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Analisis DAFO-Ambtu

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Analisis DAFO-Ambtu

Buenas compañeros, Aqui os dejo el analisis de DAFO. Ambtu es una cooperativa sin animo de lucro que ofrece asesoramiento y formación online a emprendedores, ayudándolos a acceder a subvenciones y licitaciones. Según Corrons, el dinero, (incluidas las monedas sociales) es un acuerdo de una comunidad para usar algo como medio de intercambio, y estas monedas fomentan proyectos económicos, sociales y ambientales de carácter local. Esta idea encaja con Ambtu, ya que su misión es apoyar proyectos sociales y comunitarios…
Buenas compañeros, Aqui os dejo el analisis de DAFO. Ambtu es una cooperativa sin animo de lucro que ofrece…

Buenas compañeros,

Aqui os dejo el analisis de DAFO.

Ambtu es una cooperativa sin animo de lucro que ofrece asesoramiento y formación online a emprendedores, ayudándolos a acceder a subvenciones y licitaciones.

Según Corrons, el dinero, (incluidas las monedas sociales) es un acuerdo de una comunidad para usar algo como medio de intercambio, y estas monedas fomentan proyectos económicos, sociales y ambientales de carácter local. Esta idea encaja con Ambtu, ya que su misión es apoyar proyectos sociales y comunitarios y activar recursos sociales.

La moneda social permite pagar bienes y servicios dentro un territorio aplicando un porcentaje en esa moneda. En ambtu seria viable: por ejemplo, un agricultor podría pagar parte del asesoramiento con moneda social, y Ambtu usar esa misma moneda para pagar servicios de otra cooperativa, manteniendo el valor dentro del ecosistema cooperativo y evitando que el dinero salga hacia bancos o grandes empresas.

Como explica Núria Bigas,en España existen numerosas monedas sociales activas, (como,el Puma, la Grama, el Zoquito o el REC en Barcelona) lo que demuestra que este tipo de iniciativas ya funciona en distintos territorios.

Análisis DAFO

Debilidades: Gestionar un sistema con dos tipos de moneda puede generar más trabajo interno y complicar la organización. Además, Ambtu solo puede cubrir sus gastos obligatorios con euros, lo que limita cuánto puede aceptar en moneda social. El equipo también tendría que acostumbrarse a nuevas dinámicas de cobro, registro y uso de herramientas digitales para que el sistema funcione correctamente.

Amenazas: Si pocas personas o cooperativas se animan a utilizar la moneda social, Ambtu podría acumular un saldo que no tendría utilidad práctica. Tampoco podría emplearlo para pagos externos o impuestos. Además, si el sistema es considerado como difícil o poco útil, podría perder interés rápidamente y no consolidarse.

Fortaleza: Ambtu dispone de conocimientos sólidos en finanzas y economía social, lo que facilita la gestión de un mecanismo de intercambio alternativo. Su experiencia formando a emprendedores le permite explicar el funcionamiento de la moneda a otras entidades. Su carácter cooperativo y sin ánimo de lucro genera confianza en quienes utilizan sus servicios.

Oportunidades: La moneda social puede reforzar la posición de Ambtu como entidad innovadora y comprometida con el territorio. También puede atraer a más cooperativas interesadas en colaborar y pagar sus servicios mediante este sistema. Esto ayudaría a crear una red de apoyo mutuo que mantenga la actividad incluso si el sistema financiero tradicional presenta dificultades.

 

Referencias Bibliográficas.

Economía solidaria.(s.f).https://www.economiasolidaria.org/recursos/biblioteca-explicacion-practica-sobre-moneda-social/

UOC. Economía Social (15 de julio de 2019).https://www.uoc.edu/es/news/2019/182-moneda-social

Ajuntamiento de Barcelona.(02 de octubre de 2018).https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/2018/10/03/es-posa-en-marxa-a-leix-besos-el-rec-moneda-ciutadana-que-neix-per-dinamitzar-el-comerc-i-els-serveis-de-proximitat/

Gracias,

Debate2en Analisis DAFO-Ambtu

  1. Salma Azoulay Naji says:

    Hola Gladys,
    Me parece interesante cómo has adaptado el concepto de moneda social al caso de Ambtu, sobre todo en la parte en la que explicas ejemplos concretos de cómo se podría aplicar en la práctica. Esto ayuda mucho a entender mejor la viabilidad del modelo.
    Estoy de acuerdo contigo en que uno de los principales problemas es la dificultad de cubrir gastos en euros, ya que limita el uso real de la moneda social. Quizá podrías profundizar un poco más en cómo equilibrar ambos sistemas para que la moneda tenga un uso más sostenido en el tiempo.
    También me parece relevante la idea de que la moneda pueda reforzar la posición de la entidad dentro del ecosistema cooperativo. En este sentido, creo que podría ser interesante explorar más el papel de la intercooperación, ya que puede ser clave para que el sistema funcione.
    En general, creo que el análisis está bien enfocado y conecta bien con los principios de la ESS.

  2. Martin Vicioso Cano says:

    Hola, Gladys

    Me parece que el encaje que has realizado al adaptar la idea de las divisas alternativas a Ambtu es muy interesante. Una entidad que realiza labores de asesoramiento (también en labores de financiación) tiene sus particularidades y creo que has adaptado bien la idea.

    En el aspecto de las debilidades, comentas las dificultades de gestionar un sistema con dos tipos de moneda. A ello añadiría (como amenaza, más que debilidad) que el hecho de trabajar con administraciones públicas, puede llevar a confusiones y fricciones con ellas. Por ejemplo a la hora de justificar gastos u otras acciones que querrán ver cuantificadas en divisas oficiales.

    En cuanto a las fortalezas, mencionas la experiencia que ya disponen con emprenderos. Por complementar dicho aspecto, diría que otro punto fuerte sería la red de contactos que han desarrollado a lo largo del trabajo realizado estos años.

    Finalmente, como oportunidad añadiría que algunas instituciones y administraciones públicas cada vez se fijan más en los valores de la economía social y solidaria, por lo que podría aprovecharse de cara a licitaciones u otras iniciativas.

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Análisis DAFO: Implantación de una moneda social local en Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica.

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Análisis DAFO: Implantación de una moneda social local en Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica.

Buenas tardes, En esta nueva publicación, os presento el análisis DAFO realizado sobre la influencia que podría ejercer el impulso de una nueva moneda social local en la Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica. Las monedas sociales o complementarias son instrumentos económicos alternativos que buscan fortalecer economías locales, fomentar el consumo de proximidad y promover relaciones económicas más equitativas (Seyfang & Longhurst, 2013). En el contexto de la Red Andaluza de Dinamizadoras, su implementación podría reforzar los objetivos de…
Buenas tardes, En esta nueva publicación, os presento el análisis DAFO realizado sobre la influencia que podría ejercer el…

Buenas tardes,

En esta nueva publicación, os presento el análisis DAFO realizado sobre la influencia que podría ejercer el impulso de una nueva moneda social local en la Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica.

Las monedas sociales o complementarias son instrumentos económicos alternativos que buscan fortalecer economías locales, fomentar el consumo de proximidad y promover relaciones económicas más equitativas (Seyfang & Longhurst, 2013). En el contexto de la Red Andaluza de Dinamizadoras, su implementación podría reforzar los objetivos de sostenibilidad, agroecología y cohesión social, aunque también presenta limitaciones estructurales y operativas.

Fortalezas

En primer lugar, la implantación de una moneda social encajaría de forma directa con los principios ideológicos y prácticos de la red. Esta organización ya promueve el consumo responsable, los circuitos cortos de comercialización y la economía local, elementos que se ven reforzados por el uso de monedas alternativas (Gómez, 2009).

Asimismo, la red dispone de una base social consolidada y con experiencia en dinamización comunitaria, lo que facilita la aceptación y difusión de este tipo de iniciativas. La confianza y las relaciones sociales existentes son un factor clave para el éxito de las monedas sociales, ya que estas dependen en gran medida del capital social (North, 2010).

Otra fortaleza relevante es el enfoque de género. Al tratarse de una red impulsada mayoritariamente por mujeres, la moneda social podría contribuir a reforzar la autonomía económica femenina en el ámbito rural, alineándose con estudios que destacan el potencial transformador de estas herramientas en contextos de economía solidaria (Dittmer, 2013).

Debilidades

Sin embargo, existen importantes limitaciones internas. En primer lugar, la falta de recursos técnicos y financieros podría dificultar el diseño, implementación y gestión de la moneda social. Este tipo de sistemas requiere una estructura organizativa sólida, así como conocimientos en gestión económica y tecnológica (Blanc, 2011).

Además, la escala de actuación de la red puede ser limitada. Las monedas sociales suelen tener un alcance local restringido, lo que puede dificultar su sostenibilidad a largo plazo si no se alcanza una masa crítica suficiente de usuarios (Seyfang & Longhurst, 2013).

También puede existir una resistencia inicial por parte de productores y consumidores, debido al desconocimiento o desconfianza hacia este tipo de instrumentos. La necesidad de formación y sensibilización adicional podría suponer una carga para la red.

Oportunidades

El contexto actual ofrece diversas oportunidades para la implantación de una moneda social. Por un lado, existe un creciente interés por modelos económicos alternativos, especialmente tras crisis económicas y en el marco de la transición ecológica (North, 2010).

Además, las políticas europeas y regionales fomentan el desarrollo rural sostenible, la economía social y la innovación social, lo que podría facilitar el acceso a financiación o apoyo institucional (Comisión Europea, 2020).

Otra oportunidad clave es la digitalización. Las plataformas digitales han simplificado la gestión de monedas sociales, reduciendo costes y facilitando su uso (Dittmer, 2013). Esto podría permitir a la red implementar un sistema más eficiente y accesible.

Por último, la moneda social podría fortalecer los canales cortos de comercialización ya impulsados por la red, incentivando el consumo de productos ecológicos locales y aumentando la resiliencia económica del territorio.

Amenazas

Entre las amenazas externas, destaca el marco legal y regulatorio. Las monedas sociales operan en un espacio ambiguo desde el punto de vista jurídico, lo que puede generar incertidumbre o limitaciones para su desarrollo (Blanc, 2011).

Asimismo, la competencia con el sistema económico convencional puede dificultar su adopción. La preferencia generalizada por el euro como medio de pago dominante puede limitar el uso real de la moneda social.

Otra amenaza relevante es la falta de continuidad en la participación. Muchas experiencias de monedas sociales fracasan por la disminución del compromiso de los usuarios con el tiempo (Seyfang & Longhurst, 2013).

Finalmente, el contexto socioeconómico rural, caracterizado en ocasiones por envejecimiento poblacional y brecha digital, puede dificultar la implementación efectiva de herramientas innovadoras como las monedas digitales.

La implantación de una moneda social local representa una herramienta con alto potencial para reforzar los objetivos de la Red Andaluza de Dinamizadoras, especialmente en términos de fortalecimiento de economías locales, cohesión social y sostenibilidad. No obstante, su viabilidad dependerá de la capacidad de la organización para superar limitaciones estructurales, asegurar una participación activa y adaptarse al contexto tecnológico y normativo.

Bibliografía (formato APA 7)

Blanc, J. (2011). Classifying “CCs”: Community, complementary and local currencies’ types and generations. International Journal of Community Currency Research, 15, 4–10.

Comisión Europea. (2020). Farm to Fork Strategy: For a fair, healthy and environmentally-friendly food system. Publications Office of the European Union.

Dittmer, K. (2013). Local currencies for purposive degrowth? A quality check of some proposals for changing money-as-usual. Journal of Cleaner Production, 54, 3–13. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2013.03.044

Gómez, G. M. (2009). Local currency systems as an alternative to globalisation? A new research agenda. Development and Change, 40(3), 559–583. https://doi.org/10.1111/j.1467-7660.2009.01543.x

North, P. (2010). Local money: How to make it happen in your community. Green Books.

Seyfang, G., & Longhurst, N. (2013). Growing green money? Mapping community currencies for sustainable development. Ecological Economics, 86, 65–77. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2012.11.003

Atxukarro, A. (2014). ¿Qué son las monedas complementarias? Observatorio de la Sostenibilidad, Fundación Cristina Enea.

Economía Solidaria. (s. f.). Monedas sociales.
https://www.economiasolidaria.org/recursos/monedas-sociales/

Corrons Giménez, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico [Trabajo de investigación, Universitat Jaume I – Universitat de València].

Debate1en Análisis DAFO: Implantación de una moneda social local en Red Andaluza de Dinamizadora de alimentación ecológica.

  1. Romina Diana Ciornea says:

    Buenos días, Antonio
    Me parece un análisis DAFO muy completo y bien estructurado. Has contextualizado bastante bien en la moneda social como una herramienta vinculada a la economía local, la sostenibilidad y la cohesión comunitaria.
    Como aportación constructiva, creo que sería interesante profundizar un poco más en la viabilidad práctica de la moneda social dentro de la red. Por ejemplo, además de señalar la falta de recursos técnicos y financieros como debilidad, podría analizarse qué modelo sería más adecuado: una moneda totalmente digital, una moneda mixta o un sistema de puntos/intercambio vinculado al consumo de productos ecológicos. Esta decisión condicionaría mucho su aceptación, especialmente en zonas rurales con posible brecha digital.
    También considero relevante incorporar la idea de una implantación progresiva. En lugar de lanzar la moneda social en toda la red desde el inicio, podría plantearse una experiencia piloto en un territorio concreto o con un grupo reducido de productoras, consumidoras y comercios locales. Esto permitiría medir la aceptación, detectar problemas y ajustar el sistema antes de ampliarlo.
    Otro aspecto que podría reforzar el análisis es la relación entre la moneda social y la fidelización del consumo ecológico local. La moneda no solo funcionaría como medio de intercambio, sino también como incentivo para que las personas mantengan sus compras dentro de la red, generando un circuito económico más cerrado y resiliente.
    Para finalizar, coincido contigo en que el marco legal y la continuidad de la participación son amenazas importantes. Para reducirlas, sería conveniente prever desde el inicio mecanismos de gobernanza claros, transparencia en la gestión y actividades de dinamización que mantengan vivo el interés de la comunidad.
    En conjunto, tu análisis muestra bien el potencial transformador de la moneda social, pero también deja claro que su éxito dependería menos de la herramienta en sí y más de cómo se diseñe, gestione y acompañe socialmente.
    Un saludo,
    Romina.

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Monedas sociales e inclusión: retos y oportunidades en el caso de ADISIL

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Monedas sociales e inclusión: retos y oportunidades en el caso de ADISIL

Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de fortalecer las economías…
Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de…

Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de fortalecer las economías locales, fomentar la cooperación y generar formas de intercambio más justas. Sin embargo, más allá de su potencial teórico, resulta necesario preguntarse en qué medida estas iniciativas pueden adaptarse a realidades concretas, especialmente cuando entran en juego colectivos con necesidades específicas (Corrons, 2026; Economía Solidaria, s. f.).

En este sentido, analizar el caso de ADISIL permite introducir un matiz importante: no todas las innovaciones sociales son automáticamente inclusivas. ADISIL es una entidad profundamente arraigada en su entorno, cuya actividad se basa en el trabajo directo con personas con discapacidad intelectual a través de talleres ocupacionales y dinámicas comunitarias. Este carácter práctico y relacional hace que cualquier transformación deba evaluarse no solo desde su viabilidad económica, sino también desde su impacto social y organizativo (Laville, 2019).

Las monedas sociales funcionan sobre la base del intercambio comunitario, la confianza y la participación activa de los agentes locales, tal como se plantea en el webinar de Corrons y en experiencias reales como la Turuta. En teoría, este modelo podría responder a algunas de las necesidades de ADISIL, especialmente en lo que respecta a reforzar su conexión con el entorno y dar mayor visibilidad al valor social generado en sus talleres. Además, permitiría abrir nuevas formas de participación comunitaria más allá de los circuitos tradicionales (Corrons, 2026; La Turuta).

Sin embargo, este encaje no es automático. Uno de los principales retos tiene que ver con la accesibilidad. No todas las personas usuarias de ADISIL disponen de las mismas capacidades para participar en sistemas de intercambio que, en muchos casos, requieren cierto grado de autonomía o comprensión de su funcionamiento. En este sentido, una implementación mal planteada podría generar el efecto contrario al deseado, introduciendo nuevas barreras en lugar de reducirlas, lo que pone en cuestión el carácter inclusivo de estas herramientas (Laville, 2019).

A esta limitación se suma una cuestión estructural clave: las monedas sociales solo funcionan si existe una masa crítica suficiente de participantes. Tal como muestra la experiencia, su sostenibilidad depende directamente del grado de implicación de la comunidad. En contextos donde esta participación es limitada, el sistema puede perder utilidad, lo que supone un riesgo importante para entidades como ADISIL, que operan en entornos locales relativamente acotados (La Turuta).

Por otro lado, también es necesario considerar el posible desajuste entre la lógica social de ADISIL y la operativa de estos sistemas. Aunque las monedas sociales se presentan como alternativas al mercado tradicional, siguen requiriendo una cierta estructura de gestión, seguimiento de intercambios y coordinación que puede resultar exigente para una entidad de tamaño reducido. Esto obliga a plantear no solo si la organización puede participar, sino en qué condiciones y con qué nivel de adaptación (Corrons, 2026).

Para comprender mejor esta posible integración, se propone un esquema que muestra cómo funcionaría una moneda social en ADISIL, donde la participación en la comunidad, la actividad de los talleres y el intercambio local se refuerzan mutuamente. Este ciclo permite ver cómo podría mejorar su visibilidad, su integración en el entorno y sus formas de intercambio, siempre que se adapte a las capacidades reales de la entidad (Corrons, 2026; Economía Solidaria, s. f.).

Figura 1: ciclo de funcionamiento de una moneda social en ADISIL

A partir de este planteamiento, el análisis DAFO permite concretar de forma más estructurada las implicaciones de esta posible integración.

Figura 2: análisis DAFO ADISIL

En términos de fortalezas, ADISIL parte de una posición favorable gracias a su fuerte arraigo en la comunidad, su relación directa con el entorno local y su experiencia en actividades no orientadas al beneficio económico, lo que facilita su encaje en lógicas de intercambio alternativas. Estas características permiten entender que la entidad ya trabaja, en cierto modo, con valores próximos a los que promueven las monedas sociales.

No obstante, también existen debilidades significativas. La falta de experiencia en sistemas de intercambio no monetarios y la necesidad de acompañamiento de los usuarios pueden dificultar su implementación, especialmente si no se diseñan mecanismos accesibles y adaptados a sus capacidades. Este aspecto resulta clave, ya que afecta directamente al principio de inclusión que define a la entidad y puede convertirse en un factor limitante si no se aborda adecuadamente (Laville, 2019).

En cuanto a las oportunidades, la incorporación a una moneda social podría reforzar el reconocimiento del trabajo realizado en los talleres, facilitar la integración de los usuarios en circuitos económicos alternativos y reducir, en cierta medida, la dependencia de financiación pública. Estas posibilidades apuntan a un fortalecimiento del arraigo territorial, la cooperación entre agentes locales y la construcción de economías más resilientes y participativas (Economía Solidaria, s. f.).

Sin embargo, también emergen amenazas relevantes. La baja adopción en el entorno, la complejidad de gestión o la dependencia de la participación activa de la comunidad pueden limitar el impacto real de estas iniciativas. Además, el riesgo de exclusión o el posible desajuste entre la lógica social de ADISIL y la operativa del sistema obligan a plantear una implementación cautelosa y adaptada al contexto, evitando trasladar modelos que funcionan en otros territorios sin tener en cuenta sus particularidades (La Turuta).

En última instancia, la cuestión no es si ADISIL debería participar en una moneda social, sino cómo hacerlo sin desvirtuar su función principal. Tal como plantea Laville (2019), las iniciativas de la economía social deben situar siempre a las personas en el centro, evitando que las herramientas acaben imponiendo lógicas externas. Desde esta perspectiva, la verdadera innovación no reside en adoptar nuevas fórmulas económicas, sino en adaptarlas de forma crítica al contexto en el que se aplican, garantizando que contribuyan realmente a la inclusión y al fortalecimiento comunitario.

Para sintetizar las ideas principales del análisis, se adjunta a continuación una presentación en la que se recogen de forma visual tanto el ciclo de funcionamiento propuesto como el análisis DAFO desarrollado.

Bibliografía

Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico [Trabajo de máster, Universitat Jaume I y Universitat de València].
https://es.slideshare.net/slideshow/corrons-af-2015-monedas-complementarias-en-pro-de-la-sostenibilidad-y-el-desarrollo-enfoque-panrquico/44629476

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

Economía Solidaria. (s. f.). Monedas sociales.
https://www.economiasolidaria.org/recursos/monedas-sociales/

Global Social Economy Forum (GSEF). (2021). ¿Qué es la economía social y solidaria?
https://gsef2021.org/index.php/es/economia-social-y-solidaria-es-es/que-es-la-ess-es-es

La Turuta. (s. f.). Moneda social de Vilanova i la Geltrú.
https://www.turuta.cat/

Laville, J.-L. (2019). Economía social y solidaria: Una visión internacional. Icaria.

El Blog Alternativo. (2014). Dinero que no tiene precio: bancos de tiempo como cambio de paradigma.
https://www.elblogalternativo.com/2014/03/31/dinero-que-no-tiene-precio-pdf-sobre-los-banco-de-tiempo-como-cambio-de-paradigma/

Vanacco. (s. f.). Guía sobre monedas sociales y economía colaborativa.
https://vanacco.com/guia/

Cajamar Caja Rural. (s. f.). Finanzas y medio ambiente.
https://publicacionescajamar.es/series-tematicas/banca-social/finanzas-y-medio-ambiente/attachment/finanzas-y-medio-ambiente-2/

Debate2en Monedas sociales e inclusión: retos y oportunidades en el caso de ADISIL

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Carlota,
    Me parece un análisis muy interesante, sobre todo porque introduces una idea que no siempre se tiene en cuenta: que algo sea social no significa automáticamente que sea inclusivo. El tema de la accesibilidad creo que está muy bien visto.
    Por añadir algo, creo que más que un problema solo de las personas usuarias, también es un tema de cómo se diseñe la moneda. Si el sistema no se adapta desde el principio, es fácil que acabe generando barreras en lugar de reducirlas.
    Y sobre lo que comentas del posible desajuste con ADISIL, me parece especialmente interesante. Quizá ahí hay una línea de reflexión aún más fuerte: no solo si se puede implementar, sino si realmente encaja con su lógica de funcionamiento o si requiere tantos ajustes que acaba perdiendo parte de su sentido.
    Por cierto, me ha gustado el vídeo que acompaña el análisis, ayuda bastante a entenderlo de forma más clara.
    Saludos,
    Alexandra.

  2. Daniel Vázquez Paredes says:

    Hola Carlota,

    Me ha parecido un análisis muy completo y bien argumentado, especialmente porque no presentas la moneda social como una solución automática, sino que introduces una mirada crítica sobre su verdadera capacidad de inclusión dentro de una entidad como ADISIL. Considero muy acertado que pongas el foco en la accesibilidad, ya que en organizaciones que trabajan con personas con discapacidad intelectual este aspecto no puede tratarse como algo secundario, sino como una condición esencial para cualquier innovación.

    También me parece muy interesante cómo planteas que el problema no es únicamente económico, sino organizativo y social. La reflexión sobre la necesidad de una masa crítica suficiente y sobre la posible sobrecarga de gestión aporta mucho valor, porque demuestra que entiendes que las monedas sociales dependen más de la comunidad que de la propia herramienta.

    Como posible mejora, quizá podrías profundizar un poco más en algún ejemplo concreto de adaptación práctica. Por ejemplo, cómo podría diseñarse esa moneda social para que realmente fuese accesible para los usuarios de ADISIL: si sería más útil un sistema de banco de tiempo, una moneda física sencilla o una plataforma digital muy simplificada con acompañamiento profesional. Creo que ese ejemplo reforzaría todavía más tu propuesta y la conectaría más con la realidad diaria de la entidad.

    En general, me parece un trabajo muy sólido, bien estructurado y con una reflexión muy alineada con los valores de la Economía Social y Solidaria.

    Un saludo.