Debate1en La Fageda: Fortalezas y Retos hacia una Moneda Social

  1. Manuel Alejandro Garcia Perez says:

    El texto está bien y muestra interés en el tema María José. Eso hace que el trabajo tenga un valor que no siempre aparece en los trabajos académicos. Pero pienso que, cuando de verdad importa un trabajo correcto y bien intencionado, me encanto!

Debate3en La Fageda y la economía invisible: hacia un sistema de intercambio comunitario

  1. Alexandra Eugenia Gorneanu says:

    Buenos días Maria José,
    Me ha gustado bastante tu análisis, sobre todo cómo planteas lo de la “economía invisible”. Creo que encaja muy bien con La Fageda, porque al final ya están generando ese tipo de valor aunque no pase por el dinero.
    También estoy de acuerdo en que una moneda social no sería tanto crear algo nuevo, sino reforzar lo que ya hacen. Ahí creo que está el punto fuerte de tu propuesta.
    Por comentar algo que quizá podrías añadir, en algunos casos como La Turuta se ha visto que la moneda se puede acumular sin poder gastarla fácilmente, y eso acaba siendo un problema. Igual en La Fageda podría pasar algo parecido si no hay suficientes intercambios. Esto lo comentan también en algunos recursos sobre monedas sociales, donde se habla de ese “bloqueo” cuando no hay suficiente red para usarla.
    Saludos,
    Alexandra.

  2. Alejandro Lopez-Cepero Sanz says:

    Buenas tardes,

    En primer lugar, decir que me parece un análisis muy interesante y bien fundamentado, ya que conectas muy bien la idea de la moneda social con los valores y la forma de trabajar de La Fageda.
    Para empezar, estoy de acuerdo contigo en que una de las principales fortalezas es que la organización ya genera valor más allá de lo económico, como el acompañamiento o el apoyo entre personas. Esto encaja muy bien con la lógica de una moneda social, que precisamente busca reconocer este tipo de aportaciones que el mercado tradicional no valora.
    En cuanto a las oportunidades, me parece muy acertado destacar el impacto que podría tener a nivel local, reforzando la economía del territorio y las relaciones con otros agentes. Además, la idea de mejorar la inclusión también es clave, ya que permitiría reconocer la participación de personas que no pueden trabajar de forma convencional.
    Respecto a las debilidades y amenazas, coincido en la importancia de la falta de experiencia y en la necesidad de mantener una participación activa. Quizá añadiría que también puede ser un reto integrar este tipo de iniciativas en el día a día de la organización sin que suponga una carga excesiva.
    En general, considero que tu análisis está muy bien desarrollado y bien argumentado, pero quizá podrías concretar un poco más cómo se aplicaría la moneda social en la práctica dentro de la entidad.

    Un saludo y muchas gracias por tu aportación

  3. Samuel Fenoll Exposito says:

    Hola Maria José,
    El enfoque desde la «economía invisible» me ha resultado muy sugerente. La idea de que La Fageda ya genera ese valor y que una moneda social podría simplemente darle un lugar explícito conecta bien con lo que Corrons plantea en el webinar sobre activar recursos que el sistema convencional ignora.
    La referencia a Seyfang (2004) aplicada a la diversidad funcional también me parece un buen hilo, porque introduce una dimensión que va más allá de la lógica económica habitual de estos sistemas.
    Como reflexión que quizá podrías desarrollar, Alexandra ya te apuntaba el riesgo de acumulación sin reinversión. Creo que en el contexto de La Fageda ese riesgo depende mucho de cuántos actores del territorio se sumen desde el inicio, y podría ser interesante pensar en qué condiciones mínimas harían viable ese circuito.
    Un saludo,
    Samuel

Debate2en Más allá del yogur: el modelo sistémico de La Fageda como referente de ESS

  1. Daniel Vázquez Paredes says:

    Hola Mª José,

    Tu análisis sobre La Fageda me ha parecido muy completo, especialmente cuando explicas cómo la actividad económica funciona como un medio para sostener el proyecto social. Creo que es un ejemplo muy claro de cómo la Economía Social y Solidaria sitúa a las personas en el centro de la actividad económica.

    Me ha llamado también la atención el modelo organizativo que describes, con distintas entidades que permiten adaptar los itinerarios laborales según las capacidades de cada persona. Esto muestra que el impacto social del proyecto va más allá de la producción de yogures y se extiende a la inclusión laboral y al bienestar de la comunidad.

    Como posible línea de reflexión, quizá también sería interesante analizar cómo iniciativas como La Fageda pueden inspirar a otras empresas del sector agroalimentario para integrar criterios sociales en su modelo productivo. Creo que su experiencia demuestra que es posible combinar viabilidad económica e impacto social.

  2. Romina Diana Ciornea says:

    Hola, Mª José.

    Tu texto presenta un análisis muy completo de La Fageda y explica bien por qué es un referente dentro de la Economía Social y Solidaria. No obstante, una mirada crítica permite añadir algunos matices. Por un lado, su éxito en el mercado lácteo implica operar en un sector muy competitivo, lo que puede generar tensiones entre la misión social y las exigencias del mercado. Mantener ese equilibrio es uno de los principales retos del proyecto para que el crecimiento empresarial no desplace su finalidad social.
    Además, aunque el modelo de gobernanza protege la misión de la organización, no responde plenamente a un modelo de participación democrática directa, habitual en muchas entidades de la ESS. Esto abre el debate sobre el grado real de participación de las personas trabajadoras, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad, en la toma de decisiones.
    Por último, aunque el Valor Social Integrado permite visibilizar el impacto positivo del proyecto, basar la evaluación del impacto principalmente en indicadores monetarios puede simplificar realidades sociales complejas. Complementar estos datos con evaluaciones cualitativas podría ofrecer una visión más completa del impacto real de La Fageda en las personas y en el territorio.

    Un saludo.
    Romina