Cuando pienso en cómo la digitalización podría transformar La Fageda, lo primero que me viene a la cabeza es esa mezcla tan particular que tiene entre tradición y modernidad. Es una entidad muy visible, con una marca fuerte y un relato que casi todo el mundo conoce, pero al mismo tiempo su relación con lo digital sigue siendo bastante prudente, como si temiera que la tecnología pudiera diluir la esencia humana del proyecto. Y lo entiendo: La Fageda nació de una historia profundamente humana, de vínculos, de cuidados, de presencia física. Digitalizar eso sin perderlo no es sencillo.
Sin embargo, cuando revisé el webinar de la UOC sobre La digitalización de la economía social y solidaria, me di cuenta de que la tecnología no tiene por qué ser una amenaza si se usa desde los valores adecuados. En una de las diapositivas se hablaba del “uso de plataformas de gobernanza participativa como Decidim”, y no pude evitar imaginar cómo sería que La Fageda abriera un espacio digital donde trabajadores, familias, voluntarios y hasta consumidores pudieran participar en decisiones importantes. Decidim, que es una herramienta libre y pensada para procesos democráticos reales, encajaría muy bien con la cultura participativa que La Fageda siempre ha defendido, aunque hasta ahora lo haya hecho sobre todo de forma presencial.
También me llamó la atención otra frase del webinar: “repositorio de datos abiertos (incluyendo informes, investigaciones, etc.)”. La Fageda genera una cantidad enorme de información valiosa: datos sobre inclusión laboral, impacto social, sostenibilidad ambiental, producción agroalimentaria… y sin embargo, la mayoría de estos datos no están disponibles de forma abierta. Imagino un espacio digital —quizá construido con herramientas como CKAN o Dataverse— donde cualquier persona pudiera consultar indicadores de impacto, informes anuales o resultados de proyectos. Sería una forma de contribuir al procomún, algo que Fuster, Espelt y Renau (2021) destacan como una de las claves del cooperativismo de plataforma, que se basa en “tecnología y datos abiertos (FLOSS)” y en aportar “valor social al procomún”.
Otra idea que me resonó fue la de la trazabilidad. En el webinar aparecía literalmente la propuesta de “visualización de la trazabilidad de los productos comercializados”, y me pareció que La Fageda tiene aquí una oportunidad preciosa. Su relato ya es fuerte, pero podría hacerse aún más tangible si cada yogur llevara un pequeño código QR que permitiera al consumidor ver el origen de la leche, conocer el proceso de elaboración o descubrir el impacto social asociado a ese lote. Herramientas como OpenTrace o GS1 Digital Link permitirían hacerlo sin depender de grandes plataformas privadas. Esto encaja también con las tendencias del sector agroalimentario, donde se habla cada vez más de trazabilidad avanzada y espacios de datos compartidos para mejorar la sostenibilidad y la transparencia.
Mientras más pensaba en ello, más claro veía que La Fageda podría beneficiarse de integrarse en plataformas éticas de distribución como Katuma u Open Food Network, que aparecen como ejemplos de cooperativismo de plataforma en el webinar. No se trata de sustituir su presencia en supermercados —que es clave para su sostenibilidad económica— sino de abrir un canal alternativo más coherente con los valores de la ESS. Estas plataformas permiten vender sin intermediarios extractivos y conectar con consumidores que buscan precisamente proyectos como La Fageda: cercanos, sociales, transparentes.
Y aquí es donde me di cuenta de algo importante: todas estas herramientas digitales que imaginaba para La Fageda tienen algo en común. No son productos de grandes corporaciones ni plataformas que viven de extraer datos, sino tecnologías creadas por comunidades, cooperativas o fundaciones sin ánimo de lucro. Decidim, por ejemplo, es software libre gobernado colectivamente; CKAN y Dataverse permiten abrir datos sin entregarlos a Google o Microsoft; Nextcloud, Jitsi o Etherpad son alternativas éticas que garantizan soberanía tecnológica; y Katuma u Open Food Network nacen directamente del cooperativismo de plataforma. En conjunto, todas estas herramientas comparten algo esencial: están pensadas para reforzar el bien común, no para capturar datos ni generar dependencia, y por eso se alinean tan bien con el espíritu social y transformador de La Fageda.
Además, La Fageda está en un momento de expansión y renovación interna. En una entrevista reciente, su directora general explicaba que la entidad está entrando en una nueva etapa marcada por la evolución de su comunicación y su presencia en nuevos mercados, especialmente en el sector Horeca . También se menciona su participación en espacios de innovación como el congreso HIP, donde se presentan nuevas soluciones tecnológicas para la hostelería . Todo esto indica que la organización ya se mueve en entornos donde la digitalización es clave, aunque todavía no haya dado el salto hacia herramientas más alineadas con la ESS.
En este contexto, una aplicación móvil educativa podría ser una herramienta muy potente. No una app comercial, sino un espacio donde se expliquen historias de vida, contenidos sobre salud mental, actividades educativas para escuelas o incluso la posibilidad de reservar visitas a la granja. Sería una forma de amplificar el relato sin perder humanidad.
También pensé en la parte interna, la que no se ve desde fuera pero que es igual de importante. La digitalización podría servir para acompañar mejor a los trabajadores mediante plataformas de formación accesible como Moodle o Chamilo, con materiales adaptados a personas con diversidad funcional. Y la comunicación interna podría beneficiarse de herramientas cooperativas como Nextcloud, Etherpad o Jitsi, que evitarían depender de Google o Microsoft y permitirían trabajar de forma más ética y segura, algo que encaja con las recomendaciones sobre soberanía tecnológica en la ESS .
Mientras escribo todo esto, me doy cuenta de que la digitalización no tendría por qué alejar a La Fageda de su esencia. Al contrario: si se hace bien, podría reforzarla. Podría hacerla más transparente, más participativa, más conectada con su comunidad y más coherente con los valores de la ESS. La tecnología no sustituiría lo humano; simplemente lo amplificaría. Y creo que, en un momento en que la entidad está creciendo y expandiéndose, estas herramientas podrían ayudarla a no perder nunca aquello que la hace única.
Fuentes de consulta
- AECOC (2024). La Fageda, una empresa con alma social [Entrevista a Sílvia Domènech]. https://www.aecoc.es/c84-revista/la-fageda-una-empresa-con-alma-social
- (s.f.). Decidim – Plataforma de participación democrática. https://decidim.org
- EIT Food. (2023). Ethical AI in food traceability. https://www.eitfood.eu/blog/ethical-ai-in-food-traceability
- Fuster Morell, M., Espelt, R., & Renau, M. (2021). Cooperativismo de plataforma: Análisis de las cualidades democráticas del cooperativismo como alternativa económica en entornos digitales. CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa, 102, 5–31. https://ciriec-revistaeconomia.es/wp-content/uploads/CIRIEC_102_01_Fuster_et_al.pdf
- (s.f.). Katuma – Plataforma cooperativa de distribución alimentaria. https://katuma.org
- La Fageda. (s.f.). Web oficial de La Fageda. https://www.fageda.com
- (s.f.). Nextcloud – Open source collaboration platform. https://nextcloud.com
- Open Food Network. (s.f.). Open Food Network – Global cooperative food platform. https://openfoodnetwork.org
- Renau Cano, M., Fuster Morell, M., & Espelt, R. (2021). Democratizando la economía de plataforma. Oikonomics, 15. https://doi.org/10.7238/o.n15.2102
- Servimedia & The Objective. (2024, 20 febrero). La Fageda despliega en HIP su estrategia de expansión Horeca a nivel nacional. https://theobjective.com/economia/2024-02-20/fageda-hip-expansion-horeca
- Som Connexió. (2023). IT cooperatiu: eines tecnològiques per a l’ESS. https://somconnexio.coop/blog/it-cooperatiu
- Universitat Oberta de Catalunya. (2026). La digitalización de la economía social y solidaria [Webinar y diapositivas]. Documento proporcionado por la UOC.
Debatecontributions 2en Digitalizar sin perder el alma: una mirada a La Fageda desde la ESS
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
Buenas tardes Maria José,
Me ha parecido una propuesta muy interesante porque no planteas la digitalización como una “modernización” automática, sino como una cuestión de encaje con la identidad de La Fageda. Creo que ese es uno de los puntos más fuertes de tu análisis: entender que, en una entidad como esta, la tecnología solo tiene sentido si refuerza la dimensión humana del proyecto y no si la sustituye.
Además, me parece especialmente acertado que no te limites a hablar de herramientas genéricas, sino que propongas opciones concretas y coherentes con la ESS, como Decidim, Nextcloud, Jitsi o Katuma. Ahí se nota que no estás pensando solo en eficiencia, sino también en soberanía tecnológica, participación y reducción de dependencias respecto a grandes plataformas. En ese sentido, tu texto va más allá de la digitalización “instrumental” y la conecta con una lógica política y organizativa, lo cual me parece muy valioso.
Dicho esto, creo que tu propuesta ganaría todavía más fuerza si profundizaras un poco en dos cuestiones. La primera es la viabilidad real de algunas herramientas en el caso concreto de La Fageda. Por ejemplo, la idea de abrir procesos participativos con Decidim es muy sugerente, pero quizá convendría preguntarse quién participaría realmente, con qué frecuencia y si ese tipo de plataforma complementaría la participación existente o podría generar una participación más formal que efectiva. En una organización con trabajadores con distintos niveles de autonomía y perfiles diversos, la accesibilidad no es un tema secundario.
La segunda cuestión es que en tu texto aparecen muchas posibilidades interesantes, pero quizá faltaría priorizar. No todas tienen el mismo impacto ni la misma urgencia. A mí, personalmente, me parece que las más potentes serían tres: trazabilidad del producto, formación interna accesible y mejora de la comunicación/participación interna con herramientas éticas. En cambio, una app propia o la apertura de datos, aunque son ideas valiosas, quizá exigirían más recursos y un grado de madurez digital previo. Ordenar esas propuestas por impacto, coste y coherencia con la misión podría reforzar mucho tu análisis.
También creo que podrías incorporar una mirada un poco más crítica sobre una tensión de fondo: La Fageda ya opera en mercados amplios y en canales convencionales, así que la cuestión no es solo “digitalizarse con herramientas éticas”, sino cómo evitar que la digitalización acabe reforzando una lógica de crecimiento, visibilidad y eficiencia que desplace parte de su función social. Para mí, ahí está el debate más interesante.
En conjunto, me parece una aportación muy rica, bien documentada y con una tesis clara. Con un poco más de jerarquización de propuestas y algo más de problematización sobre los límites prácticos, te quedaría un análisis todavía más sólido.
Un saludo,Erik Barco
Buenos días María José,
Me ha parecido un análisis interesante y bien enfocado desde una perspectiva reflexiva. Creo que uno de los mayores aciertos de tu aportación es precisamente la idea central que planteas: la tensión entre digitalización y esencia humana. En el caso de La Fageda, esto es clave, porque no se trata solo de incorporar tecnología, sino de hacerlo sin desvirtuar un proyecto que se basa en el cuidado, la proximidad y la presencia.
Me parece muy potente cómo planteas que la digitalización puede “amplificar” lo humano en lugar de sustituirlo, esta idea conecta muy bien con el enfoque de la Economía Social y Solidaria, donde la tecnología debe estar al servicio de las personas. En este sentido, las propuestas que haces sobre gobernanza participativa con herramientas como Decidim o sobre formación accesible son muy coherentes con los valores de la entidad.
También destacaría tu reflexión sobre los datos abiertos, creo que identificas muy bien una oportunidad poco explorada en muchas entidades de la ESS, que viene a ser convertir el conocimiento generado en un bien común. En el caso de La Fageda, abrir datos sobre impacto social o inclusión podría no solo aumentar la transparencia, sino también contribuir a la investigación y a la replicabilidad del modelo. Sin embargo, aquí quizá podrías profundizar un poco más en las limitaciones puesto que abrir datos también implica costes, gestión y posibles riesgos relacionados con la privacidad o el uso indebido de la información.
La idea de la trazabilidad mediante QR me parece acertada porque conecta muy bien con el consumidor final y refuerza el valor diferencial de La Fageda. No obstante, añadiría que este tipo de soluciones, aunque positivas, también pueden generar una cierta “digitalización del relato”, donde la experiencia se mediatiza a través de la tecnología. El reto sería mantener el equilibrio entre transparencia digital y autenticidad del vínculo.
Como aportación adicional, quizá podrías profundizar en el concepto de soberanía tecnológica, que atraviesa todo tu análisis, es decir, no solo qué herramientas usar, sino quién las controla, cómo se gobiernan y qué implicaciones tienen a largo plazo. Esto es algo relevante en organizaciones como La Fageda, que tienen una fuerte dimensión ética.
¡Un saludo!