Debate0en Los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género

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Debate1en Análisis DAFO de LliureTIC ante la implantación de una moneda social con análisis final

  1. Manuel Alejandro Garcia Perez says:

     

    Espero que estes bien , Alexandra Eugenia Gorneanu

     

    En principio, el análisis es claro. Lo que me pareció interesante fue que LliureTIC puede usar la moneda social y también puede ayudar a otras organizaciones a usar la moneda social. El punto sobre la valoración de servicios especializados dentro de los bancos de tiempo me resulta especialmente interesante, porque toca una tensión real que muchos análisis pasan por alto. Podría haber sido enfocarse un poco más en cómo se podría resolver esa tensión en la práctica, admiración por tu trabajo!

Debate1en Análisis DAFO: Los posibles impactos de una moneda social ( de l’Associació SinergiaTIC)

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Manuel,
    Me ha parecido interesante lo que comentas sobre el ámbito digital y el trabajo a distancia. Quizá ahí hay una línea de mejora: ¿hasta qué punto una moneda social local tiene sentido en un sector que no es territorial por naturaleza? Es decir, puede que el valor de SinergiaTIC no esté tanto en usar la moneda, sino en diseñarla o gestionarla técnicamente para otros.
    Y como idea final, creo que apuntas algo muy potente en la conclusión: el papel de la tecnología como generadora de confianza. Igual podrías reforzar esa idea, porque puede ser la clave diferencial de este caso frente a otros más tradicionales.
    Saludos,
    Alexandra.

Debate2en ANALISIS DAFO. LA CHIAPANECA S.C.C.L.

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Carles,
    Me parece un análisis muy interesante, sobre todo porque señalas bien esa tensión entre lo local de la moneda y lo global del producto. Creo que ahí está uno de los puntos más originales de tu planteamiento.
    Por añadir algo, quizá esa “limitación” también se podría mirar desde otro ángulo: más que un problema, puede ser una oportunidad para conectar lo local con lo global. Es decir, la moneda social no tanto para el producto en sí, sino para todo lo que rodea al proyecto (talleres, catas, comunidad, colaboración con otras entidades).
    También creo que es interesante lo que comentas de la complejidad para el cliente. En muchos casos, el problema no es tanto la moneda en sí, sino cómo se integra en la experiencia. Si no aporta algo claro (descuento, acceso, comunidad, etc.), se percibe como una capa extra que complica.
    Por cierto, igual te puede servir echar un vistazo a cómo se organizan los mercados sociales en España, por ejemplo desde REAS Red de Redes:https://www.economiasolidaria.org/mercados-sociales/Ahí se ve cómo proyectos que no son estrictamente locales en su producción (como el comercio justo) se integran igualmente en redes territoriales, reforzando justo esa conexión entre lo global y lo local que comentas.
    Saludos,
    Alexandra.

  2. María del Mar Estévez Hernández says:

    Buenas tardes Carles!!
    He leído tu análisis sobre La Chiapaneca y, en general, me parece que está bien planteado porque explicas de forma clara que una moneda social local sí puede tener sentido en una entidad así, pero no de cualquier manera ni en cualquier ámbito.
    Me parece interesante que señales como fortaleza su base de valores, sobre todo por su relación con el comercio justo, la sostenibilidad y el consumo responsable. Creo que eso hace que una iniciativa de este tipo encaje bastante bien a nivel de identidad y de comunidad. También me parece acertado que remarques como debilidad que el producto principal no es local, porque ahí está una de las limitaciones más importantes del caso y eso ayuda a hacer un análisis más realista.
    En la parte de oportunidades, veo muy bien enfocada la idea de reforzar vínculos con el territorio, colaborar con otras entidades de la ESS y participar en actividades concretas. Para mí, ahí está la parte con más potencial, porque una moneda social en este caso parece tener más sentido como herramienta de red, comunidad y visibilidad que como algo ligado directamente a la venta del producto principal.
    Y en cuanto a amenazas, también estoy de acuerdo en que si no hay suficiente implantación real o si no se entiende bien, puede quedarse en algo simbólico y poco útil. Como mejora, yo quizá remarcaría un poco más que su valor estaría sobre todo en acciones puntuales o colaboraciones locales, que es donde veo un encaje más claro y más viable.
    Espero que sirva mi comentario.
    Un saludo!!

Debate2en Analisis DAFO-Ambtu

  1. Salma Azoulay Naji says:

    Hola Gladys,
    Me parece interesante cómo has adaptado el concepto de moneda social al caso de Ambtu, sobre todo en la parte en la que explicas ejemplos concretos de cómo se podría aplicar en la práctica. Esto ayuda mucho a entender mejor la viabilidad del modelo.
    Estoy de acuerdo contigo en que uno de los principales problemas es la dificultad de cubrir gastos en euros, ya que limita el uso real de la moneda social. Quizá podrías profundizar un poco más en cómo equilibrar ambos sistemas para que la moneda tenga un uso más sostenido en el tiempo.
    También me parece relevante la idea de que la moneda pueda reforzar la posición de la entidad dentro del ecosistema cooperativo. En este sentido, creo que podría ser interesante explorar más el papel de la intercooperación, ya que puede ser clave para que el sistema funcione.
    En general, creo que el análisis está bien enfocado y conecta bien con los principios de la ESS.

  2. Martin Vicioso Cano says:

    Hola, Gladys

    Me parece que el encaje que has realizado al adaptar la idea de las divisas alternativas a Ambtu es muy interesante. Una entidad que realiza labores de asesoramiento (también en labores de financiación) tiene sus particularidades y creo que has adaptado bien la idea.

    En el aspecto de las debilidades, comentas las dificultades de gestionar un sistema con dos tipos de moneda. A ello añadiría (como amenaza, más que debilidad) que el hecho de trabajar con administraciones públicas, puede llevar a confusiones y fricciones con ellas. Por ejemplo a la hora de justificar gastos u otras acciones que querrán ver cuantificadas en divisas oficiales.

    En cuanto a las fortalezas, mencionas la experiencia que ya disponen con emprenderos. Por complementar dicho aspecto, diría que otro punto fuerte sería la red de contactos que han desarrollado a lo largo del trabajo realizado estos años.

    Finalmente, como oportunidad añadiría que algunas instituciones y administraciones públicas cada vez se fijan más en los valores de la economía social y solidaria, por lo que podría aprovecharse de cara a licitaciones u otras iniciativas.

Debate1en Análisis DAFO: Implantación de una moneda social local en Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica.

  1. Romina Diana Ciornea says:

    Buenos días, Antonio
    Me parece un análisis DAFO muy completo y bien estructurado. Has contextualizado bastante bien en la moneda social como una herramienta vinculada a la economía local, la sostenibilidad y la cohesión comunitaria.
    Como aportación constructiva, creo que sería interesante profundizar un poco más en la viabilidad práctica de la moneda social dentro de la red. Por ejemplo, además de señalar la falta de recursos técnicos y financieros como debilidad, podría analizarse qué modelo sería más adecuado: una moneda totalmente digital, una moneda mixta o un sistema de puntos/intercambio vinculado al consumo de productos ecológicos. Esta decisión condicionaría mucho su aceptación, especialmente en zonas rurales con posible brecha digital.
    También considero relevante incorporar la idea de una implantación progresiva. En lugar de lanzar la moneda social en toda la red desde el inicio, podría plantearse una experiencia piloto en un territorio concreto o con un grupo reducido de productoras, consumidoras y comercios locales. Esto permitiría medir la aceptación, detectar problemas y ajustar el sistema antes de ampliarlo.
    Otro aspecto que podría reforzar el análisis es la relación entre la moneda social y la fidelización del consumo ecológico local. La moneda no solo funcionaría como medio de intercambio, sino también como incentivo para que las personas mantengan sus compras dentro de la red, generando un circuito económico más cerrado y resiliente.
    Para finalizar, coincido contigo en que el marco legal y la continuidad de la participación son amenazas importantes. Para reducirlas, sería conveniente prever desde el inicio mecanismos de gobernanza claros, transparencia en la gestión y actividades de dinamización que mantengan vivo el interés de la comunidad.
    En conjunto, tu análisis muestra bien el potencial transformador de la moneda social, pero también deja claro que su éxito dependería menos de la herramienta en sí y más de cómo se diseñe, gestione y acompañe socialmente.
    Un saludo,
    Romina.

Debate2en Monedas sociales e inclusión: retos y oportunidades en el caso de ADISIL

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Carlota,
    Me parece un análisis muy interesante, sobre todo porque introduces una idea que no siempre se tiene en cuenta: que algo sea social no significa automáticamente que sea inclusivo. El tema de la accesibilidad creo que está muy bien visto.
    Por añadir algo, creo que más que un problema solo de las personas usuarias, también es un tema de cómo se diseñe la moneda. Si el sistema no se adapta desde el principio, es fácil que acabe generando barreras en lugar de reducirlas.
    Y sobre lo que comentas del posible desajuste con ADISIL, me parece especialmente interesante. Quizá ahí hay una línea de reflexión aún más fuerte: no solo si se puede implementar, sino si realmente encaja con su lógica de funcionamiento o si requiere tantos ajustes que acaba perdiendo parte de su sentido.
    Por cierto, me ha gustado el vídeo que acompaña el análisis, ayuda bastante a entenderlo de forma más clara.
    Saludos,
    Alexandra.

  2. Daniel Vázquez Paredes says:

    Hola Carlota,

    Me ha parecido un análisis muy completo y bien argumentado, especialmente porque no presentas la moneda social como una solución automática, sino que introduces una mirada crítica sobre su verdadera capacidad de inclusión dentro de una entidad como ADISIL. Considero muy acertado que pongas el foco en la accesibilidad, ya que en organizaciones que trabajan con personas con discapacidad intelectual este aspecto no puede tratarse como algo secundario, sino como una condición esencial para cualquier innovación.

    También me parece muy interesante cómo planteas que el problema no es únicamente económico, sino organizativo y social. La reflexión sobre la necesidad de una masa crítica suficiente y sobre la posible sobrecarga de gestión aporta mucho valor, porque demuestra que entiendes que las monedas sociales dependen más de la comunidad que de la propia herramienta.

    Como posible mejora, quizá podrías profundizar un poco más en algún ejemplo concreto de adaptación práctica. Por ejemplo, cómo podría diseñarse esa moneda social para que realmente fuese accesible para los usuarios de ADISIL: si sería más útil un sistema de banco de tiempo, una moneda física sencilla o una plataforma digital muy simplificada con acompañamiento profesional. Creo que ese ejemplo reforzaría todavía más tu propuesta y la conectaría más con la realidad diaria de la entidad.

    En general, me parece un trabajo muy sólido, bien estructurado y con una reflexión muy alineada con los valores de la Economía Social y Solidaria.

    Un saludo.

Debate3en Análisis DAFO – Asociación Indakana

  1. Liliana Bartolina Tejeda Vasquez says:

    Hola María del Mar, gracias por tu análisis, me ha parecido muy claro y realista. Coincido contigo en que una moneda social podría ser más una herramienta de cohesión que un mecanismo central de financiación. Como decía Elinor Ostrom, las comunidades funcionan mejor cuando crean sus propias reglas de cooperación”, y tu DAFO va muy en esa línea.

    Solo añadiría una idea: quizá valdría la pena explorar un micro‑piloto muy sencillo, tipo banco de tiempo ligado a actividades concretas. Algo pequeño, fácil de gestionar y que permita ver si realmente hay interés antes de invertir más energía.

    Tu reflexión abre un camino interesante sin perder de vista los límites prácticos, y eso siempre suma.

    Slds.

  2. Martin Vicioso Cano says:

    Hola, María del Mar

    Me ha parecido muy interesante tu visión de la implantación de una moneda alternativa como vía de reforzar la comunidad y la red de socios y socias en relación al territorio.

    Mencionas como fortaleza la confianza interna que las personas que son parte de la comunidad de Indakana ya tienen en la asociación. Por complementar tu análisis, añadiría que existe la posibilidad  de lanzar pruebas piloto a pequeña escala que permitan dilucidar el posible uso de monedas alternativas en el entorno. La mencionada confianza interna podría reforzar las probabilidades de éxito de una iniciativa así.

    También destacaría en las oportunidades el potencial educativo que tiene una iniciativa de este tipo. Un proyecto así puede ayudar a reflexionar en torno al papel que juega el dinero en la sociedad y en las alternativas disponibles. Siendo Indakana una iniciativa dirigida a la juventud y a la potenciación de sus oportunidades, también educativas, podría ser una buena idea.

    Un saludo

  3. Antonio Manuel Domínguez Acevedo says:

    Hola María del Mar,

    Tu análisis plantea una cuestión especialmente relevante en entidades como Asociación Indakana el debate no es tanto si una moneda social puede “encajar”, sino qué función transformadora podría asumir en una organización cuyo valor principal no es mercantil, sino relacional y comunitario. Ahí está, precisamente, lo interesante del caso.
    Como aportación complementaria, añadiría que en una entidad social como Indakana, una moneda social no tendría por qué evaluarse con la lógica de eficiencia propia de un mercado local, sino desde su capacidad para fortalecer capital social. Es decir, su valor podría no estar tanto en sustituir intercambios monetarios como en activar reciprocidades, reconocer contribuciones invisibles y ampliar formas de participación que normalmente quedan fuera de los esquemas tradicionales de financiación o voluntariado.
    También introduciría una reflexión sobre las amenazas desde una perspectiva institucional. Más allá del riesgo de dispersar esfuerzos, existe el desafío de evitar que estas herramientas queden reducidas a innovaciones periféricas desconectadas de la estrategia de la entidad.
    Por otro lado, veo especialmente potente la oportunidad que mencionas sobre ampliar la idea de apoyo más allá del dinero. Ahí podría incluso argumentarse que una moneda social local podría actuar como mecanismo de democratización de la participación, permitiendo que personas con menos capacidad económica contribuyan y sean reconocidas mediante tiempo, conocimientos o servicios.

    ¡Buen trabajo!

    Antonio

Debate3en La Fageda y la economía invisible: hacia un sistema de intercambio comunitario

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Maria José,
    Me ha gustado bastante tu análisis, sobre todo cómo planteas lo de la “economía invisible”. Creo que encaja muy bien con La Fageda, porque al final ya están generando ese tipo de valor aunque no pase por el dinero.
    También estoy de acuerdo en que una moneda social no sería tanto crear algo nuevo, sino reforzar lo que ya hacen. Ahí creo que está el punto fuerte de tu propuesta.
    Por comentar algo que quizá podrías añadir, en algunos casos como La Turuta se ha visto que la moneda se puede acumular sin poder gastarla fácilmente, y eso acaba siendo un problema. Igual en La Fageda podría pasar algo parecido si no hay suficientes intercambios. Esto lo comentan también en algunos recursos sobre monedas sociales, donde se habla de ese “bloqueo” cuando no hay suficiente red para usarla.
    Saludos,
    Alexandra.

  2. Alejandro Lopez-Cepero Sanz says:

    Buenas tardes,

    En primer lugar, decir que me parece un análisis muy interesante y bien fundamentado, ya que conectas muy bien la idea de la moneda social con los valores y la forma de trabajar de La Fageda.
    Para empezar, estoy de acuerdo contigo en que una de las principales fortalezas es que la organización ya genera valor más allá de lo económico, como el acompañamiento o el apoyo entre personas. Esto encaja muy bien con la lógica de una moneda social, que precisamente busca reconocer este tipo de aportaciones que el mercado tradicional no valora.
    En cuanto a las oportunidades, me parece muy acertado destacar el impacto que podría tener a nivel local, reforzando la economía del territorio y las relaciones con otros agentes. Además, la idea de mejorar la inclusión también es clave, ya que permitiría reconocer la participación de personas que no pueden trabajar de forma convencional.
    Respecto a las debilidades y amenazas, coincido en la importancia de la falta de experiencia y en la necesidad de mantener una participación activa. Quizá añadiría que también puede ser un reto integrar este tipo de iniciativas en el día a día de la organización sin que suponga una carga excesiva.
    En general, considero que tu análisis está muy bien desarrollado y bien argumentado, pero quizá podrías concretar un poco más cómo se aplicaría la moneda social en la práctica dentro de la entidad.

    Un saludo y muchas gracias por tu aportación

  3. Samuel Fenoll Exposito says:

    Hola Maria José,
    El enfoque desde la «economía invisible» me ha resultado muy sugerente. La idea de que La Fageda ya genera ese valor y que una moneda social podría simplemente darle un lugar explícito conecta bien con lo que Corrons plantea en el webinar sobre activar recursos que el sistema convencional ignora.
    La referencia a Seyfang (2004) aplicada a la diversidad funcional también me parece un buen hilo, porque introduce una dimensión que va más allá de la lógica económica habitual de estos sistemas.
    Como reflexión que quizá podrías desarrollar, Alexandra ya te apuntaba el riesgo de acumulación sin reinversión. Creo que en el contexto de La Fageda ese riesgo depende mucho de cuántos actores del territorio se sumen desde el inicio, y podría ser interesante pensar en qué condiciones mínimas harían viable ese circuito.
    Un saludo,
    Samuel