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Col·lectiu Ronda: derecho, cooperación y Economía Social y Solidaria

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Col·lectiu Ronda: derecho, cooperación y Economía Social y Solidaria

A lo largo del curso hemos trabajado diferentes conceptos relacionados con la Economía Social y Solidaria (ESS), como el cooperativismo, la digitalización,…
A lo largo del curso hemos trabajado diferentes conceptos relacionados con la Economía Social y Solidaria (ESS), como el…

A lo largo del curso hemos trabajado diferentes conceptos relacionados con la Economía Social y Solidaria (ESS), como el cooperativismo, la digitalización, las finanzas éticas, las monedas sociales y el papel de las políticas públicas. Para realizar esta reflexión final, que menos que realizarla nuevamente sobre el Col·lectiu Ronda, ya que considero que es una entidad que representa claramente muchos de los valores y principios trabajados durante toda la asignatura.

El Col·lectiu Ronda

Esta famosa entidad, es una cooperativa de abogados/as y profesionales del ámbito jurídico fundada en Barcelona en 1972. Desde sus inicios, la entidad se ha caracterizado por su compromiso con la defensa de los derechos laborales, sociales y económicos de las personas, especialmente de los colectivos más vulnerables.

En 1980 decidió organizarse formalmente como una cooperativa, adoptando un modelo basado en la participación democrática, la cooperación y la prioridad de las personas por encima del beneficio económico. Actualmente cuenta con diferentes despachos repartidos por Cataluña y también tiene presencia en la comunidad de Madrid. Su actividad principal se centra en ámbitos como el derecho laboral, la seguridad social, salud laboral, vivienda, abusos bancarios, asesoramiento fiscal y económico, y acompañamiento a cooperativas y entidades de la ESS.

Por lo tanto, puedo comentar que el Col·lectiu Ronda no funciona únicamente como un despacho jurídico tradicional, sino como una organización que utiliza el derecho como herramienta de transformación social y defensa colectiva.

 

Síntesis de los aspectos clave trabajados durante el curso

Economía Social y Solidaria (ESS)

El Col·lectiu Ronda representa claramente los valores fundamentales de la ESS. Su estructura cooperativa permite una gestión democrática donde las personas trabajadoras participan en la toma de decisiones y tienen un papel muy activo dentro de la organización. Además, la cooperativa prioriza el impacto social frente al beneficio económico. Su finalidad principal no es maximizar ganancias, sino defender derechos laborales y sociales, contribuir a una sociedad más justa y acompañar a personas y entidades que muchas veces se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

También destaca su fuerte relación con otras entidades, sindicatos y movimientos sociales, generando redes de colaboración y apoyo mutuo muy vinculadas al territorio y a la economía social.

Digitalización

La digitalización ha transformado la manera de trabajar de muchas organizaciones y el Col·lectiu Ronda también ha tenido que adaptarse a estos cambios. Actualmente utiliza herramientas digitales para gestionar expedientes, coordinar equipos, realizar reuniones virtuales y mantener la comunicación con clientes y entidades.

La digitalización ofrece oportunidades importantes, ya que:
· Facilita el acceso al asesoramiento jurídico a distancia,
·Mejora la organización interna
· Permite llegar a más personas
· Favorece la difusión de información y formación mediante canales digitales.

Sin embargo, también aparecen algunos riesgos. Uno de los principales es la protección de datos, ya que la cooperativa trabaja con información jurídica sensible. Además, existe el peligro de depender de plataformas digitales que no siempre están alineadas con los valores de la ESS. Y otro aspecto importante es que una digitalización excesiva podría provocar cierta pérdida de cercanía humana en la relación con las personas usuarias, algo especialmente delicado en el ámbito jurídico. Por ello, la cooperativa debería apostar por una digitalización ética, segura y coherente con todos sus valores sociales.

Finanzas éticas y monedas sociales

Otro de los temas trabajados durante el curso ha sido el papel de las monedas sociales y las finanzas éticas dentro de la ESS. En este sentido, el Col·lectiu Ronda podría participar en iniciativas relacionadas con monedas sociales como herramienta para fortalecer la colaboración entre entidades de la economía social y fomentar redes de apoyo mutuo.

La cooperativa dispone de varios elementos favorables para ello, como:

· Una estructura cooperativa consolidada
· Experiencia jurídica
· Una fuerte conexión con otras organizaciones sociales.

Además, podría convertirse en una entidad de referencia para asesorar legalmente a proyectos vinculados con monedas sociales o economías alternativas.

No obstante, también existen limitaciones importantes. Los servicios jurídicos especializados son difíciles de adaptar completamente a sistemas de intercambio no monetarios, ya que la cooperativa necesita seguir cubriendo salarios, impuestos y otros gastos económicos en euros. Por ello, la opción más realista sería utilizar estas herramientas solo en actividades concretas como talleres, primeras consultas o proyectos comunitarios.

 

Relación con los grandes marcos de política pública

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

La cooperativa contribuye especialmente a:
· ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico
· ODS 10: reducción de desigualdades·
· ODS 16: paz, justicia e instituciones sólidas
· ODS 17: alianzas para lograr los objetivos.

Su actividad está directamente relacionada con la defensa de derechos laborales, el acceso a la justicia y la protección de colectivos vulnerables.

Plan de Acción Europeo para la Economía Social

El modelo cooperativo de la entidad encaja plenamente con el Plan de Acción para la Economía Social impulsado por la Unión Europea, que busca reforzar organizaciones centradas en las personas, la participación democrática y el impacto social. La cooperativa demuestra que es posible desarrollar una actividad jurídica profesional manteniendo al mismo tiempo valores cooperativos y sociales.

Ateneos Cooperativos y ESS en Cataluña

Al desarrollar gran parte de su actividad en Cataluña, el Col·lectiu Ronda también se relaciona con el ecosistema de los Ateneos Cooperativos y las políticas públicas catalanas de promoción de la ESS.

Gracias a su experiencia jurídica y organizativa, puede acompañar y asesorar a nuevas cooperativas y entidades sociales, ayudando al fortalecimiento del tejido cooperativo del territorio.

PERTE y digitalización

Aunque el Col·lectiu Ronda no pertenece al ámbito industrial o tecnológico tradicionalmente asociado a algunos PERTE, sí podría beneficiarse de programas públicos relacionados con la digitalización, la innovación social o la modernización de entidades de la economía social. La incorporación de herramientas digitales éticas y seguras podría reforzar todavía más su impacto social y mejorar el acceso de muchas personas a sus servicios.

 

El papel de la contratación pública

La contratación pública puede jugar un papel muy importante en la sostenibilidad y el crecimiento de entidades como esta. Actualmente, las administraciones públicas no solo buscan contratar servicios al menor precio posible, sino que cada vez se le da más importancia a incorporar criterios sociales, éticos y de impacto social dentro de los procesos de contratación. Esto permite favorecer a cooperativas de la Economía Social y Solidaria que generan valor social además de actividad económica.

En este sentido, el Col·lectiu Ronda podría participar en contratos públicos relacionados con:
· El asesoramiento laboral y jurídico,
· Igualdad y derechos laborales
· Formación sobre derechos sociales,

Además, la contratación pública responsable puede ayudar a dar mayor estabilidad económica a entidades como el Col·lectiu Ronda, permitiéndoles mantener proyectos sociales y ampliar su impacto dentro de la sociedad. A diferencia de otras empresas centradas únicamente en el beneficio económico, las cooperativas suelen reinvertir parte de sus recursos en mejorar servicios, generar empleo de calidad y defender derechos colectivos.

Por otro lado, las administraciones públicas también pueden utilizar este tipo de contratación para impulsar modelos económicos más sostenibles y sociales. Incluir cláusulas sociales, criterios de igualdad o participación cooperativa en los concursos públicos favorece que entidades de la ESS tengan más oportunidades y puedan contribuir a construir una economía más justa y centrada en las personas.

 

Valoración global del potencial transformador de la entidad

El Col·lectiu Ronda representa un ejemplo muy claro de cómo una entidad de la Economía Social y Solidaria puede generar un impacto real dentro de la sociedad. Su actividad no se centra únicamente en ofrecer servicios jurídicos, sino también en acompañar a las personas en la defensa de sus derechos y en dar visibilidad a problemáticas sociales que afectan a muchos colectivos, como los conflictos laborales, las dificultades de acceso a la vivienda, la salud laboral o los abusos financieros.

Uno de los aspectos más interesantes de esta cooperativa es que demuestra que es posible combinar una actividad profesional especializada con valores sociales y democráticos. A través de su modelo cooperativo, la entidad apuesta por una forma de trabajo basada en la participación, la cooperación y el compromiso con las personas, alejándose de modelos centrados únicamente en la rentabilidad económica.

Además, su implicación con otras entidades sociales y cooperativas contribuye a fortalecer las redes de apoyo mutuo y la economía social en general. De esta manera, la cooperativa no solo tiene impacto sobre las personas a las que asesora directamente, sino también sobre el conjunto del tejido social y cooperativo.

En definitiva, considero que el Col·lectiu Ronda tiene un importante potencial transformador porque utiliza el derecho como una herramienta para construir una sociedad más justa, demostrando que otra forma de hacer economía y de ejercer la actividad profesional es posible.

 

Conclusión

Analizar el Col·lectiu Ronda durante este curso me ha permitido entender que la Economía Social y Solidaria no es solo una teoría, sino una forma real de trabajar y generar impacto social. Esta cooperativa demuestra que es posible combinar profesionalidad, compromiso social y participación democrática sin dejar de ser una organización sólida y sostenible.

En un contexto cada vez más individualista, el Col·lectiu Ronda representa una manera diferente de entender el trabajo, poniendo a las personas y sus derechos en el pleno centro de su actividad.

Bibliografía:

Comisiones Obreras. (s.f.). [Título del documento] [PDF]. CCOO.
https://www.ccoo.es/7b87c937a2a31bec210192511b97d5f2000001.pdf

Cronda Cooperativa. (s.f.). Demanar visita persona
https://www.cronda.coop/demanar-visita-persona

Gobierto. (s.f.). Qué es la contratación pública.
https://www.gobierto.es/blog/que-es-la-contratacion-publica

Gobierno de España. (s.f.). PERTE de Economía Social y de los Cuidados. Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia
https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados

Generalitat de Catalunya. (s.f.). Ateneus cooperatius. Departament de Treball.
https://treball.gencat.cat/ca/ambits/economia_social/vols_crear_una_cooperativa_o_una/ateneus/index.html#googtrans(ca%7Ces)

Ministerio de Trabajo y Economía Social. (s.f.). La economía social en Europa.
https://www.mites.gob.es/EconomiaSocial/es/sobre-economia-social/es-europa/index.html#

European Commission. (2021, diciembre 9). Building an economy that works for people: an action plan for the social economy [Vídeo].
https://www.youtube.com/watch?v=tYg_Z4Dqvx0

DESCRIPCIÓN DETALLADA DE COMO SE HA USADO LA IA:

He usado la IA únicamente para tener un mejor apoyo a la hora de ordenar las ideas y también para que me genere algún ejemplo sobre el tema que se está tratando para ayudar a mi redacción poder realizar un artículo más rico y explicativo. Por último, la he utilizado en el apartado de bibliografía para pasar todos los links al formato APA.

 

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Elaboración del artículo y Interacción con la entidad de s’Altre Senalla

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Parte 1: Elaboración del artículo El Impacto de S’Altra Senalla en el Ecosistema de la Economía Social y Solidaria: Un Análisis de Sostenibilidad, Digitalización e Incidencia Pública s’Altra Senalla, fundada en 1994 en Palma de Mallorca, es una asociación histórica y un referente indiscutible del Comercio Justo y la Economía Social y Solidaria (ESS) en las Islas Baleares. Su misión fundamental va más allá de la mera actividad comercial minorista; se constituye como un agente clave de transformación social y…
Parte 1: Elaboración del artículo El Impacto de S’Altra Senalla en el Ecosistema de la Economía Social y Solidaria:…

Parte 1: Elaboración del artículo

El Impacto de S’Altra Senalla en el Ecosistema de la Economía Social y Solidaria: Un Análisis de Sostenibilidad, Digitalización e Incidencia Pública s’Altra Senalla, fundada en 1994 en Palma de Mallorca, es una asociación histórica y un referente indiscutible del Comercio Justo y la Economía Social y Solidaria (ESS) en las Islas Baleares. Su misión fundamental va más allá de la mera actividad comercial minorista; se constituye como un agente clave de transformación social y pedagogía crítica en el territorio balear. Guiada por los principios de equidad, justicia solidaria y la primacía de las personas y del objeto social sobre el capital, la organización asegura retribuciones dignas para los productores del Sur Global y promueve un consumo ético y responsable. Al tratarse de una entidad sin ánimo de lucro, todos sus excedentes se reinvierten en la consolidación de su misión educativa en escuelas y en el fortalecimiento del tejido comunitario local.

A lo largo del curso, la gestión de su sostenibilidad financiera ha revelado la importancia de vigilar indicadores críticos como el Periodo Medio de Caja (PMC). Al gestionar inventarios físicos de alimentación, cosmética y artesanía, un control riguroso del ciclo de caja es indispensable para evitar necesidades de tesorería que puedan comprometer la viabilidad del proyecto a largo plazo. En este sentido, los retos de la digitalización integral emergen como una oportunidad estratégica fundamental para la entidad. La implementación de una tienda online robusta y una estrategia de comunicación adaptada a las nuevas pautas de consumo de las generaciones más jóvenes (Millennials y Generación Z) permitiría ampliar su base social y optimizar la gestión comercial. Sin embargo, este proceso debe abordarse desde la soberanía tecnológica, utilizando software libre y herramientas de código abierto para evitar caer en lógicas extractivas de plataforma que colisionen con los valores fundacionales de la asociación.

Por su parte, el análisis de las finanzas éticas y las monedas complementarias introduce propuestas innovadoras para la resiliencia de S’Altra Senalla. La implantación estratégica de una moneda social local —o inicialmente de un Banco de Tiempo enfocado en tareas internas y voluntariado— ofrece el potencial de generar un efecto multiplicador en el mercado social de Mallorca. Aunque existe el riesgo financiero latente de acumular un excedente de moneda social que no permita cubrir costes fijos denominados en euros (como suministros e impuestos), una gestión dual equilibrada permitiría derivar ciertos costes operativos locales hacia este instrumento. Esto liberaría liquidez en euros para cumplir con las compras internacionales del Comercio Justo, mitigando la fuga de capital del circuito cerrado y fortaleciendo el arraigo territorial de la organización.

Al analizar la alineación de S’Altra Senalla con los grandes marcos de política pública, se observa una sintonía profunda con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, especialmente en lo relativo al ODS 12 (Producción y Consumo Responsables) y el ODS 8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico), gracias a su defensa activa del Comercio Justo. De igual manera, su actividad se enmarca de forma natural en los objetivos del Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, el cual busca potenciar la innovación social y la viabilidad de los modelos económicos alternativos. En el plano estatal y autonómico, las líneas de financiación del PERTE de la Economía Social y de los Cuidados representan una ventana de oportunidad crucial para dotar a la entidad de los recursos necesarios para acometer la digitalización con propósito y la transición ecológica de su logística urbana. Al operar en el ámbito de las Islas Baleares, la entidad se nutre y articula a través de redes locales como REAS Balears y el Mercat Social, supliendo de manera colectiva las funciones de acompañamiento e intercooperación que en otros territorios, como Cataluña, desempeñan estructuras institucionales como los Ateneos Cooperativos.

Finalmente, el papel de la contratación pública se consolida como una de las herramientas institucionales más potentes para asegurar la sostenibilidad y el impacto social de la asociación. Las administraciones públicas de las Islas Baleares pueden ejercer un rol tractor mediante la inclusión de cláusulas sociales y criterios de desempate en sus licitaciones, así como a través de mercados reservados para entidades de la economía social. El suministro de café y productos de comercio justo para los edificios administrativos, la compra de lotes de artesanía institucional o la adjudicación de programas de educación para el desarrollo en los centros educativos públicos constituyen vías directas en las que la contratación pública responsable puede estabilizar los ingresos de S’Altra Senalla. En conclusión, el potencial transformador de la entidad radica en su capacidad para actuar como un nodo de cohesión comunitaria y un espacio tangible de soberanía alimentaria y pedagogía social, demostrando que es viable sostener una actividad comercial de escala transcontinental bajo principios rigurosos de democracia interna y justicia distributiva.

Parte 2: Interacción con la entidad (formato libre)

Memoria de Contraste y Validación Técnica: Entrevista con el Equipo de Gestión de S’Altra Senalla

Para enriquecer de forma situada las conclusiones del artículo y validar críticamente las propuestas de gestión económica y tecnológica desarrolladas durante el curso, se mantuvo una entrevista formal con el equipo de gestión de S’Altra Senalla mediante llamada telefónica debido a la imposibilidad de asistir presencialmente por trabajo. Este espacio de intercambio directo resultó de enorme valor para confrontar la teoría académica con las realidades operativas y las tensiones del día a día de una organización de la economía social y solidaria que compite en un mercado globalizado.

Durante la sesión, la encargada de la asociación (Marina) validó de forma explícita el análisis estratégico relativo a la gestión del ciclo de caja y las vulnerabilidades financieras asociadas a los plazos de aprovisionamiento. Tal como se expuso en la entrevista:

«Mantener el Periodo Medio de Caja bajo control es un auténtico encaje de bolillos para nosotras. Comprar a cooperativas del Sur Global exige adelantar pagos con mucha antelación para asegurar la viabilidad de los productores, mientras que la rotación en tienda de ciertos productos de artesanía o cosmética es más lenta, lo que genera tensiones recurrentes de liquidez en euros que debemos cubrir con aportaciones de la base social o con un control de inventarios extenuante».

Este testimonio directo confirma la relevancia analítica de monitorizar el PMC para salvaguardar la viabilidad de la misión social de la entidad.

En el bloque de digitalización y soberanía tecnológica, el retorno de la entidad aportó matices muy reveladores sobre la viabilidad de competir frente a los grandes operadores bio tradicionales. La señora Marina coincidió en la necesidad imperativa de optimizar su tienda web y abrir canales digitales dirigidos a los consumidores más jóvenes, pero alertó sobre los límites de sus recursos humanos:

«Estamos totalmente de acuerdo en que necesitamos una digitalización con propósito, basada en un método libre para proteger nuestros datos y autonomía, pero la realidad es que un equipo humano pequeño apenas tiene tiempo para gestionar el día a día de la tienda física y las formaciones escolares. Automatizar la gestión de inventarios y consolidar relaciones logísticas con otras cooperativas locales de Baleares es nuestro objetivo ideal, pero nos falta el músculo financiero y técnico inicial para implementarlo sin descuidar el trato humano, que es nuestro verdadero valor añadido».

Por último, el debate en torno a la hipotética adopción de una moneda social o complementaria local generó una reflexión crítica que coincide plenamente con los riesgos de «fuga de capital» y «efecto endogámico» analizados previamente en los debates del curso. El equipo de S’Altra Senalla se mostró receptivo ante la idea de derivar servicios profesionales o mantenimiento hacia fórmulas no monetarias, como bancos de tiempo internos, comentando lo siguiente:

«La idea de una moneda local en Mallorca es hermosa para crear comunidad, pero para una entidad que importa café, cacao o azúcar del Sur Global, el euro sigue siendo una dependencia estructural ineludible. Si acumulamos demasiada moneda social local que nuestros proveedores internacionales no aceptan, y que tampoco nos sirve para pagar la luz o los impuestos, pondríamos en serio peligro la solvencia de la tienda. Los incentivos de ahorro y la utilidad funcional de los sistemas de pago digitales deben estar muy bien diseñados para que la moneda permee en todo el barrio y no se quede solo en una burbuja de personas ya convencidas».

Estas valiosas evidencias y reflexiones del equipo han sido completamente integradas en la síntesis estratégica del artículo, dotando al portafolio de una mirada realista, crítica y profundamente conectada con la práctica de la economía social y solidaria en el contexto insular. Desde aquí agradecer el trato con el que me atendió la señora Marina y un cordial saludo a todo el equipo de S’altre Senalla.

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Inserta Toledo: una mirada situada a la ESS, las políticas públicas y la transición ecosocial

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Inserta Toledo: una mirada situada a la ESS, las políticas públicas y la transición ecosocial

Inserta Toledo S.L.U., es una empresa de inserción promovida por Cáritas Diocesana de Toledo, ésta se ha convertido en un ejemplo claro…
Inserta Toledo S.L.U., es una empresa de inserción promovida por Cáritas Diocesana de Toledo, ésta se ha convertido en…

Inserta Toledo S.L.U., es una empresa de inserción promovida por Cáritas Diocesana de Toledo, ésta se ha convertido en un ejemplo claro de cómo la Economía Social y Solidaria puede dar un giro a un territorio en concreto la provincia de Toledo. Su actividad desarrolla la gestión del residuo textil urbano, combina distintos factores como son la sostenibilidad ambiental, el empleo digno y acompañamiento sociolaboral dirigido a personas en situación de vulnerabilidad.

 

La misión de Inserta Toledo encaja de forma directa con los grandes marcos institucionales actuales. Su contribución a la Agenda 2030 resulta evidente: crea empleo dirigido a personas vulnerables, reduce desigualdades, promueve la reutilización textil además de fortalecer las alianzas locales. A su vez, representa el tipo de iniciativa que el Plan de Acción Europeo para la Economía Social identifica como motor de transición verde e innovación social. En el ámbito autonómico y municipal, su estrecha colaboración con los ayuntamientos para la recogida textil la convierte en un actor público-comunitario que mejora la gestión ambiental y refuerza la cohesión social.

Los aprendizajes del curso permiten interpretar el caso de Inserta Toledo desde una mirada más amplia. La ESS no es solo un conjunto de valores, sino una forma distinta de organizar la economía. La entidad encarna esta lógica al reinvertir sus beneficios, priorizar a las personas y generar impacto territorial. La digitalización aparece como una oportunidad para mejorar la trazabilidad del residuo, la transparencia y la participación interna, siempre que se acompañe de formación para evitar nuevas brechas digitales. Del mismo modo, las finanzas éticas y monedas complementarias permiten imaginar vías alternativas de financiación y fortalecimiento comunitario que podrían complementar su actividad actual.

Uno de los aspectos más relevantes para el futuro de Inserta Toledo es la contratación pública responsable. La recogida textil es un servicio donde las cláusulas sociales encajan de forma natural, y la entidad ya mantiene convenios con las administraciones locales. De esta forma, podría beneficiarse de contratos reservados y licitaciones con criterios sociales que aporten estabilidad económica y permitan ampliar los itinerarios de inserción. La contratación pública es una herramienta de transformación que puede multiplicar el impacto social de la ESS. Teniendo en cuenta que, Inserta se enfrentaría a barreras habituales en el sector público de la contratación, como la complejidad de los procesos de licitación o la competencia de grandes empresas en el sector de gestión de residuos.

Siguiendo las indicaciones del reto, se ha contactado directamente con la entidad mediante correo electrónico para incorporar su voz en el análisis, la persona que se encarga de esta gestión es el Gerente de la entidad, en concreto según conversación telefónica, hoy mismo he recibido su respuesta.

Buenos días,
Le indico algunas anotaciones respecto a las preguntas que me indica.
 
1. ¿Qué papel tienen actualmente las administraciones públicas en el apoyo a Inserta Toledo?

Las administraciones públicas deberían ser un socio estratégico imprescindible para el desarrollo de la actividad de Inserta Toledo.

El apoyo de las Administraciones públicas se materializa en:

  • Colaboración en la gestión del residuo textil, mediante algún convenio para la instalación de contenedores en vía pública y/o la prestación del servicio de recogida selectiva de ropa usada.
  • Financiación parcial de los costes por la contratación de personas de exclusión social, mediante líneas de ayudas destinadas a empresas de inserción.

No hay apoyo en otros aspectos: 

  • No hay pago por el servicio de recogida textil. Realizamos un servicio público que le sale gratis a cada Ayuntamiento.
  • Falta de protocolos de colaboración y coordinación con los Servicios Sociales de Atención Primaria y los Servicios de Empleo, que se contempla en la Ley de Empresas de Inserción. 
  • Reconocimiento del valor social y ambiental de la entidad, incorporando criterios de economía social y circular en las políticas públicas.
  • Falta de espacios de interlocución y comunicación con los ámbitos de la administración pública donde se trabaja (Bienestar Social, Gestión de Residuos, Concejalías de Medio Ambiente, …)
  • Falta de impulso del cumplimiento normativo en materia de residuos, especialmente tras la obligación de recogida separada del residuo textil establecida por la normativa europea y estatal. Inserta Toledo contribuye a que las administraciones locales puedan cumplir estos objetivos de manera socialmente responsable. Sin embargo, el SCRAP (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor) para textil no está en marcha y no se le espera en 2 años.
2. ¿Qué retos principales afronta la entidad en materia de digitalización?

Los retos de digitalización afectan tanto a la gestión empresarial como a la trazabilidad ambiental y social del proyecto:

  • Digitalización integral de la cadena de recogida y tratamiento textil, incluyendo rutas, pesajes, incidencias y seguimiento de contenedores.
  • Trazabilidad del residuo textil, cada vez más exigida por la normativa ambiental y por los sistemas de responsabilidad ampliada del productor.
  • Automatización de procesos administrativos, contables, laborales y de justificación de ayudas públicas.
  • Obtención y análisis de datos de impacto, tanto social como ambiental, para medir resultados y facilitar la toma de decisiones.
  • Capacitación digital de los trabajadores de inserción, muchos de los cuales acceden al empleo con importantes brechas digitales.
  • Comercio electrónico y canales digitales de venta, para potenciar las tiendas Moda re- y llegar a nuevos perfiles de consumidores comprometidos con el consumo responsable.
 3. ¿Qué impacto social consideran más significativo de su actividad?

Probablemente el impacto más relevante no sea la gestión del residuo textil en sí misma, sino la creación de oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad o exclusión social.

Aspectos destacables:

  • Generación de empleo real y digno para personas derivadas desde los Servicios Sociales de Atención Primaria.
  • Adquisición de hábitos laborales, competencias profesionales y autonomía personal, con un notable incremento de la empleabilidad y acceso posterior al mercado laboral ordinario.
  • Creación de una economía circular con impacto local.
  • Sensibilización ciudadana sobre consumo responsable y reutilización del textil.
  • Aprovechamiento de un residuo para generar valor social y ambiental simultáneamente.

Inserta Toledo ha superado el millón de kilos de ropa usada recogida anualmente y mantiene una plantilla en la que una parte muy significativa corresponde a trabajadores en procesos de inserción social.

Inserta Toledo demuestra que las alternativas económicas no son una teoría, sino prácticas reales que generan empleo inclusivo, reducen residuos y fortalecen el tejido social. Su papel en la transición ecosocial del territorio es visible, y su futuro dependerá de su capacidad para consolidar alianzas públicas con la administración, mejorar su digitalización y seguir ampliando oportunidades para quienes más lo necesitan. En un momento de urgencias sociales y ambientales, su labor recuerda que otra economía no solo es posible, sino que es factible.

Bibliografía.

Cajamar. (2010). Finanzas y medio ambiente. Fundación Cajamar.

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo de los territorios. Universitat Oberta de Catalunya.

Fuster Morell, M., Espelt, R., & Renau Cano, M. (2021). Cooperativismo de plataforma: Análisis de las cualidades democráticas del cooperativismo como alternativa económica en entornos digitales. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 102, 5–31. https://doi.org/10.7203/CIRIEC-E.102.18429 (doi.org in Bing)

Inserta Toledo. (2024). Memoria institucional y documentación pública. Empresa de Inserción Sociolaboral Inserta Toledo S.L.U. https://www.insertatoledo.es

Naciones Unidas. (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Organización de las Naciones Unidas.

REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (2025). Guía interactiva para la contratación y compra pública responsables. REAS.

UOC – Espelt, R. (2026). La digitalización de la economía social y solidaria [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

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Análisis final de la Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria

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Análisis final de la Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria

La economía social y solidaria (ESS) ha adquirido una relevancia creciente en los últimos años como respuesta a las limitaciones sociales, económicas y ambientales del modelo económico convencional. Frente a dinámicas marcadas por la globalización, la concentración empresarial y la crisis ecológica, numerosas iniciativas comunitarias han comenzado a impulsar formas alternativas de producción, consumo y organización económica basadas en criterios de sostenibilidad, cooperación y justicia social. En este contexto, la Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica…
La economía social y solidaria (ESS) ha adquirido una relevancia creciente en los últimos años como respuesta a las…

La economía social y solidaria (ESS) ha adquirido una relevancia creciente en los últimos años como respuesta a las limitaciones sociales, económicas y ambientales del modelo económico convencional. Frente a dinámicas marcadas por la globalización, la concentración empresarial y la crisis ecológica, numerosas iniciativas comunitarias han comenzado a impulsar formas alternativas de producción, consumo y organización económica basadas en criterios de sostenibilidad, cooperación y justicia social. En este contexto, la Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica representa un ejemplo significativo de articulación territorial en torno a principios agroecológicos y de transformación social.

La entidad desarrolla su actividad principalmente en el ámbito rural andaluz, promoviendo modelos de alimentación sostenible, consumo responsable y fortalecimiento comunitario. Además, incorpora una dimensión de género especialmente relevante, ya que surge como una red impulsada por mujeres vinculadas al medio rural y a la dinamización social. A lo largo del curso se han trabajado distintos elementos relacionados con esta organización, especialmente desde la perspectiva de la ESS, la digitalización, las finanzas éticas y las monedas sociales. El presente análisis pretende integrar dichos aspectos en una visión global de la entidad y de su potencial transformador.

Presentación de la entidad: misión, ámbito y valores

La Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica se constituyó formalmente como asociación en 2006 en Santa Fe (Granada). Su finalidad principal es promover sistemas alimentarios más sostenibles, impulsando prácticas vinculadas a la agricultura ecológica, el consumo responsable y el fortalecimiento de economías locales. La red tiene carácter regional y agrupa a mujeres de distintos territorios andaluces, especialmente vinculadas al medio rural y a proyectos de dinamización comunitaria.

Entre sus principales objetivos destacan la sensibilización social en torno a la alimentación ecológica, la promoción de canales cortos de comercialización y el fortalecimiento de redes de cooperación entre productores y consumidores. La entidad también desarrolla actividades formativas y educativas relacionadas con sostenibilidad, salud, agroecología y participación comunitaria. Todo ello se articula desde una visión crítica del modelo agroalimentario industrial y desde la defensa de formas de producción más respetuosas con el territorio y las personas.

Los valores que sustentan la organización se encuentran claramente alineados con los principios de la economía social y solidaria. La cooperación, la sostenibilidad ambiental, la equidad de género, la participación democrática y el compromiso comunitario forman parte central de su identidad organizativa. Asimismo, la red apuesta por formas económicas orientadas al bien común y no exclusivamente al beneficio económico, priorizando el impacto social y territorial de sus acciones.

La entidad desde la perspectiva de la economía social y solidaria

La Red Andaluza de Dinamizadoras puede entenderse como una iniciativa representativa de la ESS en su vertiente sociocomunitaria. Tal y como señalan los materiales de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC, 2026a), la ESS engloba organizaciones que sitúan a las personas y la sostenibilidad de la vida en el centro de la actividad económica, priorizando principios de cooperación, democracia y responsabilidad social.

En este sentido, la actividad de la red trasciende la simple promoción de productos ecológicos, ya que busca transformar las relaciones económicas y sociales vinculadas a la alimentación. La apuesta por circuitos cortos de comercialización constituye uno de los elementos más relevantes de esta orientación. Reducir intermediarios entre producción y consumo no solo favorece una mayor sostenibilidad ambiental, sino que también fortalece economías locales, mejora la rentabilidad de pequeñas explotaciones y genera relaciones más transparentes entre productores y consumidores (Pérez-Neira et al., 2011).

Además, la organización incorpora elementos propios de la economía feminista y reproductiva, al reconocer la importancia de los cuidados, la sostenibilidad comunitaria y el trabajo relacional desarrollado tradicionalmente por mujeres. Este aspecto resulta especialmente relevante en entornos rurales, donde las redes de apoyo social tienen un papel clave para combatir dinámicas de despoblación y exclusión territorial.

Otro aspecto significativo es la dimensión educativa de la entidad. La sensibilización en torno al consumo responsable implica generar cambios culturales y cuestionar hábitos de consumo dominados por lógicas de mercado convencionales. En este sentido, la red no solo actúa como agente económico, sino también como actor pedagógico y de transformación social.

Digitalización y transformación organizativa

La digitalización representa actualmente uno de los principales retos y oportunidades para las entidades de la economía social y solidaria. En el caso de la Red Andaluza de Dinamizadoras, las herramientas digitales parecen utilizarse principalmente para tareas de comunicación, coordinación y difusión de actividades. Plataformas digitales, redes sociales y herramientas colaborativas permiten mantener conectadas a personas situadas en diferentes provincias andaluzas y ampliar el alcance de las acciones de sensibilización.

No obstante, el potencial de la digitalización va más allá de su dimensión comunicativa. La incorporación de herramientas digitales más avanzadas podría facilitar la creación de plataformas de consumo agroecológico, sistemas de gestión colaborativa o espacios virtuales de formación y participación. Esto permitiría reforzar los canales cortos de comercialización y ampliar el impacto territorial de la red.

Sin embargo, la digitalización también plantea riesgos importantes. Uno de ellos es la dependencia de plataformas digitales privadas que operan bajo modelos extractivos basados en la monetización de datos. Esta lógica puede entrar en contradicción con los principios de autonomía y democracia económica propios de la ESS (Tejiendo Redes, 2020). Asimismo, la brecha digital continúa siendo un problema relevante en determinados entornos rurales, especialmente entre personas con menor acceso tecnológico o competencias digitales limitadas.

Por ello, resulta fundamental que los procesos de digitalización se desarrollen de forma coherente con los valores de la organización. El uso de software libre, plataformas cooperativas y herramientas digitales abiertas podría contribuir a mantener el control sobre los datos y reforzar la autonomía tecnológica de la red. Además, la digitalización debería concebirse como complemento de las relaciones presenciales y no como sustituto de las dinámicas comunitarias que caracterizan a la entidad.

Finanzas éticas y monedas sociales

Otro de los aspectos trabajados durante el curso ha sido la posible relación entre la Red Andaluza de Dinamizadoras y las finanzas éticas o monedas sociales. Aunque actualmente la organización no dispone de una moneda propia, el análisis realizado permite identificar potencialidades interesantes en este ámbito.

Las monedas sociales y los sistemas de intercambio comunitario han sido planteados por distintos autores como herramientas capaces de fortalecer economías locales, relocalizar el valor económico y fomentar dinámicas de reciprocidad (Seyfang & Longhurst, 2013). En una organización centrada en agroecología, proximidad y cooperación comunitaria, estas herramientas podrían actuar como mecanismos complementarios para reforzar la resiliencia territorial.

Entre las principales fortalezas destaca la coherencia entre los principios de la moneda social y los valores de la organización. La existencia previa de capital social y relaciones de confianza supone una base favorable para desarrollar mecanismos de intercambio alternativo (Blanc, 2011). Además, estas herramientas podrían utilizarse para incentivar compras en mercados agroecológicos, reconocer trabajos comunitarios o fortalecer redes de apoyo mutuo.

No obstante, también existen limitaciones importantes. La sostenibilidad de una moneda social requiere masa crítica, capacidad organizativa y recursos técnicos suficientes. Muchas experiencias fracasan por dificultades de continuidad o por falta de participación estable. Además, persisten barreras culturales asociadas a la fuerte centralidad de la moneda oficial y a las dificultades regulatorias existentes.

A pesar de ello, las monedas sociales y las finanzas éticas representan una línea interesante de innovación social para entidades vinculadas a la ESS, especialmente en contextos rurales donde los procesos de relocalización económica adquieren una importancia creciente.

Vinculación con los grandes marcos de política pública

La actividad de la Red Andaluza de Dinamizadoras presenta una clara alineación con distintos marcos de política pública nacionales e internacionales relacionados con sostenibilidad, transición ecológica y economía social.

En primer lugar, la entidad contribuye directamente a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por Naciones Unidas. Entre ellos destacan el ODS 2 (hambre cero y agricultura sostenible), el ODS 5 (igualdad de género), el ODS 12 (producción y consumo responsables) y el ODS 13 (acción por el clima). Su actividad promueve sistemas alimentarios más sostenibles, impulsa el liderazgo femenino en entornos rurales y fomenta modelos de consumo menos intensivos ambientalmente.

Asimismo, existe una importante conexión con la estrategia europea “Farm to Fork” impulsada por la Comisión Europea (2020), que busca avanzar hacia sistemas alimentarios más saludables, sostenibles y resilientes. La apuesta por agricultura ecológica, proximidad y reducción de intermediarios encaja claramente con esta orientación.

La entidad también puede relacionarse con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social, aprobado por la Comisión Europea en 2021, que reconoce el papel estratégico de las organizaciones de ESS en ámbitos como cohesión territorial, transición ecológica e inclusión social. Aunque la Red Andaluza de Dinamizadoras opera a pequeña escala, sus prácticas responden precisamente a muchos de los objetivos promovidos por este marco europeo.

En relación con los PERTE vinculados a transición ecológica y digitalización, la entidad podría encontrar oportunidades futuras de financiación y fortalecimiento institucional. Especialmente relevantes serían aquellos programas orientados a digitalización rural, agroecología, economía circular o innovación social.

No obstante, debe señalarse que muchas pequeñas organizaciones de ESS encuentran dificultades reales para acceder a estos programas públicos debido a limitaciones burocráticas, falta de recursos técnicos o elevada complejidad administrativa. Esto genera una cierta contradicción entre el reconocimiento institucional de la ESS y las dificultades prácticas de acceso a financiación pública.

La contratación pública como herramienta de sostenibilidad

La contratación pública representa una herramienta con gran potencial para fortalecer iniciativas de economía social y sostenibilidad alimentaria. En el caso de la Red Andaluza de Dinamizadoras, las políticas públicas de compra alimentaria podrían convertirse en un elemento estratégico para consolidar circuitos agroecológicos locales.

La incorporación de criterios sociales y ambientales en contratos públicos relacionados con comedores escolares, hospitales o centros sociales permitiría favorecer modelos de producción ecológica y de proximidad. Esto no solo tendría efectos económicos positivos sobre pequeños productores locales, sino que también contribuiría a reducir impactos ambientales y mejorar la calidad alimentaria.

Además, la contratación pública responsable puede actuar como mecanismo de legitimación institucional de iniciativas de ESS, generando estabilidad económica y favoreciendo la profesionalización de determinadas actividades. Sin embargo, nuevamente aparecen obstáculos relacionados con la escala productiva, los requisitos administrativos y la capacidad organizativa de pequeñas entidades comunitarias.

Por ello, sería necesario avanzar hacia modelos de contratación pública más adaptados a las características de la economía social y solidaria, incorporando criterios que valoren impacto social, sostenibilidad territorial y generación de valor comunitario, más allá de criterios exclusivamente económicos.

Valoración global y potencial transformador

La Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica constituye una experiencia significativa dentro del ámbito de la economía social y solidaria en Andalucía. Su relevancia no reside únicamente en la promoción de productos ecológicos, sino en su capacidad para articular prácticas económicas alternativas basadas en cooperación, sostenibilidad y fortalecimiento comunitario.

La organización presenta un importante potencial transformador porque actúa simultáneamente sobre diferentes dimensiones alimentaria, social, territorial, ambiental y cultural. A través de la sensibilización, la formación y la creación de redes comunitarias, contribuye a cuestionar modelos de consumo dominantes y a construir formas económicas más sostenibles y democráticas.

Además, su dimensión feminista y rural resulta especialmente relevante en un contexto marcado por desigualdades territoriales y procesos de despoblación. El fortalecimiento del papel de las mujeres en economías locales agroecológicas puede contribuir no solo a la sostenibilidad ambiental, sino también a la cohesión social y al desarrollo territorial.

No obstante, la entidad también enfrenta importantes desafíos relacionados con financiación, profesionalización, digitalización y capacidad de escalabilidad. Mantener el equilibrio entre crecimiento organizativo y fidelidad a sus principios comunitarios será uno de los principales retos de futuro.

En definitiva, la Red Andaluza de Dinamizadoras representa una iniciativa que, aunque de escala limitada, ilustra el potencial de la economía social y solidaria para impulsar procesos de transición ecológica y transformación social desde el ámbito local.

Referencias bibliográficas

Blanc, J. (2011). Classifying “CCs”: Community, complementary and local currencies’ types and generations. International Journal of Community Currency Research, 15, 4–10. https://ijccr.net/ijccr/article/view/362

Comisión Europea. (2020). Farm to Fork Strategy: For a fair, healthy and environmentally-friendly food system. Publications Office of the European Union. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX:52020DC0381

Dittmer, K. (2013). Local currencies for purposive degrowth? A quality check of some proposals for changing money-as-usual. Journal of Cleaner Production, 54, 3–13. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2013.03.044

Gómez, G. M. (2009). Local currency systems as an alternative to globalisation? A new research agenda. Development and Change, 40(3), 559–583. https://doi.org/10.1111/j.1467-7660.2009.01543.x

IMIDA. (s. f.). Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica. https://www.imida.es/documents/13436/911540/Red_dinamizadoras_Bullas.pdf

Junta de Andalucía. (s. f.). Divulgación de la producción ecológica. https://www.juntadeandalucia.es/organismos/agapa/areas/seguridad-alimentaria/alimentacion/produccion-ecologica.html

North, P. (2010). Local money: How to make it happen in your community. Green Books.

Pérez-Neira, D., et al. (2011). El fomento del consumo responsable y la dinamización de las zonas rurales. Universidad de Córdoba. https://www.uco.org.es/vidauniversitaria/cooperacion/consumoresponsable/images/Publications/informe2011.pdf

Seyfang, G., & Longhurst, N. (2013). Growing green money? Mapping community currencies for sustainable development. Ecological Economics, 86, 65–77. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2012.11.003

Tejiendo Redes. (2020). Otras economías, otros desarrollos: experiencias de economía solidaria. https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/06/OtrasEconomiasOtrosDesarrollos_GrupoTejiendoRedes.pdf

Universitat Oberta de Catalunya. (2026a). La economía social y solidaria en su vertiente sociocomunitaria. Material didáctico de la asignatura Alternativas económicas. https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00268607/

Universitat Oberta de Catalunya. (2026b). La economía social y solidaria en su vertiente socioempresarial. Material didáctico de la asignatura Alternativas económicas. https://materials.campus.uoc.edu/cdocent/PID_00268594/

Debate0en Análisis final de la Red Andaluza de Dinamizadoras de Consumo Responsable y Alimentación Ecológica desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria

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Más allá de la ayuda económica: ADISIL y el reto de hacer aterrizar las políticas públicas en la inclusión real

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Más allá de la ayuda económica: ADISIL y el reto de hacer aterrizar las políticas públicas en la inclusión real

Cuando se habla de Economía Social y Solidaria, Agenda 2030 o políticas públicas, es fácil quedarse en grandes palabras: innovación, sostenibilidad, inclusión,…
Cuando se habla de Economía Social y Solidaria, Agenda 2030 o políticas públicas, es fácil quedarse en grandes palabras:…

Cuando se habla de Economía Social y Solidaria, Agenda 2030 o políticas públicas, es fácil quedarse en grandes palabras: innovación, sostenibilidad, inclusión, digitalización. El caso de ADISIL permite bajar esos conceptos a una realidad concreta: una entidad local que trabaja por la integración social y laboral de personas con diferentes discapacidades.

En ADISIL, la inclusión no se mide solo en planes o recursos, sino en participar, aprender, ganar autonomía, relacionarse y sentirse parte de la comunidad. La siguiente infografía resume ese ecosistema: los vínculos entre la entidad, la Economía Social y Solidaria, la digitalización, las monedas sociales, las políticas y la contratación públicas.

ADISIL: inclusión sociolaboral desde lo cotidiano

A partir de la comunicación mantenida con la entidad, ADISIL puede entenderse como una asociación orientada a la integración sociolaboral de personas con diferentes tipos de discapacidad, entre ellas discapacidad intelectual, física, mental, trastornos del espectro autista, síndrome de Down o discapacidad auditiva. Su labor no se limita a realizar actividades manuales o elaborar productos: también trabaja hábitos, autonomía, habilidades sociales, responsabilidad, convivencia y preparación para el entorno laboral. Su actividad se apoya tanto en la colaboración institucional del Ayuntamiento del Real Sitio, mediante espacios, infraestructuras y recursos, como en la venta de productos elaborados en los talleres, lo que le permite mantener una lógica vinculada al territorio y al valor social generado por la propia comunidad.

Desde esta perspectiva, la misión de ADISIL no se limita a ofrecer actividades, sino a crear oportunidades reales de autonomía, aprendizaje, convivencia y reconocimiento social. Por eso encaja con los principios de la Economía Social y Solidaria: sitúa a las personas por encima del beneficio económico, promueve la cooperación, refuerza los vínculos comunitarios y busca una utilidad social concreta en su entorno más cercano. La venta de productos puede contribuir a la sostenibilidad del proyecto, pero no define su sentido principal. (Laville, 2019; Global Social Economy Forum, s. f.)

Cuando los ODS bajan al terreno

Relacionar ADISIL con la Agenda 2030 no debería consistir solo en decir que “cumple” determinados Objetivos de Desarrollo Sostenible. Lo relevante es observar cómo algunos ODS se concretan en prácticas reales.

El vínculo más evidente aparece con el ODS 8, relacionado con el trabajo decente y el crecimiento económico. En el caso de ADISIL, no se trata únicamente de empleo en sentido estricto, sino de preparación sociolaboral, adquisición de hábitos, responsabilidad, autonomía y participación en actividades con valor social. El trabajo decente, en este contexto, exige adaptarse a las capacidades y ritmos de las personas. (Naciones Unidas, s. f.)

También conecta con el ODS 10, centrado en la reducción de las desigualdades. ADISIL trabaja con personas que suelen encontrar barreras en el acceso al empleo, a la participación social y al reconocimiento comunitario. Su aportación no consiste solo en “atender” a estas personas, sino en generar condiciones para que formen parte activa de la vida local. (Naciones Unidas, s. f.)

El ODS 11, sobre comunidades sostenibles, también resulta útil para interpretar el caso. ADISIL tiene sentido porque está conectada con el entorno: familias, Ayuntamiento, vecinos, comercios y actividades locales. La sostenibilidad aquí no es solo ambiental o económica; también es comunitaria. Una comunidad sostenible es aquella que no deja fuera a quienes necesitan más apoyos para participar. (Naciones Unidas, s. f.)

Además, ADISIL puede relacionarse con marcos públicos más amplios, como el Plan de Acción Europeo para la Economía Social o el PERTE de Economía Social y de los Cuidados. Ambos marcos reconocen la importancia de la economía social, los cuidados, la inclusión y la innovación social. Sin embargo, aquí aparece una tensión importante: que una entidad encaje en estos marcos no significa automáticamente que pueda aprovecharlos con facilidad. (Comisión Europea, 2021; Gobierno de España, 2022)

Las políticas públicas pueden ofrecer oportunidades, pero también pueden estar diseñadas desde una lógica demasiado general. En una asociación pequeña, no siempre hay tiempo, personal o recursos técnicos para traducir grandes estrategias en proyectos concretos. Por eso, el verdadero reto no es solo que existan planes públicos, sino que estos lleguen de forma comprensible, flexible y útil a entidades como ADISIL.

Esta idea también apareció en la comunicación mantenida con la entidad, donde se señalaba que los apoyos públicos son importantes, pero que deben adaptarse a los recursos reales de una asociación pequeña y a las necesidades de las personas que participan en ella

Gráfico 1. Brecha laboral entre personas con y sin discapacidad en España.
La comparación entre tasa de actividad y tasa de empleo muestra que las personas con discapacidad siguen encontrando muchas más barreras para acceder y participar en el mercado laboral. Estos datos ayudan a entender por qué entidades como ADISIL cumplen una función social relevante: no sustituyen a las políticas públicas de empleo, pero sí crean espacios de preparación, autonomía, participación y reconocimiento sociolaboral.
Fuente: INE, Estadística de Discapacidad en el Mercado Laboral, año 2024.

Digitalizar, sí, pero sin perder el sentido

En la comunicación mantenida con la entidad también apareció una idea importante: la digitalización puede ayudar a difundir actividades, mostrar productos, llegar a más gente o mejorar la comunicación, pero debe hacerse de forma sencilla y adaptada. En ADISIL, digitalizar no debería significar sustituir el trato directo ni la vida comunitaria, porque la relación personal forma parte del propio proyecto.

Por eso, si una herramienta digital mejora la visibilidad del taller, puede ser útil; pero si introduce barreras, exige capacidades que no están disponibles o desplaza la atención hacia la imagen externa en lugar de hacia las personas usuarias, pierde sentido. ADISIL puede avanzar en digitalización, pero sin perder su carácter comunitario, inclusivo y cercano.

Monedas sociales y finanzas éticas: una idea atractiva, pero no automática

Otro ámbito analizado fue el de las monedas sociales, los bancos de tiempo y las finanzas éticas. Sobre el papel, estas herramientas pueden resultar interesantes para una entidad como ADISIL, ya que podrían reforzar la participación del pueblo, reconocer el valor del trabajo realizado en los talleres y conectar más directamente a la entidad con comercios, vecinos y Ayuntamiento. (Corrons, 2015; Economía Solidaria, s. f.)

Esta prudencia también apareció en la comunicación con la entidad: una moneda social podría ser interesante si ayuda a implicar más al pueblo y a reconocer el trabajo del taller, pero tendría que ser sencilla, estar bien organizada y contar con la participación de comercios, vecinos y Ayuntamiento. Si el sistema fuera demasiado complejo, podría generar más barreras que beneficios

Esta advertencia evita caer en una visión ingenua de la innovación social. No toda herramienta alternativa es automáticamente inclusiva: si algunas personas no entienden bien el sistema o no pueden participar en igualdad de condiciones, podría generar más barreras que beneficios. Por eso, las monedas sociales o los bancos de tiempo solo serían útiles si se plantean como instrumentos cercanos, viables y fáciles de mantener, no como una carga administrativa añadida.

Contratación pública: más allá de la subvención

Una de las cuestiones más relevantes para pensar el futuro de entidades como ADISIL es el papel de las políticas públicas y, en concreto, de la contratación pública. En la información analizada aparece con claridad la importancia del apoyo municipal, especialmente a través de espacios, infraestructuras, recursos y colaboración en actividades. Esto permite entender que la colaboración pública no siempre adopta la forma de contrato o subvención formal, pero sí puede ser decisiva para la continuidad de una entidad pequeña.

Sin embargo, no se dispone de información suficiente para afirmar que ADISIL participe actualmente en procesos de contratación pública responsable o en proyectos públicos de mayor alcance. Precisamente por eso, esta vía aparece más como una oportunidad de futuro que como una realidad consolidada.

En este sentido, la contratación pública responsable podría abrir una vía interesante. Una administración local puede incorporar criterios sociales en sus compras o encargos, valorar el impacto comunitario, priorizar la proximidad o colaborar con entidades de economía social en eventos municipales. También podrían plantearse compras de productos elaborados en talleres, participación en ferias locales o pequeños encargos adaptados a la capacidad real de la entidad. (Comisión Europea, 2021; Gobierno de España, 2022)

La clave está en que estas fórmulas no se diseñen desde una lógica puramente burocrática. Si los procedimientos son demasiado complejos o todo se reduce a competir en precio, organizaciones como ADISIL quedan en desventaja. La contratación pública podría fortalecer su estabilidad económica, pero también generar tensiones si obligara a asumir encargos, ritmos de trabajo o exigencias administrativas difíciles de compatibilizar con su misión principal.

Por eso, para que esta vía sea transformadora, debe reconocer el valor social que ADISIL genera y adaptarse a una escala realista. Una entidad que favorece la inclusión, fortalece la comunidad local y genera participación no puede medirse solo con criterios económicos convencionales. La contratación pública solo sería coherente con sus valores si no desplaza lo más importante: el acompañamiento, la participación y la atención a las necesidades de las personas usuarias.

La tensión principal: grandes discursos, recursos pequeños

El caso de ADISIL permite ver una tensión que aparece muchas veces en la Economía Social y Solidaria. Por un lado, las instituciones hablan cada vez más de innovación, digitalización, sostenibilidad, inclusión y cuidados. Por otro, desde la comunicación con la entidad se observa que las asociaciones pequeñas tienen que enfrentarse a problemas mucho más concretos: falta de tiempo, recursos limitados, dependencia de apoyos, necesidad de acompañamiento personalizado y dificultad para sostener proyectos complejos. (Comisión Europea, 2021; Gobierno de España, 2022)

Por eso, no basta con pedir a estas entidades que innoven. También hay que preguntarse qué tipo de innovación necesitan, quién la va a sostener y qué efectos tendrá sobre las personas. Una innovación mal adaptada puede terminar siendo una carga, y una política pública demasiado rígida puede dejar fuera precisamente a quienes más apoyo necesitan.

Transformar sin perder la escala humana

El potencial transformador de ADISIL está en su capacidad para convertir la inclusión en una práctica cotidiana dentro de su entorno local. No transforma desde grandes estructuras, sino desde el acompañamiento, la autonomía, la participación y el reconocimiento de personas que suelen quedar fuera de los espacios sociales y laborales habituales.

En este sentido, ADISIL muestra que la Economía Social y Solidaria puede ser una forma concreta de organizar cuidados, vínculos comunitarios y oportunidades reales. Su impacto no está solo en los productos elaborados en el taller, sino en lo que ese proceso genera: confianza, convivencia, aprendizaje y conexión con la comunidad.

Ahora bien, ese potencial no debe idealizarse. ADISIL necesita apoyos públicos estables y herramientas adaptadas para no quedar limitada por la falta de recursos o por políticas demasiado generales. ¿De qué sirve hablar de innovación si no se adapta a quienes tienen que sostenerla?

Por eso, la digitalización, las monedas sociales, las finanzas éticas o la contratación pública solo tienen sentido si mejoran realmente la inclusión, la autonomía y la vida comunitaria. La transformación social, en este caso, no empieza en grandes planes, sino en un taller, en una actividad compartida y en una comunidad que aprende a reconocer el valor de quienes han quedado al margen.

Bibliografía

Nota sobre el uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado una herramienta de inteligencia artificial como apoyo puntual en la organización de ideas, revisión de estilo y mejora de la estructura del texto. El análisis, la selección del caso, la reflexión crítica y la interpretación de la información proceden del trabajo realizado durante la asignatura y de la comunicación mantenida con una representante de ADISIL.

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Lacol: Arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la ESS

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Lacol: Arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la ESS

  Lacol: arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la Economía Social y Solidaria La crisis de acceso a la vivienda, la…
  Lacol: arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la Economía Social y Solidaria La crisis de acceso a…

 

Lacol: arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la Economía Social y Solidaria

La crisis de acceso a la vivienda, la falta de planificación urbana y deficiencias de vínculos comunitarios son situaciones que han generado un importante debate económico y social. En este contexto, la Economía Social y Solidaria, o ESS, surge como una alternativa viable que propone soluciones no sólo en cuanto a la producción, sino a otras maneras de habitar, construir y decidir sobre la comunidad.

Lacol es una cooperativa de arquitectura nacida en el barrio de Sants, en Barcelona, que ha estudiado esta idea de cómo generar infraestructuras comunitarias sostenibles mediante el cooperativismo y la participación (Lacol, s. f.). Esto muestra que su actividad no se limita al diseño técnico de edificios o planificación de ciudades, sino que tiene en cuenta los valores sociales, comunitarios y ecológicos que de verdad importan.

El caso de Lacol es especialmente interesante porque está vinculado al sector inmobiliario, pero actúa desde una perspectiva democrática y cooperativa, atendiendo la lógica humana del territorio y el valor social que construye a lo que llamamos comundiad. De esta manera, Lacol es un ejemplo de implementación de los principios de la ESS en sectores complejos. El estudio de esta entidad, además, ha permitido profundizar en aprendizajes sobre muchas cuestiones relacionadas. (Lacol, s. f.)

Una cooperativa establecida en el territorio

Lacol fue creada en 2009 en Sants, un barrio con mucha tradición vecinal y cooperativismo. Se han especializado en la arquitectura, el urbanismo, la vivienda cooperativa, participación ciudadana y la sostenibilidad ambiental (Metalocus, s. f.). Por esta combinación de servicios y los antecedentes mencionados, su actividad no se reduce a la prestación de servicios profesionales, sino como una forma de acompañar el desarrollo social en un contexto urbano. Es aquí donde se puede identificar claramente una influencia de la Economía Social y Solidaria.

Un proyecto de Lacol, llamado La Borda, es una cooperativa de vivienda en cesión de uso ubicada en Can Battló. Este proyecto surgió como iniciativa de la necesidad local de acceder a una vivienda digna, sin fines de lucro y exclusivamente basada en el valor social (ArchDaily, 2019). Este ejemplo ilustra que Lacol no solo diseña edificios, sino que participa en los barrios analizando las necesidades y experiencias locales, dejando de lado el modelo tradicional de la vivienda y la especualación inmobiliaria.

De esta manera, Lacol destaca tres elementos importantes de la ESS: Cooperativismo organizativo, interés por las necesidades sociales y el arraigo territorial y la relación con las redes vecinales. Es muy gratificante poder encontrar este nivel de coherencia entre la organización, los valores y la actividad profesional de esta entidad.

Digitalización, finanzas éticas y monedas sociales

La ESS necesariamente enfoca la atención en las personas, sus derechos sociales, la sostenibilidad y el territorio. Lacol ha encontrado aplicar esta filosofía en un sector desafiante como la arquitectura, logrando superar la idea de que la ESS pertenece únicamente a proyectos pequeños.

La digitalización, por su parte, es una herramienta que podría facilitar la participación y la transparencia en la comunicación comunitaria. Se ha visto que la digitalización presenta muchas oportunidades para Lacol más allá de los usos técnicos, ya que podrían ayudar a compartir procesos con la comunidad y fomentar la participación ciudadana, por ejemplo, en proyectos urbanos de los cuales todos son usuarios. La tecnología en sí ha servido de medio para trabajar técnicamente, pero también puede tener objetivos sociales y cooperativos. (Espelt, 2026)

Se puede hacer una conexión importante, también, con el concepto de las finanzas éticas. Lacol tiene una lógica de entender el dinero como un medio y no como un fin. Es cierto que la cooperativa necesita ingresos y estabilidad económica, pero su actividad se vincula con proyectos que realmente buscan reducir la especulación y democratizar el acceso a la vivienda. Esto, a su vez, busca fortalecer las redes comunitarias. Y es precisamente esta la respuesta a la pregunta: ¿Qué es comunidad? Lacol, mediante su trabajo, da fuerza a la idea de que comunidad es vincularse al barrio, relacionarse con las personas y progresar todos juntos.

¿Qué otras herramientas se tiene a disposición? Las monedas sociales, alternativas económicas al euro, podrían ser soluciones para dar valor a aquellas contribuciones que no son siempre valoradas (Corrons, 2026). Las monedas sociales tienen la posibilidad de asignar valor a las aportaciones de personas en redes vecinales, y esto podría intercambiarse por charlas de capacitación de Lacol, por ejemplo, para facilitar proyectos y demás iniciativas comunes. Sin embargo, es difícil pensar que una moneda social sostenga la actividad principal de una cooperativa de arquitectura ya que se necesitan salarios de profesionales técnicos, herramientas y materiales de alto coste. Esta reflexión muestra que se debe entender el contexto de aplicación de la idea de moneda social y los alcances particulares. (Corrons, 2026).

Lacol y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Lacol se relaciona especialmente con el ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles, que promueve ciudades inclusivas y seguras. Esto es parte del core value de Lacol, relacionándose con el enfoque de vivienda cooperativa, urbanismo participativo y la sostenibilidad social y ambiental. (Naciones Unidas. s. f.).

El ODS 11 hace una conexión importante con el ODS 13 sobre transición ecológica, y Lacol ha tenido proyectos de transición ecológica como La Borda, donde se ha utilizado estrategias arquitectónicas para reducir el consumo energético. (ArchDaily. 2019).

El ODS 16 también tiene una relación fuerte con Lacol, ya que la entidad mantiene una participación democrática desde su creación y su forma de organizarse. Su propia gobernanza cooperativa demuestra el compromiso institucional con el cooperativismo. (Lacol, s. f.)

Políticas públicas

Las políticas públicas posiblemente determinarán el fortalecimiento de la ESS. Es que, a veces no es suficiente con solamente la buena voluntad de las entidades de ESS. Es necesario poder contar con instituciones que ayuden con las regulaciones necesarias, acceso a financiación, formación y acceso a las redes correspondientes.

El Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea busca crear las condiciones necesarias para las cooperativas como Lacol porque destaca la importancia de la economía social en la generación de empleo y el acceso a este, la inclusión social en general, la transición ecológica y la cohesión territorial (acción principal de Lacol). (Comisión Europea, 2021). Estas iniciativas acompañan positivamente el trabajo de Lacol, porque buscan que las instituciones sean más receptivas hacia las cooperativas. De esta manera, los proyectos de ESS son más reconocidos.

El PERTE de Economía Social y de los Cuidados, por su parte, es un instrumento que fortalece las entidades de ESS directamente, apoyando a proyectos enfocados a la ayuda asistencial de las personas (Gobierno de España, s. f.). Si bien Lacol tiene un enfoque más urbano, la vivienda tiene una relación importante con las personas, y eso se debe entender. La vivienda es una extensión de la persona y las viviendas conforman los barrios. La ciudad es de las personas, porque esta está conformada por las viviendas y espacios comunitarios que sirven de tejido urbano para vivir.

En Catalunya se tiene, además, la Red de Ateneos Cooperativos, que es una política pública que fortalece el cooperativismo con asesoramientos, formaciones y acompañamientos. (Ateneus Cooperatius de Catalunya, s. f.). Lacol, por su parte, ya es una entidad consolidada. Pero, sin embargo, este tipo de políticas podrían ayudar a crear un entorno más amigable para proyectos similares a Lacol, y que estos puedan funcionar.

En definitiva, es bueno poder contar con estas políticas públicas porque ayudan a crear la base de un ecosistema de cooperación. Al menos, es un principio.

Contratación pública responsable

Las administraciones públicas contratan obras, proyectos urbanos, rehabilitaciones, equipamientos y servicios técnicos. Esto ha fortalecido mucho a entidades como Lacol, porque de esta manera se ha podido, justamente, dirigir los recursos necesarios para hacer funcionar este modelo económico más sostenible y orientado a lo social.

¿Qué tan responsable son las contrataciones públicas? ¿Buscamos precio o impacto? Según la Guia interactiva para la Contratación y Compra Pública Responsable de REAS, las administraciones deberían incorporar criterios sociales, éticos y ambientales en sus compras (REAS Red de Redes, 2025). Esto favorece muchísimo el crecimiento de la ESS. Según esta guía, se pueden identificar criterios sociales importantes en ámbitos como la vivienda cooperativa impulsada por Lacol, los trabajos de equipamientos comunitarios, espacios públicos y regeneración urbana en general. El valor no se encuentra en el servicio arquitectónico, sino en lo que va más allá. Se está generando participación y sostenibilidad urbana, una iniciativa de progreso social que sí que califica como algo responsable.

Es importante buscar que no se priorice el precio sobre el impacto social. Por eso, la contratación pública debe asegurar que existan estos criterios de valor social, ambiental y comunitario. La administración debe reconocer el valor que genera una entidad como Lacol, a diferencia de una empresa de arquitectura convencional.

El potencial de Lacol: el valor y la transformación

Lacol aporta valor en su territorio en varias dimensiones. No solo cuestiona la especulación, buscando instalar un énfasis en lo social, sino que se involucra con los procesos comunitarios y el desarrollo de los barrios. En simultáneo, ha demostrado que esta actividad profesional puede organizarse de una forma democrática con gobernanza cooperativa. Lacol ha empezado una forma de trabajar que podría determinar la sostenibilidad de la vida cotidiana. (Lacol, s. f.)

No se está hablando solamente de arquitectura. Se busca cambiar por completo la narrativa de lo que significa la ciudad. Es ahí donde se encuentra el potencial transformador de Lacol. La ciudad debe dejar de interpretarse exclusivamente como un activo financiero, y empezar a entenderse como espacio de vida, de cooperación y de derecho colectivo.

Todos los trabajos de Lacol mencionados pueden interpretarse de una manera distinta. La vivienda y el espacio público son elementos que condicionan nuestra forma de vivir. Pueden ayudar a combatir la desigualdad, y crear ambientes sanos y sostenibles. Por eso, esta cooperativa de arquitectura puede tener un impacto social transformador relevante, porque su intención es cambiar la forma en que vivimos.

Interacción con Lacol

Se ha contactado con Lacol a través del email y también por redes sociales (Instagram). La intención ha sido comentar sobre mi trabajo de investigación en cuanto a alternativas económicas y la ESS, y poder enviar consultas breves con las siguientes preguntas:

  1. ¿Cómo se puede trasladar modelos cooperativos a países no desarrollados y sin experiencia en la ESS?
  2. ¿Cómo se ha logrado sostener económicamente a la cooperativa sin perder los valores cooperativos y comunitarios?
  3. ¿Cualquier comentario que deseen compartir será bienvenido.

Lastimosamente, no se ha recibido respuesta aún al correo. Pero sí me han explicado a través de Instagram que están muy saturados con consultas similares, motivo por el cual no han dado respuesta.

Respuesta a través de Instagram:

“Hola Carlos. Todo este tipo de peticiones los atendemos a través del mail info@lacol.coop. Estamos algo saturados de peticiones de éste tipo, aún que intentaremos dar respuesta.”

Conclusiones

Lacol es un caso especial que demuestra que la ESS puede desempeñarse también en sectores técnicos como el urbanismo y la arquitectura. Quizás, mediante estas reflexiones, el lector pueda cambiar su percepción de lo que realmente significa una ciudad, un barrio, y la conexión de estas con las personas. El acceso a la ciudad es un concepto muy importante, porque define como viven las personas. Este derecho necesita de instituciones y políticas coherentes, que faciliten el crecimiento de la ESS en el contexto de una economía tradicional.

Una contratación pública tiene el poder de dirigir recursos hacia causas que cambien la forma de vivir, y que nos permita empezar a construir barrios entre personas que buscan relacionarse, y no solo especular. No se habla de diseñar edificios, se busca contribuir a una nueva experiencia de ciudad, quizás la que siempre ha tenido que ser: barrios socialmente conectados y hechos para las personas que buscan el bien común y una mejor forma de vivir.

Nota sobre el uso de la IA

Se ha utilizado la inteligencia artificial ChatGPT principalmente como herramienta de búsqueda y organización de la información, así como la verificación de la misma solicitando las fuentes web para su posterior revisión. Se han realizado consultas para encontrar los artículos sobre proyectos específicos de Lacol que reúnan los criterios necesarios para la realización del artículo. En este sentido, la IA ha ayudado a encontrar la información, a partir de la cual he trabajado en la redacción de este artículo.

Referencias bibliográficas

ArchDaily. (2019). Edificio La Borda / Lacol. https://www.archdaily.cl/cl/922182/edificio-la-borda-lacol

Ateneus Cooperatius de Catalunya. (s. f.). Ateneus Cooperatius de Catalunya. https://ateneubnord.cat/ateneus-cooperatius/

Comisión Europea. (2021). Building an economy that works for people: An action plan for the social economy. https://ec.europa.eu/social/BlobServlet?docId=24986&langId=en

Gobierno de España. (s. f.). ¿Qué son los PERTE? Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. https://planderecuperacion.gob.es/preguntas/que-son-los-perte

LaCol. (s. f.). Cooperativa. https://lacol.coop/es/cooperativa/

Metalocus. (s. f.). Lacol. https://www.metalocus.es/es/autor/lacol

Naciones Unidas. (s. f.). Objetivo 11: Lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities/

REAS Red de Redes. (2025). Guía interactiva para la contratación y compra pública responsables. https://www.economiasolidaria.org/noticias/presentamos-la-guia-interactiva-para-la-contratacion-y-compra-publica-responsables/

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Recurso de aprendizaje]. Universitat Oberta de Catalunya.

Espelt, R. (2026). La digitalización de la economía social y solidaria [Recurso de aprendizaje]. Universitat Oberta de Catalunya.

Debate0en Lacol: Arquitectura cooperativa para transformar la ciudad desde la ESS

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Universo Bio y la economía social y solidaria: sostenibilidad, políticas públicas y transformación comunitaria

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Universo Bio y la economía social y solidaria: sostenibilidad, políticas públicas y transformación comunitaria

En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos centrados exclusivamente en…
En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos…

En los últimos años, la economía social y solidaria ha adquirido una relevancia creciente como alternativa a modelos económicos centrados exclusivamente en el beneficio económico. En este contexto, entidades como Universo Bio representan iniciativas que combinan sostenibilidad, consumo responsable, proximidad territorial y compromiso comunitario. Como plantea la Comisión Europea en el Plan de Acción para la Economía Social (2021), las entidades de la economía social pueden desempeñar un papel clave en la transición ecológica, la cohesión territorial y la innovación social.

Universo Bio se enmarca dentro de esta lógica, ya que su actividad no se entiende únicamente como una herramienta económica, sino también como una forma de fortalecer vínculos sociales, impulsar prácticas sostenibles y fomentar un consumo más consciente. Esta orientación conecta también con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (2015), especialmente con el ODS 12, sobre producción y consumo responsables; el ODS 13, sobre acción por el clima; y el ODS 11, sobre comunidades sostenibles.

Durante el curso se han trabajado diferentes dimensiones que permiten analizar el papel de Universo Bio desde una mirada integrada. En primer lugar, desde la perspectiva de la economía social y solidaria, la entidad se vincula con valores como la cooperación, la sostenibilidad, la proximidad y la generación de impacto social. Estos elementos permiten entender Universo Bio como algo más que una iniciativa de consumo ecológico: también puede actuar como espacio de dinamización comunitaria y transformación territorial.

Otro aspecto trabajado ha sido la digitalización. En este sentido, las herramientas digitales pueden ayudar a Universo Bio a mejorar su comunicación, visibilizar sus actividades y conectar con nuevas personas o entidades colaboradoras. Sin embargo, la digitalización también debe analizarse con cautela, porque la economía social se basa en gran medida en relaciones de confianza y proximidad. De hecho, durante el proceso de elaboración de este artículo se contactó con Universo Bio & Barefoot para contrastar el análisis, y la entidad respondió: “Nos gusta lo presencial. Si quieres pásate un día y podemos responderte algunas preguntas”. Aunque finalmente no fue posible realizar la visita antes de la entrega, esta respuesta refleja la importancia que la entidad otorga al contacto directo y a la dimensión relacional.

En relación con las finanzas éticas y las monedas sociales, Universo Bio podría encontrar una oportunidad interesante para reforzar su impacto comunitario. Según Seyfang y Longhurst (2013), las monedas complementarias pueden contribuir a fortalecer economías locales, fomentar el consumo de proximidad y generar prácticas más sostenibles. Aplicado a Universo Bio, una moneda social podría servir para fidelizar a la comunidad, facilitar intercambios entre productores y consumidores locales o reconocer actividades que el mercado convencional no siempre valora, como la colaboración, los cuidados o la participación en actividades colectivas.

No obstante, esta posibilidad también presenta retos importantes. Como señala North (2010), las monedas locales dependen en gran medida de la implicación de la comunidad y de la existencia de una base social activa. Por eso, en el caso de Universo Bio, quizá sería más realista comenzar con herramientas más sencillas, como un banco de tiempo, un sistema de puntos o pequeñas redes de intercambio, antes de implantar una moneda social plenamente estructurada. En esta misma línea, Dittmer (2013) advierte que las monedas locales pueden tener potencial transformador, pero solo si responden a necesidades reales y no se quedan en iniciativas simbólicas.

La contratación pública también puede desempeñar un papel importante en la sostenibilidad de entidades como Universo Bio. Las administraciones públicas, mediante la incorporación de criterios sociales y ambientales, pueden favorecer proyectos que generan valor comunitario y ecológico. Esto podría abrir oportunidades en ámbitos como el suministro de productos ecológicos, la educación ambiental, la sensibilización o la dinamización comunitaria. Sin embargo, también existen barreras, especialmente para entidades pequeñas, debido a la complejidad administrativa y a la competencia con proveedores de mayor tamaño.

En el marco estatal, los instrumentos vinculados a la economía social, la transición ecológica y la innovación social, como el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, pueden ser una oportunidad para reforzar proyectos que combinan impacto económico, social y ambiental. Aunque Universo Bio debería valorar qué líneas concretas encajan con su actividad, este tipo de políticas muestran que existe un contexto institucional cada vez más favorable para iniciativas de economía social.

En conjunto, el potencial transformador de Universo Bio es significativo. Su capacidad para conectar sostenibilidad, comunidad y economía local le permite actuar como agente de cambio en su entorno. No obstante, este potencial dependerá de su capacidad para consolidar una comunidad activa, mantener relaciones de confianza, aprovechar herramientas digitales sin perder proximidad y acceder a políticas públicas de apoyo.

En conclusión, Universo Bio representa un ejemplo de cómo las entidades de economía social y solidaria pueden contribuir a construir modelos económicos más sostenibles, justos y comunitarios. Su alineación con los ODS, con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social y con las oportunidades abiertas por las políticas públicas muestra que este tipo de iniciativas pueden desempeñar un papel relevante en la transformación social desde lo local.

Un saludo.

Romina.

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Finanzas éticas, políticas públicas y transformación social: el caso de Fiare Banca Ética

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Finanzas éticas, políticas públicas y transformación social: el caso de Fiare Banca Ética

Introducción Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en promover unas finanzas…
Introducción Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en…

Introducción

Fiare Banca Ética es una entidad financiera cooperativa vinculada a la Economía Social y Solidaria (ESS), centrada en promover unas finanzas éticas, transparentes y orientadas al impacto social. Su objetivo principal es utilizar las finanzas como herramienta de transformación social, financiando proyectos sociales, culturales, cooperativos y ambientales que contribuyan al desarrollo sostenible y a la cohesión territorial. A diferencia de la banca tradicional, Fiare prioriza el impacto social y ambiental de los proyectos financiados por encima de la maximización del beneficio económico (Fiare Banca Ética, s.f.).

La entidad encaja claramente dentro de los principios de la ESS, ya que promueve valores como la transparencia, la sostenibilidad, la participación democrática y el compromiso con el territorio. Para la realización de este análisis se ha mantenido una conversación con Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética, éste explicó que la entidad “no entiende el dinero únicamente como una herramienta de rentabilidad, sino como un instrumento capaz de transformar la sociedad y fortalecer el territorio”. Además, comentó que muchas de las entidades financiadas por Fiare trabajan en ámbitos relacionados con inclusión social, educación, sostenibilidad ambiental o cooperación, demostrando que la actividad financiera puede orientarse hacia objetivos sociales y no únicamente hacia la acumulación de capital. Esta idea conecta directamente con muchos de los valores trabajados durante el curso relacionados con sostenibilidad, cohesión social y compromiso territorial.

Albert Gasch también destacó que muchas veces las entidades sociales tienen dificultades para acceder a financiación convencional, precisamente porque el sistema financiero tradicional prioriza criterios económicos por encima del impacto social generado. En este sentido, Fiare intenta ofrecer una alternativa más coherente con los principios de la Economía Social y Solidaria.

Economía Social y Solidaria y monedas sociales

Otro aspecto importante es que Fiare intenta construir relaciones económicas basadas en la confianza y la participación democrática. El responsable cultural explicó que muchas veces el objetivo no es solo financiar proyectos individuales, sino fortalecer redes comunitarias y ecosistemas sociales locales. En este sentido, aunque Fiare no funcione como una moneda social, comparte principios similares, especialmente la voluntad de mantener el valor económico dentro del territorio y fortalecer modelos económicos más democráticos y sostenibles. Personalmente, una de las cosas que más me hizo reflexionar durante este trabajo fue comprender que las finanzas también pueden utilizarse como herramienta de transformación social y territorial.

Además, esta visión también se relaciona con las ideas de relocalización económica trabajadas durante el curso, donde se intenta que la actividad económica tenga un impacto positivo y directo sobre la comunidad y el territorio. Precisamente Albert insistió en varias ocasiones en la importancia de fortalecer proyectos cercanos y redes comunitarias.

Digitalización y finanzas éticas

Además, el análisis de Fiare también puede relacionarse con los contenidos trabajados sobre digitalización. La entidad utiliza herramientas digitales para ampliar el acceso a servicios financieros éticos, mejorar la transparencia y facilitar la participación desde distintos territorios. Sin embargo, Albert Gasch destacó durante la conversación que uno de los retos actuales es mantener la dimensión humana y comunitaria dentro de un entorno financiero cada vez más digitalizado.

Esto resulta especialmente relevante porque muchas entidades de ESS intentan aprovechar las ventajas de la digitalización sin perder la cercanía y la participación que caracterizan a este tipo de organizaciones. En el caso de Fiare, la tecnología se entiende como una herramienta de apoyo y no como un sustituto de las relaciones humanas.

Agenda 2030 y Objetivos de Desarrollo Sostenible

Otro de los aspectos más relevantes es su relación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El responsable cultural explicó que los informes de impacto de Fiare están alineados con la Agenda 2030 y que la entidad intenta medir constantemente el impacto social y ambiental de los proyectos financiados. En este sentido, la actividad de Fiare puede relacionarse especialmente con los ODS 8, 10, 11, 12 y 17, vinculados con trabajo decente, reducción de desigualdades, sostenibilidad y alianzas institucionales (Naciones Unidas, 2015).

Durante la conversación, Albert también explicó que para Fiare resulta muy importante poder medir el impacto real generado por las inversiones realizadas. Según comentó, el éxito de los proyectos financiados no se valora únicamente desde el punto de vista económico, sino también por su capacidad para generar cohesión social, sostenibilidad y desarrollo territorial.

Como ejemplo real, el responsable cultural comentó que Fiare no solo analiza la viabilidad económica de los proyectos financiados, sino también el impacto que generan las inversiones realizadas. Explicó que la entidad hace un seguimiento del impacto producido por el dinero invertido, evaluando cómo los proyectos contribuyen a la cohesión social, la sostenibilidad o el desarrollo territorial. Además, señaló que existen mecanismos internos de evaluación para asegurar que las organizaciones financiadas mantengan coherencia con los valores éticos de Fiare Banca Ética. Esta idea me pareció especialmente interesante porque demuestra que las finanzas éticas intentan introducir criterios sociales y ambientales dentro de ámbitos donde normalmente predominan únicamente indicadores financieros.

Políticas públicas y colaboración institucional

En relación con las políticas públicas, Albert Gasch destacó que existe un interés creciente por parte de las instituciones hacia la sostenibilidad y la economía social, aunque todavía predominan muchos criterios financieros tradicionales. Aun así, Fiare participa en distintos espacios vinculados a transformación social y colaboración público-social. Durante la conversación mencionó iniciativas relacionadas con proyectos sociales, fondos orientados a fortalecer el tejido comunitario en territorios como Vizcaya y algunas experiencias vinculadas con el Ayuntamiento de Barcelona. Según explicó, este tipo de colaboraciones pueden ayudar a ampliar el impacto territorial de la Economía Social y Solidaria. Además, muchas de las prácticas desarrolladas por Fiare encajan con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social impulsado por la Unión Europea (Comisión Europea, 2021).

Albert también comentó que muchas administraciones públicas todavía continúan funcionando con dinámicas económicas muy tradicionales, lo que a veces dificulta la incorporación real de criterios éticos y sociales dentro de determinadas políticas económicas o procesos administrativos.

Contratación pública responsable

Otro tema importante tratado durante la entrevista fue la contratación pública responsable. Albert defendió que las administraciones públicas podrían desempeñar un papel mucho más relevante mediante cláusulas sociales y ambientales que valoren no solo la rentabilidad económica, sino también el retorno social generado por entidades como Fiare. Sin embargo, también señaló barreras importantes, como las dificultades burocráticas y administrativas que encuentran muchas entidades pequeñas de economía social para acceder a determinados procesos públicos. Además, comentó que uno de los grandes retos de la banca ética es crecer sin perder coherencia respecto a sus principios fundacionales.

En este sentido, la contratación pública responsable podría convertirse en una herramienta importante para fortalecer proyectos de Economía Social y Solidaria, siempre que las administraciones realmente prioricen el impacto social y ambiental dentro de sus criterios de contratación.

Conclusión

“No entendemos el dinero únicamente como una herramienta de rentabilidad, sino como un instrumento capaz de transformar la sociedad y fortalecer el territorio” (Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética).

En conjunto, el caso de Fiare Banca Ética demuestra tanto el potencial como las limitaciones de las finanzas éticas dentro del sistema económico actual. Aunque representa una alternativa basada en sostenibilidad, cooperación y transformación social, todavía existen importantes barreras estructurales dentro del sistema financiero tradicional. Aun así, considero que entidades como Fiare pueden desempeñar un papel importante en la transición hacia modelos económicos más sostenibles, democráticos y orientados al bien común.

Después de realizar este trabajo y de conversar con Albert Gasch Hurios, considero que uno de los aspectos más interesantes de Fiare Banca Ética es precisamente su intento de mantener coherencia entre los valores éticos que defiende y las prácticas financieras que desarrolla en su actividad diaria. En un contexto donde gran parte del sistema financiero continúa priorizando criterios económicos tradicionales, resulta especialmente relevante la existencia de entidades que intentan incorporar criterios sociales, ambientales y comunitarios dentro de su funcionamiento.

Además, este caso también demuestra que la transformación económica y social no depende únicamente de grandes políticas institucionales, sino también de iniciativas concretas capaces de generar impacto directo sobre las personas y el territorio. Precisamente por eso, considero que experiencias como la de Fiare ayudan a replantear el papel que pueden tener las finanzas dentro de una economía más democrática, sostenible y orientada al bien común.

Bibliografía

Uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado inteligencia artificial como herramienta de apoyo para organizar ideas y mejorar la redacción a partir de los contenidos trabajados durante el curso y de la conversación mantenida con la entidad. 

Justificante reunión mantenida
Justificante reunión mantenida con  Albert Gasch Hurios, Responsable Cultural de Fiare Banca Ética

Justificante reunión mantenida

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HEFAME y la Economía Social y Solidaria

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HEFAME y la Economía Social y Solidaria

HEFAME y la Economía Social y Solidaria HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad está muy relacionada con el ámbito de la salud, ya que se encarga de hacer llegar medicamentos y productos sanitarios a las farmacias de manera rápida y eficaz. Además, al ser una cooperativa, su funcionamiento no se basa solo en el beneficio económico, sino también en valores como la cooperación, la responsabilidad social y el compromiso con el entorno. Presentación de…
HEFAME y la Economía Social y Solidaria HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad…

HEFAME y la Economía Social y Solidaria

HEFAME es una cooperativa murciana dedicada a la distribución farmacéutica. Su actividad está muy relacionada con el ámbito de la salud, ya que se encarga de hacer llegar medicamentos y productos sanitarios a las farmacias de manera rápida y eficaz. Además, al ser una cooperativa, su funcionamiento no se basa solo en el beneficio económico, sino también en valores como la cooperación, la responsabilidad social y el compromiso con el entorno.

Presentación de la entidad

En mi opinión, HEFAME es un buen ejemplo de entidad de Economía Social y Solidaria porque combina una actividad empresarial importante con una finalidad social. Su misión está vinculada a mejorar el acceso a la salud y a apoyar el trabajo de las farmacias, algo especialmente relevante en la Región de Murcia, donde tiene una fuerte presencia.

Además, la entidad cuenta con una Fundación que desarrolla acciones sociales, formativas y sanitarias, lo que refuerza todavía más su compromiso con la sociedad. Por eso, se puede decir que HEFAME no solo distribuye productos, sino que también intenta generar un impacto positivo en su entorno.

Relación con los contenidos del curso

A lo largo del curso hemos trabajado conceptos como la ESS, la digitalización, las finanzas éticas y las monedas sociales. En el caso de HEFAME, la Economía Social y Solidaria encaja bastante bien, porque se trata de una organización que combina eficiencia económica con una finalidad social clara.

En cuanto a la digitalización, este aspecto también es muy importante en su actividad, ya que la distribución farmacéutica necesita sistemas tecnológicos avanzados para gestionar pedidos, almacenes y entregas. Esto demuestra que la digitalización no solo sirve para modernizarse, sino también para mejorar el servicio y la organización interna.

Respecto a las finanzas éticas y las monedas sociales, HEFAME no parece estar directamente vinculada a estos instrumentos, pero sí comparte la idea de que la economía debe estar al servicio de las personas. En ese sentido, su modelo cooperativo se acerca bastante a los valores que hemos trabajado durante el curso.

Relación con las políticas públicas

Creo que HEFAME se puede relacionar con varios marcos de política pública. Por un lado, conecta con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sobre todo con los que tienen que ver con salud y bienestar, trabajo decente, innovación y alianzas. Esto tiene sentido porque su actividad influye directamente en el acceso a productos sanitarios y en la organización de un servicio esencial.

También se puede vincular con el Plan de Acción Europeo para la Economía Social, que busca fortalecer las entidades que generan empleo, cohesión social e impacto positivo en el territorio. Desde esta perspectiva, HEFAME encaja muy bien, ya que representa una forma de empresa que intenta crecer sin perder su dimensión social.

Además, en España existe el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, que apoya proyectos relacionados con este tipo de entidades. En mi opinión, HEFAME podría beneficiarse de este tipo de políticas porque su actividad está muy conectada con el cuidado, la salud y la organización de servicios útiles para la sociedad.

Papel de la contratación pública

La contratación pública puede ser muy importante para una entidad como HEFAME. De hecho, su relación con el Servicio Murciano de Salud muestra que este tipo de organizaciones pueden participar en la prestación de servicios esenciales y en el abastecimiento sanitario.

Esto significa que la administración pública puede convertirse en una aliada de la Economía Social y Solidaria si utiliza la compra pública de manera responsable. No se trata solo de contratar al proveedor más barato, sino también de valorar criterios sociales, territoriales y de calidad. En este sentido, la contratación pública puede ayudar a que entidades como HEFAME sean más sostenibles y tengan más capacidad de impacto.

Valoración global

En conjunto, considero que HEFAME tiene un gran potencial transformador. Su tamaño, su presencia en Murcia y su papel dentro del sector farmacéutico hacen que pueda influir de manera importante en el entorno económico y social. Lo interesante de este caso es que demuestra que una cooperativa puede ser competitiva y, al mismo tiempo, mantener una orientación social clara.

Para mí, HEFAME representa bastante bien lo que hemos trabajado en el curso: una economía que no se entiende solo desde el beneficio, sino también desde la cooperación, la sostenibilidad y el servicio a la sociedad. Por eso, creo que es un caso muy adecuado para analizar desde la perspectiva de la Economía Social y Solidaria.

Interacción con la entidad

Durante la elaboración del artículo, envié un correo electrónico a la entidad para contrastar algunos aspectos del análisis y obtener una posible valoración directa. Sin embargo, no obtuve respuesta.

Correo enviado

Asunto: Consulta para trabajo académico sobre HEFAME

Hola,

Mi nombre es Laura Mirete Giménez y estoy realizando un trabajo académico en la universidad de la UOC sobre HEFAME, dentro de la asignatura de Alternativas Económicas, sobre Economía Social y Solidaria.

Quería preguntarles si podrían facilitarme alguna información breve sobre la entidad, especialmente sobre su misión, sus valores y su relación con la sostenibilidad y la acción social. La idea es utilizarla únicamente con motivos académicos.

Muchas gracias por su atención y tiempo.

Un saludo cordial,
Laura Mirete Giménez

 

No he recibido respuesta al respecto.

Referencias

Cajamar. (2020, 31 de diciembre). Cajamar financiará a los farmacéuticos de HEFAME. https://www.cajamar.es/es/comun/informacion-corporativa/sala-de-prensa/negocio/cajamar-financiara-a-los-farmaceuticos-de-hefame/

CEPAL. (s. f.). Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). https://www.cepal.org/es/temas/agenda-2030-desarrollo-sostenible/objetivos-desarrollo-sostenible-ods

Fundación Hefame. (2026). Fundación. https://www.hefame.es/fundacion/

Gobierno de España. (s. f.). PERTE de economía social y de los cuidados. https://planderecuperacion.gob.es/como-acceder-a-los-fondos/pertes/perte-de-economia-social-y-de-los-cuidados

HEFAME. (2024, 15 de diciembre). Presentación de Murcia, capital europea de la economía social 2025. https://www.hefame.es/presentacion-de-murcia-capital-europea-economia-social-2025/

HEFAME. (2025, 26 de febrero). Fundación Hefame realizó 200 proyectos científicos, sociales y humanitarios en 2024. https://www.hefame.es/fundacion-hefame-realizo-200-proyectos-cientificos-sociales-y-humanitarios-en-2024/

Naciones Unidas. (2015). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/

Uso de IA:

Para la elaboración de este trabajo se ha utilizado inteligencia artificial como apoyo para la redacción. La información principal ha sido contrastada en paginas web y recursos de la asignatura.

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Som Energía ante los retos de la Economía Social y Solidaria

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Som Energía ante los retos de la Economía Social y Solidaria

Introducción La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En lugar de situar…
Introducción La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En…

Introducción

La Economía Social y Solidaria permite mirar la economía desde una perspectiva distinta a la puramente mercantil. En lugar de situar el beneficio como único criterio, pone en el centro la equidad, el trabajo digno, la cooperación, la sostenibilidad ecológica, el reparto justo de la riqueza y el compromiso con el entorno, que son los seis principios recogidos por REAS en la Carta de la Economía Solidaria (REAS Red de Redes, 2022, s. p.). Desde esta mirada, Som Energia resulta un caso muy adecuado para cerrar el recorrido de la asignatura, porque combina una actividad económica concreta, la comercialización y producción de energía renovable, con una clara voluntad de transformación social y democrática del modelo energético (Som Energia, s. f.-a, s. p.; Som Energia, s. f.-b, s. p.).

Este artículo resume los aprendizajes trabajados durante el curso a partir de Som Energia. Primero se presenta la entidad y su relación con los principios de la ESS. Después se revisan tres ámbitos trabajados en los retos previos: la digitalización, las finanzas éticas y la posible aplicación de una moneda social local. Finalmente, se conecta el caso con varios marcos de política pública e institucional: los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el PERTE de Economía Social y de los Cuidados, el Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea, la Red de Ateneos Cooperativos y la contratación pública responsable. La intención no es idealizar la entidad, sino valorar con realismo su capacidad de incidencia y sus límites.

Presentación de Som Energia

Som Energia es una cooperativa de consumo de energía renovable nacida en Girona en 2010 y orientada a impulsar un cambio del modelo energético desde la participación ciudadana. En su propia presentación pública se define como una cooperativa de energías 100% renovables para personas que quieren construir un mundo más sostenible y participar en la transición energética (Som Energia, s. f.-a, s. p.). En la sección institucional de la cooperativa se concreta aún más esta idea: su misión es proveer energía renovable, sostenible y accesible, y transformar el modelo energético poniendo el poder en manos de las personas (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

La forma cooperativa es importante porque cambia la relación entre entidad y personas usuarias. No se trata solo de contratar electricidad verde, sino de formar parte de una organización en la que la condición de persona socia da voz y voto, con órganos de participación como la Asamblea General y los Grupos Locales (Som Energia, s. f.-c, s. p.). Esta dimensión democrática encaja con la ESS, ya que la Carta de REAS entiende la economía solidaria como un proyecto económico, social y político basado en relaciones más justas, cooperativas y sostenibles (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

En mi opinión, el rasgo más interesante de Som Energia es que actúa en un sector estratégico. La energía no es un consumo cualquiera: condiciona la vida cotidiana, la actividad económica, la sostenibilidad ambiental y la autonomía de los hogares. Por eso, una cooperativa energética puede tener un impacto que va más allá de la factura eléctrica. Su propuesta conecta con la transición ecológica, con la democratización de un sector tradicionalmente concentrado y con la posibilidad de que la ciudadanía participe en decisiones energéticas que normalmente quedan lejos de su control.

Som Energia desde los principios de la ESS

Som Energia puede analizarse desde varios principios de la ESS. En primer lugar, la gestión democrática aparece en su modelo de participación. La cooperativa informa de que las personas socias cuentan con voz y voto y pueden participar a través de la Asamblea General y los Grupos Locales (Som Energia, s. f.-c, s. p.). Estos grupos están formados por personas socias voluntarias que trasladan los valores de la cooperativa a su territorio y ayudan a que el proyecto crezca y se arraigue en realidades locales distintas (Som Energia, 2021, s. p.). Esta estructura es coherente con la idea de cooperación y compromiso con el entorno que defiende REAS (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

En segundo lugar, la sostenibilidad ecológica es el núcleo de la entidad. Som Energia no solo comercializa energía de origen renovable, sino que impulsa proyectos de generación propia y fórmulas colectivas como Generation kWh. Este proyecto se define como un sistema de préstamos que permite construir o comprar nuevas instalaciones de generación renovable, con un retorno energético y medioambiental en lugar de un retorno financiero convencional (Som Energia, s. f.-e, s. p.). Esta lógica encaja con la ESS porque la rentabilidad económica queda subordinada a una finalidad ambiental y colectiva.

En tercer lugar, la entidad trabaja la intercooperación y el arraigo territorial. Los Grupos Locales y las comunidades energéticas permiten que la transición energética no sea solo una decisión individual de consumo, sino una práctica comunitaria. El autoconsumo colectivo, regulado en España por el Real Decreto 244/2019, permite que varios consumidores se alimenten de energía procedente de instalaciones próximas y asociadas a ellos (Ministerio para la Transición Ecológica, 2019, art. 1; Som Energia, 2022, s. p.). Este marco abre la puerta a proyectos en barrios, pueblos y comunidades de vecinos, donde Som Energia puede actuar como facilitadora de procesos colectivos.

Digitalización: una herramienta necesaria, pero no neutral

La digitalización es una condición casi imprescindible para una cooperativa como Som Energia. Al operar en un mercado estatal y con una base social amplia, la entidad necesita herramientas digitales para gestionar contratos, facturación, comunicación, participación y servicios energéticos. Además, la digitalización permite hacer más accesible la información sobre consumo, tarifas, generación renovable y participación interna. La propia cooperativa ofrece canales digitales de relación con las personas socias y usuarias, y en su documentación de participación insiste en la importancia de activar a la base social en un proyecto energético renovable, inclusivo, democrático y de propiedad colectiva (Som Energia, 2024, p. 6).

El potencial positivo de la digitalización es evidente. Puede facilitar la participación de personas que viven lejos de los espacios presenciales, mejorar la transparencia de la información, permitir el seguimiento del consumo y hacer viable la gestión de proyectos complejos como el autoconsumo colectivo. También puede apoyar la creación de comunidades energéticas y modelos de gestión compartida. Som Energia ha defendido, por ejemplo, la figura del gestor del autoconsumo como herramienta para simplificar trámites y facilitar que una persona física o jurídica represente al conjunto de usuarios de una instalación colectiva (Som Energia, 2026, s. p.).

La respuesta recibida de Som Energia refuerza esta idea: para la cooperativa, la digitalización puede ayudar a mejorar la eficiencia, la transparencia y la participación en el mercado eléctrico, siempre que se entienda como una herramienta al servicio de las personas y no solo desde criterios económicos (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). Por eso, he matizado el análisis para no presentar la digitalización como un fin en sí mismo, sino como un instrumento que debe mejorar la relación con las personas socias y mantener la coherencia cooperativa.

Sin embargo, la digitalización no es neutral. En una entidad de ESS, la tecnología debe estar al servicio de la participación y no al revés. El riesgo es que una cooperativa acabe dependiendo de plataformas corporativas, servicios externos de datos o soluciones digitales poco transparentes. Desde la perspectiva de la ESS, esto puede generar una contradicción: una entidad que quiere democratizar la energía no debería reproducir, en su infraestructura tecnológica, dinámicas de dependencia y concentración propias del capitalismo digital. Por eso, una línea de mejora coherente sería avanzar hacia software libre, gestión responsable de datos, herramientas accesibles y formación digital para las personas socias.

También hay que tener en cuenta la brecha digital. No todas las personas participan igual en entornos virtuales ni tienen la misma facilidad para usar plataformas, aplicaciones o trámites electrónicos. Si la digitalización se convierte en la vía principal de participación, puede dejar fuera a personas con menos competencias digitales. En ese sentido, Som Energia debería combinar herramientas digitales con espacios presenciales y acompañamiento local, especialmente a través de los Grupos Locales.

Finanzas éticas, moneda social y participación comunitaria

Otro aprendizaje del curso ha sido pensar qué pueden aportar las finanzas éticas y las monedas sociales a una entidad de ESS. En el caso de Som Energia, una moneda social local no tendría sentido como sustituto del euro para pagar la factura eléctrica. El sector energético está fuertemente regulado, tiene costes estructurales, obligaciones fiscales y reglas de mercado que no pueden resolverse con una moneda complementaria. El propio Real Decreto 244/2019 muestra que el autoconsumo eléctrico se mueve dentro de un marco técnico, administrativo y económico muy definido (Ministerio para la Transición Ecológica, 2019, art. 1).

Aun así, una moneda social sí podría tener un papel complementario en la vida comunitaria de la cooperativa. Las monedas complementarias no pretenden sustituir a la moneda oficial, sino reforzar intercambios, reciprocidad y cohesión local allí donde el dinero convencional no reconoce ciertos valores comunitarios (Atxukarro, 2014, s. p.; Blanc, 2011, pp. 4-10). En Som Energia, esto podría traducirse en incentivos para la participación en grupos locales, asistencia a talleres de eficiencia energética, apoyo a campañas de sensibilización, colaboración en proyectos de autoconsumo colectivo o alianzas con otras entidades de la ESS del territorio.

La fortaleza principal para imaginar este tipo de herramienta es que Som Energia ya cuenta con una cultura cooperativa. Las monedas sociales necesitan una comunidad activa, confianza y una base de reciprocidad; no funcionan únicamente por su diseño técnico (Cahn, 2000, s. p.; Collom, 2008, pp. 414-436). En este punto, los Grupos Locales serían el espacio más lógico para una posible experiencia piloto, porque son los lugares donde la cooperativa se concreta en relaciones de proximidad (Som Energia, 2021, s. p.).

La oportunidad más interesante no sería económica en sentido estrecho, sino social. Una moneda o sistema de reconocimiento podría valorar tareas que sostienen la cooperativa pero que no siempre se ven: explicar el proyecto a nuevas personas socias, organizar talleres, acompañar a comunidades energéticas, participar en campañas contra la pobreza energética o dinamizar debates locales. Ryan-Collins, Stephens y Coote (2008, s. p.) señalan que los bancos de tiempo y herramientas similares pueden reforzar servicios comunitarios porque reconocen capacidades y aportaciones que el mercado convencional no suele valorar.

Ahora bien, también hay límites importantes. Corrons Giménez (2015, s. p.) advierte que las monedas complementarias dependen de la capacidad de adaptación y de la predisposición al cambio de las personas usuarias. En una cooperativa grande, con personas muy implicadas y otras que se relacionan con la entidad de forma más funcional, el riesgo de baja adopción es real. Si la herramienta se percibe como compleja, simbólica o poco útil, podría quedar reducida a un grupo pequeño de personas ya convencidas. Por eso, en Som Energia una moneda social solo tendría sentido si fuera sencilla, acotada y vinculada a necesidades concretas de participación.

Relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

El caso de Som Energia se conecta de manera directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El vínculo más evidente es el ODS 7, energía asequible y no contaminante. Naciones Unidas define este objetivo como la garantía de acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todas las personas, y subraya que la energía limpia es clave para el desarrollo económico y social (Naciones Unidas, s. f.-a, s. p.). Som Energia se sitúa claramente en este marco porque su actividad principal es promover energía renovable y transformar el modelo energético hacia formas más sostenibles y democráticas (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

También existe relación con el ODS 13, acción por el clima, porque la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables es una parte necesaria de la lucha contra el cambio climático. Aunque una cooperativa no puede resolver por sí sola la crisis climática, sí puede facilitar que hogares y entidades participen en la transición energética desde prácticas de consumo y producción más coherentes. En este sentido, Som Energia no solo ofrece electricidad renovable, sino que impulsa proyectos de generación, autoconsumo y participación comunitaria (Som Energia, s. f.-e, s. p.; Som Energia, s. f.-f, s. p.).

La entidad también conecta con el ODS 12, producción y consumo responsables, porque invita a repensar el consumo eléctrico no como una compra pasiva, sino como una decisión política, ambiental y social. Del mismo modo, el ODS 11, comunidades sostenibles, aparece en la dimensión territorial de los grupos locales y las comunidades energéticas. Finalmente, el ODS 17, alianzas para lograr los objetivos, se refleja en la intercooperación con otras entidades de la ESS, administraciones y proyectos comunitarios. Esta lectura debe hacerse con prudencia: no basta con decir que una entidad contribuye a los ODS; hay que mirar qué prácticas concretas desarrolla. En Som Energia, esas prácticas están ligadas a energía renovable, participación democrática, generación colectiva y arraigo territorial.

PERTE de Economía Social y de los Cuidados

El PERTE de Economía Social y de los Cuidados es un marco estatal relevante porque reconoce el peso de la economía social y su potencial transformador. El Plan de Recuperación señala que este PERTE se articula en torno a tres objetivos: impulsar y desarrollar la economía social española y su potencial transformador, desarrollar servicios avanzados en el ámbito de los cuidados y crear un hub de referencia para la transferencia de conocimiento con las entidades de economía social (Gobierno de España, 2025, s. p.).

Aunque Som Energia no pertenece al sector de los cuidados en sentido estricto, sí encaja en el primer objetivo del PERTE: fortalecer la economía social y su capacidad transformadora. Además, su actividad se relaciona con la transición ecológica y digital, dos ejes muy presentes en las políticas públicas actuales. El Ministerio de Trabajo y Economía Social vincula este PERTE con la necesidad de hacer las economías y sociedades más sostenibles, resilientes y preparadas para las transiciones ecológica y digital (Ministerio de Trabajo y Economía Social, 2025, s. p.).

Desde un punto de vista crítico, el PERTE puede abrir oportunidades para entidades como Som Energia si facilita financiación, innovación, digitalización y alianzas entre cooperativas, administraciones y centros de conocimiento. Sin embargo, también existe un riesgo: que los fondos públicos lleguen más fácilmente a organizaciones con mayor capacidad administrativa y de gestión, dejando en peor posición a proyectos más pequeños. Para que el PERTE fortalezca de verdad la ESS, debería facilitar convocatorias accesibles, apoyo técnico y alianzas territoriales que no se limiten a grandes proyectos.

Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea

El Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea también ayuda a situar el caso. La Comisión Europea plantea que la economía social contribuye a crear y mantener empleo de calidad, promover inclusión social, impulsar desarrollo sostenible y favorecer la participación activa de la ciudadanía (Comisión Europea, 2021, p. 2). Además, el portal europeo de economía social resume el plan en tres líneas: crear condiciones marco adecuadas, abrir oportunidades de financiación y desarrollo de capacidades, y aumentar el reconocimiento de la economía social y su potencial (Comisión Europea, s. f., s. p.).

Som Energia encaja bien en esta visión porque combina actividad económica, transición ecológica y participación ciudadana. La cooperativa no es solo una proveedora de electricidad, sino un ejemplo de cómo una necesidad básica puede organizarse desde una lógica democrática y no exclusivamente lucrativa. En este sentido, el Plan de Acción europeo puede ser útil si se traduce en instrumentos reales: acceso a financiación, apoyo a la innovación social, acompañamiento digital, reconocimiento institucional y facilidades para la colaboración con administraciones públicas.

La mirada europea también permite señalar un reto: la economía social necesita competir en mercados dominados por actores grandes y con muchos recursos. En el sector energético, esta dificultad es especialmente evidente. Som Energia debe mantener sus valores cooperativos mientras opera en un mercado regulado, técnico y competitivo. Por eso, las políticas europeas no deberían limitarse a reconocer la economía social, sino crear condiciones que permitan a entidades como Som Energia sostenerse y crecer sin perder su carácter transformador.

Ateneos Cooperativos y políticas territoriales de apoyo

Como Som Energia nació en Girona y mantiene una fuerte relación con Cataluña, también resulta pertinente mencionar la Red de Ateneos Cooperativos. Esta política pública catalana se impulsó en 2016 para crear puntos territoriales de apoyo a la generación de empleo mediante cooperativas y sociedades laborales. La Generalitat describe los Ateneos como espacios de encuentro, coordinación, aprendizaje, discusión, cooperación y transformación social, basados en principios como justicia social, democracia directa y participativa, decrecimiento, sostenibilidad, equidad y solidaridad (Generalitat de Catalunya, 2023, s. p.).

La experiencia de los Ateneos Cooperativos es relevante porque muestra que las políticas públicas pueden fortalecer la ESS desde el territorio. No se trata solo de subvencionar proyectos, sino de crear ecosistemas: formación, asesoramiento, redes, acompañamiento y espacios donde las entidades puedan cooperar. Para Som Energia, este tipo de política puede ser útil en ámbitos como comunidades energéticas locales, formación sobre autoconsumo, apoyo a grupos locales o alianzas con ayuntamientos y otras cooperativas.

Esta referencia también ayuda a entender una idea central del curso: la ESS no crece solo por la voluntad de las entidades, sino por la existencia de entornos institucionales favorables. Si una cooperativa energética quiere promover soberanía energética y participación ciudadana, necesita marcos legales, apoyo técnico, financiación, espacios de cooperación y políticas públicas que no favorezcan únicamente a las grandes empresas del sector.

Contratación pública responsable

La contratación pública es otro instrumento institucional con potencial para fortalecer entidades como Som Energia. La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público establece que en la contratación pública deben incorporarse de manera transversal criterios sociales y medioambientales cuando guarden relación con el objeto del contrato, porque pueden mejorar la relación calidad-precio y la eficiencia en el uso de los fondos públicos (Jefatura del Estado, 2017, art. 1 y art. 145). Esta previsión abre la puerta a que las administraciones no valoren solo el precio, sino también el impacto ambiental, social y territorial de lo que contratan.

En el caso de Som Energia, la contratación pública responsable podría tener varias aplicaciones. Las administraciones podrían contratar energía renovable con criterios de impacto social, impulsar comunidades energéticas locales, promover proyectos de autoconsumo colectivo en edificios públicos o colaborar con cooperativas para campañas de ahorro y eficiencia energética. También podrían usar la contratación pública para apoyar modelos de transición energética más participativos, especialmente en barrios vulnerables o municipios pequeños.

Este punto fue confirmado por la entidad en la respuesta recibida. Desde Som Energia se señala que la contratación pública puede favorecer iniciativas cooperativas y de economía social y solidaria si no se orienta únicamente al factor precio, sino que tiene en cuenta valores como la ausencia de ánimo de lucro, el respeto al tejido social, el cuidado del medio ambiente y la centralidad de las personas (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). Esta aportación permite reforzar la idea de que la contratación pública no debería limitarse a comprar electricidad barata, sino valorar qué modelo energético y social se está apoyando con dinero público.

La contratación pública, sin embargo, no es una solución automática. Si los contratos son demasiado grandes, si los procedimientos son complejos o si los requisitos administrativos favorecen a grandes operadores, las cooperativas pueden quedar fuera. Por eso, una contratación pública realmente transformadora debería incorporar división en lotes, criterios ambientales claros, cláusulas sociales efectivas y mecanismos que permitan competir a entidades de economía social. En este punto, Som Energia puede aportar valor no solo como proveedora, sino como aliada para diseñar proyectos energéticos comunitarios.

Valoración crítica del potencial transformador

El potencial transformador de Som Energia reside en que actúa en un ámbito estratégico y cotidiano. La electricidad está presente en todos los hogares y actividades económicas, y por eso cambiar la forma de producirla, contratarla y gobernarla tiene un significado social importante. Som Energia demuestra que es posible organizar parte del sistema energético desde una lógica cooperativa, renovable y democrática (Som Energia, s. f.-b, s. p.).

Su mayor fortaleza es la coherencia entre misión y práctica: energía renovable, participación de las personas socias, grupos locales, reinversión, proyectos colectivos y voluntad de transformar el modelo energético. Además, herramientas como Generation kWh muestran que la ciudadanía puede financiar generación renovable con una lógica distinta a la inversión especulativa: el retorno se plantea en términos energéticos y medioambientales, no solo financieros (Som Energia, s. f.-e, s. p.).

Pero también existen límites. La cooperativa opera en un sector muy regulado, con costes técnicos, dependencia de infraestructuras y competencia de grandes empresas. Además, su propio crecimiento puede generar distancia entre una base social muy amplia y los espacios reales de participación. El riesgo es que una parte de las personas socias se relacione con Som Energia como si fuera simplemente una comercializadora ética, sin implicarse en la dimensión comunitaria del proyecto. Este riesgo no invalida el modelo, pero obliga a reforzar los grupos locales, la pedagogía energética, la participación y la transparencia.

La respuesta de Som Energia confirma esta tensión. La cooperativa explica que uno de sus retos principales es seguir creciendo sin perder los valores cooperativos y la participación democrática, especialmente después de haber pasado de unas 500 personas al inicio del proyecto a más de 87.000 en la actualidad (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026). También señala como retos el contexto energético competitivo y cambiante, la concentración del mercado eléctrico, la volatilidad de los precios y las modificaciones regulatorias orientadas a las grandes empresas. Esta devolución de la entidad me ha llevado a reforzar la parte crítica del artículo: el potencial transformador existe, pero depende de sostener la participación y la cercanía en un entorno de fuerte presión competitiva y regulatoria.

Por eso, mi valoración es que Som Energia tiene un potencial transformador alto, pero condicionado. Puede contribuir a democratizar la energía, impulsar renovables y fortalecer comunidades energéticas, siempre que mantenga viva la dimensión cooperativa y no se limite a competir como una comercializadora verde más. Las políticas públicas, la contratación responsable, la digitalización soberana y posibles herramientas comunitarias como monedas sociales pueden ayudar, pero solo si se diseñan con realismo y desde las necesidades concretas de la base social.

Interacción con la entidad

Como parte del proceso de elaboración de este artículo, se contactó con Som Energia mediante correo electrónico dirigido a info@somenergia.coop. El objetivo del mensaje fue contrastar el análisis realizado durante el curso y solicitar su punto de vista sobre los principales retos actuales de la cooperativa, así como sobre el papel de las políticas públicas, la contratación pública, la digitalización y las comunidades energéticas en el fortalecimiento de su modelo.

La entidad respondió a través de Anna Solà, miembro del equipo de Comunicación. En relación con los retos actuales, Som Energia destaca la dificultad de seguir creciendo sin perder los valores cooperativos y la participación democrática, especialmente después de haber pasado de un proyecto inicial de 500 personas a una cooperativa con más de 87.000. También identifica como retos el contexto energético competitivo y cambiante, la concentración del mercado eléctrico, la volatilidad de los precios, las modificaciones regulatorias orientadas a las grandes empresas y la necesidad de equilibrar profesionalización y digitalización con una atención cercana y accesible para las personas socias (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026).

Respecto a las políticas públicas, Som Energia considera que pueden tener un papel clave para impulsar modelos energéticos más democráticos, sostenibles y centrados en las personas. En particular, la entidad señala que la contratación pública puede favorecer iniciativas cooperativas y de ESS si se basa en valores, respeto al tejido social y al medio ambiente, y no únicamente en el factor precio. También destaca las comunidades energéticas como una oportunidad para descentralizar la producción y fomentar la participación ciudadana en la transición energética. Sobre la digitalización, la cooperativa la valora positivamente si mejora la eficiencia, la transparencia y la participación, siempre que esté al servicio de las personas y no solo de criterios económicos (A. Solà, comunicación personal, mayo de 2026).

Este retorno se ha incorporado al artículo reforzando tres ideas: el crecimiento de Som Energia es una fortaleza, pero también un reto democrático; la contratación pública debe valorar el impacto social y ambiental, no solo el precio; y la digitalización debe entenderse como herramienta de participación y transparencia, no como una finalidad en sí misma. Como evidencia de la interacción, se adjunta al final del documento una prueba del correo enviado y se transcribe la respuesta recibida de la entidad.

Conclusión

Som Energia es un caso sólido para analizar la relación entre ESS, transición energética y políticas públicas. Su modelo cooperativo permite mirar la energía no solo como un servicio, sino como un campo de participación democrática, sostenibilidad ecológica y transformación social. La entidad conecta claramente con los principios de la Carta de la Economía Solidaria, especialmente cooperación, sostenibilidad ecológica, reparto justo de la riqueza y compromiso con el entorno (REAS Red de Redes, 2022, s. p.).

Los aprendizajes del curso permiten ver que la digitalización puede fortalecer a Som Energia si mejora la participación, la transparencia y la gestión de comunidades energéticas, pero también puede generar riesgos de brecha digital y dependencia tecnológica. Las monedas sociales, por su parte, no parecen adecuadas para sustituir el pago de la electricidad, pero sí podrían servir como herramienta complementaria para reconocer participación, activar grupos locales y reforzar vínculos territoriales, siempre que se diseñen de forma sencilla y útil (Atxukarro, 2014, s. p.; Corrons Giménez, 2015, s. p.).

Los marcos institucionales analizados muestran que las políticas públicas pueden ser decisivas. Los ODS sitúan el caso dentro de la energía limpia, el consumo responsable y la acción climática. El PERTE y el Plan de Acción europeo reconocen el potencial de la economía social. Los Ateneos Cooperativos muestran la importancia del apoyo territorial. Y la contratación pública responsable puede abrir oportunidades para que las administraciones impulsen energía renovable con impacto social. En definitiva, Som Energia tiene capacidad transformadora porque combina una necesidad básica, la energía, con una forma cooperativa de organizarla. Su reto es mantener viva esa dimensión democrática mientras crece y opera en un mercado complejo.

Uso de inteligencia artificial

Para la elaboración de este artículo se ha utilizado inteligencia artificial como apoyo en la organización del texto, la mejora de la redacción y la revisión de coherencia. La selección del caso, la interpretación crítica, la incorporación de la respuesta de Som Energia, la revisión de las citas y la adaptación final al trabajo de la asignatura han sido realizadas personalmente.

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áfica del correo electrónico enviado.

Anexo 2. Prueba fotográfica de correo electrónico recibido a 19/05/2026.
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