicios de logística a Mensakas, no solo aseguraría la viabilidad económica de la cooperativa, sino que estaría invirtiendo en retorno social: menos contaminación, salarios que revierten en la economía local y fortalecimiento del tejido cooperativo.
  1. Conexión Crítica: Misión, ESS, ODS y Transición Ecosocial

Mensakas no opera en un vacío teórico; es una respuesta material a la «uberización» urbana en Barcelona. Al contrastar su misión (logística ética de última milla) con los principios de la Economía Social y Solidaria (ESS), observamos una alineación con la Agenda 2030 y los marcos de transición ecosocial a través de acciones concretas:

  • Problemática económica y social (ODS 8 – Trabajo Decente): El sector tradicional del reparto funciona mediante falsos autónomos y control algorítmico disciplinario. Mensakas aborda esto transformando la app en un procomún y garantizando el estatus de trabajadores por cuenta ajena con derechos plenos a sus socios. El valor del servicio no radica en la inmediatez extractiva, sino en la dignificación del empleo.
  • Problemática ambiental (ODS 11 – Ciudades Sostenibles y ODS 13 – Acción por el Clima): Frente a las flotas contaminantes de las multinacionales logísticas, Mensakas utiliza de forma exclusiva vehículos de tracción humana (bicicletas) o de carga eléctrica asistida. Su aportación al territorio es medible: pacificación del tráfico, reducción de emisiones de CO₂ en la almendra central de Barcelona y mejora de la calidad del aire del microentorno donde opera.
  1. Relación con Marcos Institucionales y Políticas Públicas

Mensakas interactúa de manera directa con las tres escalas de la gobernanza pública actual:

  • Plan de Acción para la Economía Social de la UE: Este marco europeo urge a los estados miembros a regular el trabajo descentralizado y a mitigar los abusos de los algoritmos corporativos. Mensakas se adelanta a esta directiva demostrando que el cooperativismo de plataforma (apoyado en la red internacional CoopCycle) es el modelo técnico que la UE necesita replicar para promover la soberanía digital europea y una economía justa.
  • El ecosistema local (Ateneos Cooperativos de Cataluña): Ubicada en Barcelona, la cooperativa utiliza el tejido comunitario impulsado por los Ateneos Cooperativos para realizar intercooperación. No busca la acumulación de capital, sino tejer alianzas de proximidad con redes de consumo agroecológico o movilidad sostenible. Encuentra aquí su principal límite actual: los marcos institucionales promocionan el modelo cooperativo en fases iniciales (subvenciones de arranque), pero ofrecen escasas líneas de apoyo estructural para la consolidación y escala en mercados de alta competencia.
  • PERTE de la Economía Social y de los Cuidados: Mensakas encaja formalmente en los objetivos de digitalización e innovación social del PERTE. No obstante, las barreras burocráticas y la exigencia de avales financieros complejos diseñados para consorcios de gran tamaño dificultan que una cooperativa de trabajo pequeño de repartidores acceda de forma directa a estos fondos sin la tutela de una entidad paraguas de segundo grado.
  1. Evaluación Crítica de la Contratación Pública Responsable

La contratación pública no debe entenderse como un mero canal de ingresos extraordinarios, sino como un elemento de validación política y sostenibilidad para la entidad.

  • Relación actual y potencial: Actualmente, la relación de Mensakas con la administración local es periférica (participación en proyectos puntuales de dinamización de mercados municipales). Sin embargo, los ayuntamientos y las entidades públicas consumen diariamente toneladas de servicios logísticos (reparto de paquetería interna, mensajería interdepartamental, distribución de material institucional).
  • Palancas e instrumentos (Cláusulas Sociales): El verdadero salto de escala estructural para Mensakas vendría del uso de la Ley de Contratos del Sector Público mediante lotes reservados a empresas de inserción y cooperativas de la ESS. Si las licitaciones públicas de mensajería del Ayuntamiento de Barcelona incorporasen criterios de obligado cumplimiento relativos a la minimización de la huella de carbono en la entrega y el cumplimiento estricto del convenio laboral aplicable (frente al fraude laboral de las plataformas convencionales), Mensakas competiría con una ventaja justa.
  • Límites y barreras de acceso: La cooperativa se topa con barreras administrativas invisibles: pliegos de condiciones técnicas que exigen volumen de facturación desproporcionado, flotas de vehículos motorizados mínimos o criterios basados estrictamente en el precio más bajo (lo que premia indirectamente la precarización externa de las multinacionales).
  • Tensiones de valor frente a la estabilidad económica: Si bien la contratación pública aportaría una estabilidad financiera vital (ingresos fijos en euros para cubrir costes de capital y cotizaciones a la seguridad social), introduce un riesgo ético importante: la burorocratización. El tiempo que la asamblea dedica a la gestión de pliegos, recursos contables y justificaciones técnicas es tiempo detraído de la actividad sindical y la dinamización cooperativa comunitaria. Además, la dependencia del presupuesto público podría mitigar el carácter combativo e independiente que originó la entidad tras las huelgas de repartidores.
  1. Valoración global: Potencial transformador

El potencial de Mensakas radica en su capacidad de ejemplaridad. Demuestra que la tecnología y la eficiencia logística no están reñidas con los derechos humanos. Su transformación va más allá del reparto: es una propuesta de reorganización de la vida urbana. Al combinar la soberanía tecnológica con la propuesta de finanzas éticas, Mensakas se sitúa como un faro para el futuro de la ESS: una entidad tecnológica, territorializada y radicalmente democrática que demuestra que otra economía no solo es posible, sino que ya está en marcha.

 

Anexo: Evidencias de interacción con Mensakas

(subida en la máxima calidad, pero por algún motivo Ágora le reduce la resolución)

Declaración sobre el uso de inteligencia artificial

Para el desarrollo de este trabajo se ha contado con el apoyo de la herramienta Gemini (Google). Su intervención se ha limitado estrictamente a funciones de asistencia técnica y optimización comunicativa, sin sustituir en ningún caso la autoría intelectual ni el juicio crítico del estudiante.

Las tareas específicas en las que se ha empleado son:

  • Refinamiento expresivo: Se utilizó para pulir la fluidez del discurso, asegurar la transición lógica entre ideas y elevar el registro lingüístico del análisis.
  • Gestión de información: Soporte en la síntesis de los materiales de la asignatura y apoyo en la estructuración de las referencias bibliográficas.
  • Control de calidad: Revisión final de la normativa gramatical y ortográfica para garantizar un texto pulcro y profesional.

 

 

Bibliografía

  • Alianza Cooperativa Internacional, ACI. (2015). Notas de orientación para los principios cooperativos. Alianza Cooperativa Internacional.
  • Arroyo, L. [Lorea]. (2020). El cooperativismo de plataforma frente a la uberización: El caso de Mensakas y la red CoopCycle. Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa.
  • Asociación ECOL3VNG. (2026). Entrevista sobre la moneda social La Turuta. Material docente, Universitat Oberta de Catalunya.
  • Corrons, A. [August]. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios. Webinar, Universitat Oberta de Catalunya.
  • Espelt, R. [Ricard]. (2026). La digitalización de la economía social y solidaria. Material docente, Universitat Oberta de Catalunya.
  • Fuster Morell, M., Espelt, R., y Renau Cano, M. (2021). Cooperativismo de plataforma: Análisis de las cualidades democráticas del cooperativismo como alternativa económica en entornos digitales. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa.
  • [Mensakas SCCL]. (s.f.). Mensajería ética, responsable y combativa. Recuperado de https://mensakas.com/
  • Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria, REAS. (2023). Carta de Principios de la Economía Solidaria: Un horizonte común. REAS Red de Redes.
  • Universitat Oberta de Catalunya, UOC. (2026). La economía colaborativa procomún. Material didáctico de la asignatura.
  • Universitat Oberta de Catalunya, UOC. (2026). La economía social y solidaria en su vertiente socioempresarial. Material didáctico de la asignatura.
  • Universitat Oberta de Catalunya, UOC. (2026). Políticas públicas para el fomento de la ESS. Material didáctico de la asignatura.

    Jesús Giménez Amado.

 

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La Fageda: políticas públicas, ESS e innovación social

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La Fageda: políticas públicas, ESS e innovación social

Este artículo forma parte del trabajo desarrollado durante el semestre en la asignatura Alternativas Económicas del grado de ADE de la UOC.…
Este artículo forma parte del trabajo desarrollado durante el semestre en la asignatura Alternativas Económicas del grado de ADE…

Este artículo forma parte del trabajo desarrollado durante el semestre en la asignatura Alternativas Económicas del grado de ADE de la UOC. A lo largo de la materia hemos ido analizando una entidad de la Economía Social y Solidaria  (ESS), y en mi caso la elección fue La Fageda. El texto que sigue recoge esa mirada continuada, donde se entrelazan los contenidos del curso con la realidad concreta de la organización.

La Fageda es, desde hace años, un ejemplo muy particular dentro de la ESS. Su misión —ofrecer empleo y acompañamiento a personas con diversidad funcional o trastornos de salud mental— no es un eslogan, sino el eje que sostiene todo lo que hacen. Esto se percibe tanto en su comunicación institucional como en materiales divulgativos donde explican su historia y la manera en que entienden el trabajo y el territorio (La Fageda, 2020). Esa coherencia entre lo que dicen y lo que hacen es, probablemente, una de las razones por las que se ha convertido en un referente.

A medida que avanzaba el análisis, se hacía evidente que La Fageda encaja de forma natural en los principios de la ESS: las personas por delante del capital, la gestión democrática, el vínculo con el territorio y la reinversión del excedente en la propia misión. No es que se adapten a estos principios; más bien, parecen haberlos practicado antes de que se formularan como tales. Esto facilita su alineación con marcos como la Agenda 2030, especialmente en los ODS relacionados con el trabajo decente, la salud, la reducción de desigualdades o el desarrollo territorial (Naciones Unidas, 2015). También conecta con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social (Comisión Europea, 2021) y con el PERTE de la Economía Social y de los Cuidados, que impulsa la innovación social y la digitalización ética en entidades del sector (Gobierno de España, 2024).

Uno de los temas que más dudas generaba al principio era la digitalización. La Fageda ha ido incorporando herramientas tecnológicas, pero lo hace con cierta cautela. No buscan sustituir procesos humanos ni convertir la tecnología en un fin en sí mismo. Más bien intentan que sirva para mejorar la organización interna sin perder de vista que su trabajo se sostiene en el acompañamiento y en la relación directa con las personas. Esta forma de entender la digitalización coincide con las recomendaciones europeas, que insisten en que la transformación tecnológica debe ser inclusiva y estar al servicio del bienestar (Comisión Europea, 2021). El reto, en su caso, es avanzar sin romper el equilibrio entre eficiencia y cuidado.

El ejercicio sobre monedas sociales abrió un espacio de reflexión interesante. El DAFO mostraba que La Fageda tiene elementos que podrían sostener un proyecto de este tipo: confianza comunitaria, arraigo territorial, una cultura de cuidado muy marcada. Pero también aparecían límites claros, como la necesidad de masa crítica o la incertidumbre legal. Por eso, más que una propuesta inmediata, la moneda social se presenta como una posibilidad a explorar a medio plazo. En este punto, los Ateneus Cooperatius pueden jugar un papel importante, ya que ofrecen acompañamiento técnico y fomentan la Inter cooperación entre entidades (Generalitat de Catalunya, 2024).

La contratación pública es otro ámbito que puede influir de manera directa en la sostenibilidad de la entidad. Las cláusulas sociales, los contratos reservados o la compra pública alimentaria sostenible podrían reforzar su presencia en servicios públicos como escuelas, hospitales o residencias. No se trata solo de vender más, sino de que las administraciones reconozcan el valor social que generan organizaciones como La Fageda. La contratación pública, bien utilizada, puede convertirse en una herramienta de política social que fortalezca la ESS y contribuya a redistribuir oportunidades.

En el proceso de elaboración del trabajo contacté con la entidad para contrastar algunas ideas. La respuesta llegó desde el área de Relaciones Públicas e Institucionales. Explicaban que reciben muchas solicitudes de estudiantes y que, por ese motivo, no siempre pueden mantener un intercambio fluido. Aun así, ofrecían la posibilidad de enviar preguntas concretas para poder responderlas e incluso concertar una videollamada para resolver dudas. Aunque el contacto fue breve, permitió entender mejor la presión externa que soportan y la importancia de que las políticas públicas también contemplen el fortalecimiento institucional de las entidades, no solo su financiación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de revisar todos estos elementos, la impresión general es que La Fageda tiene un potencial transformador muy significativo. Su forma de trabajar, su misión y su impacto en el territorio la sitúan en una posición privilegiada dentro de la ESS. Pero también enfrenta retos: avanzar en una digitalización ética, explorar nuevas formas de innovación social, aprovechar mejor la contratación pública y reforzar su capacidad institucional. Lo que está claro es que su contribución va más allá de la producción alimentaria. La Fageda genera inclusión, dignidad y comunidad, y demuestra que otra manera de hacer economía no solo es posible, sino que ya existe.

Fuentes de consulta

  • Blanc, J. (2011). Classifying “CCs”: Community, complementary and local currencies. International Journal of Community Currency Research, 15, 4–10.
  • Comisión Europea. (2021). Plan de Acción para la Economía Social 2021–2030. Unión Europea.
  • Fare, M., & Ahmed, P. (2017). Complementary currencies and social inclusion: Lessons from European experiences. Journal of Community Currency Research, 21(2), 1–12.
  • Generalitat de Catalunya. (2024). Ateneus Cooperatius. https://treball.gencat.cat/ca/ambits/economia_social/vols_crear_una_cooperativa_o_una/ateneus/ (treball.gencat.cat in Bing)
  • Gobierno de España. (2024). PERTE de Economía Social y de los Cuidados. https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados
  • La Fageda. (2020). Historia y misión de La Fageda [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=tYg_Z4Dqvx0
  • Naciones Unidas. (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 

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RETO 4 Síntesis global. La OSA.

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RETO 4 Síntesis global. La OSA.

Buenos días,   En primer lugar, La OSA es un supermercado cooperativo y participativo de Madrid cuyo funcionamiento se basa en un modelo de autogestión permitiendo así ofrecer productos de calidad a unos precios asequibles, esto es gracias a la participación de sus socios. Según la web oficial, cualquier persona puede unirse a la cooperativa, pero tendrá que colaborar en torno a unas tres horas aproximadamente cada cuatro semanas en las tareas del supermercado y así podrá tener acceso acceder…
Buenos días,   En primer lugar, La OSA es un supermercado cooperativo y participativo de Madrid cuyo funcionamiento se…

Buenos días,

 

En primer lugar, La OSA es un supermercado cooperativo y participativo de Madrid cuyo funcionamiento se basa en un modelo de autogestión permitiendo así ofrecer productos de calidad a unos precios asequibles, esto es gracias a la participación de sus socios. Según la web oficial, cualquier persona puede unirse a la cooperativa, pero tendrá que colaborar en torno a unas tres horas aproximadamente cada cuatro semanas en las tareas del supermercado y así podrá tener acceso acceder a una variedad de productos seleccionados siempre bajo los criterios de sostenibilidad, cercanía, producción ética y un precio justo. Los objetivos que caracterizan a este modelo son la calidad, el impacto ambiental, proximidad, ética, precio y necesidades de la comunidad, reforzando así su alineación con los valores de la Economía Social y Solidaria (ESS).

Este supermercado se creó en torno a unos ocho años con un pequeño grupo de personas que estaban preocupadas por un consumo consciente y por el impacto de sus decisiones en la salud, el medio ambiente y la comunidad, y fue creciendo hasta consolidarse como un proyecto estable con más de 1.000 cooperativista. Además, también destaca su compromiso con el consumo agroecológico, la reducción de embalajes, la estacionalidad y la biodiversidad, así como su integración en redes como el Mercado Social de Madrid. Cada vez son más las personas que componen este supermercado por lo que les ha permitido aumentarlo y ofrecer un surtido amplio de productos llegando incluso a ser comparable a un supermercado convencional, pero con la diferencia de que este posee un enfoque distinto basado en la participación y la sostenibilidad.

El análisis de La OSA desde la perspectiva de la ESS muestra una coherencia profunda entre sus prácticas y los principios de este marco económico. La propiedad colectiva, la gobernanza democrática, la transparencia en la toma de decisiones y la corresponsabilidad en las tareas operativas constituyen elementos centrales del proyecto. La entrevista de Economistas sin Fronteras subraya que la cooperativa busca “no dejar a nadie fuera”, democratizando el acceso a alimentos sanos y de proximidad y fomentando un consumo crítico y responsable. La participación obligatoria de tres horas mensuales no solo reduce costes operativos, sino que también fortalece el sentido de comunidad y la implicación de las personas socias en la sostenibilidad del proyecto.

En relación con la digitalización, La OSA utiliza herramientas digitales para la gestión de turnos, la comunicación interna y la coordinación logística. Sin embargo, no he visto información pública sobre el tipo de software que utilizan, el nivel de soberanía tecnológica. Aun así, es podemos afirmar la digitalización desempeña un papel funcional en la organización cotidiana, aunque también tiene algunos retos habituales en la ESS como, por ejemplo, la dependencia de herramientas externas o la necesidad de garantizar la accesibilidad tecnológica de todas las personas socias.

Desde el punto de vista de las finanzas éticas, la cooperativa ha recibido apoyo de entidades como Coop57 y de la Fundación Daniel y Nina Carasso, que han financiado proyectos orientados a la reducción de residuos, la venta a granel y la experimentación con envases retornables. Estas colaboraciones hacen que se refuerce su compromiso con la sostenibilidad y la innovación social en el ámbito de la alimentación. En cuanto a la implementación de una moneda social, La OSA tiene una base organizativa y comunitaria fuerte debió a la gobernanza democrática, sin embargo, hay que tener en cuenta que la implementación de una moneda social también traería complicaciones como, por ejemplo, la aceptación de los proveedores o la forma en la que se tendría  de gestionar los retos operativos internos. Así mismo, algunas de las ventajas que tendría seria, por ejemplo, reforzar el arraigo territorial, fortalecimiento de las redes económicas y llamar la atención a otros consumidores interesados en estas alternativas sostenibles. Implantar esta propuesta en este supermercado sería muy interesante, pero requiere una planificación cuidadosa, unas alianzas fuertes y un diseño sencillo para ser sostenible.

El papel de la contratación pública en la sostenibilidad de La OSA es un aspecto que tampoco he encontrado información pública que indique que la cooperativa participe en licitaciones o contratos públicos, sin embargo, desde el punto de vista analítico, una contratación pública responsable podría reforzar su estabilidad financiera y ampliar su impacto territorial, sobre todo en aspectos como el suministro de alimentos a centros educativos, comedores sociales o programas municipales de ESS. La incorporación de cláusulas sociales y ambientales en la contratación pública permitiría que proyectos como La OSA compitieran en mejores condiciones frente a grandes cadenas de distribución, favoreciendo así a los modelos de consumo más sostenibles y democráticos.

En conjunto, La OSA es una alternativa económica transformadora ya que su modelo de participación activa, su compromiso con la sostenibilidad y su apuesta por la producción local la convierten en una iniciativa con un fuerte potencial para democratizar el consumo y fortalecer la economía social. A pesar de los retos que enfrenta como pueden ser la escalabilidad del modelo, la competencia con grandes superficies o la dependencia del compromiso voluntario de las personas socias, este supermercado demuestra que es posible construir un sistema alimentario más justo, transparente y sostenible. Además, su capacidad para generar comunidad, redistribuir valor y promover hábitos de consumo responsables la sitúa como un referente dentro de la ESS.

Por último, con el objetivo de contrastar la información pública y obtener datos actualizados sobre el funcionamiento de La OSA, contacte por varias vías diferentes con el supermercado, en concreto, por Instagram (adjunto captura), por email (adjunto captura) y por la página web oficial, estuve probando por las diferentes vías porque no me contestaban. Solo me contestaron por email diciéndome que no contestan a preguntas externas en relación con la cooperativa…

Email contacto Miriam Villahermosa con La OSA.

Instagram contacto Miriam Villahermosa con La OSA.

 

Muchas gracias de antemano por vuestro tiempo.

Un saludo.

 

Bibliografía

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Marbán, R. (2023, enero 31). En las entrañas del primer supermercado cooperativo: «Es la alternativa al modelo de compra convencional». El Debate. https://www.eldebate.com/economia/consumo/20230131/supermercado-cooperativo-laosa-alimentacion-inflacion-tetuan-socios-madrid_88865.html

Telemadrid. (2021, abril 12). La Osa, el primer supermercado cooperativo de Madrid. Telemadrid. https://www.telemadrid.es/programas/madrid-directo/Osa-primer-supermercado-cooperativo-Madrid-2-2331386892–20210412084523.html

 

 

 

Debate0en RETO 4 Síntesis global. La OSA.

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