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Análisis Paisaje, Ecología y Género «Fomentando Territorios Sostenibles e Inclusivos»

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Análisis Paisaje, Ecología y Género «Fomentando Territorios Sostenibles e Inclusivos»

¡Bienvenidos de nuevo a mi blog! A lo largo de las diferentes publicaciones que he realizado hemos ido viendo como la Economía…
¡Bienvenidos de nuevo a mi blog! A lo largo de las diferentes publicaciones que he realizado hemos ido viendo…

¡Bienvenidos de nuevo a mi blog!

A lo largo de las diferentes publicaciones que he realizado hemos ido viendo como la Economía Social y Solidaria puede ofrecer respuestas reales a muchos de los retos actuales, especialmente en un territorio donde la dinámica económica tradicional no siempre funciona. En este artículo sobre la Asociación Paisaje, Ecología y Género me centro en mostraros a partir de los análisis previos que he realizado una visión conjunta que además de describir lo que hace la entidad también nos permita entender sus límites, sus posibilidades, y su papel dentro de marcos más amplios de política pública, pero antes que nada vamos a echar la vista atrás ya que para poder contextualizar este análisis nos resulta necesario comenzar con una breve presentación de la entidad.

La asociación fue creada en 2003 en Robledillo de La Vera, en Extremadura, un territorio caracterizado por una fuerte vinculación al sector agrario y por una dinámica estructural de envejecimiento y despoblación. Su misión se centra en promover la agroecología como una alternativa al modelo agroindustrial dominante ya que trabaja para fortalecer la soberanía alimentaria (AsociaciónPaisaje, 2026), a la que se entiende como la capacidad de los territorios para decidir sobre sus propios sistemas de producción y consumo. El ámbito en el que actúa se sitúa principalmente en el medio rural, donde desarrolla proyectos de formación, dinamización y acompañamiento dirigidos a productores locales, colectivos sociales, y de manera específica a mujeres rurales (AyuntamientodeAdeje, 2024).

En cuanto a sus valores pueden destacar como sus ejes principales, entre otros, la centralidad de las personas frente al capital, la creación de sistemas alimentarios justos, el compromiso con la sostenibilidad ambiental, y la incorporación de la perspectiva de género como elemento fundamental (AsociaciónPaisaje, 2026), por lo que puedo decir, que en su conjunto, la asociación se configura como una iniciativa que puede situarse en los marcos más amplios de transformación social impulsados por la ESS.

A partir de esta contextualización resulta muy interesante entender como estos elementos se traducen en la práctica, es decir, la manera en que Paisaje, Ecología y Género íntegra los principios de Economía Social y Solidaria, la forma en la que incorpora herramientas como la digitalización, o el papel que podría desempeñar una moneda alternativa o un banco del tiempo.

Imagen 1. Creada con Canva y ChatGPT. Referencias: (AsociaciónPaisaje, 2026), (Ávila y Tezanos, 2023), (Comarcadelavera, 2023), (Economiasolidaria, 2026) y (Gónzalez de Canales, 2018).

Partiendo de esta base uno de los aspectos más relevantes que podemos destacar de los principios de la ESS es la manera en la que la entidad articula su intervención en el territorio porque  con ella realiza dinámicas que refuerzan el tejido social, que promueven la cooperación entre los agentes locales, y que contribuyen a reorientar los sistemas productivos hacia modelos mas sostenibles, por ejemplo, su trabajo en formación y sensibilización en su plataforma ComoComo contribuye al desarrollo del capital social del territorio, a promover conocimientos y practicas vinculadas a la agroecológica, y a la creación de modelos económicos más sostenibles (ComoComo, 2026), a esto se le suma la incorporación de otros proyectos con una clara finalidad social y ambiental, como la igualdad de género, la conservación de la biodiversidad agrícola, o el apoyo de pequeñas explotaciones locales.

Por otro lado la digitalización aparece como una herramienta clave para la asociación porque la permite ampliar sus posibilidades de actuación, especialmente en términos de visibilidad, de conexión, y de difusión de conocimiento y conexión con otras inactivas porque gracias a los servicios y a los espacios digitales (su propia plataforma, redes sociales, otros sitios web, radio…) puede generar y comunicar sus proyectos (Rodríguez, 2026). Esto resulta especialmente relevante en el ámbito de la Economía Social y Solidaria porque la transferencia de conocimiento y la creación de redes son elementos claves para la consolidación de modelos alternativos (Fundación Espriu, 2025).

En relación con los sistemas de intercambio no monetarios se ha podido comprobar como estas herramientas pueden abrir nuevas vías para reforzar la economía local, y también para facilitar la participación de personas que, en otros contextos, quedarían fuera del circuito económico convencional (las monedas sociales y los bancos de tiempo permitirían activar recursos infrautilizados y generar relaciones basadas en la reciprocidad y la confianza tal y como indican Moreno y Ortiz).

No obstante, uno de los elementos más importantes que tenemos que tener en cuenta es que estos dependen de condiciones muy concretas y que en ausencia de estas condiciones existe el riesgo de que estas iniciativas no lleguen consolidarse o de que pierdan utilidad en el tiempo ya que la propia asociación nos confirma (Asociación Paisaje Ecología y Género, comunicación personal, 05 de mayo, 2026) que en algunas ocasión han participado en diferentes iniciativas pero que por esta causa han tenido poco recorrido en el tiempo.

Si ampliamos la mirada y pasamos a un plano mas general podemos observar como la entidad no actúa solo a través de iniciativas concretas, sino que también se enmarca en los grandes marcos de la política pública a través de los siguientes ODS:

Imagen 2. Creada con Canva y ChatGPT. Referencias: (AsociaciónPaisaje, 2026 y Rodriguez, 2026).

Aunque esto no queda solo aquí porque si consultamos su página web vemos como esta nos dirige a sus proyectos de la Agroteca y ¡tODS a UNA!, con los que pretende contribuir al fortalecimiento de una comunidad rural comprometida  con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (AsociaciónPaisaje, 2026), o a su plataforma Terraforming ODS, una plataforma de aprendizaje con la que la asociación va un paso mas allá al facilitar que otras personas participen activamente en este proceso porque aquí los usuarios pueden trabajar sobre problemáticas reales del territorio, reflexionar sobre ellas, y proponer posibles soluciones (Terraforming, 2026) convirtiendo a los ODS en algo práctico y cercano más que un echo simplemente teórico.

Todo esto nos indica que la asociación además de estar muy bien alineada con los ODS también contribuye a su difusión, a su compresión, y la aplicación social al promover una implicación más amplia de la ciudadanía en la construcción de modelos más sostenibles.

Imagen 3. Fuente: (AsociaciónPaisaje, 2026). Imagen editada para su presentación.

Pero es que además de su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible la actividad de la asociación también puede relacionarse directamente con el Plan de Acción para la Economía Social impulsado por la Unión Europea en 2021 porque este plan esta desarrollado desde una lógica orientada al bien común y al desarrollo territorial sostenible (Comision Europea, 2021 y Consejo de la UE,2026)  y en este sentido, Paisaje, Ecología y Género con su trabajo dedicado a la agroecología, a las redes de comunitarias y a la promoción de la igualdad de género responde directamente a las líneas estratégicas que este plan busca fortalecer, por ejemplo, sus proyectos de apoyo a mujeres rurales Veratisimas (AsociaciónPaisaje, 2026) encaja con el objetivo europeo de impulsar iniciativas que generen impacto social y territorial.

Del mismo modo su trabajo con pequeños productores y su apuesta por los circuitos cortos se pueden vincular con las estrategias europeas orientadas a que la economía prospere (EU social, 2022), o su participación en redes de ESS , como REAS Extremadura, que responde a la necesidad de este plan de fortalecer los ecosistemas de cooperación (Consejo de la UE,2026) , sin embargo, al igual que en otros marcos de la política pública la principal limitación no reside en la coherencia de la entidad con el Plan de Acción si no en su capacidad real para acceder a los recursos y a las herramientas que este propone porque tal y como señala el propio plan se requiere de ayudas y de financiación pública (EU social, 2022).

Una vez llegados a este punto, y antes de mostraros mi conclusión, me gustaría presentaros brevemente el papel que juega la contratación publica en la sostenibilidad e impacto de Paisaje, Ecología y Género a partir de algunas preguntas que le he planteado, aunque antes, me gustaría agradecerla públicamente el apoyo que me ha brindado durante mi proceso de análisis y de estudio sobre el trabajo y las practicas que desarrolla la asociación.

Entre otras cuestiones he podido comprobar que aunque la entidad participa en licitaciones públicas relacionadas con su ámbito de actuación siempre que tiene oportunidad, la verdad es que la mayor parte de su actividad continua dependiendo principalmente de subvenciones públicas como las procedentes de AEXCID, la Diputación de Cáceres, o de ayudas de fundaciones privadas, no obstante, hay un aspecto clave relacionado con la contratación pública que debemos de  saber y es el de que la asociación obtiene parte de sus ingresos mediante la presentación de servicios a otras entidades del sector público, como ayuntamientos o grupos de acción local (Asociación Paisaje Ecología y Género, comunicación personal, 07 de mayo, 2026), lo que demuestra que la contratación pública puede funcionar como una vía completaría para reforzar su sostenibilidad

Asimismo, la respuesta de la asociación ha puesto de manifiesto dos cuestiones especialmente importantes que me gustaría trasladaros,  la de reconocer que “los mecanismo de verificación deben comprobar realmente que las empresas adjudicatarias cumplen verdaderamente con los criterios que se exigen” y la que  “ debe existir una contratación pública más adaptada a las entidades pequeñas vinculadas a la Economía Social y Solidaria” (Asociación Paisaje Ecología y Género, comunicación personal, 07 de mayo, 2026),  porque de ser así,  considero que lo mas probable es que su sostenibilidad económica podría verse reforzada porque tendría más posibilidades de acceder a contratos públicos, y por lo tanto, a ingresos más estables.

Por todo ello, a partir del análisis que he realizado, puedo afirmar que la asociación presenta un claro potencial transformador, especialmente en lo que respecta al fortalecimiento del tejido social, a la promoción de modelos agroecológicos, y a la revalorización del medio rural porque su trabajo contribuye a generar cambios en la forma de producir, consumir, y relacionarse con el territorio. Por otro lado, su enfoque en la igualdad de género refuerza su capacidad para incidir en estructuras sociales donde  tradicionalmente se ha limitado la participación de las mujeres, pero para ser realistas, como hemos podido comprobar, este potencial se encuentra condicionado por diversos factores como puede ser su escala de actuación, que es reducida, o la dependencia de la financiación pública, que hace que puedan verse afectados la continuidad de sus proyectos, además, a esto se le suma que muchos de los cambios que promueve requieren de procesos  largos y sostenidos en el tiempo por lo que los resultados no son siempre visibles a corto plazo. Es por esto que se puede decir que la asociación Paisaje Ecología y Género posee una alta capacidad transformadora a nivel local, y que más que generar cambios inmediatos a gran escala su valor reside en impulsar transformaciones progresivas que, aunque puedan parecer limitadas, resultan fundamentales para avanzar hacia modelos de desarrollo más sostenibles e inclusivos.

NOTA:  << La información que se muestra en esta publicación ha sido revisada y confirmada por la asociación Paisaje, Ecología y Género>>. <<Algunas partes del texto han sido pulidas y reforzadas por ChatGPT>>.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Análisis final: monedas sociales y Connecta Natura

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Análisis final: monedas sociales y Connecta Natura

Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante clara: no es solo una organización que protege semillas o paisajes, sino una entidad que intenta reconstruir relaciones. Relaciones entre personas, entre comunidad y territorio, entre producción y cuidado. Y aquí es donde las monedas sociales —esas herramientas que a veces parecen teóricas o incluso un poco utópicas— empiezan a tener sentido de verdad. Ahora bien, ¿qué pasaría si una moneda…
Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante…

Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante clara: no es solo una organización que protege semillas o paisajes, sino una entidad que intenta reconstruir relaciones. Relaciones entre personas, entre comunidad y territorio, entre producción y cuidado. Y aquí es donde las monedas sociales —esas herramientas que a veces parecen teóricas o incluso un poco utópicas— empiezan a tener sentido de verdad.

Ahora bien, ¿qué pasaría si una moneda social local aterrizara en el día a día de Connecta Natura? ¿Sería una palanca real de cambio o acabaría siendo una capa más, bonita sobre el papel pero difícil de sostener?

Una oportunidad que encaja… pero no sin matices

Desde el punto de vista de las oportunidades, la conexión parece casi natural. Connecta Natura trabaja con redes locales, voluntariado, proyectos educativos, agricultores, territorio… justo el tipo de ecosistema donde una moneda social puede generar valor.

Imagina, por ejemplo, que parte de las actividades —talleres, formación, intercambios de semillas, participación en proyectos de custodia del territorio— pudieran retribuirse parcialmente con una moneda local. No hablamos solo de pagar o cobrar, sino de reconocer el valor de cosas que el mercado tradicional suele ignorar: el tiempo de una persona voluntaria, el conocimiento de un agricultor mayor, el cuidado de un huerto comunitario.

Ahí hay algo potente. Muy potente.

Porque, en el fondo, este tipo de herramientas cambia la pregunta. Ya no es solo “¿cuánto dinero hay?”, sino “¿qué valor estamos generando y cómo lo reconocemos?”. Y en una entidad que precisamente trabaja con valores no siempre monetizables, esto puede ser un giro interesante.

También hay un impacto claro en el arraigo territorial. Una moneda social tiende a quedarse en el territorio, a circular entre actores locales. Eso podría reforzar redes entre productores agroecológicos, asociaciones, escuelas o incluso pequeños comercios rurales. Más vínculos, más cooperación, más sensación de comunidad. Suena bien… pero no es automático.

Donde empiezan las dudas (y conviene no ignorarlas)

Porque claro, aquí es donde entra la parte menos cómoda del análisis.

Implementar una moneda social no es simplemente “ponerla en marcha y listo”. Requiere gestión, confianza, masa crítica, tiempo… y, sobre todo, gente dispuesta a usarla de verdad. Si no, se queda en un experimento simpático que dura unos meses.

Y en el caso de Connecta Natura, hay algunas preguntas que no se pueden esquivar:

  • ¿Tiene la entidad suficiente capacidad organizativa para gestionar algo así sin desbordarse?
  • ¿Existe una red local lo bastante consolidada como para que la moneda circule y no se quede bloqueada?
  • ¿Hasta qué punto las personas participantes —voluntariado, agricultores, comunidad— verían útil este sistema o lo percibirían como algo complicado?

Aquí aparece una debilidad importante: la posible sobrecarga organizativa. Connecta Natura ya trabaja en muchos frentes (biodiversidad, educación, dinamización rural…). Añadir un sistema monetario alternativo podría tensionar recursos humanos y tiempo.

Y hay otro punto delicado: la cultura económica. No todo el mundo está familiarizado con monedas sociales, bancos de tiempo o intercambios no monetarios. Para algunas personas puede resultar estimulante; para otras, directamente confuso o poco práctico.

Entre el ideal y la realidad: riesgos reales

A esto se suman algunos riesgos que conviene mirar de frente.

Uno de ellos es el de la baja adopción. Si la moneda no se usa, no hay sistema. Y generar esa adopción requiere confianza, incentivos claros y una red suficientemente amplia.

Otro riesgo tiene que ver con la percepción de valor. ¿Qué se puede comprar o intercambiar con esa moneda? ¿Tiene utilidad real o se queda limitada a actividades muy concretas? Si la respuesta es lo segundo, el sistema pierde fuerza rápidamente.

Y luego está algo más estructural: la dependencia de financiación externa. Muchas entidades de la ESS, incluida Connecta Natura, operan en parte gracias a subvenciones o proyectos públicos. Una moneda social no sustituye eso. Puede complementar, sí, pero no resuelve los problemas de base del modelo de financiación.

Lo interesante: no es solo una herramienta económica

Dicho todo esto, quedarse únicamente en si “funciona o no funciona” sería quedarse corto.

Lo realmente interesante de las monedas sociales en este contexto es lo que provocan a nivel cultural. Obligan a replantear qué entendemos por valor, por intercambio, por economía. Y eso, en una organización como Connecta Natura, encaja con su ADN.

Porque, al final, su trabajo ya cuestiona muchas lógicas dominantes: la agricultura intensiva, la pérdida de biodiversidad, la desconexión con el territorio… Introducir una moneda social sería, en cierto modo, seguir esa misma línea, pero en el plano económico.

Ahora bien, y aquí está el matiz clave, probablemente no debería plantearse como un eje central ni como una solución mágica. Más bien como una herramienta complementaria, experimental, adaptada al ritmo de la comunidad.

Algo pequeño, pero bien pensado.

Una posible estrategia (realista, no idealizada)

Si hubiera que plantear una vía concreta, tendría sentido empezar con algo acotado:

  • Integrar una moneda social en actividades específicas (por ejemplo, programas educativos o proyectos comunitarios).
  • Vincularla a redes ya existentes (cooperativas, asociaciones locales, grupos de consumo).
  • Evaluar su uso de forma continua: qué funciona, qué no, quién participa, quién se queda fuera.

Y, sobre todo, escuchar. Mucho. Porque estos sistemas no funcionan si se diseñan desde arriba.

Reflexión final

La idea de una moneda social en Connecta Natura tiene algo sugerente. Encaja con su forma de entender el territorio, la comunidad y el valor. Puede reforzar vínculos, visibilizar aportaciones invisibles y generar dinámicas más colaborativas.
Pero también es fácil caer en una visión demasiado optimista. No es una herramienta neutra ni sencilla. Requiere tiempo, compromiso y una base social que la sostenga.

Quizá la clave esté en no verla como “la solución”, sino como una pregunta abierta:
¿cómo queremos que circulen el valor y los cuidados en un territorio como el que defiende Connecta Natura?

Y a partir de ahí, probar, ajustar y, si hace falta, equivocarse un poco por el camino.

Bibliografía

Connecta Natura. (2024). Inicio. https://www.connectanatura.org/cas/

Corrons, A. (2026). Webinar sobre monedas complementarias y desarrollo local.

Entrevista sobre la moneda social La Turuta. (s. f.).

REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/

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Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo)

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Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo)

Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo) Presentación En este reto, se analiza la implantación de una moneda social local en Lacol, una…
Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo) Presentación En este reto, se analiza la implantación de una moneda social local…

Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo)

Presentación

En este reto, se analiza la implantación de una moneda social local en Lacol, una cooperativa de arquitectura y urbanismo orientada a la Economía Social y Solidaria.

Lacol trabaja en proyectos altamente técnicos pero convive con la dimensión social. Se enfoca en la participación comunitaria, el arraigo territorial y la construcción de redes vecinales.

Necesidades reforzadas mediante una moneda social local:

Recordando su esencia, Lacol es una cooperativa de arquitectura y urbanismo y, como tal, se desempeña en varias dimensiones sociales en donde sí existen oportunidades para el uso de intercambios no monetarios o monedas sociales. Se debe mencionar que el intercambio no monetario no puede, en este caso, ser pensado como sustituto del funcionamiento económico principal de Lacol, sino que debe entenderse como un posible complemento, reforzando estas dimensiones que en ocasiones no son valoradas en el mercado tradicional.

Lacol trabaja mucho con la comunidad, y en esta dimensión se dan muchas actividades como la participación vecinal, talleres de barrio, trabajos en espacios comunes y otros proyectos colaborativos. Aquí, por ejemplo, se podría pensar en un intercambio no monetario para poder asignar valor a muchas contribuciones que normalmente se interpretan como voluntarias, y, realmente lo son, pero tienen valor. Lacol, en su dinámica diaria, podría fomentar el uso de una moneda social que permita circular los recursos y valores que generan estas participaciones, ya que se deberían de considerar como contribuciones reales. De esta manera, se podría lograr activar el intercambio que el mercado actual no reconoce o no facilita.

La comunidad tiene muchos actores que pueden ser asociaciones vecinales, colectivos culturales, otras cooperativas, redes barriales y otras iniciativas locales. Todas estas redes entran dentro de la dinámica de trabajo de Lacol, ya que la actividad es bien relacional y comunitaria. Una moneda local podría favorecer todas estas redes y las relaciones económicas que las unen, fomentando el cooperativismo y su riqueza. A su vez, se estarían fortaleciendo todas estas redes de cooperación.

Si bien Lacol ofrece un trabajo profesional que necesita ser cobrado para sostener la operación, la cooperativa de arquitectura en sí, junto con estas dimensiones relacionales comunitarias, pueden servir de catalizador para una difusión de estas iniciativas de monedas sociales y la promoción de su uso. Relacionado a esto está la razón de ser de Lacol: la comunidad, participación y pertenencia. Siempre existe la necesidad de reforzar la dimensión social de los proyectos, que es un objetivo importante para Lacol. Una moneda social podría operar en las redes mencionadas y generar mayor bienestar social y, sobre todo, reconocimiento de las contribuciones vecinales y participación. Es este espíritu comunitario el que se reforzaría, siendo la moneda social útil en el centro del vínculo que acerca a las personas.

Una moneda social podría también reforzar las contribuciones que estén ligadas al mantenimiento comunitario, rehabilitación y cuidado ambiental y cuidados de espacios comunes. De esta manera, se da lugar a una dimensión ambiental que es especialmente importante para los barrios y el impacto ecológico dentro de estos. Muchas actividades como la producción local sostenible, reutilización y reciclajes pueden articularse mediante una moneda social o incluso un intercambio de tiempo mediante distintos tipos departicipaciones o contribuciones.

La comunidad se sostiene mediante las relaciones, y estas no son solamente contratos formales, sino vínculos que deben mantenerse y tener continuidad. Es por eso por lo que el barrio o la comunidad debe verse como una red que también tiene que mantenerse. Por otro lado, los barrios siempre tienen necesidades: se debe dar seguimiento a los proyectos en espacios comunes, compartir aprendizajes, novedades, mantenimientos sociales, etc. Las redes vecinales se pueden potenciar mediante las monedas sociales que puedan facilitar su articulación, mantener vivas las relaciones y generar riqueza sin necesidad de depender de una contratación mercantil tradicional. Esto incluso abre la posibilidad de incluir a aquellas personas que tienen baja capacidad monetaria pero alta capacidad de aportar y contribuir con tiempo y distintos tipos de acciones.

Algunos ejemplos serían:

  • Cuidados
  • Apoyo comunitario y procesos colaborativos barriales
  • Formación en pequeños talleres barriales
  • Pequeñas tareas en redes vecinales
  • Intercambios con otras entidades de ESS con Lacol (tiempo o recursos)
  • Recursos o productos locales que no tienen posibilidad de entrar al mercado tradicional

DAFO Definitivo

Fortalezas:

  • Experiencia en procesos participativos y comunitarios
  • Relación con los valores de la ESS
  • Cultura dentro de Lacol orientada a la participación y al bien común.
    • Reforzado por el feedback. Lacol justifica su enfoque territorial y comunitario. Busca generar impacto más allá de la organización.
  • Lacol se desempeña en las mismas dimensiones que las monedas locales: económica, social y medioambiental.

Debilidades:

  • Dificultad en aplicar una moneda social en la dinámica de servicios profesionales que requieren una remuneración económica tradicional, especialmente en el ámbito de la arquitectura donde se trabaja con valores altos à La infraestructura es cara.
    • Insight a partir del feedback: Lacol no puede prescindir de la lógica económica tradicional porque necesita cubrir costes reales. Entonces la moneda social no debe verse como la sustitución del euro sino un complemento. De esta manera, esta debilidad puede interpretarse de una forma diferente: sí, es dificil su aplicación si es que se tiene el enfoque sustitutivo. Sin embargo, estamos viendo que la aplicación en este caso sería una aplicación complementaria al euro en situaciones donde se dan contribuciones comunitarias que no se remuneran. El feedback de la compañera cambia la interpretación de esta debilidad porque la forma de aplicar la moneda social es diferente.
  • Las redes barriales deben ser organizadas para que funcione una moneda local.
  • Dependencia de la iniciativa de las personas para activar intercambios dentro del contexto de Lacol. También se tiene dependencia de la moneda oficial, el euro, para la definición de costes de proveedores o salarios.
  • Dependencia de masa crítica funcional.

Oportunidades:

  • Generación de relaciones económicas cooperativas
    • A partir del feeback, se refuerza la idea de que la participación vecinal no es gratuita, sino que son contribuciones reales que tienen su valor. Mediante una moneda social, Lacol podría fomentar el intercambio y la posibilidad de asignarle valor a estas contribuciones que normalmente no se remuneran y, a su vez, lograría articular redes barriales y relaciones en la comunidad.
  • Refuerzo de arraigo territorial
  • Refuerzo de la economía local.
    • A partir de estos nuevos intercambios que se originan mediante la asignación de valor de las contribuciones vecinales, por ejemplo, se logra un efecto multiplicador, que es la siguiente oportunidad mencionada en esta lista.
  • Generar un efecto multiplicador en el barrio de aplicación.
  • Inclusión de personas con dificultades de acceso al mercado
  • Refuerzo del bienestar comunitario. Pertenencia, participación y cohesión comunitaria, encajando con los core values de Lacol.
    • La compañera refuerza la idea de que una moneda social no solo beneficiaría a Lacol, sino que buscaría generar un impacto más allá de la organización.

Amenazas:

  • Falta de iniciativa por parte de la comunidad, dificultando la adopción de la moneda social
  • Complejidad de la gestión necesaria para su éxito
  • Desconocimiento
  • Desconfianza
  • Tensión con el sistema monetario tradicional
  • Dificultad de integración y reconocimiento

Feedback Recibido

Compañera: Gladys Sanguina Valenzuela

“Buenas tardes, Carlos.

Tu análisis me ha parecido muy acertado y realista. Es verdad que las empresas no pueden regalar sus servicios, porque tienen gastos y personas que pagar, y eso solo puede hacerse en euros. Pero también explicas muy bien que Lacol está muy integrada en la comunidad y participa en muchos proyectos colaborativos. En esas actividades sí tendría sentido usar una moneda social, para que las colaboraciones y aportaciones vecinales tengan un valor y puedan canjearse en tiendas o negocios locales.

Estoy de acuerdo contigo en que esta moneda no debe sustituir al euro, sino complementarlo. Puede servir para cubrir necesidades de personas que no pueden pagar ciertos servicios, pero sí pueden aportar tiempo, apoyo o participación. Como dices, la participación vecinal no es gratis, es una contribución, y ahí Lacol podría usar esta moneda social para motivar aún más a la comunidad a participar en los proyectos.

También me ha parecido muy interesante cuando comentas que la moneda no sería solo para Lacol, sino que podría beneficiar a todo el barrio y a las redes locales.

Gracias por tu trabajo.

Un saludo.”

Análisis de debate

A partir del feedback recibido, se refuerza la idea de que la moneda social no puede sustituir al euro, sino complementarlo. La compañera señala que está de acuerdo con que Lacol no puede prescindir de la lógica económica convencional, ya que necesita cubrir costes reales asociados a la profesión de arquitectura. La compañera también valida el hecho de que sí existen contribuciones comunitarias que no se remuneran pero que sí tienen valor, y, por tanto, en estos intercambios existe potencial para el uso de una moneda social, reconociendo el valor de estas contribuciones.

En el feedback se destaca algo imporante: la participación vecinal no es gratuita, sino una contribución real que debe ser reconocida. Aquí se justifica la aplicación de una moneda social.

Por otro lado, se justifica la idea de que Lacol tiene el potencial de articular redes de barrio, generando un impacto positivo mucho más allá de la organización. Es que ese es el enfoque de Lacol, un enfoque territorial, comunitario y urbano.

Reflexión crítica

Una conclusión importante es que las monedas sociales no pueden sustituir al sistema económico convencional, lo cual considero un reto principal de estos sistemas. El desafío está  en la interpretación. No se debe tener una visión idealizada o errónea de las monedas sociales. Entonces, se debe reconocer que la aplicación de estos sistemas es limitado si se toma en cuenta el sistema económico convencional.

Las verdaderas oportunidades surgen a partir de las actividades que no se remuneran o están subvaloradas. Estas actividades se llevan a cabo mediante la participación comunitaria, cuidados generales, mantenimientos sociales, formación y aprendizaje colectivo y dinámicas barriales generales. Aquí es donde una moneda social impulsada por Lacol puede tener un impacto positivo, reconociendo que existen estos intercambios no valorados por el mercado tradicional.

Lacol tendría una moneda social más relacional que económica. Tiene un enfoque más comunitario y territorial, fortaleciendo vínculos y generando reciprocidad. En este contexto, el concepto de Banco de Tiempo también es aplicable y viable. Se podría iniciar como sistema interno de Lacol, centrado en actividades comunitarias y luego analizar pisibilidades de crecimiento. De esta manera, existe el potencial, pero se debe contruir confianza en el sistema de forma progresiva.

Conclusión

La moneda social en Lacol tiene un alto potencial, pero debe entenderse como sistema complementario que refuerza la dimensión comunitaria y relacional.

Su utilidad está en reconocer las contribuciones no remuneradas, para luego activar intercambios no monetarios. Esto haría que las redes locales se fortalezcan y, a su vez, incluir a personas con menor capacidad económica.

Las monedas complementarias, en este contexto, pueden verse como una herramienta de fortaleza social, coherente con los valores de la ESS y los core values de Lacol.

Bibliografía

  1. Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios. Universitat Oberta de Catalunya.
  2. Sustainable Communities Foundation. (2020). Complementary currencies in use. SCF Green. https://scf.green/doc/ComplementaryCurrenciesInUse.pdf
  3. Gelleri, C. (2021). Complementary currencies and monetary tools as social innovation. European Papers, 6(2), 1-16. https://www.europeanpapers.eu/system/files/pdf_version/EP_eJ_2021_2_16_Articles_SS2_3_Christian_Gelleri_00511.pdf
  4. Just Money. (2020, 25 de junio). The phenomenon of complementary currencies. https://justmoney.org/the-phenomenon-of-complementary-currencies/
  5. Universitat Oberta de Catalunya. (2019, 15 de julio). La moneda social, una herramienta contra las crisis financieras. UOC News. https://www.uoc.edu/es/news/2019/182-moneda-social 

Uso de la IA

Se ha utilizado la IA ChatGPT como apoyo de investigación para profundizar en el concepto de monedas locales y comprender su dinámica y funcionamiento. Dado que el caso analizado se trata de una cooperativa de arquitectura y urbanismo, también se realizaron consultas orientadas a identificar las necesidades comunitarias y urbanas que se han dado históricamente, con el fin de detectar las potenciales aplicaciones de las monedas locales, lo cual sirvió de base para elaborar el análisis personalmente.

En este sentido, la IA ChatGPT me ha servido principalmente como herramienta de búsqueda y de organización de la información, a partir de la cual he elaborado posteriormente el DAFO e identificado las oportunidades aplicables de monedas locales para el caso de Lacol.

 

Debate0en Lacol Local: DAFO Definitivo (Análisis Completo)

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La Chiapaneca S.C.C.L.

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La Chiapaneca S.C.C.L.

Tras la publicación inicial y las aportaciones recibidas por parte de mis compañeros, presento esta versión final del análisis sobre la posible…
Tras la publicación inicial y las aportaciones recibidas por parte de mis compañeros, presento esta versión final del análisis…

Tras la publicación inicial y las aportaciones recibidas por parte de mis compañeros, presento esta versión final del análisis sobre la posible influencia de una moneda social local en La Chiapaneca S.C.C.L.. En esta versión he incorporado sobre todo la idea de que la tensión entre lo local y lo global no tiene por qué verse solo como una limitación, sino también como una posible vía para reforzar la conexión entre redes territoriales de ESS y proyectos de comercio justo.

Para esta actividad vuelvo a trabajar sobre La Chiapaneca S.C.C.L., una cooperativa vinculada a la comercialización de café de especialidad, con un proyecto basado en valores como la sostenibilidad, el comercio justo, la trazabilidad y el respeto al trabajo de pequeños productores y cooperativas. A partir de este caso, me parece interesante analizar hasta qué punto una moneda social local o alguna fórmula de intercambio no monetario podría reforzar su impacto social y comunitario.

En principio, la idea tiene sentido porque La Chiapaneca no se presenta solo como una marca que vende café, sino como un proyecto con valores, relato y voluntad de generar un consumo más consciente. Aun así, también hay que tener en cuenta que trabaja con un producto que no es local, sino importado, y eso hace que la relación con una moneda social local no sea tan directa como en otros casos más ligados a producción de proximidad o servicios comunitarios.

Fortalezas

Una de las principales fortalezas de La Chiapaneca es que ya parte de una identidad bastante alineada con la economía social y solidaria. Al ser una cooperativa y al basar su actividad en el comercio justo, la sostenibilidad y el respeto a los productores, tiene una base de valores que encaja bien con iniciativas como las monedas sociales, las finanzas éticas o las redes de intercambio comunitario.

Otra fortaleza es que su proyecto tiene un componente simbólico y social bastante fuerte. No vende solo café, sino también una forma distinta de consumir. Eso puede facilitar que parte de su comunidad de clientes entienda mejor el sentido de participar en iniciativas alternativas al circuito económico convencional. Además, al moverse en un entorno de consumo responsable, podría conectar con personas ya sensibilizadas con la ESS, el comercio justo o las redes locales de cooperación.

Debilidades

La principal debilidad que veo es que el producto central de La Chiapaneca no es local. Aunque la cooperativa tenga arraigo aquí, el café viene de Chiapas, así que existe una cierta tensión entre una moneda social local, que normalmente busca reforzar economías de proximidad, y un producto que depende de una cadena internacional. Esto no invalida la idea, pero sí hace que el encaje sea más complejo que en una entidad que produce directamente en el territorio.

Aun así, a partir de una de las aportaciones recibidas, creo que esta limitación también se puede mirar desde otro ángulo. Más que un obstáculo total, podría ser una oportunidad para conectar lo local con lo global. Es decir, quizá la moneda social no tendría tanto sentido para el producto en sí, pero sí para todo lo que rodea al proyecto: actividades, talleres, catas, espacios de sensibilización o colaboraciones con otras entidades del territorio.

Otra limitación posible es el tamaño y la capacidad operativa de la cooperativa. Participar en una red de moneda social local o en fórmulas de intercambio no monetario exige tiempo, organización y una cierta estructura para coordinar pagos, acuerdos y relaciones con otras entidades. En una organización pequeña, esto puede convertirse en una carga adicional si no existe una red local suficientemente fuerte que lo sostenga.

Oportunidades

Aun con esas limitaciones, también hay oportunidades interesantes. Una moneda social local podría servir a La Chiapaneca para reforzar su vínculo con el territorio donde opera, colaborar con otras entidades de la ESS y ganar presencia dentro de redes comunitarias más amplias. Aunque el café no sea un producto local, la cooperativa sí podría participar en dinámicas locales de consumo responsable, fidelización o intercambio entre proyectos con valores compartidos.

Además, este tipo de iniciativas podrían ayudar a reforzar su dimensión comunitaria. Por ejemplo, aceptar parcialmente moneda social en actividades concretas, catas, talleres o colaboraciones con otras entidades podría acercar más a La Chiapaneca a su comunidad local y hacer más visible que no solo vende un producto, sino que forma parte de una economía alternativa. También podría abrir la puerta a alianzas con cooperativas, asociaciones o mercados sociales del territorio.

En este punto, me parece especialmente acertada la idea que ha surgido en el debate de que el mayor potencial de una moneda social en este caso no estaría tanto en la venta del producto principal como en su valor como herramienta de red, comunidad y visibilidad. Creo que ahí es donde realmente podría tener un encaje más claro y más realista.

Amenazas

La principal amenaza es que la moneda social local no tenga suficiente implantación real. Muchas veces estas iniciativas tienen un valor simbólico interesante, pero una aplicación práctica limitada si no existe una red estable de entidades y personas que la utilicen de verdad. En ese caso, el esfuerzo de adaptación puede ser mayor que el beneficio real para la cooperativa.

También existe el riesgo de generar confusión o poca utilidad práctica para el cliente. Si la moneda social no está bien explicada o no tiene una aceptación clara, puede percibirse como algo complejo o poco funcional. En un proyecto como La Chiapaneca, que ya tiene que explicar el valor añadido del comercio justo y del café de especialidad, añadir otra capa de complejidad podría dificultar en lugar de ayudar.

Por eso, una idea que me parece importante a partir del feedback recibido es que, para funcionar, la moneda social tendría que aportar algo claro y visible a quien participa: descuento, acceso a actividades, sentido de comunidad o relación con otras entidades. Si no hay una utilidad concreta, existe el riesgo de que se perciba solo como un añadido simbólico.

Reflexión crítica final

En conjunto, creo que una moneda social local podría aportar valor a La Chiapaneca sobre todo en términos de comunidad, cooperación y visibilidad dentro de redes de economía social. Sin embargo, su implantación no sería tan sencilla ni tan natural como en entidades más directamente ligadas a producción o servicios locales, porque aquí el producto central depende de una cadena internacional.

Precisamente por eso, me parece que el encaje más coherente no sería una integración total en la venta habitual del café, sino una participación más parcial, estratégica y vinculada a acciones concretas. Ahí sí puede haber una oportunidad interesante: utilizar la moneda social o las dinámicas de intercambio no monetario para reforzar la dimensión local del proyecto, sin negar su dimensión internacional ligada al comercio justo. De ese modo, La Chiapaneca podría actuar como un puente entre lo global y lo local, conectando productores de Chiapas con redes de consumo responsable y ESS del territorio.

En definitiva, veo más sentido a este tipo de iniciativa como herramienta de comunidad, red y colaboración que como mecanismo central de comercialización. En ese marco, sí podría ser una propuesta útil para reforzar su impacto social y comunitario sin perder coherencia con su modelo.

Bibliografía

La Chiapaneca S.C.C.L. (s. f.). La Chiapaneca. https://lachiapaneca.es/

La Chiapaneca S.C.C.L. (s. f.). Conócenos. https://lachiapaneca.es/pages/conocenos

REAS Red de Redes. (s. f.). Mercados sociales. https://www.economiasolidaria.org/mercados-sociales/

Universitat Oberta de Catalunya. (2026). Recursos de aprendizaje del reto 3: monedas complementarias, finanzas éticas e intercambio no monetario.

Uso de inteligencia artificial

En esta actividad he utilizado la inteligencia artificial de forma puntual, sobre todo como apoyo para revisar la redacción, ordenar algunas ideas y comprobar que la estructura del análisis fuera clara. Su uso ha sido más de revisión y mejora formal que de elaboración del contenido en sí.

El análisis, la selección de ideas principales y la interpretación del caso se han hecho a partir de la información de La Chiapaneca, de los recursos de la asignatura y del feedback recibido por parte de los compañeros. Por tanto, la IA se ha usado solo como una herramienta de apoyo en la redacción final.

 

Debate0en La Chiapaneca S.C.C.L.

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Análisis final DAFO de Fiare Banca Ética

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Análisis final DAFO de Fiare Banca Ética

Hola compañer@s, Siguiendo con el análisis DAFO, en esta publicación realizamos el análisis final sobre cómo podría influir la implantación de una moneda social local o sistemas de intercambio no monetario en Fiare Banca Ética, realizando una reflexión más profunda sobre sus oportunidades y límites dentro de la Economía Social y Solidaria. Considero que las monedas sociales representan una oportunidad interesante para reforzar el impacto de Fiare, pero su desarrollo debe ser progresivo, crítico y coherente con los principios de…
Hola compañer@s, Siguiendo con el análisis DAFO, en esta publicación realizamos el análisis final sobre cómo podría influir la…

Hola compañer@s,

Siguiendo con el análisis DAFO, en esta publicación realizamos el análisis final sobre cómo podría influir la implantación de una moneda social local o sistemas de intercambio no monetario en Fiare Banca Ética, realizando una reflexión más profunda sobre sus oportunidades y límites dentro de la Economía Social y Solidaria.

Considero que las monedas sociales representan una oportunidad interesante para reforzar el impacto de Fiare, pero su desarrollo debe ser progresivo, crítico y coherente con los principios de la ESS.

Ademas, Fiare ya parte de una posición especialmente favorable para este tipo de iniciativas, ya que su modelo de banca ética ya incorpora principios como la transparencia, el impacto social y la participación de las personas socias. Esto facilita su conexión con herramientas como las monedas sociales, que buscan reforzar economías locales y relaciones más equitativas.

Desde el análisis realizado, una de las principales fortalezas de Fiare es su coherencia con los valores de la ESS, lo que le permitiría actuar como entidad impulsora o facilitadora. Además, su red de proyectos financiados podría generar un ecosistema donde estas iniciativas tengan sentido real, fomentando la cooperación entre entidades.

Sin embargo, es importante adoptar una mirada crítica. Fiare opera dentro de un sistema financiero regulado y competitivo, lo que implica limitaciones legales y operativas. Por ello, parece más viable un papel complementario, donde la entidad apoye estas iniciativas sin integrarlas completamente en su estructura.

En cuanto a las oportunidades, las monedas sociales pueden reforzar el arraigo territorial, incentivar el consumo responsable y fortalecer redes de confianza. Además, pueden contribuir a generar mayor cohesión social y visibilizar alternativas al sistema económico tradicional.

No obstante, también existen riesgos relevantes. Uno de los principales es la dificultad de adopción, ya que requieren una participación activa y sostenida. También existe el riesgo de que se queden en iniciativas simbólicas si no alcanzan suficiente escala. A esto se suma la complejidad de gestión y la necesidad de formación.

Otro aspecto clave es la coherencia ética. Estas herramientas deben evitar reproducir lógicas del sistema convencional, priorizando la transparencia, la participación real y el impacto social.

También considero que Fiare debería adoptar un rol de acompañamiento, facilitando financiación, asesoramiento o conexión entre proyectos. Además, sería importante reforzar la formación y sensibilización para garantizar una participación real.

Bibliografia:

Fiare Banca Ética. (2023). Quiénes somos. https://www.fiarebancaetica.coop

REAS Red de Redes. (2022). Carta de principios de la economía solidaria. https://www.economiasolidaria.org

Laville, J. L. (2010). La economía social y solidaria. Icaria.

Corrons, A. (s.f.). Monedas sociales y desarrollo local.

Herramientas utilizadas:

He utilizado la inteligencia artificial como herramienta de apoyo en el proceso de organización y redacción del documento. En concreto, la he utilizado para que me ayude a estructurar las ideas principales del trabajo, resumir información que he obtenido de las diferentes páginas web consultadas y finalmente para corregir faltas de ortografía fácilmente.

Muchas gracias.

Samia Artero.

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Análisis DAFO de Fiare Banca Ética

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Análisis DAFO de Fiare Banca Ética

Hola compañer@s, Continúo estudiando el caso con Fiare Banca Ética y ahora analizamos cómo podría influir la implantación de una moneda social local o de sistemas de intercambio no monetario en su funcionamiento, a partir de un análisis DAFO. Desde mi punto de vista, considero que las monedas sociales pueden ser una oportunidad interesante para Fiare, aunque requieren un desarrollo progresivo y adaptado a su contexto. Ademas, este tipo de iniciativas encajan con los principios de la Economía Social y…
Hola compañer@s, Continúo estudiando el caso con Fiare Banca Ética y ahora analizamos cómo podría influir la implantación de…

Hola compañer@s,

Continúo estudiando el caso con Fiare Banca Ética y ahora analizamos cómo podría influir la implantación de una moneda social local o de sistemas de intercambio no monetario en su funcionamiento, a partir de un análisis DAFO.

Desde mi punto de vista, considero que las monedas sociales pueden ser una oportunidad interesante para Fiare, aunque requieren un desarrollo progresivo y adaptado a su contexto. Ademas, este tipo de iniciativas encajan con los principios de la Economía Social y Solidaria, ya que buscan reforzar la economía local, la cooperación y el impacto social, aspectos que ya están presentes en el modelo de Fiare en su actividad normal.

Fortalezas:
Fiare cuenta con una base sólida para participar en este tipo de iniciativas, ya que su modelo está orientado al impacto social y al apoyo de proyectos con valor social y ambiental. Además, su estructura cooperativa y la participación de las personas socias facilitan la posibilidad de impulsar iniciativas colectivas. También destaca su compromiso con la transparencia, lo que puede generar confianza en sistemas alternativos.

Debilidades:
Sin embargo, existen algunas limitaciones. Fiare opera dentro de un sistema financiero regulado, lo que puede dificultar la integración de monedas sociales en su actividad. Además, estas iniciativas requieren coordinación y participación activa, lo que puede resultar complejo. También puede haber falta de conocimiento sobre este tipo de herramientas.

Oportunidades:
La implantación de una moneda social podría reforzar el impacto local de Fiare, fomentando el consumo responsable y el apoyo a redes de economía social. También podría mejorar su visibilidad y atraer a personas interesadas en modelos económicos alternativos.

Amenazas:
Entre los riesgos, destaca la posible falta de uso por parte de la población, así como barreras legales o regulatorias. También existe el riesgo de que estas iniciativas no sean sostenibles si no cuentan con suficiente participación.

Bibliografia:

Fiare Banca Ética. (2023). Quiénes somos. https://www.fiarebancaetica.coop

REAS Red de Redes. (2022). Carta de principios de la economía solidaria. https://www.economiasolidaria.org

Laville, J. L. (2010). La economía social y solidaria. Icaria Editorial.

Corrons, A. (s.f.). Monedas sociales y desarrollo local. Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Muchas gracias.
Samia Artero.

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Análisis completo DAFO Ambtu

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Análisis completo DAFO Ambtu

Buenas compañeros, Aquí os dejo el DAFO, con las recomendaciones incluidas del feedback recibido. Ambtu es una cooperativa sin ánimo de lucro…
Buenas compañeros, Aquí os dejo el DAFO, con las recomendaciones incluidas del feedback recibido. Ambtu es una cooperativa sin…

Buenas compañeros,

Aquí os dejo el DAFO, con las recomendaciones incluidas del feedback recibido.

Ambtu es una cooperativa sin ánimo de lucro que ofrece asesoramiento y formación online a emprendedores, ayudándolos a acceder a subvenciones y licitaciones.

Según Corrons, el dinero, (incluidas las monedas sociales) es un acuerdo de una comunidad para usar algo como medio de intercambio, y estas monedas fomentan proyectos económicos, sociales y ambientales de carácter local. Esta idea encaja con Ambtu, ya que su misión es apoyar proyectos sociales y comunitarios y activar recursos sociales.

La moneda social permite pagar bienes y servicios dentro un territorio aplicando un porcentaje en esa moneda. En ambtu sería viable: por ejemplo, un agricultor podría pagar parte del asesoramiento con moneda social, y Ambtu usar esa misma moneda para pagar servicios de otra cooperativa, manteniendo el valor dentro del ecosistema cooperativo y evitando que el dinero salga hacia bancos o grandes empresas.

Como explica Núria Bigas,en España existen numerosas monedas sociales activas, (como,el Puma, la Grama, el Zoquito o el REC en Barcelona) lo que demuestra que este tipo de iniciativas ya funciona en distintos territorios.

Análisis DAFO

Debilidades: Gestionar un sistema con dos tipos de moneda puede generar más trabajo interno y complicar la organización. Además, Ambtu solo puede cubrir sus gastos obligatorios con euros, lo que limita cuánto puede aceptar en moneda social. El equipo también tendría que acostumbrarse a nuevas dinámicas de cobro, registro y uso de herramientas digitales para que el sistema funcione correctamente.

Además, será necesario encontrar un equilibrio adecuado entre el uso de euros y moneda social para garantizar la sostenibilidad económica a largo plazo.

Amenazas: Si pocas personas o cooperativas se animan a utilizar la moneda social, Ambtu podría acumular un saldo que no tendría utilidad práctica. Tampoco podría emplearlo para pagos externos o impuestos. Además, si el sistema es considerado como difícil o poco útil, podría perder interés rápidamente y no consolidarse.

El trabajo con administraciones publicas puede generar dificultades, ya que muchas gestiones oficiales, subvenciones o licitaciones requieren el uso exclusivo de euros y documentación financiera tradicional.

Fortaleza: Ambtu dispone de conocimientos sólidos en finanzas y economía social, lo que facilita la gestión de un mecanismo de intercambio alternativo. Su experiencia formando a emprendedores le permite explicar el funcionamiento de la moneda a otras entidades. Su carácter cooperativo y sin ánimo de lucro genera confianza en quienes utilizan sus servicios.

Ambtu cuenta con una amplia red de contactos y colaboraciones con otras entidades del sector, lo que facilita la creación de redes de intercambio y cooperación necesarias para que una monda social funcione correctamente.

Oportunidades: La moneda social puede reforzar la posición de Ambtu como entidad innovadora y comprometida con el territorio. También puede atraer a más cooperativas interesadas en colaborar y pagar sus servicios mediante este sistema. Esto ayudaría a crear una red de apoyo mutuo que mantenga la actividad incluso si el sistema financiero tradicional presenta dificultades.

El creciente interés de las administraciones públicas por la economía social y solidaria puede facilitar el desarrollo de proyectos innovadores, como monedas sociales, vinculados a subvenciones o programas institucionales.

Reflexion final.

El impacto de las finanzas éticas, los bancos de tiempo y las monedas sociales es importante, como hemos visto durante la elaboración del trabajo. Estas herramientas pueden fortalecer su uso en organizaciones como AmbTu y en el conjunto de la Economía Social y Solidaria, ya que permiten mantener el valor económico dentro del territorio.

Además, ayudan a fortalecer la participación social, la confianza y la reciprocidad entre las personas usuarias, y hacen que el consumo local sea más visible mediante el uso de estas monedas.

Sin embargo, también es importante tener en cuenta que su funcionamiento depende de la participación de las personas y organizaciones, por lo que su implantación debe hacerse poco a poco para que pueda mantenerse en el tiempo.

Referencias Bibliográficas.

Economía solidaria. (s.f).https://www.economiasolidaria.org/recursos/biblioteca-explicacion-practica-sobre-moneda-social/

UOC. Economía Social (15 de julio de 2019).https://www.uoc.edu/es/news/2019/182-moneda-social

Ajuntamiento de Barcelona. (02 de octubre de 2018).https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/2018/10/03/es-posa-en-marxa-a-leix-besos-el-rec-moneda-ciutadana-que-neix-per-dinamitzar-el-comerc-i-els-serveis-de-proximitat/

Rec. (2018). https://rec.barcelona/es/que-es/

 

Debate1en Análisis completo DAFO Ambtu

  1. Samia Artero Zouak says:

    Hola Gladys,
    Me ha parecido muy interesante tu análisis sobre AmbTu, sobre todo porque explicas de forma muy clara cómo una moneda social puede ayudar a mantener el valor dentro del territorio y reforzar la cooperación entre entidades. Creo que has planteado muy bien la lógica de funcionamiento y su encaje dentro de la Economía Social y Solidaria.
    Me gustaría añadir una reflexión que creo que puede enriquecer aún más tu análisis. Has comentado que uno de los principales retos es el equilibrio entre el uso de euros y moneda social, y creo que este punto es clave. En este sentido, desde mi caso de estudio (Fiare Banca Ética), también se observa algo similar: aunque se apuesta por modelos alternativos y éticos, las entidades siguen operando dentro de un sistema financiero tradicional que condiciona muchas decisiones. Esto hace que iniciativas como las monedas sociales tengan potencial, pero también límites estructurales importantes.
    Además, me parece muy interesante lo que comentas sobre la dependencia de la participación. Quizás podrías profundizar un poco más en cómo incentivar esa participación en la práctica. Por ejemplo, no solo a través de valores o compromiso social, sino también mediante mecanismos concretos (beneficios, redes de intercambio activas o acuerdos entre entidades) que faciliten que la moneda tenga realmente circulación y no se quede como una iniciativa puntual.
    Por otro lado, también creo que podrías relacionar más el uso de la moneda social con la digitalización, ya que muchas de estas iniciativas actualmente se apoyan en plataformas digitales para su gestión. Esto abre nuevas oportunidades, pero también riesgos similares a los que hemos visto en la ESS, como la dependencia tecnológica o la gestión de datos.
    ¡Muy buen trabajo!
    Samia Artero Zouak

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DAFO Definitivo: ADI! Bulegoa y su moneda social

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DAFO Definitivo: ADI! Bulegoa y su moneda social

  ADI! Bulegoa se posiciona como una sociedad cooperativa pequeña (S. Coop. Txikia) que transita la frontera entre la arquitectura contemporánea, el urbanismo táctico y la Economía Social y Solidaria (ESS). Desde su fundación en 2021, la entidad ha consolidado una gestión horizontal orientada a la democratización del espacio público. Para ADI! Bulegoa, el diseño urbano trasciende lo técnico para convertirse en un proceso de construcción social que prioriza la sostenibilidad y el bienestar común, apoyándose en pilares como la…
  ADI! Bulegoa se posiciona como una sociedad cooperativa pequeña (S. Coop. Txikia) que transita la frontera entre la…

 

ADI! Bulegoa se posiciona como una sociedad cooperativa pequeña (S. Coop. Txikia) que transita la frontera entre la arquitectura contemporánea, el urbanismo táctico y la Economía Social y Solidaria (ESS). Desde su fundación en 2021, la entidad ha consolidado una gestión horizontal orientada a la democratización del espacio público. Para ADI! Bulegoa, el diseño urbano trasciende lo técnico para convertirse en un proceso de construcción social que prioriza la sostenibilidad y el bienestar común, apoyándose en pilares como la soberanía tecnológica y una participación ciudadana proactiva.

 

En este ecosistema de innovación, la moneda complementaria se revela como una palanca estratégica. Como bien señala August Corrons en la Webinar, estas herramientas funcionan como un «acuerdo entre los integrantes de una comunidad de personas para utilizar algo como símbolo de valor y como medio para realizar intercambios de bienes y servicios, funcionando de forma paralela al sistema monetario convencional para cubrir necesidades que este último ignora” (Corrons, A., La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local de los territorios, UOC, 2026). Al estar vinculadas al territorio, estas monedas actúan como un sistema de riego que asegura que el valor generado por ADI! permanezca y circule en su entorno, fortaleciendo la resiliencia económica local.

 

Para evaluar el impacto real del impulso de una moneda social en la cooperativa, presentamos un análisis DAFO actualizado que calibra sus capacidades internas frente a los retos del escenario actual:

 

Fortalezas y Capacidades Internas: La entidad posee una base interna robusta para liderar proyectos de finanzas éticas o bancos de tiempo. Su ADN cooperativo y horizontal garantiza una toma de decisiones coherente con los principios de la ESS, mientras que su dominio del software libre proporciona la infraestructura necesaria para implementar plataformas de moneda digital con total soberanía. Estas fortalezas permiten que ADI! pueda «monetizar» y reconocer formalmente el capital social y el conocimiento compartido en sus procesos urbanísticos, ofreciendo una recompensa tangible a la participación ciudadana que la economía tradicional suele invisibilizar.

 

Debilidades y Limitaciones: Existen, sin embargo, fricciones operativas que podrían condicionar su éxito. Al tratarse de una estructura de escala reducida, la gestión de una contabilidad dual (euro/moneda social) supone una sobrecarga administrativa que requiere procesos muy automatizados. Por otro lado, la fuerte dependencia de la contratación pública —cuyos pagos son estrictamente en moneda fiduciaria— limita el volumen de ingresos que la cooperativa puede absorber en moneda social, dado que sus compromisos fijos (obligaciones fiscales y seguros) siguen anclados al sistema financiero convencional.

 

Oportunidades: La implementación de esta herramienta abre ventanas de oportunidad para un blindaje territorial efectivo. Una moneda social incentivaría a ADI! a tejer alianzas con gremios y proveedores de proximidad, consolidando circuitos de economía circular en sus proyectos arquitectónicos. En términos de resiliencia, la moneda funciona como un estabilizador: frente a la volatilidad del euro y las crisis geopolíticas, permite que la actividad económica esencial de la comunidad no se detenga. El resultado es un impacto comunitario profundo, donde ADI! Bulegoa deja de ser un agente externo para consolidarse como un nodo de confianza que dinamiza la riqueza del barrio.

 

Amenazas y Riesgos del Proceso: El camino no está exento de desafíos críticos. El riesgo más determinante es la falta de masa crítica; si el tejido comercial local (Getxo / Gran Bilbao) no se suma al proyecto con determinación, la moneda corre el riesgo de estancarse. Para mitigar esto, es vital diseñar estrategias de adhesión que incluyan incentivos claros para el pequeño comercio desde el primer día. Asimismo, la brecha digital representa una amenaza para la inclusividad: una moneda exclusivamente virtual podría segregar a colectivos como las personas mayores. Por ello, es imprescindible apostar por modelos híbridos (físico-digitales) que garanticen el acceso universal. Finalmente, la falta de un marco legal y fiscal nítido sobre la tributación de estos intercambios sigue siendo una barrera que exige una planificación jurídica rigurosa.

 

En definitiva, la viabilidad de la moneda social en ADI! Bulegoa depende de su capacidad para transformar las amenazas detectadas en estrategias de participación activa. El éxito no vendrá dado únicamente por la solvencia técnica del software, sino por el diseño de un ecosistema que equilibre la innovación digital con la accesibilidad física y el compromiso del comercio de proximidad. Si se gestiona con esta visión integradora, la moneda local no será solo un medio de intercambio, sino el pegamento social que convierta el urbanismo participativo en una realidad económica sostenible y arraigada al territorio.

 

Bibliografía:

 

ADI! Bulegoa S. Coop. Txikia. (s. f.). ADI! Bulegoa: Arquitectura, Urbanismo y Diseño. https://adi-bulegoa.com/es/

Boletín Oficial del País Vasco. (2021, 3 de marzo). Anuncio de la inscripción de ADI Bulegoa Sociedad Cooperativa Pequeña. BOPV, (58). https://www.euskadi.eus/y22-bopv/es/bopv2/datos/2021/03/2101235a.pdf

REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (s. f.). Carta de principios de la Economía Solidaria. https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo de los territorios. Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Orzi, R. (2012). Moneda social y mercados solidarios II: la moneda social como lazo social. Fundación CICCUS.

 

Utilización de IA:

 

La utilización de recursos de Inteligencia Artificial se ha basado en el uso de Google Gemini para la definición de ciertos puntos del análisis realizado sobre ADI! Bulegoa.

 

La IA me ha servido como base para unir la PEC3 con las 2 anteriores, linkando la información obtenida anteriormente con el análisis DAFO sobre la implementación de una moneda social.

 

Además, me ha permitido ordenar las ideas que quería plasmar en el trabajo, integrando los comentarios de mis compañeros, valorando sus aportaciones y dando como resultado el trabajo final, con el objetivo de que sea sintético, interesante y comprensible.

 

Saludos.

Debate0en DAFO Definitivo: ADI! Bulegoa y su moneda social

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Análisis definitivo Arbore: análisis DAFO completado y reflexión final mejorada

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Análisis definitivo Arbore: análisis DAFO completado y reflexión final mejorada

Monedas sociales y economía local en Arbore: análisis DAFO final Las monedas sociales, los bancos de tiempo y otras fórmulas de intercambio no monetario representan una herramienta interesante dentro de la Economía Social y Solidaria (ESS), ya que permiten reforzar la economía local, fomentar la cooperación y reducir la dependencia del sistema financiero tradicional. En el caso de Arbore, su implantación podría fortalecer tanto su impacto social como su arraigo territorial. Como explica August Corrons (2026), las monedas complementarias funcionan…
Monedas sociales y economía local en Arbore: análisis DAFO final Las monedas sociales, los bancos de tiempo y otras…

Monedas sociales y economía local en Arbore: análisis DAFO final

Las monedas sociales, los bancos de tiempo y otras fórmulas de intercambio no monetario representan una herramienta interesante dentro de la Economía Social y Solidaria (ESS), ya que permiten reforzar la economía local, fomentar la cooperación y reducir la dependencia del sistema financiero tradicional. En el caso de Arbore, su implantación podría fortalecer tanto su impacto social como su arraigo territorial.

Como explica August Corrons (2026), las monedas complementarias funcionan como acuerdos comunitarios que permiten mantener la riqueza dentro del territorio y fortalecer la resiliencia económica local. Un ejemplo claro es La Turuta, en Vilanova i la Geltrú, donde la moneda social ha servido para impulsar el comercio local y la participación comunitaria.

Antes de desarrollar el análisis final, me gustaría agradecer especialmente el feedback recibido por parte de Carlota Luengo, ya que sus aportaciones me han ayudado a mejorar el trabajo, especialmente en la parte más práctica. Su recomendación de incorporar casos reales como La Turuta, profundizar en las dificultades de implantación y concretar mejor cómo podría aplicarse una moneda social en Arbore ha permitido reforzar el análisis y aportar una visión más realista.

Análisis DAFO
Fortalezas

Arbore ya trabaja bajo los principios de la ESS, especialmente en el consumo responsable, la sostenibilidad y la cooperación. Además, cuenta con una red de confianza entre productores y consumidores que facilita la aceptación de una moneda social. Su compromiso con la transparencia y la trazabilidad también favorece la implantación de sistemas de intercambio basados en la confianza.

Debilidades

La principal debilidad es la falta de experiencia en monedas sociales o bancos de tiempo. Su implantación requiere formación, tiempo y una gestión constante. Además, Arbore sigue necesitando euros para afrontar gastos como impuestos, salarios o proveedores externos, lo que limita el uso real de una moneda complementaria. También existe el riesgo de una baja participación inicial.

Oportunidades

Una moneda social permitiría reforzar la economía de proximidad y aumentar la implicación de la comunidad. También podría mejorar la relación entre productores y consumidores y favorecer formas de intercambio más inclusivas, como los bancos de tiempo.

Siguiendo la aportación recibida, una posible mejora sería comenzar con fórmulas más sencillas, como pequeños sistemas de intercambio local o bancos de tiempo, antes de implantar una moneda social completa. Esto facilitaría una aplicación más realista y progresiva.

Amenazas

Las principales amenazas son la falta de uso continuado y la escasa participación. Muchas monedas sociales fracasan porque no alcanzan suficiente masa crítica o porque generan demasiada carga de gestión. También existen dificultades legales y fiscales para convivir con el sistema económico tradicional.

Reflexión final

El feedback recibido ha permitido reforzar la dimensión práctica del análisis. No basta con explicar las ventajas teóricas de una moneda social, sino que es necesario entender cómo aplicarla realmente. En Arbore, estas herramientas no deben verse como una solución inmediata, sino como una estrategia progresiva que puede fortalecer su comunidad y su impacto local.

En definitiva, las monedas sociales pueden ser una oportunidad real para Arbore si se implantan de forma gradual, con participación activa de la comunidad y manteniendo siempre la coherencia con los valores de la Economía Social y Solidaria.

Bibliografía

Arbore. (s. f.). Página web oficial. https://arbore.coop

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo. SlideShare.

Economía Solidaria. (s. f.). Monedas sociales. https://www.economiasolidaria.org/recursos/monedas-sociales/

La Turuta. (s. f.). Moneda social de Vilanova i la Geltrú. https://www.turuta.cat/

Vanacco. (s. f.). Guía sobre monedas sociales y economía colaborativa. https://vanacco.com/guia/

Debate0en Análisis definitivo Arbore: análisis DAFO completado y reflexión final mejorada

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Cuando lo social no garantiza la inclusión: monedas alternativas en el caso de ADISIL

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Cuando lo social no garantiza la inclusión: monedas alternativas en el caso de ADISIL

Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de fortalecer las economías…
Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de…

Cuando se habla de monedas sociales dentro de la Economía Social y Solidaria, suelen presentarse como herramientas capaces de fortalecer las economías locales, fomentar la cooperación y generar formas de intercambio más justas. Sin embargo, más allá de su potencial teórico, resulta necesario preguntarse en qué medida estas iniciativas pueden adaptarse a realidades concretas, especialmente cuando entran en juego colectivos con necesidades específicas (Corrons, 2026; Economía Solidaria, s. f.).

En este sentido, analizar el caso de ADISIL permite introducir un matiz clave: no todas las innovaciones sociales son automáticamente inclusivas. ADISIL es una entidad profundamente arraigada en su entorno, cuya actividad se basa en el trabajo directo con personas con discapacidad intelectual a través de talleres ocupacionales y dinámicas comunitarias. Este carácter práctico y relacional implica que cualquier transformación debe evaluarse no solo desde su viabilidad económica, sino también desde su impacto social y organizativo (Laville, 2019).

Las monedas sociales funcionan sobre la base del intercambio comunitario, la confianza y la participación activa de los agentes locales, tal como se plantea en el webinar de Corrons y en experiencias como la Turuta. En teoría, este modelo podría responder a algunas de las necesidades de ADISIL, especialmente en lo que respecta a reforzar su conexión con el entorno y dar mayor visibilidad al valor social generado en sus talleres. Además, permitiría abrir nuevas formas de participación comunitaria más allá de los circuitos tradicionales (Corrons, 2026; La Turuta).

No obstante, este encaje no es automático. Uno de los principales retos tiene que ver con la accesibilidad. No todas las personas usuarias de ADISIL disponen de las mismas capacidades para participar en sistemas de intercambio que requieren cierto grado de autonomía o comprensión de su funcionamiento. Este aspecto no solo depende de las características de las personas usuarias, sino también del diseño del propio sistema, ya que, tal como se señaló en el feedback recibido, una herramienta mal planteada puede generar barreras en lugar de reducirlas.

A esta limitación se suma una cuestión estructural clave: las monedas sociales solo funcionan si existe una masa crítica suficiente de participantes. Tal como muestran experiencias reales, su sostenibilidad depende directamente del grado de implicación de la comunidad. En contextos donde esta participación es limitada, el sistema puede perder utilidad, lo que supone un riesgo importante para entidades como ADISIL, que operan en entornos locales relativamente acotados (La Turuta).

Por otro lado, también es necesario considerar el posible desajuste entre la lógica social de ADISIL y la operativa de estos sistemas. Aunque las monedas sociales se presentan como alternativas al mercado tradicional, siguen requiriendo estructuras de gestión, seguimiento de intercambios y coordinación que pueden resultar exigentes. Esto obliga a reflexionar no solo sobre si la organización puede implementar estas herramientas, sino sobre si realmente encajan con su lógica de funcionamiento sin requerir adaptaciones que acaben desvirtuando su sentido (Corrons, 2026).

En esta línea, no solo las monedas sociales, sino también otras herramientas propias de la economía social como los bancos de tiempo o las finanzas éticas, pueden ofrecer alternativas complementarias. Los bancos de tiempo, por ejemplo, permiten intercambios basados en habilidades y tiempo, lo que podría facilitar la participación de los usuarios en dinámicas más accesibles. Por su parte, las finanzas éticas refuerzan la lógica de reinversión social y sostenibilidad, alineándose con los valores de la entidad (El Blog Alternativo, 2014; Cajamar, s. f.).

Para comprender mejor esta posible integración, se propone un esquema que representa el ciclo de funcionamiento de una moneda social en ADISIL, donde la participación en la red local, la generación de valor desde los talleres, el intercambio comunitario y el refuerzo de la inclusión social se retroalimentan en un proceso continuo orientado a la sostenibilidad del proyecto y del entorno (Corrons, 2026; Economía Solidaria, s. f.).

A partir de este planteamiento, el análisis DAFO permite concretar de forma más estructurada las implicaciones de esta posible integración.

En términos de fortalezas, ADISIL parte de una posición favorable gracias a su fuerte arraigo en la comunidad, su relación directa con el entorno local y su experiencia en actividades no orientadas al beneficio económico. Estas características facilitan su encaje en lógicas de intercambio alternativas y muestran que la entidad ya opera, en cierta medida, bajo valores próximos a los que promueven las monedas sociales.

No obstante, también existen debilidades significativas. La falta de experiencia en sistemas de intercambio no monetarios y la necesidad de acompañamiento de los usuarios pueden dificultar su implementación. En este sentido, la accesibilidad se convierte en un factor crítico, ya que no es un elemento más del análisis, sino una condición necesaria para garantizar la inclusión y evitar que estas herramientas generen nuevas desigualdades (Laville, 2019).

En cuanto a las oportunidades, la incorporación a una moneda social podría reforzar el reconocimiento del trabajo realizado en los talleres, facilitar la integración de los usuarios en circuitos económicos alternativos y reducir la dependencia de financiación pública. Estas posibilidades apuntan a un fortalecimiento del arraigo territorial, la cooperación entre agentes locales y la construcción de economías más resilientes (Economía Solidaria, s. f.).

Sin embargo, también emergen amenazas relevantes. La baja adopción en el entorno o la dependencia de la participación comunitaria no son solo riesgos adicionales, sino condicionantes centrales que pueden determinar la viabilidad del sistema. A ello se suman la complejidad de gestión y el posible desajuste entre la lógica social de ADISIL y la operativa de estos sistemas, lo que refuerza la necesidad de una implementación adaptada al contexto (La Turuta).

En última instancia, la cuestión no es si ADISIL debería participar en una moneda social, sino cómo hacerlo sin desvirtuar su función principal. Tal como plantea Laville (2019), las iniciativas de la economía social deben situar siempre a las personas en el centro, evitando que las herramientas impongan lógicas externas. Desde esta perspectiva, el verdadero reto no es incorporar nuevas fórmulas, sino decidir cuáles tienen sentido en cada contexto y bajo qué condiciones, garantizando que contribuyan realmente a la inclusión y al fortalecimiento comunitario.

Para sintetizar las principales ideas del análisis, se adjunta a continuación una presentación donde se recogen de forma visual tanto el ciclo de funcionamiento propuesto como el análisis DAFO desarrollado.

Bibliografía

Corrons, A. F. (2015). Monedas complementarias en pro de la sostenibilidad y el desarrollo: enfoque panárquico [Trabajo de máster, Universitat Jaume I y Universitat de València].
https://es.slideshare.net/slideshow/corrons-af-2015-monedas-complementarias-en-pro-de-la-sostenibilidad-y-el-desarrollo-enfoque-panrquico/44629476

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo local [Webinar]. Universitat Oberta de Catalunya.

Economía Solidaria. (s. f.). Monedas sociales.
https://www.economiasolidaria.org/recursos/monedas-sociales/

Global Social Economy Forum (GSEF). (2021). ¿Qué es la economía social y solidaria?
https://gsef2021.org/index.php/es/economia-social-y-solidaria-es-es/que-es-la-ess-es-es

La Turuta. (s. f.). Moneda social de Vilanova i la Geltrú.
https://www.turuta.cat/

Laville, J.-L. (2019). Economía social y solidaria: Una visión internacional. Icaria.

El Blog Alternativo. (2014). Dinero que no tiene precio: bancos de tiempo como cambio de paradigma.
https://www.elblogalternativo.com/2014/03/31/dinero-que-no-tiene-precio-pdf-sobre-los-banco-de-tiempo-como-cambio-de-paradigma/

Vanacco. (s. f.). Guía sobre monedas sociales y economía colaborativa.
https://vanacco.com/guia/

Cajamar Caja Rural. (s. f.). Finanzas y medio ambiente.
https://publicacionescajamar.es/series-tematicas/banca-social/finanzas-y-medio-ambiente/attachment/finanzas-y-medio-ambiente-2/

Debate0en Cuando lo social no garantiza la inclusión: monedas alternativas en el caso de ADISIL

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