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Connecta Natura: sembrar biodiversidad, tejer comunidad y transformar la economía desde el territorio

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Connecta Natura: sembrar biodiversidad, tejer comunidad y transformar la economía desde el territorio

Hay organizaciones que parecen pequeñas cuando se observan desde fuera, pero que en realidad están tocando cuestiones enormes. Connecta Natura es una de ellas. A primera vista, puede parecer una asociación dedicada a recuperar semillas tradicionales o a organizar talleres de educación ambiental. Pero cuando uno se detiene a mirar con atención, descubre algo mucho más profundo: una entidad que intenta recomponer el vínculo entre las personas, la tierra y la forma en que producimos nuestros alimentos. Y esa tarea,…
Hay organizaciones que parecen pequeñas cuando se observan desde fuera, pero que en realidad están tocando cuestiones enormes. Connecta…

Hay organizaciones que parecen pequeñas cuando se observan desde fuera, pero que en realidad están tocando cuestiones enormes. Connecta Natura es una de ellas. A primera vista, puede parecer una asociación dedicada a recuperar semillas tradicionales o a organizar talleres de educación ambiental. Pero cuando uno se detiene a mirar con atención, descubre algo mucho más profundo: una entidad que intenta recomponer el vínculo entre las personas, la tierra y la forma en que producimos nuestros alimentos.

Y esa tarea, aunque a veces no se perciba de inmediato, tiene una dimensión económica, social y política de gran alcance.

Una entidad que pone la vida en el centro

Connecta Natura es una asociación valenciana que trabaja en la conservación de la biodiversidad cultivada y silvestre, la agroecología, la educación ambiental y la revitalización del mundo rural. Su misión parte de una convicción sencilla, pero poderosa: no es posible construir un futuro sostenible si seguimos perdiendo variedades agrícolas, conocimientos tradicionales y comunidades rurales.

Su trabajo se concreta en proyectos de recuperación de semillas autóctonas, custodia del territorio, formación, asesoramiento y dinamización comunitaria. Todo ello responde a una lógica muy distinta de la economía convencional. El objetivo no es maximizar beneficios monetarios, sino proteger bienes comunes y generar bienestar colectivo.

Connecta Natura y los principios de la Economía Social y Solidaria

La conexión con la Economía Social y Solidaria (ESS) resulta muy evidente.

La REAS Red de Redes define la ESS como una forma de organizar la actividad económica basada en la equidad, la sostenibilidad ecológica, la cooperación, el compromiso con el entorno y la ausencia de ánimo de lucro como finalidad principal.

Connecta Natura encaja de manera muy coherente con estos principios.

Compromiso con el territorio

La entidad trabaja estrechamente con agricultores, escuelas, administraciones públicas y ciudadanía. Su actividad no está desconectada de la realidad local. Al contrario, nace del propio territorio y responde a problemas concretos como el abandono rural, la pérdida de biodiversidad o la homogeneización de los sistemas alimentarios.

Sostenibilidad ecológica

La conservación de semillas tradicionales y la promoción de la agroecología muestran una voluntad clara de respetar los límites ecológicos del planeta. En un contexto de cambio climático y degradación ambiental, este enfoque no es un lujo, sino una necesidad.

Participación y construcción comunitaria

Connecta Natura no actúa de manera vertical. Su trabajo se basa en la colaboración y el intercambio de conocimientos. En sus proyectos conviven agricultores con décadas de experiencia, personas voluntarias, técnicos y centros educativos. Esa mezcla genera un aprendizaje colectivo especialmente valioso.

Transformación social

La entidad no se limita a corregir síntomas. Aspira a cambiar la forma en que entendemos la agricultura, la alimentación y nuestra relación con la naturaleza. En ese sentido, su impacto va mucho más allá de la dimensión ambiental.

Digitalización con sentido

Uno de los aprendizajes más interesantes del curso ha sido comprender que la digitalización no es neutra. Puede reforzar dinámicas extractivas o, por el contrario, ponerse al servicio del bien común.

En el caso de Connecta Natura, las herramientas digitales pueden resultar muy útiles para:

  • Documentar variedades agrícolas tradicionales.
  • Compartir conocimiento técnico.
  • Coordinar redes de colaboración.
  • Difundir actividades educativas.
  • Medir impactos sociales y ambientales.

Lo relevante es que la tecnología actúe como un medio y no como un fin. La prioridad sigue siendo la protección del territorio y el fortalecimiento de las comunidades.

Finanzas éticas y monedas sociales

La reflexión sobre monedas complementarias también encaja con la filosofía de Connecta Natura.

Una moneda social podría reconocer aportaciones que el mercado convencional apenas valora: horas de voluntariado, intercambio de semillas, mantenimiento de huertos comunitarios o actividades formativas.

La idea resulta sugerente porque obliga a replantear qué entendemos por valor. ¿Solo cuenta aquello que genera ingresos monetarios? ¿O también merece reconocimiento el tiempo dedicado a conservar biodiversidad y fortalecer la comunidad?

Aun así, conviene mantener una visión realista. Estos sistemas exigen confianza, coordinación y una masa crítica suficiente para funcionar. En el caso de Connecta Natura, podrían explorarse como herramienta complementaria, pero difícilmente sustituirían las fuentes de financiación tradicionales.

Conexión con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU)

El trabajo de Connecta Natura contribuye de forma muy clara a varios ODS.

  1. ODS 2: Hambre cero

La recuperación de variedades agrícolas locales refuerza la soberanía alimentaria y la resiliencia de los sistemas productivos.

ODS 4: Educación de calidad

La entidad desarrolla actividades formativas que acercan la agroecología y la biodiversidad a distintos públicos.

ODS 12: Producción y consumo responsables

Promueve modelos alimentarios más sostenibles y arraigados al territorio.

ODS 13: Acción por el clima

La agroecología reduce la dependencia de sistemas intensivos con alto impacto ambiental.

ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

La conservación de semillas y paisajes agrícolas protege la diversidad biológica.

ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos

Su trabajo se basa precisamente en la cooperación entre múltiples actores.

Ateneos Cooperativos y ecosistema catalán

Red de Ateneos Cooperativos

Aunque Connecta Natura se ubica en la Comunidad Valenciana, su filosofía es plenamente compatible con el modelo de los Ateneos Cooperativos. Estos espacios impulsan proyectos de economía social mediante asesoramiento, formación e intercooperación.

Una entidad como Connecta Natura podría beneficiarse de iniciativas equivalentes, especialmente para consolidar alianzas y fortalecer su sostenibilidad económica.

PERTE de Economía Social y de los Cuidados

El PERTE busca modernizar y ampliar el impacto de las entidades de economía social.

Connecta Natura encaja muy bien en este marco por varias razones:

  • Genera valor social y ambiental.
  • Fomenta innovación en el ámbito agroecológico.
  • Revitaliza zonas rurales.
  • Construye redes colaborativas.
  • Contribuye a la transición ecológica.

El acceso a estos fondos podría permitir ampliar proyectos, profesionalizar estructuras y mejorar la medición del impacto.

Plan de Acción para la Economía Social de la Unión Europea

Plan de Acción para la Economía Social de la UE

La Comisión Europea reconoce que la economía social desempeña un papel fundamental en la creación de empleo de calidad y en la transición hacia un modelo económico más justo y sostenible.

Connecta Natura representa de forma muy clara esta visión europea. Su trabajo combina innovación social, protección ambiental y desarrollo territorial.

La contratación pública como herramienta estratégica

La contratación pública puede convertirse en un elemento decisivo para la estabilidad de entidades como Connecta Natura.

Administraciones locales, centros educativos o parques naturales pueden contratar servicios relacionados con:

  • Educación ambiental.
  • Restauración ecológica.
  • Conservación de biodiversidad.
  • Dinamización rural.
  • Formación agroecológica.

Cuando el sector público incorpora criterios sociales y ambientales, deja de comprar únicamente al precio más bajo y pasa a premiar proyectos con valor colectivo.

Para Connecta Natura, esto puede traducirse en mayor estabilidad, capacidad de planificación y expansión del impacto.

Una mirada crítica

La valoración general es muy positiva, aunque conviene reconocer algunos desafíos.

Muchas organizaciones de la ESS dependen de subvenciones y convocatorias públicas. Esto puede generar incertidumbre y dificultar la planificación a largo plazo.

También resulta complejo medir aspectos como la participación real, la calidad del empleo o el alcance de las transformaciones sociales generadas.

No se trata de cuestionar la coherencia del proyecto, sino de señalar que incluso las iniciativas más valiosas necesitan estructuras sólidas para consolidarse.

Interacción con la entidad

Durante la elaboración de este trabajo se revisó la información disponible en el directorio de  Tornallom, donde Connecta Natura aparece identificada como una iniciativa vinculada a la Economía Social y Solidaria.

Esta consulta permitió contrastar la misión de la organización y verificar su alineación con criterios como sostenibilidad ambiental, arraigo territorial, transformación social e intercooperación.

Valoración global

Connecta Natura demuestra que la economía puede organizarse de otra manera.

Su actividad parte de una idea sencilla, pero profundamente transformadora: cuidar la biodiversidad, recuperar conocimientos tradicionales y fortalecer las comunidades rurales no son tareas marginales, sino acciones esenciales para construir un futuro más equilibrado.

En una época marcada por la crisis climática, la pérdida de diversidad biológica y el debilitamiento del mundo rural, entidades como esta ofrecen algo más que proyectos concretos. Ofrecen una forma distinta de entender el progreso.

Tal vez ese sea su mayor mérito: recordarnos que la economía no debería medirse solo por lo que produce, sino también por lo que protege, por los vínculos que fortalece y por la vida que ayuda a sostener.

Bibliografía

Connecta Natura. (2024). https://www.connectanatura.org/cas/

Comisión Europea. (2021). Social Economy Action Plan.

Gobierno de España. (2023). PERTE de Economía Social y de los Cuidados.

Naciones Unidas. (2015). Objetivos de Desarrollo Sostenible.

REAS Red de Redes. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria.

Tornallom. (s. f.). Connecta Natura. https://tornallom.org/ca/directori-ca/

Generalitat de Catalunya. (s. f.). Red de Ateneos Cooperativos.

Herramientas de apoyo utilizadas

  • Claude (Anthropic)
  • Gemini (Google)

Estas herramientas se han empleado únicamente como apoyo para estructurar ideas, sugerir enfoques de análisis y orientar la búsqueda de información. La selección de contenidos, la verificación de las fuentes y la redacción final del trabajo han sido realizadas de forma personal y crítica.

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Análisis final: monedas sociales y Connecta Natura

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Análisis final: monedas sociales y Connecta Natura

Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante clara: no es solo una organización que protege semillas o paisajes, sino una entidad que intenta reconstruir relaciones. Relaciones entre personas, entre comunidad y territorio, entre producción y cuidado. Y aquí es donde las monedas sociales —esas herramientas que a veces parecen teóricas o incluso un poco utópicas— empiezan a tener sentido de verdad. Ahora bien, ¿qué pasaría si una moneda…
Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante…

Si uno se detiene un momento a pensar en qué mueve realmente a Connecta Natura, aparece una idea bastante clara: no es solo una organización que protege semillas o paisajes, sino una entidad que intenta reconstruir relaciones. Relaciones entre personas, entre comunidad y territorio, entre producción y cuidado. Y aquí es donde las monedas sociales —esas herramientas que a veces parecen teóricas o incluso un poco utópicas— empiezan a tener sentido de verdad.

Ahora bien, ¿qué pasaría si una moneda social local aterrizara en el día a día de Connecta Natura? ¿Sería una palanca real de cambio o acabaría siendo una capa más, bonita sobre el papel pero difícil de sostener?

Una oportunidad que encaja… pero no sin matices

Desde el punto de vista de las oportunidades, la conexión parece casi natural. Connecta Natura trabaja con redes locales, voluntariado, proyectos educativos, agricultores, territorio… justo el tipo de ecosistema donde una moneda social puede generar valor.

Imagina, por ejemplo, que parte de las actividades —talleres, formación, intercambios de semillas, participación en proyectos de custodia del territorio— pudieran retribuirse parcialmente con una moneda local. No hablamos solo de pagar o cobrar, sino de reconocer el valor de cosas que el mercado tradicional suele ignorar: el tiempo de una persona voluntaria, el conocimiento de un agricultor mayor, el cuidado de un huerto comunitario.

Ahí hay algo potente. Muy potente.

Porque, en el fondo, este tipo de herramientas cambia la pregunta. Ya no es solo “¿cuánto dinero hay?”, sino “¿qué valor estamos generando y cómo lo reconocemos?”. Y en una entidad que precisamente trabaja con valores no siempre monetizables, esto puede ser un giro interesante.

También hay un impacto claro en el arraigo territorial. Una moneda social tiende a quedarse en el territorio, a circular entre actores locales. Eso podría reforzar redes entre productores agroecológicos, asociaciones, escuelas o incluso pequeños comercios rurales. Más vínculos, más cooperación, más sensación de comunidad. Suena bien… pero no es automático.

Donde empiezan las dudas (y conviene no ignorarlas)

Porque claro, aquí es donde entra la parte menos cómoda del análisis.

Implementar una moneda social no es simplemente “ponerla en marcha y listo”. Requiere gestión, confianza, masa crítica, tiempo… y, sobre todo, gente dispuesta a usarla de verdad. Si no, se queda en un experimento simpático que dura unos meses.

Y en el caso de Connecta Natura, hay algunas preguntas que no se pueden esquivar:

  • ¿Tiene la entidad suficiente capacidad organizativa para gestionar algo así sin desbordarse?
  • ¿Existe una red local lo bastante consolidada como para que la moneda circule y no se quede bloqueada?
  • ¿Hasta qué punto las personas participantes —voluntariado, agricultores, comunidad— verían útil este sistema o lo percibirían como algo complicado?

Aquí aparece una debilidad importante: la posible sobrecarga organizativa. Connecta Natura ya trabaja en muchos frentes (biodiversidad, educación, dinamización rural…). Añadir un sistema monetario alternativo podría tensionar recursos humanos y tiempo.

Y hay otro punto delicado: la cultura económica. No todo el mundo está familiarizado con monedas sociales, bancos de tiempo o intercambios no monetarios. Para algunas personas puede resultar estimulante; para otras, directamente confuso o poco práctico.

Entre el ideal y la realidad: riesgos reales

A esto se suman algunos riesgos que conviene mirar de frente.

Uno de ellos es el de la baja adopción. Si la moneda no se usa, no hay sistema. Y generar esa adopción requiere confianza, incentivos claros y una red suficientemente amplia.

Otro riesgo tiene que ver con la percepción de valor. ¿Qué se puede comprar o intercambiar con esa moneda? ¿Tiene utilidad real o se queda limitada a actividades muy concretas? Si la respuesta es lo segundo, el sistema pierde fuerza rápidamente.

Y luego está algo más estructural: la dependencia de financiación externa. Muchas entidades de la ESS, incluida Connecta Natura, operan en parte gracias a subvenciones o proyectos públicos. Una moneda social no sustituye eso. Puede complementar, sí, pero no resuelve los problemas de base del modelo de financiación.

Lo interesante: no es solo una herramienta económica

Dicho todo esto, quedarse únicamente en si “funciona o no funciona” sería quedarse corto.

Lo realmente interesante de las monedas sociales en este contexto es lo que provocan a nivel cultural. Obligan a replantear qué entendemos por valor, por intercambio, por economía. Y eso, en una organización como Connecta Natura, encaja con su ADN.

Porque, al final, su trabajo ya cuestiona muchas lógicas dominantes: la agricultura intensiva, la pérdida de biodiversidad, la desconexión con el territorio… Introducir una moneda social sería, en cierto modo, seguir esa misma línea, pero en el plano económico.

Ahora bien, y aquí está el matiz clave, probablemente no debería plantearse como un eje central ni como una solución mágica. Más bien como una herramienta complementaria, experimental, adaptada al ritmo de la comunidad.

Algo pequeño, pero bien pensado.

Una posible estrategia (realista, no idealizada)

Si hubiera que plantear una vía concreta, tendría sentido empezar con algo acotado:

  • Integrar una moneda social en actividades específicas (por ejemplo, programas educativos o proyectos comunitarios).
  • Vincularla a redes ya existentes (cooperativas, asociaciones locales, grupos de consumo).
  • Evaluar su uso de forma continua: qué funciona, qué no, quién participa, quién se queda fuera.

Y, sobre todo, escuchar. Mucho. Porque estos sistemas no funcionan si se diseñan desde arriba.

Reflexión final

La idea de una moneda social en Connecta Natura tiene algo sugerente. Encaja con su forma de entender el territorio, la comunidad y el valor. Puede reforzar vínculos, visibilizar aportaciones invisibles y generar dinámicas más colaborativas.
Pero también es fácil caer en una visión demasiado optimista. No es una herramienta neutra ni sencilla. Requiere tiempo, compromiso y una base social que la sostenga.

Quizá la clave esté en no verla como “la solución”, sino como una pregunta abierta:
¿cómo queremos que circulen el valor y los cuidados en un territorio como el que defiende Connecta Natura?

Y a partir de ahí, probar, ajustar y, si hace falta, equivocarse un poco por el camino.

Bibliografía

Connecta Natura. (2024). Inicio. https://www.connectanatura.org/cas/

Corrons, A. (2026). Webinar sobre monedas complementarias y desarrollo local.

Entrevista sobre la moneda social La Turuta. (s. f.).

REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/

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CONNECTA NATURA PEC1

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CONNECTA NATURA PEC1

Connecta Natura puede leerse como una entidad bastante alineada con los principios de la economía social y solidaria porque sitúa en el centro cuestiones que van mucho más allá de la lógica mercantil: la conservación de la biodiversidad cultivada valenciana, la protección de la biodiversidad silvestre, la agroecología, la educación ambiental y la revitalización del mundo rural. Su propia presentación institucional insiste en esa idea al definir como objetivo principal la transición del sistema agroalimentario hacia una gestión sostenible del…
Connecta Natura puede leerse como una entidad bastante alineada con los principios de la economía social y solidaria porque…

Connecta Natura puede leerse como una entidad bastante alineada con los principios de la economía social y solidaria porque sitúa en el centro cuestiones que van mucho más allá de la lógica mercantil: la conservación de la biodiversidad cultivada valenciana, la protección de la biodiversidad silvestre, la agroecología, la educación ambiental y la revitalización del mundo rural. Su propia presentación institucional insiste en esa idea al definir como objetivo principal la transición del sistema agroalimentario hacia una gestión sostenible del entorno natural y de los sistemas agrícolas, junto con la voluntad de mantener un medio rural vivo y activo. A eso se suma una forma de trabajo “holística y transversal” en agricultura, gestión ambiental y dinamización rural, con herramientas como la custodia del territorio, la educación ambiental y la participación ciudadana. No es un detalle menor. Ya desde ahí se percibe una organización que no se limita a prestar un servicio, sino que intenta transformar la relación entre comunidad, territorio y producción alimentaria. 

Si se mira la entidad a la luz de la Carta de Principios de REAS, la conexión con la ESS resulta bastante clara. En primer lugar, aparece el compromiso con el entorno. Connecta Natura trabaja desde una escala territorial concreta, las comarcas castellonenses, y vincula su actividad a la protección del patrimonio natural y cultural local. Esa apuesta por el arraigo territorial encaja con una visión de economía que no trata el territorio como un simple soporte físico, sino como una red de vínculos, saberes, memoria agrícola y posibilidades de vida. En segundo lugar, destaca la sostenibilidad ecológica. La recuperación de variedades tradicionales, la restauración del paisaje mediterráneo y la promoción de modelos agroecológicos responden de forma directa a una preocupación ecosocial que hoy ya no puede considerarse secundaria. REAS sitúa precisamente la sostenibilidad ecológica y el sostenimiento de la vida en el núcleo de la economía solidaria, y Connecta Natura parece moverse con bastante coherencia en ese marco. 

También hay señales de participación y construcción comunitaria. La entidad menciona el voluntariado, la cogeneración de conocimiento y la creación de redes como herramientas de trabajo. Ese lenguaje importa, porque se aleja de una lógica vertical en la que una organización “interviene” sobre un territorio desde fuera. Aquí la idea es otra: activar comunidad, recuperar conocimiento campesino, reforzar vínculos y producir aprendizaje colectivo. En una entidad de ESS esto pesa mucho, ya que la transformación social no depende solo del fin perseguido, sino también de cómo se organiza el proceso. Tornallom, de hecho, incorpora a Connecta Natura dentro de su directorio de iniciativas de economía social y solidaria y la valora a través de criterios como democracia interna, intercooperación, transparencia, cohesión social, transformación social, arraigo territorial, sostenibilidad ambiental y gestión de residuos. Esa presencia no prueba por sí sola un cumplimiento perfecto de todos los principios, aunque sí indica que la organización se presenta y es leída dentro de ese ecosistema. 

El contexto en el que opera Connecta Natura refuerza todavía más la relevancia de su trabajo. La entidad se mueve en el ámbito del sistema agroalimentario, la biodiversidad cultivada y el desarrollo rural agroecológico. Ese terreno no es cualquiera. El Ministerio de Agricultura advierte de que la diversidad de recursos fitogenéticos está amenazada por la erosión genética, un proceso irreversible ligado, entre otras cuestiones, a la sustitución progresiva de variedades antiguas por otras más uniformes. A la vez, el Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que alrededor del 45 % de la superficie total de España está destinada a usos agrícolas y ganaderos, de modo que el medio agrario tiene un peso enorme tanto para la provisión de alimentos como para el equilibrio ecológico del territorio. Dicho de una manera muy directa, cuando una entidad trabaja para conservar semillas, variedades locales, paisajes agrarios y conocimiento tradicional, no está actuando en un rincón anecdótico del sistema económico. Está tocando uno de sus nervios más sensibles. 

A eso se añade otro elemento de fondo. La literatura internacional sobre biodiversidad y alimentación insiste en que la agrobiodiversidad sostiene funciones esenciales de los agroecosistemas y que el conocimiento local ligado a esas prácticas puede ser decisivo para la seguridad alimentaria y para medios de vida rurales más sostenibles. Desde esa perspectiva, Connecta Natura no trabaja solo en conservación ambiental en sentido estricto. Trabaja, al mismo tiempo, en resiliencia territorial, cultura alimentaria, identidad rural y capacidad de adaptación frente a crisis ecológicas y productivas. En una época marcada por la erosión de biodiversidad, el despoblamiento de muchas áreas rurales y la fragilidad de ciertos modelos alimentarios, ese enfoque tiene una densidad social y económica muy seria. No suena grandilocuente decirlo: preservar biodiversidad cultivada también es preservar futuro. 

Ahora bien, que Connecta Natura encaje bien en los principios de la ESS no significa que quede fuera de toda crítica. Ahí conviene ser honestos. Con la información pública disponible se percibe una entidad coherente en misión, lenguaje y orientación territorial, pero no siempre resulta fácil medir con precisión hasta qué punto esa coherencia se traduce en indicadores verificables sobre gobernanza, condiciones laborales, financiación, composición social de la base asociativa o grado real de participación en la toma de decisiones. Tornallom muestra las categorías de evaluación de la ESS y la web de Connecta Natura ofrece estatutos, balance de situación y pérdidas y ganancias, lo cual es una buena señal de transparencia. Aun así, desde fuera cuesta saber con detalle cómo se concreta la democracia interna, qué márgenes reales existen para la participación de personas socias o voluntarias, o cómo se resuelven cuestiones tan delicadas como la estabilidad laboral y la dependencia de subvenciones o proyectos. Esa falta de información más desagregada no invalida el proyecto, pero sí deja una zona gris que convendría reducir. 

Desde una reflexión crítica, la primera propuesta de mejora sería reforzar la rendición de cuentas social, no solo la económica. La entidad ya publica documentación financiera, y eso suma. El siguiente paso podría ser una memoria social anual más desarrollada, con indicadores claros sobre participación, impacto territorial, personas beneficiarias, alianzas con otras entidades de la ESS, empleo generado, políticas de igualdad y criterios de compra o contratación. En organizaciones que aspiran a transformar el sistema, el relato importa, pero los datos también. Cuanto más visible sea la conexión entre valores y prácticas, más sólida será su legitimidad pública. 

La segunda mejora pasaría por intensificar la intercooperación económica con otras iniciativas del mismo ecosistema. Connecta Natura ya trabaja desde la creación de redes y el arraigo territorial, aunque sería interesante profundizar en circuitos económicos más estables con cooperativas de consumo, proyectos educativos, pequeñas productoras agroecológicas, redes de semillas, restauración sostenible o iniciativas comunitarias de alimentación. La ESS gana fuerza cuando no queda fragmentada en experiencias bonitas pero aisladas, sino cuando genera tejido, reciprocidad y circuitos de apoyo mutuo. Ahí Connecta Natura tiene margen para afianzar todavía más su papel, no solo como asociación ambiental, sino como nodo económico y comunitario dentro de una red transformadora más amplia. 

La tercera propuesta tiene que ver con la dimensión social. Muchas veces los proyectos de agroecología y biodiversidad están muy bien pensados en términos ambientales, aunque les cuesta llegar a públicos socialmente diversos o conectar con problemas cotidianos como el precio de los alimentos, el acceso desigual al consumo sostenible o la precariedad de ciertos hogares. Connecta Natura podría reforzar aún más esa conexión incorporando estrategias específicas de inclusión social, educación alimentaria popular y colaboración con barrios, escuelas, entidades comunitarias o grupos vulnerables. La transición ecológica se queda coja cuando solo interpela a quienes ya están convencidos. Si de verdad hablamos de economía solidaria, la cuestión no es solo proteger variedades o paisajes, sino preguntarse quién puede participar de ese modelo y en qué condiciones. 

Visto en conjunto, Connecta Natura parece una entidad muy próxima a los principios de la economía social y solidaria, sobre todo por su arraigo territorial, su defensa de la biodiversidad, su orientación agroecológica y su voluntad de activar comunidad. No da la impresión de responder a una lógica extractiva ni de usar el discurso verde como simple escaparate. Hay una base coherente y valiosa. La parte crítica no desmiente eso; más bien apunta a un reto frecuente en este tipo de organizaciones: convertir una misión potente en una arquitectura todavía más visible de participación, medición de impacto e intercooperación. Ahí está, probablemente, el siguiente salto de madurez.

BIBLIOGRAFIA

Connecta Natura. (2024). Inicio. https://www.connectanatura.org/cas/

FAO. (s. f.). Local knowledge as part of agrobiodiversity. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/4/y5956e/Y5956E06.htm

FAO. (2010). Biodiversity for food and agriculture. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/fileadmin/templates/biodiversity_paia/PAR-FAO-book_lr.pdf

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. (s. f.). Los recursos fitogenéticos para la agricultura y la alimentación. Gobierno de España. https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/medios-de-produccion/semillas-y-plantas-de-vivero/fitogeneticos_agricultura_alimentacion

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (s. f.). Biodiversidad en medios agrarios. Gobierno de España. https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/ecosistemas-y-conectividad/biodiversidad-medios-agrarios.html

REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/

Tornallom. (s. f.). Connecta Natura. https://tornallom.org/es/directori/connecta-natura/

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  1. Manuel Alejandro Garcia Perez says:

    Hola Javier Rentero Barberá, 

    Espero que estes bien.

    Me llama bastante la atención esta iniciativa, el cual se alinea muy bien con la economía social y solidaria (ESS). Ya que se busca priorizar la protección del medioambiente mediante la educación ambiental y el mejoramiento rural.

    Lo único es, que propondría, un mayor detalle en las clases sociales, y la promoción de la cooperación económica entre las diferentes organizaciones con las comunidades mas vulnerables.  Connecta Natura, tiene una iniciativa coherente y enriquecedora para consolidarse a largo plazo.

    Me gustaría discutir más sobre esta inactiva.

    Saludos,

    Manuel Alejandro Garcia