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DAFO: Moneda social en Eduxarxa

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DAFO: Moneda social en Eduxarxa

Nota: Adjunto el DAFO en formato PDF para garantizar su correcta visualización, ya que no he podido insertar la imagen con buena calidad. Comparto mi análisis final sobre la moneda social en Eduxarxa. He integrado teoría, caso concreto y aportes de mis compañeras para afinar el DAFO y pensar juntas cómo estas herramientas pueden fortalecer la comunidad educativa. Las monedas sociales incluyendo bancos de tiempo, créditos mutuos o divisas locales pueden convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer a una…
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Nota: Adjunto el DAFO en formato PDF para garantizar su correcta visualización, ya que no he podido insertar la imagen con buena calidad.

Comparto mi análisis final sobre la moneda social en Eduxarxa. He integrado teoría, caso concreto y aportes de mis compañeras para afinar el DAFO y pensar juntas cómo estas herramientas pueden fortalecer la comunidad educativa.

Las monedas sociales incluyendo bancos de tiempo, créditos mutuos o divisas locales pueden convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer a una entidad de la ESS como Eduxarxa. Su valor no reside únicamente en facilitar intercambios alternativos, sino en activar vínculos comunitarios, visibilizar aportes invisibles y reforzar la cohesión interna. Tal como señalan Seyfang y Longhurst (2013) o Blanc (2018), estas iniciativas funcionan como infraestructuras sociales que reconfiguran la economía cotidiana desde la proximidad, la reciprocidad y la participación democrática.

En el caso de Eduxarxa, una red educativa con fuerte orientación comunitaria, estas herramientas pueden servir para reconocer tareas no remuneradas, dinamizar la participación de familias y voluntariado, y fortalecer la corresponsabilidad en proyectos educativos y culturales.

Aportes del debate

El intercambio con compañeros/as aportó tres ideas clave que han enriquecido el análisis:

  • La moneda social debe entenderse como herramienta relacional, coherente con la misión educativa de Eduxarxa, en línea con la idea de que estas iniciativas “visibilizan aportes que suelen quedar ocultos” (Gómez, 2019).
  • El análisis debe situarse en el caso concreto, identificando tareas invisibles reales como el acompañamiento emocional, el apoyo logístico o la participación familiar.
  • Es necesario distinguir entre afinidad ideológica y capacidad organizativa, una tensión señalada por Fare (2020), quien advierte que la sostenibilidad depende de estructuras claras y no solo de valores compartidos.

A estas ideas se suma la aportación de Sergio Palmer Moreno, quien puntualiza tres elementos relevantes:

  • La importancia de evitar que la moneda quede restringida a los perfiles más activos, reforzando su proyección comunitaria;
  • La necesidad de considerar la carga administrativa de los sistemas duales y valorar alternativas más simples en fases iniciales;
  • Y una pregunta estratégica que amplía el debate: si la moneda social podría funcionar como indicador de impacto social ante las administraciones, al visibilizar la cohesión comunitaria que genera Eduxarxa.
Aprendizajes de otras ESS

A partir de las aportaciones del grupo y de los casos analizados, destaco cuatro aprendizajes clave:

  • Miriam Villahermosa (La OSA), la importancia de empezar con un piloto pequeño para no sobrecargar al equipo.
  • Sofía Oliver (Solidança – Roba Amiga), la necesidad de cuidar la capacidad organizativa y las brechas digitales.
  • María del Mar Estévez (Indakana), la importancia de evitar la dispersión de esfuerzos y mantener la moneda alineada con la misión.
  • Sergio Palmer Moreno (S’Altra Senalla), la relevancia de asegurar la proyección comunitaria de la moneda y valorar alternativas más simples como un Banco de Tiempo para equipos pequeños. Su aportación refuerza además la idea de que la moneda podría servir como indicador de impacto social si logra mostrar de forma tangible la cohesión comunitaria generada por Eduxarxa.

En conjunto, estas miradas coinciden con Fare (2020) en que la sostenibilidad depende menos de los valores y más de la estructura que los sostiene, reforzando la necesidad de avanzar con un enfoque gradual, pedagógico y comunitario.

DAFO definitivo
 Fortalezas
  • Cultura cooperativa y pedagógica sólida

Eduxarxa trabaja desde la colaboración, el aprendizaje colectivo y la participación activa. Esta base cultural facilita muchísimo la introducción de una moneda social, porque ya existe un clima de confianza y horizontalidad, algo que Blanc (2018) identifica como un elemento clave en la cultura organizativa de estas iniciativas.

  • Redes internas y territoriales activas

La entidad mantiene vínculos constantes con escuelas, familias, entidades locales y administraciones. Esta red viva crea un terreno fértil para que la moneda circule desde el primer día (Blanc & Fare, 2016).

  • Capacidad para explicar y acompañar procesos comunitarios

La vocación pedagógica de Eduxarxa permite traducir conceptos complejos en dinámicas comprensibles y participativas. Caldwell (2021) identifica este rol pedagógico como un factor clave de éxito en la implementación de monedas sociales.

  • Tareas invisibles identificables y frecuentes

En el día a día de Eduxarxa hay muchas contribuciones que no se ven: apoyo emocional a familias, ayuda logística en actividades, difusión, participación en espacios comunitarios, cuidado de materiales… Una moneda social permitiría reconocer y valorar estas aportaciones que sostienen la vida educativa.

Eduxarxa cuenta con una base comunitaria sólida que favorece la adopción de una moneda social. 

Debilidades
  • Brechas digitales entre familias

No todas las familias tienen el mismo acceso o manejo de herramientas digitales. Esto puede dificultar el uso de una moneda basada en apps o plataformas, como advierten Seyfang y Longhurst (2013). La accesibilidad debe ser un pilar desde el inicio.

  • Equipos pequeños y carga de trabajo elevada

Eduxarxa funciona con equipos muy comprometidos, pero ajustados. La gestión de una moneda social implica seguimiento, dinamización y gobernanza. Monzón y Chaves (2017) recuerdan que estas iniciativas requieren tiempo y estructura, algo que puede tensionar a organizaciones pequeñas.

  • Riesgo de dispersión sin una gobernanza clara

La entidad ya gestiona múltiples proyectos. Si la moneda no se integra en la estrategia global, puede convertirse en una carga o quedar relegada. La claridad organizativa es clave para evitar que se diluya.

  • Dependencia de subvenciones

Como muchas entidades de la ESS, Eduxarxa depende de financiación pública y convocatorias. Utting (2015) señala que esta dependencia puede generar incertidumbre sobre la sostenibilidad de proyectos innovadores como una moneda social.

La capacidad operativa limitada puede frenar la implementación si no se planifica adecuadamente.

Oportunidades
  • Reconocimiento de aportes invisibles

Una moneda social permitiría poner en valor tareas que hoy pasan desapercibidas, algo que Seyfang (2004) identifica como uno de los mayores beneficios de los bancos de tiempo y monedas comunitarias.

  • Mayor cohesión comunitaria

La moneda puede convertirse en un motor para fortalecer vínculos entre escuelas, familias, voluntariado y territorio. En un proyecto educativo, esto es especialmente valioso.

  • Innovación social y visibilidad

Eduxarxa podría posicionarse como referente en la aplicación de finanzas éticas al ámbito educativo, lo que Gómez (2019) identifica como una línea emergente dentro de la ESS.

  • Nuevas alianzas territoriales

Comercios locales, asociaciones vecinales, bibliotecas o entidades culturales podrían sumarse, ampliando el impacto y la red de colaboración.

  • Movilización de tiempo y saberes sin coste monetario

La moneda permite activar recursos que ya existen en la comunidad tiempo, conocimientos, habilidades sin necesidad de presupuesto adicional.

La moneda puede convertirse en una herramienta educativa y comunitaria de alto impacto.

Estas oportunidades refuerzan el potencial transformador de la moneda social en un entorno educativo como Eduxarxa.

Amenazas
  • Participación desigual

Existe el riesgo de que solo participen ciertos perfiles (los más activos, los más digitalizados), reproduciendo desigualdades. Fare (2020) advierte que este es uno de los principales desafíos de las monedas sociales.

  • Dependencia tecnológica

Si la herramienta digital falla o no es accesible, la moneda pierde utilidad. Seyfang y Longhurst (2013) subrayan que la tecnología debe ser un facilitador, no una barrera.

  • Incertidumbre legal o fiscal

Aunque las monedas sociales suelen estar permitidas, requieren claridad normativa para evitar riesgos, como señala Gómez (2019).

  • Riesgo de falta de sostenibilidad sin estructura estable

Sin un plan de gobernanza, roles definidos y dinamización continua, la moneda puede perder impulso con el tiempo. Fare (2020) lo identifica como una amenaza recurrente en proyectos comunitarios.

La sostenibilidad depende de una gobernanza clara, accesibilidad y dinamización constante.

Nota: Adjunto el DAFO en formato PDF para garantizar su correcta visualización, ya que no he podido insertar la imagen con buena calidad.

Reflexión

El DAFO muestra que Eduxarxa cuenta con una base muy favorable para impulsar una moneda social: su cultura cooperativa, su capacidad pedagógica y sus redes territoriales activas crean un entorno propicio para reconocer aportes invisibles, fortalecer vínculos y movilizar recursos comunitarios. Sin embargo, su viabilidad depende de la capacidad organizativa real para sostenerla. Las brechas digitales, la carga de trabajo y la dependencia de subvenciones pueden limitar su implementación si no se abordan desde el inicio. Como señala Fare (2020), la sostenibilidad requiere una gobernanza clara, roles definidos y dinamización constante. En conjunto, la moneda social puede convertirse en una palanca estratégica para Eduxarxa si se integra con planificación, accesibilidad y una estructura estable que garantice continuidad y participación equitativa.

 Inteligencia artificial

La IA se utilizó únicamente para mejorar claridad, cohesión y corrección formal del texto. El análisis y las decisiones académicas son propios.

Herramientas utilizadas

  • Microsoft Copilot para ajustar redacción, estilo y coherencia.
  • Buscadores con IA para localizar referencias y contrastar conceptos de ESS.
  • Correctores con IA para revisar ortografía y gramática.

Prompts empleados

  • Reescribe este texto con un estilo más claro y formal.
  • Mejora la ortografía y la gramática.
  • Bibliografía en formato APA.

 Bibliografía

Blanc, J. (2018). Les monnaies sociales. La Découverte.

Blanc, J., & Fare, M. (2016). Understanding the role of complementary currencies in sustainable development. Ecological Economics, 121, 1–11.

Caldwell, C. (2021). Community currencies and local empowerment: A pedagogical perspective. Journal of Community Development, 52(4), 612–628.

Fare, M. (2020). Social currencies and local development: Conditions for success. International Journal of Community Currency Research, 24(1), 45–59.

Gómez, G. (2019). Monedas sociales y economía solidaria. Icaria Editorial.

Monzón, J. L., & Chaves, R. (2017). La economía social en España. CIRIEC-España.

North, P. (2010). Local money: How to make it happen in your community. Green Books.

Seyfang, G. (2004). Time banks: Rewarding community self-help in the time of austerity. Community Development Journal, 39(1), 62–71.

Seyfang, G., & Longhurst, N. (2013). Growing green money? Mapping community currencies for sustainable development. Ecological Economics, 86, 65–77.

Utting, P. (2015). Social and solidarity economy: Beyond the fringe. Zed Books.

Barco, E. (2026). Comentario crítico sobre el análisis DAFO de monedas sociales en Eduxarxa. Aportación en debate académico interno.

J., M. J. (2026). Comentario crítico sobre el análisis DAFO de monedas sociales en Eduxarxa. Aportación en debate académico interno.

Canva. (2026). DAFO: elaboración propia en Canva. https://www.canva.com

Bibliografía complementaria (aportaciones de compañeras del aula Ágora)

Villahermosa, M. (2026). Análisis DAFO sobre la implantación de una moneda social local en el Supermercado Cooperativo La OSA. Aportación en el aula Ágora, Máster ESS.

Oliver, S. (2026). DAFO: La integración de una moneda social local en Solidança – Roba Amiga. Aportación en el aula Ágora, Máster ESS.

Estévez Hernández, M. del M. (2026). Análisis DAFO – Asociación Indakana. Aportación en el aula Ágora, Máster ESS.

Palmer Moreno, S. (2026). Análisis DAFO – S’Altra Senalla y reflexiones sobre la implementación de una moneda social en entidades comunitarias. Aportación en el aula Ágora, Máster ESS.

Debate2en DAFO: Moneda social en Eduxarxa

  1. Sergio Palmer Moreno says:

    Hola Liliana,

    Te felicito por la profundidad de tu análisis. Me parece muy interesante cómo has integrado las visiones de otros compañeros y de autores como Fare o Blanc para dar solidez teórica a tu DAFO. Al leer tu propuesta para Eduxarxa, he encontrado varios puntos de conexión y algunos contrastes muy reveladores con mi análisis de S’Altra Senalla. En primer lugar, me ha gustado mucho cómo planteas la visibilización de lo «invisible» mediante el uso de la moneda social para reconocer tareas como el acompañamiento emocional o la logística de las familias. Mientras que en mi caso, al ser una tienda de Comercio Justo, el enfoque es más de «consumo responsable», en una entidad educativa como la tuya la moneda se convierte en una herramienta pedagógica brutal. Como bien dices citando a Caldwell, Eduxarxa tiene esa capacidad de acompañar procesos comunitarios que es clave para que la moneda no se quede en algo puramente transaccional.

    Por otro lado, coincido plenamente contigo en la tensión existente entre valores y estructura. En S’Altra Senalla también identifiqué que la gestión dual (Euros/Moneda Social) puede suponer una carga administrativa considerable. Dado que mencionas que contáis con equipos pequeños, ¿has valorado si un Banco de Tiempo basado en el intercambio de horas sería más sencillo de gestionar inicialmente que una moneda con valor de cambio? Esta simplicidad podría ayudar a mitigar el riesgo de la «burbuja» de los ya convencidos, un concepto que yo también analicé como la amenaza de que la participación se limite solo a los perfiles más activos. El reto para Eduxarxa será lograr que la moneda no sea solo un lenguaje interno, sino que logre permear al barrio y a los comercios cercanos para evitar la dispersión de esfuerzos.

    Finalmente, me gustaría lanzarte una pregunta para reflexionar: dado que Eduxarxa depende en parte de subvenciones públicas, ¿crees que la implementación de esta moneda podría servir como un indicador de impacto social ante las administraciones para demostrar, de forma tangible, el nivel de cohesión comunitaria que generáis?

    ¡Un saludo!

    Sergio Palmer Moreno.

  2. Liliana Bartolina Tejeda Vasquez says:

    Hola Sergio,

    Gracias por tu análisis. Coincido contigo: la moneda social en Eduxarxa tiene más fuerza como herramienta pedagógica que como mecanismo transaccional. Y sí, un Banco de Tiempo podría ser una fase inicial mucho más ligera para un equipo pequeño y, además, más accesible para las familias.

    También veo muy potente lo que planteas sobre las subvenciones. Bien diseñada, la moneda podría convertirse en un indicador tangible de cohesión comunitaria y dar argumentos sólidos ante la administración.

    Slds, Liliana

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Análisis DAFO definitivo: Moneda social en La Borda

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Análisis DAFO definitivo: Moneda social en La Borda

La cooperativa de vivienda en cesión de uso La Borda, situada en Barcelona, constituye un ejemplo consolidado de Economía Social y Solidaria (ESS), caracterizado por su gobernanza democrática, su fuerte dimensión comunitaria y su compromiso con la sostenibilidad. En este contexto, el análisis de la posible implantación de una moneda social local o sistemas de intercambio no monetario (como bancos de tiempo) permite explorar nuevas vías para reforzar su impacto social, económico y territorial. A partir de los contenidos del…
La cooperativa de vivienda en cesión de uso La Borda, situada en Barcelona, constituye un ejemplo consolidado de Economía…

La cooperativa de vivienda en cesión de uso La Borda, situada en Barcelona, constituye un ejemplo consolidado de Economía Social y Solidaria (ESS), caracterizado por su gobernanza democrática, su fuerte dimensión comunitaria y su compromiso con la sostenibilidad. En este contexto, el análisis de la posible implantación de una moneda social local o sistemas de intercambio no monetario (como bancos de tiempo) permite explorar nuevas vías para reforzar su impacto social, económico y territorial.

A partir de los contenidos del webinar de Corrons y del debate con compañeros, se presenta a continuación un análisis DAFO más profundo y crítico sobre esta posible implementación.

 

Fortalezas

La Borda cuenta con una fuerte cultura comunitaria y de apoyo mutuo, ya consolidada en prácticas como la gestión colectiva de espacios, la caja de resistencia o los cuidados compartidos. Esta base social facilita la adopción de sistemas de intercambio alternativos, ya que existe confianza previa entre las personas socias. Además, su gobernanza democrática (asamblea y comisiones) permite introducir innovaciones como una moneda social desde procesos participativos, alineándose con los principios de la ESS.

Otro elemento es su integración en redes de economía solidaria, lo que podría facilitar la conexión con otros agentes del territorio y ampliar el uso de la moneda más allá de la propia cooperativa, sin embargo, como se ha señalado en el feedback recibido, estas fortalezas no garantizan automáticamente la viabilidad del sistema. Su efectividad dependerá de cómo se traduzcan en uso real, continuidad y capacidad organizativa.

Debilidades

Una de las principales limitaciones internas es la escala reducida de la comunidad, que viene a ser alrededor de 30 personas, lo que puede dificultar generar suficiente volumen de intercambios para que la moneda circule de forma efectiva. También existe una dependencia estructural del euro, ya que gastos como suministros, financiación o cuotas no pueden cubrirse con moneda social, limitando su alcance.

Otra debilidad relevante es la carga organizativa y técnica que implica diseñar, implementar y mantener el sistema. Esto incluye formación, gestión, seguimiento y posibles herramientas digitales, lo que puede suponer una sobrecarga para la cooperativa. Asimismo, como se ha incorporado a partir del debate, existe el riesgo de participación desigual o desinterés progresivo, especialmente si el sistema no es percibido como útil o accesible para todas las personas.

Oportunidades

La implantación de una moneda social podría reforzar el arraigo territorial de La Borda, conectándola con otras iniciativas del barrio de Sants y generando redes de intercambio local.

Tal como se plantea en el webinar, las monedas complementarias permiten generar un efecto multiplicador local, haciendo que el valor circule dentro del territorio en lugar de salir de él. En este sentido, La Borda podría integrarse en circuitos económicos alternativos con cooperativas, comercios o entidades cercanas. Por otra parte, estas herramientas pueden fortalecer la cohesión social, la identidad colectiva y el sentido de pertenencia, aspectos especialmente relevantes en proyectos comunitarios.

También existe la oportunidad de cubrir necesidades no satisfechas por el mercado mediante intercambios de servicios, cuidados o conocimientos, reduciendo la dependencia del dinero convencional. No obstante, estas oportunidades están condicionadas a factores externos como la masa crítica, la participación del entorno y la aceptación social, por lo que no deben interpretarse de forma automática.

Amenazas

Una de las principales amenazas es la falta de aceptación fuera de la cooperativa, sobretodo por parte de comercios o entidades del entorno, lo que limitaría el uso de la moneda. También existe un marco legal y fiscal poco claro, que dificulta ampliar el uso de monedas sociales a ámbitos como salarios o impuestos.

Otro riesgo importante es la falta de uso sostenido en el tiempo. Como se ha observado en diversas experiencias, muchas monedas sociales fracasan cuando no alcanzan suficiente circulación o utilidad práctica. Además, pueden surgir desigualdades internas si algunas personas participan más que otras, así como tensiones entre eficiencia y participación si el sistema no está bien diseñado.

 

En conclusión, la implementación de una moneda social en La Borda presenta un potencial interesante para reforzar su modelo comunitario, su resiliencia económica y su integración en el territorio. Sin embargo, su viabilidad no depende únicamente de sus valores o estructura organizativa, sino de factores como la escala, la utilidad práctica y la capacidad de generar circulación real.

En este sentido, una estrategia progresiva como por ejemplo, comenzando con un sistema sencillo de intercambio o banco de tiempo interno, podría permitir experimentar sin asumir grandes riesgos, generando aprendizaje colectivo antes de ampliar el alcance.

Más allá de la herramienta en sí, el verdadero reto es asegurar que la tecnología y las finanzas alternativas estén al servicio de la comunidad, reforzando la democracia interna, la equidad y el derecho a la vivienda.

 

Fortalezas (Internas) Debilidades (Internas)
Fuerte cultura comunitaria y apoyo mutuo Escala reducida de la comunidad (≈30 personas)
Gobernanza democrática (asamblea y comisiones) Dependencia estructural del euro
Experiencia en gestión colectiva de recursos Carga organizativa y técnica elevada
Integración en redes de ESS Necesidad de formación y herramientas digitales
Confianza interna consolidada Riesgo de baja participación o desinterés progresivo
Oportunidades (Externas) Amenazas (Externas)
Refuerzo del arraigo territorial Baja aceptación por parte de comercios o entorno
Efecto multiplicador de la economía local (Corrons, 2026) Falta de masa crítica suficiente
Mayor cohesión social e identidad colectiva (Lietaer, 2001) Marco legal y fiscal limitado
Creación de redes con otras entidades ESS Riesgo de abandono por falta de uso sostenido
Intercambio de servicios y reducción de dependencia del euro Posibles desigualdades internas en participación

 

Referencias

Corrons, A. (2026). La importancia de las monedas complementarias en el desarrollo de los territorios. Universitat Oberta de Catalunya.

La Borda. (s. f.). Cooperativa d’habitatge en cessió d’ús. https://www.laborda.coop

Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS). (s. f.). Carta de principios de la Economía Solidaria. https://www.economiasolidaria.org

Sapiña, E. (2019). La Borda, un bloque de covivienda en suelo público que desafía a la especulación inmobiliaria en Barcelona. ElDiario.es

Lietaer, B. (2001). The Future of Money. Century

Se ha utilizado una herramienta de inteligencia artificial (ChatGPT) únicamente para la revisión ortográfica, siendo el contenido íntegramente propio.

Debate1en Análisis DAFO definitivo: Moneda social en La Borda

  1. Sergio Palmer Moreno says:

    Hola Pablo,

    Me ha encantado la claridad de tu exposición sobre La Borda. Me parece un caso fascinante porque, a diferencia de otras entidades, la vuestra ya tiene una «microsociedad» consolidada con prácticas de apoyo mutuo, lo que supone una ventaja competitiva enorme para implementar una moneda social. Al leer tu DAFO, he encontrado puntos de reflexión muy interesantes que resuenan con mi análisis de S’Altra Senalla.

    En primer lugar, coincido contigo en que la escala es un factor determinante. Mencionas que al ser unas 30 personas, el volumen de intercambio podría ser insuficiente. En S’Altra Senalla tenemos el reto opuesto: tenemos masa crítica de clientes, pero el problema es que gran parte de nuestros proveedores son internacionales (Comercio Justo del Sur Global), lo que rompe el «circuito cerrado» de la moneda local. En tu caso, al ser una cooperativa de vivienda, el intercambio de cuidados o servicios internos que mencionas parece una vía mucho más natural para que la moneda circule sin depender tanto de proveedores externos.

    Por otro lado, me ha parecido muy honesta tu mención a la dependencia estructural del euro. Al igual que señalé en mi análisis sobre el Periodo Medio de Caja y la liquidez, las entidades de la ESS seguimos teniendo facturas de luz, agua e impuestos que no perdonan. En una estructura como La Borda, donde la cuota de uso es el pilar económico, ¿has valorado si la moneda social podría usarse para «pagar» horas de mantenimiento de zonas comunes a cambio de una pequeña reducción en las cuotas, o crees que eso comprometería demasiado la tesorería de la cooperativa?

    Finalmente, comparto tu visión sobre el arraigo territorial en el barrio de Sants. Como bien explica August Corrons, el éxito de estas monedas depende de su capacidad de generar un efecto multiplicador local. La Borda tiene el potencial de ser el motor que atraiga a los comercios de proximidad de Sants hacia un circuito de moneda social, convirtiendo una debilidad interna (el tamaño de la comunidad) en una oportunidad de liderazgo territorial.

    ¡Un saludo y enhorabuena por el análisis!

    Sergio Palmer Moreno.