CONNECTA NATURA PEC1
Connecta Natura puede leerse como una entidad bastante alineada con los principios de la economía social y solidaria porque sitúa en el centro cuestiones que van mucho más allá de la lógica mercantil: la conservación de la biodiversidad cultivada valenciana, la protección de la biodiversidad silvestre, la agroecología, la educación ambiental y la revitalización del mundo rural. Su propia presentación institucional insiste en esa idea al definir como objetivo principal la transición del sistema agroalimentario hacia una gestión sostenible del entorno natural y de los sistemas agrícolas, junto con la voluntad de mantener un medio rural vivo y activo. A eso se suma una forma de trabajo “holística y transversal” en agricultura, gestión ambiental y dinamización rural, con herramientas como la custodia del territorio, la educación ambiental y la participación ciudadana. No es un detalle menor. Ya desde ahí se percibe una organización que no se limita a prestar un servicio, sino que intenta transformar la relación entre comunidad, territorio y producción alimentaria.
Si se mira la entidad a la luz de la Carta de Principios de REAS, la conexión con la ESS resulta bastante clara. En primer lugar, aparece el compromiso con el entorno. Connecta Natura trabaja desde una escala territorial concreta, las comarcas castellonenses, y vincula su actividad a la protección del patrimonio natural y cultural local. Esa apuesta por el arraigo territorial encaja con una visión de economía que no trata el territorio como un simple soporte físico, sino como una red de vínculos, saberes, memoria agrícola y posibilidades de vida. En segundo lugar, destaca la sostenibilidad ecológica. La recuperación de variedades tradicionales, la restauración del paisaje mediterráneo y la promoción de modelos agroecológicos responden de forma directa a una preocupación ecosocial que hoy ya no puede considerarse secundaria. REAS sitúa precisamente la sostenibilidad ecológica y el sostenimiento de la vida en el núcleo de la economía solidaria, y Connecta Natura parece moverse con bastante coherencia en ese marco.
También hay señales de participación y construcción comunitaria. La entidad menciona el voluntariado, la cogeneración de conocimiento y la creación de redes como herramientas de trabajo. Ese lenguaje importa, porque se aleja de una lógica vertical en la que una organización “interviene” sobre un territorio desde fuera. Aquí la idea es otra: activar comunidad, recuperar conocimiento campesino, reforzar vínculos y producir aprendizaje colectivo. En una entidad de ESS esto pesa mucho, ya que la transformación social no depende solo del fin perseguido, sino también de cómo se organiza el proceso. Tornallom, de hecho, incorpora a Connecta Natura dentro de su directorio de iniciativas de economía social y solidaria y la valora a través de criterios como democracia interna, intercooperación, transparencia, cohesión social, transformación social, arraigo territorial, sostenibilidad ambiental y gestión de residuos. Esa presencia no prueba por sí sola un cumplimiento perfecto de todos los principios, aunque sí indica que la organización se presenta y es leída dentro de ese ecosistema.
El contexto en el que opera Connecta Natura refuerza todavía más la relevancia de su trabajo. La entidad se mueve en el ámbito del sistema agroalimentario, la biodiversidad cultivada y el desarrollo rural agroecológico. Ese terreno no es cualquiera. El Ministerio de Agricultura advierte de que la diversidad de recursos fitogenéticos está amenazada por la erosión genética, un proceso irreversible ligado, entre otras cuestiones, a la sustitución progresiva de variedades antiguas por otras más uniformes. A la vez, el Ministerio para la Transición Ecológica recuerda que alrededor del 45 % de la superficie total de España está destinada a usos agrícolas y ganaderos, de modo que el medio agrario tiene un peso enorme tanto para la provisión de alimentos como para el equilibrio ecológico del territorio. Dicho de una manera muy directa, cuando una entidad trabaja para conservar semillas, variedades locales, paisajes agrarios y conocimiento tradicional, no está actuando en un rincón anecdótico del sistema económico. Está tocando uno de sus nervios más sensibles.
A eso se añade otro elemento de fondo. La literatura internacional sobre biodiversidad y alimentación insiste en que la agrobiodiversidad sostiene funciones esenciales de los agroecosistemas y que el conocimiento local ligado a esas prácticas puede ser decisivo para la seguridad alimentaria y para medios de vida rurales más sostenibles. Desde esa perspectiva, Connecta Natura no trabaja solo en conservación ambiental en sentido estricto. Trabaja, al mismo tiempo, en resiliencia territorial, cultura alimentaria, identidad rural y capacidad de adaptación frente a crisis ecológicas y productivas. En una época marcada por la erosión de biodiversidad, el despoblamiento de muchas áreas rurales y la fragilidad de ciertos modelos alimentarios, ese enfoque tiene una densidad social y económica muy seria. No suena grandilocuente decirlo: preservar biodiversidad cultivada también es preservar futuro.
Ahora bien, que Connecta Natura encaje bien en los principios de la ESS no significa que quede fuera de toda crítica. Ahí conviene ser honestos. Con la información pública disponible se percibe una entidad coherente en misión, lenguaje y orientación territorial, pero no siempre resulta fácil medir con precisión hasta qué punto esa coherencia se traduce en indicadores verificables sobre gobernanza, condiciones laborales, financiación, composición social de la base asociativa o grado real de participación en la toma de decisiones. Tornallom muestra las categorías de evaluación de la ESS y la web de Connecta Natura ofrece estatutos, balance de situación y pérdidas y ganancias, lo cual es una buena señal de transparencia. Aun así, desde fuera cuesta saber con detalle cómo se concreta la democracia interna, qué márgenes reales existen para la participación de personas socias o voluntarias, o cómo se resuelven cuestiones tan delicadas como la estabilidad laboral y la dependencia de subvenciones o proyectos. Esa falta de información más desagregada no invalida el proyecto, pero sí deja una zona gris que convendría reducir.
Desde una reflexión crítica, la primera propuesta de mejora sería reforzar la rendición de cuentas social, no solo la económica. La entidad ya publica documentación financiera, y eso suma. El siguiente paso podría ser una memoria social anual más desarrollada, con indicadores claros sobre participación, impacto territorial, personas beneficiarias, alianzas con otras entidades de la ESS, empleo generado, políticas de igualdad y criterios de compra o contratación. En organizaciones que aspiran a transformar el sistema, el relato importa, pero los datos también. Cuanto más visible sea la conexión entre valores y prácticas, más sólida será su legitimidad pública.
La segunda mejora pasaría por intensificar la intercooperación económica con otras iniciativas del mismo ecosistema. Connecta Natura ya trabaja desde la creación de redes y el arraigo territorial, aunque sería interesante profundizar en circuitos económicos más estables con cooperativas de consumo, proyectos educativos, pequeñas productoras agroecológicas, redes de semillas, restauración sostenible o iniciativas comunitarias de alimentación. La ESS gana fuerza cuando no queda fragmentada en experiencias bonitas pero aisladas, sino cuando genera tejido, reciprocidad y circuitos de apoyo mutuo. Ahí Connecta Natura tiene margen para afianzar todavía más su papel, no solo como asociación ambiental, sino como nodo económico y comunitario dentro de una red transformadora más amplia.
La tercera propuesta tiene que ver con la dimensión social. Muchas veces los proyectos de agroecología y biodiversidad están muy bien pensados en términos ambientales, aunque les cuesta llegar a públicos socialmente diversos o conectar con problemas cotidianos como el precio de los alimentos, el acceso desigual al consumo sostenible o la precariedad de ciertos hogares. Connecta Natura podría reforzar aún más esa conexión incorporando estrategias específicas de inclusión social, educación alimentaria popular y colaboración con barrios, escuelas, entidades comunitarias o grupos vulnerables. La transición ecológica se queda coja cuando solo interpela a quienes ya están convencidos. Si de verdad hablamos de economía solidaria, la cuestión no es solo proteger variedades o paisajes, sino preguntarse quién puede participar de ese modelo y en qué condiciones.
Visto en conjunto, Connecta Natura parece una entidad muy próxima a los principios de la economía social y solidaria, sobre todo por su arraigo territorial, su defensa de la biodiversidad, su orientación agroecológica y su voluntad de activar comunidad. No da la impresión de responder a una lógica extractiva ni de usar el discurso verde como simple escaparate. Hay una base coherente y valiosa. La parte crítica no desmiente eso; más bien apunta a un reto frecuente en este tipo de organizaciones: convertir una misión potente en una arquitectura todavía más visible de participación, medición de impacto e intercooperación. Ahí está, probablemente, el siguiente salto de madurez.
BIBLIOGRAFIA
Connecta Natura. (2024). Inicio. https://www.connectanatura.org/cas/
FAO. (s. f.). Local knowledge as part of agrobiodiversity. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/4/y5956e/Y5956E06.htm
FAO. (2010). Biodiversity for food and agriculture. Food and Agriculture Organization of the United Nations. https://www.fao.org/fileadmin/templates/biodiversity_paia/PAR-FAO-book_lr.pdf
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. (s. f.). Los recursos fitogenéticos para la agricultura y la alimentación. Gobierno de España. https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/medios-de-produccion/semillas-y-plantas-de-vivero/fitogeneticos_agricultura_alimentacion
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. (s. f.). Biodiversidad en medios agrarios. Gobierno de España. https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/ecosistemas-y-conectividad/biodiversidad-medios-agrarios.html
REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria. (2022). Carta de Principios de la Economía Solidaria. https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/
Tornallom. (s. f.). Connecta Natura. https://tornallom.org/es/directori/connecta-natura/
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Hola Javier Rentero Barberá,
Espero que estes bien.
Me llama bastante la atención esta iniciativa, el cual se alinea muy bien con la economía social y solidaria (ESS). Ya que se busca priorizar la protección del medioambiente mediante la educación ambiental y el mejoramiento rural.
Lo único es, que propondría, un mayor detalle en las clases sociales, y la promoción de la cooperación económica entre las diferentes organizaciones con las comunidades mas vulnerables. Connecta Natura, tiene una iniciativa coherente y enriquecedora para consolidarse a largo plazo.
Me gustaría discutir más sobre esta inactiva.
Saludos,
Manuel Alejandro Garcia