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Los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género

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Los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género

¡Bienvenidos de nuevo a mi folio! En esta nueva publicación voy a hablaros de cómo los sistemas de intercambio no monetarios podrían…
¡Bienvenidos de nuevo a mi folio! En esta nueva publicación voy a hablaros de cómo los sistemas de intercambio…

¡Bienvenidos de nuevo a mi folio!

En esta nueva publicación voy a hablaros de cómo los sistemas de intercambio no monetarios podrían impactar en la Asociación Paisaje, Ecología y Género y en su entorno, pero lo primero de todo, para que podamos entender mejor este posible impacto, vamos a abordar las necesidades que la asociación podría ver cubiertas mediante el uso de una moneda social local y mediante la incorporación de un banco de tiempo, por aquí os dejo una imagen descriptiva de ambos.

Imagen 1. Aspectos de la moneda social y de los bancos del tiempo. Referencias: Fuente: (Vilá, 2020) Elaboración propia: Creado con Canva.
Imagen 1. Aspectos de la moneda social y de los bancos del tiempo. Referencias: Fuente: (Vilá, 2020) Elaboración propia: Creado con Canva.

Aquí hay que añadir que aunque no podamos cuantificar el número de usuarios mínimos que son necesarios para que estos proyectos  puedan tener éxito (no disponemos de datos reales ni de una medida concreta de valoración), sí que podemos afirmar  que para que estos métodos puedan consolidarse es más que necesario que la asociación cuente con una base amplia de participantes que aparte de adherirse al sistema, también realicen intercambios de forma continuada, además resulta clave la implicación de los distintos agentes del territorio (productores, pequeños comercios y prestadores de servicios) ya que estos son los que van a permitir que se diversifiquen los intercambios y de que se le de una utilidad real a estas herramientas, sin este volumen mínimo de actividad, tanto en número de participantes como en secuencia de intercambios, el sistema difícilmente podría generar una circulación constante (Corrons y Muns, s.f).

Para seguir, y antes de aventurarme a describir estas necesidades me gustaría presentaros el mapa conceptual que he realizado porque con el podemos ver de forma clara y sintética los principales ámbitos en los que se presentan mayores retos, y al mismo tiempo, las áreas en las que este tipo de iniciativas podrían generar un mayor impacto.

Imagen 2. Mapa conceptual de necesidades. Fuente: Elaboración propia, Creado con Canva.
Imagen 2. Mapa conceptual de necesidades. Fuente: Elaboración propia, Creado con Canva.

Podemos decir, por ejemplo, que la implementación de una moneda alternativa podría ayudar con uno de sus mayores objetivos que es el de fortalecer la economía local de la Vera (entre productores, vendedores y consumidores) porque a diferencia de la moneda convencional, donde el valor tiende a salir del territorio, la circulación del mismo se mantendría dentro de este (Corrons, 2026), cabe destacar que este efecto no se produciría de forma automática, sino que dependería de diversos factores como la existencia de una masa crítica de participantes,  de la continuidad de los intercambios, y de una adecuada organización y gestión del sistema (Seyfang y Longhurst, 2013).

Si seguimos bajo esta misma línea la inclusión de esta herramienta podría tener un impacto muy importante en las redes de la comunidad de la asociación porque la moneda social puede hacer que se promuevan relaciones basadas en la confianza, en la reciprocidad, y en la colaboración (tal como indican Moreno y Ortiz), además, en un medio rural como en el que se encuentra, donde la despoblación y el envejecimiento puede debilitar el tejido social (Rodríguez, 2026) este sistema puede actuar como un mecanismo de reactivación comunitaria. Otro reto que podría verse reforzado, por ejemplo, con la incorporación de un banco de tiempo creado por la propia de la asociación es el fomento de la inclusión económica y el acceso a bienes y servicios porque las personas con menor disponibilidad de recursos económicos podrían participar activamente (Habitat, 2004), del mismo modo, esta iniciativa podría reforzar la resiliencia del territorio al promover modelos económicos adaptados a las características de su entorno (González, 2018).

Una vez visto esto, y siendo conocedores de que la asociación se mantiene gracias a la financiación pública (Rodríguez, 2026) podemos decir que otra de las principales necesidades que podría verse reforzada es la sostenibilidad económica ya que si la asociación decide impulsar, en este caso, un banco del tiempo podría ver reforzados sus recursos (LanzaroteBiosfera, 2013). Por último, tengo que añadir que considero que la implementación de este tipo de iniciativas la permitiría contribuir a la coherencia de sus valores con sus prácticas porque en las organizaciones vinculadas a la Economía Social y Solidaria lo importante no es solo el que se hace sino también el cómo se hace.

ANÁLISIS DAFO

Una vez analizadas las necesidades reales que pueden cubrir este tipo de sistemas no convencionales nos adentramos en el análisis DAFO, análisis que he podido realizar gracias a las investigaciones previas que he expuesto anteriormente en otras publicaciones por lo que si no los habéis consultado os animo a que lo hagáis.

Imagen 3. Análisis DAFO. Fuente: Elaboración propia. Creado con Canva.
Imagen 3. Análisis DAFO. Fuente: Elaboración propia. Creado con Canva.

FORTALEZAS INTERNAS

Para empezar comenzaremos viendo las fortalezas internas que presenta la organización para participar en este tipo de iniciativas y la primera de ellas, y de las más importantes, es que la entidad parte de una posición especialmente favorable debido a su fuerte arraigo territorial. Este elemento no es menor ya que las monedas sociales y los bancos de tiempo requieren de un alto grado de confianza y de proximidad entre los actores participantes (EconomiaSolidaria, 2016) por lo que, en este sentido, el hecho de que ya trabaje con redes locales de productores, de consumidores y colectivos sociales (Asociación Paisaje, Ecología y Genero, 2026) la hace que pueda tener una base sólida sobre la que articular estos sistemas de intercambio.

Además, su experiencia en la agroecología y en la económica social solidaria la hace disponer de los conocimientos prácticos necesarios sobre los circuitos cortos de comercialización (Gómez y Barbosa, 2023) y sobre otros modelos económicos alternativos, a esto se le suma su capacidad de formación y dinamización (Rodríguez, 2026) porque con ella podría realizar, por ejemplo, unos talleres informativos donde explicase el funcionamiento y los beneficios de estos sistemas.

DEBILIDADES

No obstante, no podemos olvidarnos que existen algunas debilidades que podrían dificultar su puesta en marcha como podría ser la dependencia de la administración pública porque aunque no es obligatorio contar con ella para implementar este tipo de recursos sí que es altamente recomendable para alcanzar una escala significativa, generar confianza y evitar problemas legales (Avila y Tezanos, 2023 y LanzaroteBiosfera, 2013), a su vez, la creación de una moneda social le implicaría a la asociación diversas tareas como son el diseño del sistema, su  seguimiento, o la gestión de los usuarios, lo que requiere tiempo y personal cualificado.

También la posible falta de experiencia específica en la gestión de monedas sociales o en los bancos de tiempo podría suponer un obstáculo técnico porque aunque la entidad tenga experiencia en la economía social estos sistemas tienen dinámicas propias que requieren de aprendizaje (Martin, 2024).

Por otro lado, la baja densidad de población del territorio donde opera pueda hacerla que la resulte más difícil alcanzar una masa crítica suficiente de participantes (Fastercapital, 2026) que garantice la circulación activa de la moneda, sin ir más lejos, si solo participan unos pocos productores y consumidores, el sistema puede perder utilidad y dejar de utilizarse. Para finalizar con las debilidades me gustaría añadir que en esta ocasión, la sobrecarga organizativa puede introducirse paralelamente como uno de los puntos flacos de la asociación porque si esta decide implementar algunos de estos sistemas lo más probable es que reduzca su capacidad para desarrollar sus actividades principales.

OPORTUNIDADES

Si nos vamos a las oportunidades se puede decir que la creación de una moneda social podría tener un impacto muy significativo en el fortalecimiento de la economía local porque se estaría limitando su uso al territorio en concreto y esto podría traducirse en que las personas pagasen con esta moneda los productos agroecológicos y que estos a su vez utilizasen la moneda para acceder a otras prácticas económicas locales asociadas creando un circuito corto de intercambio. Estas herramientas también pueden contribuir de manera directa a reforzar la cohesión social ya que con el supuesto del banco del tiempo se permitiría que las personas intercambiases servicios y esto haría que se fomentasen relaciones de confianza y de apoyo en el conjunto de la comunidad (Sinc, 2016).

Otra oportunidad importante es la mejora de la inclusión económica porque las personas podrían participar activamente en estos sistemas ofreciendo su tiempo o habilidades a cambio de otros servicios sin invertir su dinero (Maroñas et al, 2026), por ejemplo, una persona podría ofrecer su apoyo en un huerto privado y a cambio recibir productos de este o ayuda en otras tareas, no obstante, cabe destacar que este impacto no está garantizado si no se cuenta con estos factores,

-En primer lugar es necesario que exista una oferta suficiente diversa de bienes y servicios.

-En segundo lugar resulta clave que los comercios y los productores le vean sentido (en este caso a la moneda social).

-En tercer y último lugar vemos que el sistema no puede resultar complejo o poco práctico frente al uso del dinero convencional.

AMENAZAS

Sin embargo, a pesar de lo mencionado en el apartado anterior, también tenemos que considerar que existen algunas amenazas para su implementación y es que una de los principales y de las que más consecuencias negativas conlleva es la desconfianza y la falta de adaptación por parte de la población porque esto requiere un cambio total en la forma de entender los intercambios económicos (Sanz, s.f).

Por otro lado, existe el riesgo de que el sistema no alcance una escala suficiente o que el sistema no se use de forma recurrente y se quede en simplemente una experiencia como es el RES en España porque aunque alcanzo en el territorio catalán una gran actividad inicial el sistema finalmente se vio interrumpido (Wikipedia, 2026), o el riesgo de que la falta de reconocimiento institucional o  las limitaciones normativas dificulten su integración (Elparaguas, 2025) con la economía convencional porque no todos los servicios podrían intercambiarse por bancos del tiempo o por monedas sociales.

Para finalizar el análisis me gustaría compartiros esta infografía que he elaborado con la ayuda de ChatGPT donde se resume de una forma muy dinámica el contenido de toda la publicación.

Imagen 4. Infografía ¿Cómo podrían impactar los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género y su entorno?. Creado con ChatGPT.
Imagen 4. Infografía ¿Cómo podrían impactar los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género y su entorno?. Creado con ChatGPT.

Sin más que añadir me despido, gracias por dedicar tu tiempo en leerme ¡te espero en mi próxima publicación!

BIBLIOGRAFÍA Y WEGRAFÍA

Debate0en Los sistemas de intercambio no monetarios en la Asociación Paisaje, Ecología y Género

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Análisis DAFO de LliureTIC ante la implantación de una moneda social con análisis final

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Análisis DAFO de LliureTIC ante la implantación de una moneda social con análisis final

En los últimos años, la digitalización ha cambiado bastante la forma en la que las organizaciones trabajan y generan valor. Aun así,…
En los últimos años, la digitalización ha cambiado bastante la forma en la que las organizaciones trabajan y generan…

En los últimos años, la digitalización ha cambiado bastante la forma en la que las organizaciones trabajan y generan valor. Aun así, al ver el tema de las monedas sociales, me da la sensación de que van un paso más allá. No se trata solo de gestionar mejor ese valor, sino de algo más de fondo: quién lo controla y cómo se mueve dentro de un territorio.

Por eso me parece interesante el caso de LliureTIC. No es solo una empresa tecnológica, sino que también está bastante alineada con la economía social. Y eso hace que no solo pueda participar en este tipo de iniciativas, sino que incluso podría tener un papel más activo en cómo se desarrollan.

Al leer lo que comentaba Eduardo, me hizo pensar bastante en el papel que podría tener LliureTIC. No solo como una organización que utiliza la moneda social, sino como algo más activo. Da la sensación de que, por el tipo de conocimientos que tiene, podría ayudar a que otras entidades se sumen o incluso a que el sistema funcione mejor a nivel práctico, sobre todo en la parte tecnológica.

Al final, más que ver la moneda social como una simple herramienta alternativa, creo que sirve para plantearse algo más de fondo: si la tecnología realmente puede contribuir a cambiar la forma en la que se organiza la economía. No tanto para sustituir lo que ya existe, sino para hacerla un poco más cercana y más conectada con las personas y el territorio.

En este sentido, la figura 1 ayuda bastante a entenderlo, porque muestra de forma bastante clara cómo LliureTIC no solo participa en la economía local usando la moneda social, sino que también puede tener un papel más activo, facilitando a otras organizaciones, generando relaciones de cooperación y reforzando, poco a poco, el tejido económico local.

Figura 1. Ciclo de LliureTIC en la economía social: integración entre tecnología, cooperación y economía local.

Fortalezas

Creo que LliureTIC parte con bastante ventaja aquí. El hecho de trabajar con software libre ya dice mucho, porque implica apostar por compartir conocimiento y no depender tanto de grandes empresas tecnológicas. Eso encaja bastante con lo que plantea la Economía Social y Solidaria (Organización Internacional del Trabajo, 2022).

En línea con lo que comentaba Eduardo, esta relación no es solo técnica, sino también bastante coherente a nivel de valores, ya que tanto el software libre como las monedas sociales comparten una lógica de cooperación, autonomía y reducción de dependencias externas.

Además, una idea que me llamó la atención del webinar del profesor Corrons (2026) es que las monedas complementarias buscan reforzar la economía local. Y en ese sentido, LliureTIC ya tiene cierta coherencia con ese enfoque.

Otro punto importante es la parte técnica. No solo podría usar una moneda social, sino que incluso podría ayudar a crear las herramientas necesarias para que funcione. Esto me parece clave, porque la coloca en una posición un poco distinta a otras organizaciones.

A raíz de lo que planteaba Amaya, creo que su especialización técnica puede ser precisamente lo que facilite que otras entidades se animen a participar, ya que reduce bastante la barrera de entrada y hace el sistema más accesible.

También veo interesante su papel en la formación. Muchas organizaciones no se meten en estas iniciativas porque no saben cómo hacerlo, así que aquí LliureTIC podría aportar bastante.

Debilidades

Dicho esto, tampoco lo veo tan sencillo. Hay una limitación bastante clara: el dinero “real” sigue siendo necesario. Es decir, aunque participes en una moneda social, hay gastos que tienes que pagar en euros sí o sí.

Por otro lado, está el tema del tiempo y los recursos. Meterse en este tipo de iniciativas implica implicarse de verdad, no es algo puntual. Y siendo una empresa pequeña, puede que no siempre sea fácil dedicarle ese esfuerzo.

Además, hay algo que me genera dudas. En sistemas como los bancos de tiempo, todo se mide más o menos igual (por horas), pero no todos los trabajos tienen el mismo nivel de especialización. En el caso de LliureTIC, esto puede ser un problema, porque sus servicios tienen un valor técnico bastante alto (El Blog Alternativo, 2014).

Esto conecta bastante con la duda que planteaba Amaya sobre cómo valorar servicios especializados dentro de estos sistemas, ya que aquí aparece una tensión clara entre la lógica más igualitaria y la realidad de ciertos trabajos más técnicos. Quizá sería necesario pensar en mecanismos que permitan ajustar mejor ese valor, como sistemas mixtos o tarifas diferenciadas.

Oportunidades

Aquí es donde creo que hay más potencial. Para empezar, este tipo de iniciativas pueden cubrir algunas necesidades que igual LliureTIC ya tiene, como ampliar su red a nivel local o diversificar un poco su actividad.

También veo bastante interesante la posibilidad de abrir una línea nueva de trabajo. Por ejemplo, desarrollar plataformas para gestionar monedas sociales o sistemas de intercambio. No es algo que esté muy explotado y podría encajar bastante bien con lo que hacen.

Otra cosa que me parece importante es el impacto en el territorio. En el material del webinar se insiste bastante en que estas monedas hacen que el valor se quede dentro de la comunidad, en lugar de salir fuera. Y eso, a largo plazo, puede fortalecer bastante el entorno en el que opera la empresa. Además, en la entrevista analizada se observa que estas monedas permiten activar recursos que normalmente quedarían fuera del mercado, como pequeños servicios o intercambios informales, lo que amplía las posibilidades de colaboración dentro del territorio.

Además, permiten aprovechar recursos que el mercado normal no tiene en cuenta, algo que ya comentaba Yochai Benkler (2006). Esto puede facilitar que más organizaciones participen, aunque no tengan muchos recursos económicos.

Siguiendo la idea que comentaba Amaya, estos sistemas suelen implicar a distintos actores del territorio, como asociaciones, ONG, comercios locales o pequeñas empresas, lo que puede generar un ecosistema bastante dinámico y diverso.

Un ejemplo interesante que aparece en la entrevista es el de los excedentes de huertos urbanos, donde productos que antes no tenían valor económico pasan a intercambiarse dentro de la comunidad, generando un pequeño circuito económico local.

Amenazas

Aun así, también hay riesgos claros. El primero es bastante evidente: estas iniciativas no siempre funcionan. Si no hay suficiente gente participando o no hay compromiso, la moneda social puede quedarse en algo más simbólico que útil.

Otra cosa que me llamó la atención del webinar es que estas monedas no sirven para ahorrar. Esto tiene sentido porque se busca que circulen, pero claro, para una empresa puede ser complicado no tener esa estabilidad.

También puede haber problemas con el entorno. Muchas empresas o proveedores siguen trabajando solo con euros, así que combinar ambos sistemas puede generar complicaciones en el día a día. De hecho, en el caso de La Turuta se menciona que uno de los principales problemas es que los comercios pueden acumular moneda social sin poder reinvertirla fácilmente, lo que genera un cierto bloqueo dentro del sistema.

En este sentido, también me parece interesante lo que señalaba Amaya sobre la necesidad de introducir mecanismos que faciliten la recirculación de la moneda o eviten su acumulación, ya que si no el sistema puede perder parte de su funcionalidad.

Y, por último, creo que está el tema del esfuerzo. Participar en algo así requiere implicación constante, y si la comunidad no responde, puede acabar siendo más carga que beneficio.

De forma sintética, la figura 2 recoge los principales elementos del análisis DAFO realizado, mostrando no solo las características internas de LliureTIC, sino también las tensiones que aparecen al intentar integrar una moneda social en su modelo de funcionamiento.

Figura 2. Análisis DAFO de LliureTIC ante la implantación de una moneda social local.

A partir de todo lo analizado y de las ideas que han ido surgiendo tanto en mi propio análisis como en el debate con compañeros como Eduardo y Amaya, creo que la moneda social no se puede entender solo como una herramienta puntual, sino como un cambio en la forma de organizar las relaciones económicas. Tal y como se refleja en las figuras anteriores, su potencial está en reforzar la economía local y generar nuevas dinámicas de cooperación, pero también aparecen limitaciones claras relacionadas con la valoración de los servicios, la necesidad de masa crítica o la propia sostenibilidad del sistema, algo que también se ha señalado en trabajos sobre monedas complementarias y sostenibilidad económica (Lietaer et al., 2012). En el caso de LliureTIC, su papel podría ser especialmente relevante no solo por su capacidad de adaptación, sino por su potencial para facilitar este tipo de sistemas dentro del territorio. Por eso, más que una alternativa total, parece un modelo complementario que puede funcionar bien si se diseña y se gestiona de forma realista.

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios [Material docente / webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

Universitat Oberta de Catalunya. (s. f.). Entrevista a la Asociación ECOL3VNG (la Turuta).

Organización Internacional del Trabajo. (2022). Economía social y solidaria. https://www.ilo.org

Benkler, Y. (2006). The Wealth of Networks. Yale University Press.

El Blog Alternativo. (2014). Dinero que no tiene precio: bancos de tiempo como cambio de paradigma. https://www.elblogalternativo.com

Lietaer, B., Arnsperger, C., Goerner, S., & Brunnhuber, S. (2012). El dinero y la sostenibilidad: el eslabón perdido. Fundación Triodos.

Uso de IA y herramientas digitales:
Para la elaboración de este trabajo he utilizado de forma puntual herramientas de inteligencia artificial, sobre todo para revisar la redacción y ordenar algunas ideas. Aun así, el contenido, el análisis y las conclusiones son propios. Por otro lado, las figuras incluidas se han hecho con la herramienta Napkin, como apoyo visual para representar el análisis. Y bueno, también me ha servido para redactar este pequeño disclaimer :)

Debate1en Análisis DAFO de LliureTIC ante la implantación de una moneda social con análisis final

  1. Manuel Alejandro Garcia Perez says:

     

    Espero que estes bien , Alexandra Eugenia Gorneanu

     

    En principio, el análisis es claro. Lo que me pareció interesante fue que LliureTIC puede usar la moneda social y también puede ayudar a otras organizaciones a usar la moneda social. El punto sobre la valoración de servicios especializados dentro de los bancos de tiempo me resulta especialmente interesante, porque toca una tensión real que muchos análisis pasan por alto. Podría haber sido enfocarse un poco más en cómo se podría resolver esa tensión en la práctica, admiración por tu trabajo!